La sede de la Cooperativa El Carmen de El Calvario, en El Hatillo, Gran Caracas, se convirtió en una sala de cine en la que una treintena de niños disfrutaron de la pelÃcula Intensamente el pasado viernes, 7 de junio. Para ello, las escaleras del centro cultural de la comunidad se transformaron en asientos y el ARI Móvil de la Alianza Rebelde Investiga, conformada por El Pitazo, Runrun.es y Tal Cual, fue la pantalla.Â
El público, desde bebés hasta adultos, gozó de la proyección tras un mes de espera. La plaza La Cruz, el punto de encuentro anunciado a inicios de mayo, quedó infestada por una plaga de garrapatas que hizo suspender la actividad en dos ocasiones. Pese a que la proyección no fue en la plaza, debido a unos vehÃculos que impidieron el paso, los hatillanos y miembros de ARI encontraron un espacio en la cooperativa para iniciar la función.

De la adversidad a la diversión
Karla Barreto, una vecina de El Calvario, reclamó por la situación adversa que vivió la comunidad. Mientras los niños veÃan la pelÃcula, junto con los refrigerios donados por la AlcaldÃa de El Hatillo, exigió que haya una mayor atención a la comunidad por parte de la institución. Si bien reconoció que la AlcaldÃa fumigó la plaza, reveló que las garrapatas derivaron en las casas y fueron los vecinos quienes terminaron resolviendo el problema.
«Eso se inundó de garrapatas», recordó también José González, otro vecino que asistió a la proyección del ARI Móvil. Explicó que, cuando la situación llegó a los oÃdos de la AlcaldÃa, un equipo de fumigación fue a la plaza para erradicar la plaga, pero luego cada quien se ocupó de eliminarlas de su casa.
En el caso de José, los parásitos entraron por la platabanda de la casa de su hermana y luego a las habitaciones. «Lavamos todo, le echamos cloro y demás cosas hasta que logramos eliminarlas», comentó. Además, dijo que, salvo algunas picaduras, nadie tuvo secuelas que agravaran su salud, pero aún desconocen cuál fue el origen de la plaga.

Tras recordar esa situación desagradable, y con las risas de los niños en el fondo, Karla valoró la actividad del ARI Móvil. Calificó la proyección como una dinámica «excelente» para los niños, por los conocimientos aportados y porque alejan un poco a los jóvenes de los «malos hábitos» que hay en la calle.
«Donde juegan los niños se ven estupefacientes, hay personas consumiendo alcohol», declaró Karla quien, con su hija pequeña a un costado, aseguró que le encantarÃa que se hicieran estas actividades más a menudo por la educación y el entretenimiento que fomentan. «Crean un desarrollo positivo en cada niño, asà los incentivan a cosas positivas», añadió.
Los vecinos también informan
José no es solo un vecino de El Calvario, también es un periodista ciudadano. «Es mi vocación», afirmó el hombre de 74 años que está a cargo de la Coordinación General de Información de Al Tanto, un periódico del municipio.
«Nos caÃmos cuando tuvimos la crisis del papel, pero lo retomamos recientemente», comentó sobre la edición impresa.

Aseguró que se informa con los medios El Pitazo, Runrun.es y Tal Cual, y reconoció que, con la crisis del papel que hay en Venezuela, son una alternativa para dar noticias a las comunidades. Además, valoró que El Pitazo elabore papelógrafos informativos, ya que es una de las vÃas por las que él se entera de las noticias.
«El ARI Móvil es una de las actividades que más hacen falta dentro de la comunidad. La gente se informa, pero también tiene un entretenimiento sano», agregó.
Aparte de hacer referencia a la plaga de garrapatas, mencionó otro de los problemas que resolvió la comunidad: el suministro de agua. «TenÃamos un problema serio, no llegaba y habÃa tuberÃas colapsadas», declaró y destacó que la solución llegó por lo «rápido» que se mueven los vecinos.
«No tenemos ayuda gubernamental de ningún tipo. Las calles, las escaleras, todo lo hizo la comunidad», sentenció.
En la misma lÃnea que José, Laineker DÃaz, de 33 años, confirmó que «falta full el agua» y propuso que se reactiven las actividades culturales en El Calvario, ya que es algo que ha caracterizado históricamente a este sector. «He sentido que se ha ido perdiendo, serÃa bueno retomar eso y también hacer una cancha para las actividades deportivas», sugirió.

Pese a las adversidades, la función concluyó a las 9:30 pm y los aplausos de los asistentes resonaron en la comunidad. Cuando Yaya Andueza, coordinadora del ARI Móvil, preguntó cuál fue el personaje que más les gustó, los niños no dudaron: «¡AlegrÃa!». Esa fue la misma emoción con la que se fueron a sus casas.
De esta forma, el camión de la información terminó una nueva jornada. Con el conductor Carlos Hurtado al volante, se retiró por las empinadas y estrechas calles de El Calvario, a donde volverá para seguir fomentando la educación y recreación a sus vecinos.



