Nadie puede dudar que la medida de regular los precios de los electrodomésticos ha propiciado un resultado positivo. Es evidente que por miedo de verse también intervenidos muchas tiendas y comercios de otros ramos están ejerciendo un autocontrol de precios que está beneficiando a los compradores y a los consumidores.
Haya sido ésta diseñada expresamente para obtener este resultado o su resultado haya sido casual, lo cierto es que esta medida está reduciendo una especulación generalizada que va más allá de las necesidades de los comerciante.
Me refiero al hecho que, debido a la constante pérdida de valor del bolÃvar y ende la cantidad de dólares necesarios para la reposición de la materia prima utilizada o los productos vendidos, los comerciantes están obligados a ajustar sus precios considerando la tasa a que van a tener que pagar en el futuro. Esto obviamente no es el caso cuando los importadores tienen acceso a dólares al precio oficial.
Pero la verdadera causa de los precios altos o exagerados es fruto de una polÃtica económica completamente equivocada formulada por una media docena de genios de la economÃa bolivariana empezando con su creación del obsoleto control de cambio.
Estos electroindomesticables son responsables de la destrucción sistemática del aparato productivo nacional a partir de la industria petrolera, luego la de la industria pesada, la mediana y la pequeña industria,  el acoso asfixiante  del sector privado, sin hablar de la persecución de la industria agropecuaria, que ha dado vida a la necesidad de importarlo todo y de las escaseces que estamos viviendo.
Ellos son los creadores de Cadivi, del Sitme y no sé cuantos otros inútiles sistemas y controles de divisa y responsables que hay pocos dólares, y peor aún, de la inflación más alta del mundo y, con la ayuda  de la vista gorda de Miraflores, también de una corrupción de más alto Ãndice del planeta, cosa  que ya se ha vuelto incontenible.
Poco le ha servido como ejemplo el fracaso económico la Unión Soviética y de otros regÃmenes totalitarios. Poco han aprendido de Rusia y China, que a pesar de la falta de democracia están cuidando sus industrias y creciendo económicamente.
Ellos son los inventores de unas nuevas ruedas económicas octagonales, hexagonales y hasta cuadradas que son simplemente no pueden  dar vuelta como lo debido.
¿Hasta cuándo van a seguir destruyendo el paÃs los electroindomesticables y hasta cuándo puede el pueblo aguantar todo esto?
La respuesta es hasta tanto que el pueblo ciego, sordo y mudo no sea educado y finalmente se dé cuenta de como realmente están las cosas, asà como lo dirÃa el querido Oscar Yanes.




