Frankensteindidato


“Quizás sea pronto… pero yo me quiero casar…”, diría la canción interpretada por Los tres tristes tigres; pero en este caso, creo que –conociendo nuestros ritmos- quizás ya vamos algo tarde. Tenemos que comenzar a trabajar ya para el candidato del 2012.

No hace ni falta mencionar que el tema Chávez causa polémicas. Por un lado, el país vive en un constante estrés dado la conflictividad permanente que enciende el personaje y hay muchos que han salido gravemente afectados y dolidos. Por el otro, entiendo que hay personas y comunidades que realmente se han visto beneficiadas y tomadas en cuenta desde que llegó Chávez al poder en 1998. No en vano, luego de 12 años, Chávez sigue teniendo una popularidad considerable -si bien ha venido disminuyendo con los años.

En definitiva, como sabemos, hay rasgos que nos afectan a todos: la inflación, la inseguridad, la pérdida de autonomía de los poderes, la falta de viviendas, etc. Además, que si bien está legalizado en nuestra constitución, no deberíamos perder la alternancia en el poder. De ganar Chávez en el 2012, estaríamos hablando de 20 años de “democracia” en el poder.

Por esta razón, me he venido a un laboratorio que tengo en el Zulia para, mediante la fuerza del relámpago Catatumbo, activar mi nuevo experimento. Es que si la fulana mesa tarda en lograr la unidad o al final no se logra del todo, buscaré concretarla con este experimento genético para que Venezuela tenga el candidato ideal para el 2012.

Así las cosas, ya lo estoy preparando en una caja como al Monstruo Milton. Y sí, se me cayó la cédula haciendo referencia a la comiquita del Monstruo Milton, pero lo mismo puede pasar en un futuro cuando alguien en el 2018 diga “chamo, te acuerdas de cuando Chávez botó a un bojote de gente de PDVSA tocando un pito en la tele” y otro le conteste “pana, se te cayó la cédula”.

El candidato en cuestión ya está en proceso de maceramiento.

Me costó conseguir los ingredientes, pero finalmente lo tengo listo: tiene la mano izquierda de Nelson Mandela y la derecha de Bill Clinton, el cerebro de Winston Churchill, el espíritu de transición de Medina Angarita, la tolerancia de Oscar Arias, la barba de Lula Da Silva, el sexo de Margaret Thatcher, la piernas de Rómulo Betancourt, la vista del Jeque Mohammed de Dubai, el carisma de Juan Pablo II y el cuerpo de Angie Cepeda.

Sólo estoy esperando que llegue el momento de lanzar las candidaturas. Un mes antes sacaré la caja el sur del Lago de Maracaibo para que le pegue un rayo y el engendro cobrará vida. Será cuestión de semana para que cause furor nacional y gane las elecciones con el mayor porcentaje de la historia. La gente será feliz y viviremos todos en una gran unidad nacional. Todos estaremos contentos con este nuevo candidato. Sólo espero que con este hayamos aprendido la lección para que, como Frankenstein…  no se vuelva en contra de sus creadores.

por Reuben Morales



“Quizás sea pronto… pero yo me quiero casar…”, diría la canción interpretada por Los tres tristes tigres; pero en este caso, creo que –conociendo nuestros ritmos- quizás ya vamos algo tarde. Tenemos que comenzar a trabajar ya para el candidato del 2012.

No hace ni falta mencionar que el tema Chávez causa polémicas. Por un lado, el país vive en un constante estrés dado la conflictividad permanente que enciende el personaje y hay muchos que han salido gravemente afectados y dolidos. Por el otro, entiendo que hay personas y comunidades que realmente se han visto beneficiadas y tomadas en cuenta desde que llegó Chávez al poder en 1998. No en vano, luego de 12 años, Chávez sigue teniendo una popularidad considerable -si bien ha venido disminuyendo con los años.

En definitiva, como sabemos, hay rasgos que nos afectan a todos: la inflación, la inseguridad, la pérdida de autonomía de los poderes, la falta de viviendas, etc. Además, que si bien está legalizado en nuestra constitución, no deberíamos perder la alternancia en el poder. De ganar Chávez en el 2012, estaríamos hablando de 20 años de “democracia” en el poder.

Por esta razón, me he venido a un laboratorio que tengo en el Zulia para, mediante la fuerza del relámpago Catatumbo, activar mi nuevo experimento. Es que si la fulana mesa tarda en lograr la unidad o al final no se logra del todo, buscaré concretarla con este experimento genético para que Venezuela tenga el candidato ideal para el 2012.

Así las cosas, ya lo estoy preparando en una caja como al Monstruo Milton. Y sí, se me cayó la cédula haciendo referencia a la comiquita del Monstruo Milton, pero lo mismo puede pasar en un futuro cuando alguien en el 2018 diga “chamo, te acuerdas de cuando Chávez botó a un bojote de gente de PDVSA tocando un pito en la tele” y otro le conteste “pana, se te cayó la cédula”.

El candidato en cuestión ya está en proceso de maceramiento.

Me costó conseguir los ingredientes, pero finalmente lo tengo listo: tiene la mano izquierda de Nelson Mandela y la derecha de Bill Clinton, el cerebro de Winston Churchill, el espíritu de transición de Medina Angarita, la tolerancia de Oscar Arias, la barba de Lula Da Silva, el sexo de Margaret Thatcher, la piernas de Rómulo Betancourt, la vista del Jeque Mohammed de Dubai, el carisma de Juan Pablo II y el cuerpo de Angie Cepeda.

Sólo estoy esperando que llegue el momento de lanzar las candidaturas. Un mes antes sacaré la caja el sur del Lago de Maracaibo para que le pegue un rayo y el engendro cobrará vida. Será cuestión de semana para que cause furor nacional y gane las elecciones con el mayor porcentaje de la historia. La gente será feliz y viviremos todos en una gran unidad nacional. Todos estaremos contentos con este nuevo candidato. Sólo espero que con este hayamos aprendido la lección para que, como Frankenstein…  no se vuelva en contra de sus creadores.

por Reuben Morales


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“Quizás sea pronto… pero yo me quiero casar…”, diría la canción interpretada por Los tres tristes tigres; pero en este caso, creo que –conociendo nuestros ritmos- quizás ya vamos algo tarde. Tenemos que comenzar a trabajar ya para el candidato del 2012.

No hace ni falta mencionar que el tema Chávez causa polémicas. Por un lado, el país vive en un constante estrés dado la conflictividad permanente que enciende el personaje y hay muchos que han salido gravemente afectados y dolidos. Por el otro, entiendo que hay personas y comunidades que realmente se han visto beneficiadas y tomadas en cuenta desde que llegó Chávez al poder en 1998. No en vano, luego de 12 años, Chávez sigue teniendo una popularidad considerable -si bien ha venido disminuyendo con los años.

En definitiva, como sabemos, hay rasgos que nos afectan a todos: la inflación, la inseguridad, la pérdida de autonomía de los poderes, la falta de viviendas, etc. Además, que si bien está legalizado en nuestra constitución, no deberíamos perder la alternancia en el poder. De ganar Chávez en el 2012, estaríamos hablando de 20 años de “democracia” en el poder.

Por esta razón, me he venido a un laboratorio que tengo en el Zulia para, mediante la fuerza del relámpago Catatumbo, activar mi nuevo experimento. Es que si la fulana mesa tarda en lograr la unidad o al final no se logra del todo, buscaré concretarla con este experimento genético para que Venezuela tenga el candidato ideal para el 2012.

Así las cosas, ya lo estoy preparando en una caja como al Monstruo Milton. Y sí, se me cayó la cédula haciendo referencia a la comiquita del Monstruo Milton, pero lo mismo puede pasar en un futuro cuando alguien en el 2018 diga “chamo, te acuerdas de cuando Chávez botó a un bojote de gente de PDVSA tocando un pito en la tele” y otro le conteste “pana, se te cayó la cédula”.

El candidato en cuestión ya está en proceso de maceramiento.

Me costó conseguir los ingredientes, pero finalmente lo tengo listo: tiene la mano izquierda de Nelson Mandela y la derecha de Bill Clinton, el cerebro de Winston Churchill, el espíritu de transición de Medina Angarita, la tolerancia de Oscar Arias, la barba de Lula Da Silva, el sexo de Margaret Thatcher, la piernas de Rómulo Betancourt, la vista del Jeque Mohammed de Dubai, el carisma de Juan Pablo II y el cuerpo de Angie Cepeda.

Sólo estoy esperando que llegue el momento de lanzar las candidaturas. Un mes antes sacaré la caja el sur del Lago de Maracaibo para que le pegue un rayo y el engendro cobrará vida. Será cuestión de semana para que cause furor nacional y gane las elecciones con el mayor porcentaje de la historia. La gente será feliz y viviremos todos en una gran unidad nacional. Todos estaremos contentos con este nuevo candidato. Sólo espero que con este hayamos aprendido la lección para que, como Frankenstein…  no se vuelva en contra de sus creadores.

por Reuben Morales


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