
Un estudio publicado la semana pasada realizado por una consultora española arrojó como resultado que el 45% de las empresas españolas en Venezuela perciben la situación económica como mala. Esto no deberÃa sorprender, tomando en cuenta que durante el año 2011, de acuerdo a un estudio de la CEPAL, en Venezuela, las inversiones directas extranjeras cayeron a los niveles más bajos de todo el continente producto de factores que hemos mencionado en anteriores editoriales.
Lo preocupante del caso es que España era uno de los pocos paÃses que habÃa mantenido la confianza en Venezuela, gracias en parte a los esfuerzos diplomáticos con el anterior gobierno español y en donde se habÃa hecho inversiones importantes en áreas como la energética y de telecomunicaciones.
Ante estos los resultados de este estudio podemos sacar tres conclusiones:
1) Las empresas españolas, que hasta hace un año aproximadamente tenÃa confianza en el paÃs, han empezado a padecer los efectos de la crisis jurÃdica y de seguridad personal en Venezuela. Más grave para ellos, han tardado mucho en nacionalizar sus dividendos, generando retrasos importantes a los accionistas.
2) El nuevo gobierno español ha empezado a recomendar a sus empresarios a ver otros mercados en Latinoamérica antes que el venezolano. El primer sÃntoma de alejamiento.
3) Si no hay un cambio pronto en las polÃticas cambiarias, las empresas españolas, terminaran de irse de Venezuela.
GarantÃa y confianza son las caracterÃsticas que el gobierno debe brindar a los inversionistas, sino esto determinara el alejamiento de los españoles.
 @diploos



