Llega contingente de la GNB a la toma de rehenes en la sede de la PNB en El Marqués

IMG-20150112-WA0003

 

La toma de rehenes en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en la urbanización El Marqués comenzó a las cuatro de la madrugada. Un contingente de 136 detenidos mantiene secuestrados a cuatro funcionarios policiales en los calabozos del cuerpo policial en la urbanización El Marqués. Uno de los rehenes es un oficial en jefe.

 

Ronna Rísquez

 

Un contingente de casi 20 uniformados de la Guardia Nacional Bolivariana llegó a la sede de la PNB, donde cuatro agentes permanecen secuestrados en los calabozos del cuerpo policial a manos de un grupo de 136 reos. La toma de rehenes en las instalaciones del cuerpo policial en El Marqués se inició a las cuatro de la madrugada de este lunes 12 de diciembre y superó ya las doce horas. Entre los rehenes se encuentra un oficial en jefe y otros cuatro funcionarios de custodia de este destacamento, situado en la calle Mara, de Boleíta Sur, que anteriormente funcionaba como sede a la extinta Policía Metropolitana.

La instalación alberga a 136 reclusos entre los que se cuentan 26 exagentes policiales procesados por distintos delitos. Los autores de la toma habrían intentado persuadir a los exfuncionarios para que los apoyaran en el secuestro de las autoridades. Un grupo de mujeres que hacen de portavoces de los privados de libertad han entrado y salido en dos oportunidades, como parte del proceso de negociación que se adelanta para lograr la liberación de los rehenes.

Los autores de la toma exigen la presencia de representantes “de los derechos humanos”. Denuncian abusos y tratos degradantes, además de hacinamiento en condiciones “infrahumanas”. Según lo que han expresado, están recluidos en cinco calabozos en el sótano del edificio, duermen sobre el piso de tierra y no se les permite el ingreso de colchonetas. También aseguran que en las celdas se filtra el agua y que algunos de los detenidos tienen escabiosis (sarna) y amibiasis.

Los familiares de los reos también dijeron que deben llevarle comida dos veces al día, y que las autoridades ponen limitantes y restricciones como la entrega de alimentos en envases de anime, que por el tema de la escasez no se hallan, y bebidas en recipientes de plásticos. No les dejan pasar jugos naturales. También denuncian retardo procesal y la permanencia prolongada en las celdas —de hasta un año y ocho meses— sin audiencias en sus juicios.  También exigen la presencia de funcionarios del ministerio de Servicios Penitenciarios.

En el lugar también se presentaron agentes de Inteligencia vestidos de civil y el fiscal 14 del Ministerio Público, Víctor Maldonado, con competencias en Derechos Fundamentales. Extraoficialmente se conoció que estarían reunidos con algunos de los líderes de la toma para negociar los traslados a otros centros de detención. En la reunión también estarían negociando la llegada de un autobús y definiendo los cupos para los traslados a otros centros penitenciarios. Hasta el momento serían 30 reos los que habrían manifestado su deseo de ser trasladados.

TelegramWhatsAppFacebookX

IMG-20150112-WA0003

 

La toma de rehenes en la sede de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en la urbanización El Marqués comenzó a las cuatro de la madrugada. Un contingente de 136 detenidos mantiene secuestrados a cuatro funcionarios policiales en los calabozos del cuerpo policial en la urbanización El Marqués. Uno de los rehenes es un oficial en jefe.

 

Ronna Rísquez

 

Un contingente de casi 20 uniformados de la Guardia Nacional Bolivariana llegó a la sede de la PNB, donde cuatro agentes permanecen secuestrados en los calabozos del cuerpo policial a manos de un grupo de 136 reos. La toma de rehenes en las instalaciones del cuerpo policial en El Marqués se inició a las cuatro de la madrugada de este lunes 12 de diciembre y superó ya las doce horas. Entre los rehenes se encuentra un oficial en jefe y otros cuatro funcionarios de custodia de este destacamento, situado en la calle Mara, de Boleíta Sur, que anteriormente funcionaba como sede a la extinta Policía Metropolitana.

La instalación alberga a 136 reclusos entre los que se cuentan 26 exagentes policiales procesados por distintos delitos. Los autores de la toma habrían intentado persuadir a los exfuncionarios para que los apoyaran en el secuestro de las autoridades. Un grupo de mujeres que hacen de portavoces de los privados de libertad han entrado y salido en dos oportunidades, como parte del proceso de negociación que se adelanta para lograr la liberación de los rehenes.

Los autores de la toma exigen la presencia de representantes “de los derechos humanos”. Denuncian abusos y tratos degradantes, además de hacinamiento en condiciones “infrahumanas”. Según lo que han expresado, están recluidos en cinco calabozos en el sótano del edificio, duermen sobre el piso de tierra y no se les permite el ingreso de colchonetas. También aseguran que en las celdas se filtra el agua y que algunos de los detenidos tienen escabiosis (sarna) y amibiasis.

Los familiares de los reos también dijeron que deben llevarle comida dos veces al día, y que las autoridades ponen limitantes y restricciones como la entrega de alimentos en envases de anime, que por el tema de la escasez no se hallan, y bebidas en recipientes de plásticos. No les dejan pasar jugos naturales. También denuncian retardo procesal y la permanencia prolongada en las celdas —de hasta un año y ocho meses— sin audiencias en sus juicios.  También exigen la presencia de funcionarios del ministerio de Servicios Penitenciarios.

En el lugar también se presentaron agentes de Inteligencia vestidos de civil y el fiscal 14 del Ministerio Público, Víctor Maldonado, con competencias en Derechos Fundamentales. Extraoficialmente se conoció que estarían reunidos con algunos de los líderes de la toma para negociar los traslados a otros centros de detención. En la reunión también estarían negociando la llegada de un autobús y definiendo los cupos para los traslados a otros centros penitenciarios. Hasta el momento serían 30 reos los que habrían manifestado su deseo de ser trasladados.

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.