Es una historia muy triste. Un hombre va con su pequeño hijo al estadio, se sientan en las gradas, guantes en mano, esperando la suerte de atrapar una pelota y termina siendo una noche fatal.
Atrapar un pelota de beisbol que salió de foul o fue un jonrón, es una de las mejores emociones que puede vivir un fanático. Una pelota que estuvo en juego, que fue manoseada por el lanzador y luego de la conexión fue a parar a nuestras manos.
Una pelota se gana, casi siempre, luego de una disputa, montones de manos la busca, es un premio inusual, muchos han pasado años esperando que una pelota caiga cerca para poder atraparla y no tienen la suerte de cumplir ese sueño del trofeo de cuero apretado.
Por eso a veces me cuesta entender (cosa que no comparto), cuando los fanáticos del Caracas reciben un foul conectado por algún Tigre y lo devuelven al terreno. Entiendo lo de la rivalidad, que a veces parece más bien “tirria” que otra cosa, pero me cuesta porque no es fácil que le toque a uno un premio como una pelota de beisbol que estuvo en juego.
Hay montones de imágenes donde se ve todo lo que es capaz de hacer un aficionado por atrapar una pelota.
Es que viene por el aire y uno la va siguiendo con la mirada y cuando se aproxima a nosotros ya estamos como enajenados, locos y no pensamos en el escalón o cualquier peligro, lo único que queremos es atrapar la pelota.
El jueves en la noche nos sorprendió la noticia, Shannon Stone, bombero de 38, falleció luego de caer desde una altura de seis metros, intentando fildear una pelota que primero fue un foul y que Josh Hamilton, generosamente, lanzó hacia el público luego de que la esférica se devolviera al terreno.
Stone, teniente de los bomberos, pretendía atrapar la pelota para dársela a su pequeño, pero perdió el equilibrio y cayó detrás de la zona donde están las pantallas de TV del parque de Arlington.
Es una pena para el beisbol que ocurran estas cosas, en mayo de este año otro fanático perdió la vida buscando un foul en el estadio de los Rockies y en la temporada pasada hubo otro accidente similar.
De inmediato Nolan Ryan dijo que en Texas se tomarán medidas para prevenir estas situaciones. Ignoro cómo podrán hacer, porque la dificultad radica en que cuando tenemos la posibilidad de atrapar una pelota de beisbol, olvidamos cualquier cosa.
Es un hecho muy triste; anoche nos impactó, esta mañana, conocida toda la historia, nos conmovimos más, porque fue un bombero que estaba con su hijo, porque quien le lanzó la pelota fue Josh Hamilton, quien ha tenido una vida tan difícil y porque todos pensamos que lo mismo podría ocurrirnos, porque somos capaces de volar por encima de las sillas y golpearnos contra el piso sucio y mojado de cerveza por atrapar un pelota de beisbol que estuvo en juego…




