Vestidos con un uniforme beige, color que usan los prisioneros federales de Estados Unidos, Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron trasladados este lunes, 5 de enero, desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn a la Corte del Distrito Sur de Nueva York bajo un fuerte operativo de seguridad que incluyó vehículos militares blindados y helicópteros.

Allí tendrá lugar la primera audiencia de la otrora pareja presidencial venezolana, a las 12:00 pm (hora Este de EE UU) en la cual se le presentarán los cargos por los que se les acusa ante la justicia de Estados Unidos.
Maduro está señalado por conspiración para narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos.

En tanto, Flores está acusada de ordenar secuestros y asesinatos, así como de aceptar sobornos en 2007 para organizar una reunión entre narcotraficantes y el director de la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela.
Maduro y Flores deben responder si se declaran culpables o no de tales delitos y si se va a plantear algún tipo de acuerdo.

El juez federal que presidirá el caso es Alvin Hellerstein, de 92 años, un prestigioso magistrado estadounidense y uno de los de mayor trayectoria en el sistema judicial de ese país. El fiscal a cargo es Jay Clayton.




