Siendo el primer mes de la temporada, muchos debuts y “primeras veces” ocurrieron en este mes primaveral.
En abril se han inaugurado todos los parques de beisbol, desde los viejos Fenway Park de Boston (1912) y el Wrigley Field de Chicago (1914), hasta el nuevo Yankee Stadium y el Citi Field, pasando por la olvidada “Octava Maravilla” del mundo como alguna vez se llamó al “Astrodome”.
Así que abril para el beisbol es un mes rico en historias para recordar, especialmente las de hombres tan determinantes como Jackie Robinson, Emmet Ashford y Frank Robinson, los tres “primer negro” en derribar una barrera racial.
Jackie Robinson, cuyo debut celebramos el 15 de este mes, fue el primer negro que jugó en las Grandes Ligas (1947), Emmett Ashford el primer “ompayita” (1966) y Frank Robinson el primer manager.
Visto así, podemos decir que abril es un mes esplendoroso para la reivindicación de los derechos civiles de los negros estadounidenses, un mes importante, porque cada uno de esos acontecimientos trascendió más allá del beisbol.
Martin Luther King, uno de los hombres más elevados de la historia contemporánea de los Estados Unidos, reconocía en lo hecho por Jackie Robinson una gesta inspiradora, definitiva en su determinación de que la lucha por los derechos de los negros se basara en la “resistencia pacífica”, la tolerancia y la “no violencia activa” que Jackie supo ejercer como el mejor ejemplo.
Uno de los sueños que Jackie Robinson muchas veces deseó en voz alta, fue ver a un negro dirigiendo un equipo de Grandes Ligas, hecho que ocurrió la noche del 8 de abril de 1975 en el Municipal Stadium de Cleveland, Rachel Robinson, viuda de Jackie, fue quien tuvo el honor de hacer el primer lanzamiento.
Jackie Robinson murió el 24 de octubre de 1972 a los 53 años.
Así como Jackie tuvo que ser un pelotero destacado y de conducta irreprochable para poder deja runa huella más allá del hecho de ser el “primer negro”, Emmet Ashford tuvo que ser un árbitro estudioso y conocedor de las reglas para poder imponer su autoridad; ese debe ser el trabajo de todos los jueces del terreno, pero para Emmett era más que una obligación.
Cualquier umpire podía equivocarse por ser “humano”, Emmet debía evitar errores porque él se equivocaría por ser “negro”.
Cuando Frank Robinson debutó como el primer manager “de color” en las Grandes Ligas, ya el cubano Preston Gómez lo había hecho seis años antes, como latino.
Aunque hoy nos parezca inconcebible, la discriminación racial aún ensombrecía diversos ámbitos de la sociedad de los Estados Unidos y ver a un “negro” como manager en las Mayores fue una gran noticia, no sólo para el beisbol, igual como ocurrió con los debuts de Jackie y Emmett.
Frank Robinson tenia 40 años de edad y estuvo en la alineación en varios juegos, figuró como bateador designado en 60 encuentros, dos veces como primera base y una vez en los jardines.
En su primera temporada como manager-jugador, dejó récord de 79-80, un mejor record que el año anterior cuando Bob Aspromonte terminó con 77-85.
En su doble función de manager-jugador en dos temporadas, dejó promedio de .232 en 85 juegos, 43 imparables en 185 turnos, cinco dobles y 12 jonrones. Conectó de 22-7 como emergente en sus dos temporadas, desde 1975 hasta 1977 cuando se retiró como pelotero activo.
La afición de los Orioles de Baltimore siempre recordará que los ayudó a ganar las Series Mundiales de 1966 y 1970 y también su trabajo como manager entre 1988 y 1991.En 1989, fue electo “Manager del año” cuando los Orioles quedaron en segundo lugar, detrás de los Azulejos de Toronto en la División Este de la Americana.
Decía Martin Luther King: “Sueño que un día, en las rojas colinas de Georgia, los hijos de los antiguos esclavos y los hijos de los antiguos dueños de esclavos, se puedan sentar juntos a la mesa de la hermandad”.
Una “mesa de la hermandad” también es un estadio de beisbol y hoy el “manager” de los Estados Unidos es negro.










