La premisa “Más pueden 5.000 armados y resteaos que 5 millones”, que en otrora usaba la izquierda, cobra fuerza en el chavismo. Las encuestas señalan 80% de rechazo al Gobierno y, por ello, no solo rechazan elecciones, sino que se organizan para enfrentar, repeler o impedir cualquier protesta o hecho organizado por la oposición en cualquier parte del país.
El símil fue usado el 1-S cuando millones de personas salieron a la calle a exigir la convocatoria del referéndum revocatorio, mientras cientos estaban en la avenida Bolívar y constituyeron una especie de muro en el municipio Libertador y, por ende, en los alrededores del Palacio de Misia Jacinta. “De este lado, 5.000 estábamos dispuesto a todos. ¿De aquel lado cuántos?”, expresó un alto dirigente del oficialismo.
El plan del PSUV consistió en organizar a la “militancia radical”, comprometida con la revolución, que esté dispuesta a salir, al igual que el 13-A, a las calles.




