
A pesar de que la película se tardó en llegar mes y medio más de lo normal, The Great Gatsby había mantenido el interés de todos. Son pocas películas las que hace Baz Luhrman, todas hasta el momento son icónicas, y la verdad es que una historia tan buena como The Great Gatsby, parecía que la receta para el éxito estaba ahí, después de todo el personaje principal era interpretado por Leonardo DiCaprio ?Qué podía salir mal? y la respuesta es Todo.
Yo nunca me he leído The great Gatsby, admito que siempre la vi como algo que te mandaban en el colegio y por eso nunca me llamó la atención. Pero se que es un gran clásico de la literatura y que básicamente es una novela sobre los excesos, escrita sobre el estilo de vida de Nueva York en los 20, una obra cínica sobre la vida de lujos excesivos y el vacío de la misma representada en la obra de F. Scott Fitzgerald. Sin embargo en la versión de Luhrman no encuentro la crítica tan fuerte a ese estilo de vida que hizo famosa a la obra de Fitzgerald. Más bien encuentro una celebración de la misma con la utilización de actuaciones que no reflejan lo cínico de la historia, si bien este estilo de vida de excesos y despilfarro lleva a Nick Carraway – El Narrador – a terminar tan asqueado por la situación que ingresa a una institución psiquiátrica (No es un spoiler así empieza la película) en la historia hay una especie de laguna que no conecta una cosa con la otra.
DiCaprio nos ofrece una de sus mejores actuaciones de todos los tiempos como Gatsby, un hombre con un gusto impecable y modales de primera. El cual vemos por primera vez con fuegos artificiales de fondo y nos vende el papel – aunque sea la versión de Luhrman – perfectamente. DiCaprio comprueba que es el actor de nuestra generación completamente ignorado por la Academia en lo que es la rivalidad más absurda de la historia, pero que sin duda alguna Leonardo va ganando.
Hay partes de la historia que funcionan maravillosamente. La reunión de Daisy y Gatsby en casa de Nicks es magnificamente torpe y romántica, al igual que lo es el recorrido de la casa que sigue. Otras partes se pierden en una especie de vacío, como si Luhrmann estuviese ansioso por llegar a la próxima fiesta.
Las fiestas son típicas de Baz, close up a los personajes riéndose directo a la cámara, secuencias anacrónicas y música increíble, sin embargo comparadas con las fiestas de Moulin Rouge y de Romeo + Juliet estas son reuniones de catequesis. Creo que Luhrman se queda corto con las fiestas en una película donde son precisamente éstas las que reflejan el tema principal del libro, el derroche, lo vulgar y grotesco de esa vida vacía. Aplaudo las secuencias, pero se que lo podía haber hecho mejor.
La directora de casting de esta película creo que tiene mucho que ver en mi problema , Daisy nunca ha debido ser Carrie Mulligan, una mujer que parece que no hubiese ido al baño desde hace cinco años, esa cara que pareciera que está aguantando un estornudo, se hace aburrida. Mulligan no es capaz de llevar la historia de un personaje que es el objeto de deseo de un romántico empedernido; Honestamente nadie cree que uno arriesgaría todo por Carrie Mulligan. Una buena alternativa para este personaje hubiese podido ser Amanda Seyfried, Natalie Portman o Chloe Grace Moretz .
Segundo problema del casting, Tobey Maguire. En mi opinión Tobey no está preparado para representar ningún personaje mayor de 15 años. Le resta credibilidad a un personaje que si bien debería representar inocencia, no debería parecer un imbécil. Utilizar en este papel a alguien como Joseph Gordon-Levitt le hubiese dado una fuerza impresionante a una película que desgraciadamente falla en atraparnos, aunque haya decidido apegarse tanto el libro.
Al final les puedo decir que más fue la espera que la película, la cual solo logra capturarte durante los primeros 35 minutos que estas esperando entender, y luego pasas el resto de la película esperando que se termine.
Tobet Maguire narra – no muy bien – el famoso final del libro sobre la metáfora de la Luz, y es tal vez lo mismo que podemos pensar de esta película, y es que Nick siente lástima por Gatsby por creer en la luz verde, aun cuando el sueño se ha derrumbado. Esta película es la luz verde de Luhrmann quien cree en ella con el mismo tonto optimismo que lo hacía Gatsby.
Lástima Viejo Amigo (Old Sport)
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