Human Rights Watch (HRW) concluyó su primera visita oficial a Venezuela en 18 años con un diagnóstico que combina una reducción visible de la persecución estatal con una advertencia: el entramado institucional y legal que permite el control social permanece intacto.
La organización internacional sostuvo durante su visita reuniones con funcionarios de la Fiscalía General, dirigentes opositores, activistas de derechos humanos, periodistas y miembros de la sociedad civil, en una agenda centrada en la situación de las garantías fundamentales y la coyuntura política y social del país.
El subdirector ejecutivo de HRW, Federico Borello, explicó al finalizar la misión que los acontecimientos políticos registrados desde el 3 de enero han generado una disminución de la persecución estatal. Según señaló, esta reducción estaría relacionada con factores de presión tanto externos como internos.
Sin embargo, Borello advirtió que esta situación representa una especie de “pausa” en la dinámica represiva, más que una modificación estructural. Enfatizó que el sistema judicial y los cuerpos de seguridad no han experimentado una transformación de fondo.
En el encuentro participaron el fiscal general, Larry Devoe; Borello y la directora para las Américas de HRW, Juanita Goebertus. Las conversaciones estuvieron relacionadas con la situación de los derechos fundamentales en Venezuela, el papel de la Fiscalía y el proceso de consulta nacional para una eventual reforma de la justicia penal.
Devoe invitó a los representantes de la organización a consignar sus aportes institucionales y acordó establecer un mecanismo de comunicación permanente para atender las solicitudes de HRW. El fiscal no ofreció mayores detalles sobre lo discutido durante la reunión.
También se reunieron con Delcy Rodríguez
La agenda de la organización incluyó además una reunión con Delcy Rodríguez en el Palacio de Miraflores.
De acuerdo con información difundida por el Ministerio para la Comunicación e Información, las conversaciones estuvieron orientadas a promover medidas relacionadas con la convivencia democrática y la pluralidad de expresión.
La delegación internacional también sostuvo sesiones de trabajo con representantes de la sociedad civil, activistas de derechos humanos, periodistas y dirigentes de la oposición que participan en las mesas de negociación.
Por su parte, la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) también recibió a los representantes de HRW. En la reunión participaron dirigentes de organizaciones como Primero Justicia, Acción Democrática, Voluntad Popular y Encuentro Ciudadano.
Durante el encuentro, la coalición opositora entregó a la organización internacional una lista actualizada de ciudadanos detenidos por motivos políticos y expuso denuncias relacionadas con hechos de persecución y amedrentamiento registrados en el país.
No venían desde 2008
La misión de septiembre representó el primer viaje oficial de Human Rights Watch a Venezuela desde 2008. Ese año, dos representantes de la organización fueron expulsados del país.
Dieciocho años después, HRW regresó para desarrollar una agenda con distintos sectores de la sociedad venezolana y recoger información sobre la situación de derechos humanos.
El balance presentado por Borello deja una conclusión central: aunque existe una disminución visible de la persecución estatal en el contexto político actual, las estructuras institucionales y legales que han sostenido el sistema de control permanecen sin cambios de fondo.
*El periodismo en Venezuela se ejerce en un entorno hostil para la prensa, con decenas de instrumentos jurídicos dispuestos para el castigo de la palabra, especialmente las leyes “contra el odio”, “contra el fascismo” y “contra el bloqueo”. Este contenido está siendo publicado teniendo en consideración las amenazas y límites que, en consecuencia, se han impuesto a la divulgación de informaciones desde dentro del país






