Primero lo primero: ¿Por qué Sidor, igual que todas las empresas básicas y no básicas de Guayana así como todo el parque industrial estatizado del país y las fincas intervenidas, necesitan inversiones tan grandes para volver a ser productivas?. La respuesta es obvia: porque las arruinaron. Porque les destruyeron buena parte de su capacidad productiva, es decir, sus instalaciones y equipos. Porque no tienen repuestos ni insumos. Porque ellas deben enormes cantidades a sus proveedores nacionales e internacionales. Porque también le adeudan de todo a sus trabajadores. Porque los pasivos laborales del patrono gobierno con sus trabajadores es gigantesco.
De no ser así, no tendría el gobierno que andar ofreciendo (o “anunciando”) inversiones con cifras enormes. Ni tendría que estar fijando “metas de producción para 2016” que son el doble de las actuales pero la mitad de lo que esas empresas (cuando eran privadas o siendo estatales pero serias) solían producir hasta la llegada del “estatismo salvaje” irresponsable y la “profundización revolucionaria”, que la oligarquía gobernante dice que es “socialismo”. ¿O hay otra explicación?.
En Sidor, por ejemplo, el inventario de equipos e instalaciones dañados es dolorosamente impresionante. La mitad de sus hornos inactivos por daños diversos, varias máquinas de colada fuera de servicio, daños severos en numerosas instalaciones de sus laminadores y un largo etcétera. Aún si el gobierno no hubiera provocado los conflictos laborales actuales, la producción andaría cerca del 22% de lo que solía ser. De ese tamaño es el desastre causado por el gobierno rojo rojíto. En Venalum, el último informe que vi, semanas atrás, registraba como activas 272 celdas de reducción de su total de 905. ¡Mas de 630 dañadas! ¡El 70% menos! Por eso la otrora moderna y productiva Venalum no llega ni al 30% de aquellas 430 mil tons/año que lograban por décadas. Y me llegan versiones mas recientes de cifras aún peores. La “obra y legado” de la ¿revolución o robo-lución?. En Alcasa hay tan solo 70 celdas activas de 396. Carbonorca tiene casi un mes sin poder producir nada porque no hay con qué. Y así sucesivamente. FMO, Bauxilum, las cementeras, Minerven, Friosa, Pdvsa Gas Comunal, las cuatro briqueteras, AgroPatria. Todo en ruinas.
Ahora, la moda del gobierno es “anunciar” inversiones en Sidor. Primero fue cuando crearon una gran expectativa con anuncios de “ya vienen los anuncios porque vamos a producir 200 mil tons/mes de acero”. Y terminaron con el “parto de los montes” (la montaña parió un ratoncito) ya que Maduro anunció ¡50 millones de dólares!. Como ripostaron los siempre luchadores siderúrgicos de Unidad Matancera: “eso es como lanzar un vaso de agua en un bidón de 200 litros”. Entonces hicieron otro “anuncio” que la prensa complaciente gobiernera calificó de “llegó el billete”. Ofrecieron 5 millardos de bolívares “para pagar pasivos laborales y comprar insumos y repuestos”. Para el que no conoce Sidor suena bien, pero la verdad es que tal cifra apenas alcanzaría para “mas o menos ponerse al día” con deudas de prestaciones que hoy están confiscadas y algo mas. Está bien que lo hagan, pero eso no cambia el desastre de improductividad que el propio gobierno creó.
Ahora dicen que “las inversiones serán por 550 millones de dólares”. ¡Aja!. Pero resulta que allí están incluidos los 314 millones de dólares cuyo punto de cuenta aprobatorio firmó Chávez el 20 de agosto de 2012. Hace dos largos años. Advierto. No era un “anuncio” ni una promesa genérica. Era el punto de cuenta aprobando unos seis proyectos detallados para recuperar áreas de Sidor. Proyectos con detalle presupuestario y todo. Solo faltaba el dinero para arrancar. Y Chávez lo firmó pero el dinero jamás llegó, salvo cosas pequeñas. ¡Ahora lo anuncian como la gran obra!.
Todos en Guayana desearíamos que fuesen inversiones de verdad y no un “cuento chino” para tratar de tapar la irresponsabilidad suprema cometida a lo largo de varios años. En el caso de Sidor, son seis años de destrucción tras la reestatización. En los restantes casos es un proceso degenerativo de mas o menos una década con momentos terriblemente dañinos en 2004, 2008, 2009 y 2010. Ojala fuesen aportes ciertos o serios y no solo una forma de disfrazarse de “constructivos” mientras preparan mas zarpazos contra los derechos laborales y para tratar de reducir a la nada a las organizaciones sindicales. El primer paso lógico de alguien que fuese sincero sería admitir sus culpas y su responsabilidad en lugar de culpar a los trabajadores. El segundo paso, para demostrar sinceridad, es no hacer anuncios que solo son propaganda y mas bien sentarse a discutir los problemas con los trabajadores, con los técnicos que saben de la industria para ver los proyectos de rescate, que los hay.
Damián Prat







