El Instituto de Georgetown para la Mujer, la Paz y la Seguridad (GIWPS) otorgó este 14 de octubre el Premio Hillary Rodham Clinton 2025 a las mujeres presas políticas en Venezuela, en reconocimiento a su valentía y resistencia frente al autoritarismo.
La ceremonia, celebrada en Gaston Hall de la Universidad de Georgetown, destacó el papel crucial de estas mujeres en la defensa de los derechos humanos y la democracia.
La exsecretaria de Estado Hillary Rodham Clinton fue la encargada de presentar los galardones, que cada año honran a mujeres que lideran luchas por la justicia y la paz en contextos de represión.
“Las mujeres que hoy reconocemos han usado sus voces y sus plumas para resistir el autoritarismo bajo las amenazas más severas”, afirmó Clinton. “Y han demostrado por qué los autócratas temen a las mujeres que se levantan y alzan la voz: porque se convierten en una fuerza poderosa”.
El reconocimiento a las presas políticas venezolanas se inscribe en un contexto de creciente represión en el país, donde decenas de mujeres han sido encarceladas por ejercer su derecho a la protesta, denunciar abusos o simplemente por su activismo social y político.
La embajadora Melanne Verveer, directora ejecutiva de GIWPS, entregó los premios y subrayó que “la paz, la estabilidad económica y los ideales democráticos no pueden existir sin los derechos y el liderazgo de las mujeres”. En su discurso, recordó que frente al avance del autoritarismo, muchas mujeres no solo resisten, sino que encabezan la lucha.
El premio fue recogido por los ex presos políticos Sairam Rivas y Virginia González, junto a Geraldine Afiuni y Daneli Hernández, cuyos familiares se encuentran encarcelados.
Hernández dijo que aceptó el premio en honor a su madre, la prisionera política Nélida Sánchez, y a las innumerables mujeres que aún siguen encarceladas.
“Deberíamos vivir en libertad, deberíamos tener democracia; mi mamá no debería estar en la cárcel y todos los presos políticos no deberían estar en la cárcel”, dijo Hernández . “Seguiré trabajando hasta que este régimen corrupto y autocrático de Venezuela salga adelante”.
Este reconocimiento internacional visibiliza el costo humano de la represión en Venezuela y eleva la voz de quienes, incluso tras las rejas, siguen luchando por un país libre y justo.
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