12 personas muertas en protestas sociales en lo que va de año

El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) registró 850 protestas durante el mes de mayo de 2018, equivalente a un promedio de 28 diarias, con un total de 12 personas fallecidas en lo que va de año en las jornadas de protesta.

Esta cifra representa una disminución de 19% con respecto a mayo de 2017, cuando se documentaron 1.048 manifestaciones, con un promedio diario de 35. El informe destaca que el año pasado, entre abril y julio, se registró una ola de manifestaciones ciudadanas que constituyeron un record en la historia de Venezuela, en esos 4 meses fueron documentadas 6.729 acciones de calle.

68% de las protestas en mayo 2018 fueron para exigir derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA).

De las 850 protestas documentadas en mayo, en 277 se exigieron múltiples derechos simultáneamente. En términos porcentuales esta modalidad de protesta representó el 33% del total registrado.

Sistema de represión como respuesta a las protestas sociales

En los primeros cinco meses de 2018 fueron asesinadas 12 personas en el contexto de manifestaciones. El 100% de los hechos ocurrió en protestas para exigir Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Desca).

El 75% de las muertes fue en protestas por alimentos. 11 personas fueron asesinadas por heridas de bala y 1 con un objeto contundente.

Familiares y testigos denuncian a funcionarios del Estado como responsables de cinco de las muertes y a civiles armados como responsables de siete.

Derechos más demandados en mayo de 2018

En mayo, haciendo honor al mes tradicional de conmemoración de las luchas laborales, los trabajadores de distintos sectores del país fueron los protagonistas de las protestas.

La principal exigencia estuvo ligada a mejoras de condiciones para ejercer sus funciones, entre ellas, infraestructura e insumos. En algunos casos, hay empresas que no tienen materia prima para mantener la producción.

En segundo lugar, destacó la demanda de reivindicaciones salariales adecuadas para cubrir las necesidades básicas. Pese al incremento del salario mínimo y bono alimentación a Bs 2.550.500, así como otras mejoras que han ido asumiendo la empresa privada (transporte, alimentación, bonificaciones), la realidad es que la capacidad adquisitiva del salario está destruida con los altos índices de inflación existentes en Venezuela.

Siguen las protestas por alimentos y medicinas

La inseguridad alimentaria es un problema que persiste, pese a que se ha registrado un número inferior de protestas con respecto al inicio del año.

En total, el OVCS documentó 70 protestas vinculadas a dificultades para acceder a

alimentos, siendo Caracas, Miranda, Falcón, Lara y Anzoátegui los principales focos del conflicto. Un promedio aproximado de dos protestas diarias por alimentos.

En la semana previa de la jornada de votación, se evidenciaron largas colas de personas frente a los Abastos Bicentenarios, administrados por el Gobierno, para acceder a alimentos a precios regulados o con descuentos. Esto se constituyó en un hecho discriminatorio y condenable, por cuanto se utilizó la venta de comida con fines políticos partidistas y como mecanismo de control social.

Llama la atención que, ante la falta de políticas coherentes, han surgido grupos que se aprovechan de la necesidad de los ciudadanos, para establecer diferencias de precios según el tipo de pago, bien sea dinero en efectivo o por medio de tarjeta de débito, crédito o transferencias electrónicas.

Pacientes y sus familiares toman las calles

Cada vez más los pacientes crónicos junto a sus familiares han asumido el protagonismo de las protestas, a pesar de sus padecimientos y cuidados clínicos se han visto en la necesidad de tomar las calles de manera pacífica. Nos preocupa la sistemática negación del Estado sobre la visible crisis del sector salud y la criminalización de quiénes la denuncian.

La falta de respuesta por parte del Estado, el avance de las enfermedades y el deterioro de la salud, los ha obligado de manera desesperada a realizar cierres de calle, marchas y concentraciones, para visibilizar su preocupación ante la difícil situación y exigir acceso a medicinas y tratamientos.

Los altos costos, la escasez, el deterioro de la infraestructura hospitalaria y la falta de insumos dificultan la detección de patologías, su tratamiento para frenar o detener la enfermedad y, por ende, pone en riesgo la vida de los pacientes.

Es necesario que el Gobierno acepte cooperación humanitaria internacional, que han ofrecido algunos países con el apoyo de organismos multilaterales y la iglesia católica, para garantizar las condiciones mínimas de supervivencia de los venezolanos.

Los estados con más protestas en mayo 2018

Caracas lideró el número de protestas el mes pasado, seguida del estado Miranda.

Las protestas se caracterizaron por el sector laboral reclama infraestructura, insumos y reivindicaciones salariales adecuadas.

Crisis universitaria: profesores mal pagados, insuficiencias en providencias estudiantiles y deserción.

Continuaron las protestas por alimentos y medicinas. Agudización del colapso en los servicios básicos y transporte público. Aumento de movilizaciones por parte de actores políticos en rechazo a resultados de la jornada de votación del 20 de mayo. Cierres de calle y concentraciones como las principales modalidades de protesta.

 Jubilados y pensionados exigen sus derechos

Los jubilados y pensionados realizaron 23 protestas en mayo.

Los adultos mayores ven desmejorados sus derechos producto de la emergencia

humanitaria que crece en Venezuela, incluyendo el derecho a la seguridad social. Los jubilados y pensionados tienen solo un día al mes para el cobro de la pensión, y en mayo el retiro del dinero fue fraccionado debido a la falta de efectivo en las instituciones bancarias. debe destacarse que la mayoría de los adultos mayores dependen de esos recursos para cubrir sus necesidades básicas y medicinas.

Rechazo a la jornada de votación del 20 de mayo y a sus resultados

En medio del desconocimiento por parte de la comunidad internacional y de amplios sectores nacionales, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció el triunfo de Nicolás Maduro para el período presidencial 2019-2025, durante la jornada de votación convocada para el 20 de mayo.

La situación llevó a la dirigencia opositora venezolana a movilizarse, ocupando el segundo lugar de las manifestaciones registradas en mayo. De las 850 protestas documentadas, aproximadamente 145 fueron escenificadas por opositores al gobierno. A estas se les suman 32 movilizaciones con exigencias políticas, para un total de 182 en todo el mes.

Tan solo entre la noche del domingo 20 y el transcurso del lunes 21 de mayo se registraron al menos 86 actividades de calle en 19 estados.

A semanas de esa jornada, insistimos en que se trató de un proceso inconstitucional desde su origen, al ser convocado por un ente al margen de la constitución. La convocatoria no cumplió los principios de transparencia, credibilidad, confiabilidad y seguridad.

Los venezolanos siguen demandando respeto a la democracia, la comunidad internacional ha venido reaccionando en bloque desconociendo el proceso y exigiendo la realización de una nueva elección ajustada a los principios y estándares internacionales. El Gobierno sigue sin dar señales de rectificar en sus políticas autoritarias, lo cual conduce a mayores escenarios de inestabilidad y de represión.

Los dirigentes sociales y de partidos políticos de oposición tienen el desafío de reconectarse con la inmensa mayoría de la población, que se siente vulnerable ante el avance del autoritarismo y la aguda emergencia humanitaria que cubre a Venezuela.

Colapso de los servicios básicos

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales señala en su artículo 11 que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado para sí misma y para su familia, incluyendo alimentación, vestido y vivienda adecuadas y una mejora continuada de las condiciones de existencia”.

En mayo, se documentaron 141 protestas por servicios básicos, eso equivale a un promedio de cinco protestas diarias..

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El Observatorio Venezolano de Conflictividad Social (OVCS) registró 850 protestas durante el mes de mayo de 2018, equivalente a un promedio de 28 diarias, con un total de 12 personas fallecidas en lo que va de año en las jornadas de protesta.

Esta cifra representa una disminución de 19% con respecto a mayo de 2017, cuando se documentaron 1.048 manifestaciones, con un promedio diario de 35. El informe destaca que el año pasado, entre abril y julio, se registró una ola de manifestaciones ciudadanas que constituyeron un record en la historia de Venezuela, en esos 4 meses fueron documentadas 6.729 acciones de calle.

68% de las protestas en mayo 2018 fueron para exigir derechos económicos, sociales, culturales y ambientales (DESCA).

De las 850 protestas documentadas en mayo, en 277 se exigieron múltiples derechos simultáneamente. En términos porcentuales esta modalidad de protesta representó el 33% del total registrado.

Sistema de represión como respuesta a las protestas sociales

En los primeros cinco meses de 2018 fueron asesinadas 12 personas en el contexto de manifestaciones. El 100% de los hechos ocurrió en protestas para exigir Derechos Económicos, Sociales, Culturales y Ambientales (Desca).

El 75% de las muertes fue en protestas por alimentos. 11 personas fueron asesinadas por heridas de bala y 1 con un objeto contundente.

Familiares y testigos denuncian a funcionarios del Estado como responsables de cinco de las muertes y a civiles armados como responsables de siete.

Derechos más demandados en mayo de 2018

En mayo, haciendo honor al mes tradicional de conmemoración de las luchas laborales, los trabajadores de distintos sectores del país fueron los protagonistas de las protestas.

La principal exigencia estuvo ligada a mejoras de condiciones para ejercer sus funciones, entre ellas, infraestructura e insumos. En algunos casos, hay empresas que no tienen materia prima para mantener la producción.

En segundo lugar, destacó la demanda de reivindicaciones salariales adecuadas para cubrir las necesidades básicas. Pese al incremento del salario mínimo y bono alimentación a Bs 2.550.500, así como otras mejoras que han ido asumiendo la empresa privada (transporte, alimentación, bonificaciones), la realidad es que la capacidad adquisitiva del salario está destruida con los altos índices de inflación existentes en Venezuela.

Siguen las protestas por alimentos y medicinas

La inseguridad alimentaria es un problema que persiste, pese a que se ha registrado un número inferior de protestas con respecto al inicio del año.

En total, el OVCS documentó 70 protestas vinculadas a dificultades para acceder a

alimentos, siendo Caracas, Miranda, Falcón, Lara y Anzoátegui los principales focos del conflicto. Un promedio aproximado de dos protestas diarias por alimentos.

En la semana previa de la jornada de votación, se evidenciaron largas colas de personas frente a los Abastos Bicentenarios, administrados por el Gobierno, para acceder a alimentos a precios regulados o con descuentos. Esto se constituyó en un hecho discriminatorio y condenable, por cuanto se utilizó la venta de comida con fines políticos partidistas y como mecanismo de control social.

Llama la atención que, ante la falta de políticas coherentes, han surgido grupos que se aprovechan de la necesidad de los ciudadanos, para establecer diferencias de precios según el tipo de pago, bien sea dinero en efectivo o por medio de tarjeta de débito, crédito o transferencias electrónicas.

Pacientes y sus familiares toman las calles

Cada vez más los pacientes crónicos junto a sus familiares han asumido el protagonismo de las protestas, a pesar de sus padecimientos y cuidados clínicos se han visto en la necesidad de tomar las calles de manera pacífica. Nos preocupa la sistemática negación del Estado sobre la visible crisis del sector salud y la criminalización de quiénes la denuncian.

La falta de respuesta por parte del Estado, el avance de las enfermedades y el deterioro de la salud, los ha obligado de manera desesperada a realizar cierres de calle, marchas y concentraciones, para visibilizar su preocupación ante la difícil situación y exigir acceso a medicinas y tratamientos.

Los altos costos, la escasez, el deterioro de la infraestructura hospitalaria y la falta de insumos dificultan la detección de patologías, su tratamiento para frenar o detener la enfermedad y, por ende, pone en riesgo la vida de los pacientes.

Es necesario que el Gobierno acepte cooperación humanitaria internacional, que han ofrecido algunos países con el apoyo de organismos multilaterales y la iglesia católica, para garantizar las condiciones mínimas de supervivencia de los venezolanos.

Los estados con más protestas en mayo 2018

Caracas lideró el número de protestas el mes pasado, seguida del estado Miranda.

Las protestas se caracterizaron por el sector laboral reclama infraestructura, insumos y reivindicaciones salariales adecuadas.

Crisis universitaria: profesores mal pagados, insuficiencias en providencias estudiantiles y deserción.

Continuaron las protestas por alimentos y medicinas. Agudización del colapso en los servicios básicos y transporte público. Aumento de movilizaciones por parte de actores políticos en rechazo a resultados de la jornada de votación del 20 de mayo. Cierres de calle y concentraciones como las principales modalidades de protesta.

 Jubilados y pensionados exigen sus derechos

Los jubilados y pensionados realizaron 23 protestas en mayo.

Los adultos mayores ven desmejorados sus derechos producto de la emergencia

humanitaria que crece en Venezuela, incluyendo el derecho a la seguridad social. Los jubilados y pensionados tienen solo un día al mes para el cobro de la pensión, y en mayo el retiro del dinero fue fraccionado debido a la falta de efectivo en las instituciones bancarias. debe destacarse que la mayoría de los adultos mayores dependen de esos recursos para cubrir sus necesidades básicas y medicinas.

Rechazo a la jornada de votación del 20 de mayo y a sus resultados

En medio del desconocimiento por parte de la comunidad internacional y de amplios sectores nacionales, el Consejo Nacional Electoral (CNE) anunció el triunfo de Nicolás Maduro para el período presidencial 2019-2025, durante la jornada de votación convocada para el 20 de mayo.

La situación llevó a la dirigencia opositora venezolana a movilizarse, ocupando el segundo lugar de las manifestaciones registradas en mayo. De las 850 protestas documentadas, aproximadamente 145 fueron escenificadas por opositores al gobierno. A estas se les suman 32 movilizaciones con exigencias políticas, para un total de 182 en todo el mes.

Tan solo entre la noche del domingo 20 y el transcurso del lunes 21 de mayo se registraron al menos 86 actividades de calle en 19 estados.

A semanas de esa jornada, insistimos en que se trató de un proceso inconstitucional desde su origen, al ser convocado por un ente al margen de la constitución. La convocatoria no cumplió los principios de transparencia, credibilidad, confiabilidad y seguridad.

Los venezolanos siguen demandando respeto a la democracia, la comunidad internacional ha venido reaccionando en bloque desconociendo el proceso y exigiendo la realización de una nueva elección ajustada a los principios y estándares internacionales. El Gobierno sigue sin dar señales de rectificar en sus políticas autoritarias, lo cual conduce a mayores escenarios de inestabilidad y de represión.

Los dirigentes sociales y de partidos políticos de oposición tienen el desafío de reconectarse con la inmensa mayoría de la población, que se siente vulnerable ante el avance del autoritarismo y la aguda emergencia humanitaria que cubre a Venezuela.

Colapso de los servicios básicos

El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales señala en su artículo 11 que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado para sí misma y para su familia, incluyendo alimentación, vestido y vivienda adecuadas y una mejora continuada de las condiciones de existencia”.

En mayo, se documentaron 141 protestas por servicios básicos, eso equivale a un promedio de cinco protestas diarias..

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Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.