En Egipto dos organizaciones globales ayudan a burlar la censura a las redes sociales

TODOS LOS GOBIERNO DE HOY, me refiero a aquellos donde la democracia es un contrasentido, al momento de vérselas en apuros solo piensan en que el resto del mundo no debe saber lo que dentro de sus fronteras acontece. Se mueven para cercenar la libertad de información donde la haya -y hasta en donde es apenas una figura para no caer en la etiqueta (a veces el epitafio) de dictadura mediática- y por eso el primer objetivo de nuestros días es la Internet y sus instrumentos en las redes sociales como Facebook y Twitter. Este par de herramientas fueron claves hace menos de dos años para conocer la revuelta pro libertaria en Irán o la de los monjes anaranjados de Myanmar. No digamos lo que en materia de información actualizada convierte a cada usuario en un reportero de noticias que burla muchas de las cerraduras informáticas que los regímenes de fuerza colocan.

Lo que vemos hoy en Egipto y apenas ayer en Túnez demuestra el temor que los gobiernos tienen de la tecnología al servicio de los intereses de las mayorías y no de la cúpula gobernante.

Para referirnos a Egipto donde  tras treinta años de gobierno de Hosni Mubarak quien fuera el vicepresidente de Anwar el Sadat -asesinado el 6 de Octubre de 1981 por militares de la tendencia musulmana integrista-   siendo general de la aviación, estamos viendo una reacción popular desafiante del toque de queda, las policías y los militares que mantiene en vilo no solo a todos los países del Medio Oriente sino a las principales potencias del globo.

Pues fue así que este país árabe, el principal aliado de Estados Unidos y de Israel en esa zona, que se contagió de forma acelerada con tan solo una semana de diferencia de las revueltas de Túnez que dieron al traste con el gobierno de Zine el Abidine Ben Ali (también con mucho tiempo al mando, 24 años, tras haber destronado con un golpe de estado a quien pretendía ser presidente vitalicio de Túnez Habib Bourguiba en 1987) se vió en la necesidad de cortar las conexiones de teléfono e internet que lo conectan al mundo y lo obligaron a dar la orden a todos los operadores a pasar el “off” a sus equipos. Sin embargo, a pesar de ello, no han podido callar del todo a la Internet.

Aparecieron dos aliados imprevistos de la libertad de información y de conexión al mundo. Uno fue “Anonymous” que se estrenó con  una campaña  para  enviar por fax los cables de Wikileaks que revelaban violaciones de los derechos humanos bajo el mandato de Mubarak. El otro, el grupo de activistas “Telecomix” que inició un envío masivo de faxes a Egipto, en los que difunden una manera alternativa de acceder a Internet, según el bloguero de Forbes Andy Greenberg. Están recopilando números de teléfono internacionales a través de los que se pueden conectar con un módem. La lista de teléfonos está recopilada en un documento. Otro ha sido el proveedor de servicios de acceso a Internet  “French Data Network” que difundió un número de teléfono de emergencia para conectarse en Egipto gracias a una conexión realizada en Francia. El País de Madrid señala la información proveniente del diario francés  Le Figaro: “Los internautas egipcios deben contar con un módem básico y marcar el número francés +33 1 72 89 01 50 en lugar del número del tele-operador local. Después, tienen que “introducir el identificador y la contraseña toto“.

Otra iniciativa ciudadana consiste en animar a los internautas internacionales a usar TOR PROJECT (torproject.org) que cifra la información y protege la navegación privada y anónima. El movimiento “Access Now” pide en su web a los usuarios que se descarguen el programa, donando ancho de banda y formando así parte de su red. De este modo, cuando la conexión se restablezca en Egipto, los usuarios de Tor en el país “podrán acceder a sitios como Facebook y Twitter sorteando la censura del gobierno”, explica el portal.

¿Cómo es esto de Telecomix?

Aquí está lo que en Egipto se está haciendo:

Los primeros mensajes que aparecieron fueron “Internet no está trabajando” y  “Hoy es un gran día para Egipto”. No provenían de celulares o computadores sino de un radio aficionado (¿algo del pasado, de los 60 y 70?) que los enviaba en código Morse, algo más viejo, desde cualquier punto del caótico país árabe. La censura impuesta por el desesperado gobierno de Mubarak disparó una ola de activistas de la libertad de expresión en Internet llamado Telecomix.

Mediante la organización de las salas de chat y wikis  y colaborando con herramientas de escritura, este grupo ha trabajado para informar a los egipcios sobre sus opciones de comunicación, al tiempo que ha recibido los mensajes entrantes de ellos.

Telecomix ha trabajado anteriormente en los esfuerzos de la libertad de expresión en Túnez, Irán, China y otros países que han tratado de censurar o bloquear partes de la Internet.  Egipto ha sido identificado como una “prioridad” para Telecomix en uno de los sitios de su red, “We Re-build”.

Tiene un wiki creada como ventana única con la salas de chat de última tecnología y recursos para los esfuerzos en curso.

Hay alrededor de 20 miembros muy activos, 50 activos y unos 300 más que incluyen a “mirones”.

El administrador del chat es Christopher Kullenberg de Gotemburgo, Suecia.

“Piensen en Telecomix como un grupo cada vez mayor de amigos que hacen cosas juntos”, dice. Para la mayoría de los usuarios se exige el anonimato y se hace hincapié en que las identidades reales ya son obsoletas.

Esta es la cronología de los acontecimientos recientes del grupo:
Cuando Internet y los servicios de telefonía móvil se cortaron en Egipto el jueves por la noche, la red por tierra de teléfonos fijos estaba en funcionamiento.

Los miembros de Telecomix se pusieron a trabajar de inmediato para enviar información a los números de faxes egipcios. La búsqueda de una cadena de caracteres comunes que se encuentran en máquinas de fax en Egipto la descubrieron a través de Google.

Había una buena cantidad de ellos funcionando.

Al principio, enviaron a esos faxes cables de Wikileaks con las denuncias contra Mubarak pero luego determinaron que los egipcios no necesitaban una motivación adicional.

En su lugar, estaban interesados en obtener información sobre cómo comunicarse con los demás y el mundo exterior.

Los activistas por lo tanto comenzaron a proporcionar las instrucciones para el uso de módems de discado directo y radioaficionados, para que el pueblo egipcio los usara  para comunicarse.

El grupo dice que también ha trabajado en la recepción y decodificación de mensajes de radioaficionados y por ello envió las frecuencias recomendadas para evitar la intercepción gubernamental a quienes participen en la red que ha logrado burlar la censura.

Estos grupos egipcios sólo han sido capaces de recibir una pequeña cantidad de mensajes cortos con un origen desconocido.

Esto representa un uso interesante de la tecnología pasada de moda para eludir las restricciones -más modernas- del gobierno. La mayoría de los activistas detrás de estos mensajes desean permanecer en el anonimato y así se lo han hecho saber a los medios.

En cuanto a Anonymous hay que señalar que ésta organización es una de las que negó servicios a aquellos que trataron de bloquear a Wikileaks.

Allí se dio a conocer más allá de su acostumbrada red donde se hicieron famosos por haber sido acusadores de la Iglesia de la Cienciología y de Gene Simmons, “el cantante vestido de diablo” del grupo de rock Kiss.

La pregunta que se hacen muchos es si acaso estos esfuerzos podrían demostrar ser efectivos en ayudar al pueblo egipcio. Kullenberg dice que ellos no pueden contestarla.

“Abrir los canales de comunicación es suficiente para nosotros”. A qué lleve todo esto dependerá de la gente que se está comunicando por nuestras redes. El tiempo lo dirá.

Los grupos relacionados con la apertura de internet se identifican con estos dos logos:


Como les conté alguna vez desde China, allí con la ayuda de un taxista, pude enviar mensajes de Twitter a pesar de las limitaciones usando un proxy.

También hay que señalar, con énfasis, que las protestas en Egipto y Túnez arreciaron apenas los gobiernos trancaron las comunicaciones.

Es la reacción natural de la gente que hoy está informada las 24 horas a través de los nuevos medios y las redes.

Jugar con esa libertad se le hace cada vez más peligroso a los regímenes caudillistas y excesivamente unipersonales.

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TODOS LOS GOBIERNO DE HOY, me refiero a aquellos donde la democracia es un contrasentido, al momento de vérselas en apuros solo piensan en que el resto del mundo no debe saber lo que dentro de sus fronteras acontece. Se mueven para cercenar la libertad de información donde la haya -y hasta en donde es apenas una figura para no caer en la etiqueta (a veces el epitafio) de dictadura mediática- y por eso el primer objetivo de nuestros días es la Internet y sus instrumentos en las redes sociales como Facebook y Twitter. Este par de herramientas fueron claves hace menos de dos años para conocer la revuelta pro libertaria en Irán o la de los monjes anaranjados de Myanmar. No digamos lo que en materia de información actualizada convierte a cada usuario en un reportero de noticias que burla muchas de las cerraduras informáticas que los regímenes de fuerza colocan.

Lo que vemos hoy en Egipto y apenas ayer en Túnez demuestra el temor que los gobiernos tienen de la tecnología al servicio de los intereses de las mayorías y no de la cúpula gobernante.

Para referirnos a Egipto donde  tras treinta años de gobierno de Hosni Mubarak quien fuera el vicepresidente de Anwar el Sadat -asesinado el 6 de Octubre de 1981 por militares de la tendencia musulmana integrista-   siendo general de la aviación, estamos viendo una reacción popular desafiante del toque de queda, las policías y los militares que mantiene en vilo no solo a todos los países del Medio Oriente sino a las principales potencias del globo.

Pues fue así que este país árabe, el principal aliado de Estados Unidos y de Israel en esa zona, que se contagió de forma acelerada con tan solo una semana de diferencia de las revueltas de Túnez que dieron al traste con el gobierno de Zine el Abidine Ben Ali (también con mucho tiempo al mando, 24 años, tras haber destronado con un golpe de estado a quien pretendía ser presidente vitalicio de Túnez Habib Bourguiba en 1987) se vió en la necesidad de cortar las conexiones de teléfono e internet que lo conectan al mundo y lo obligaron a dar la orden a todos los operadores a pasar el “off” a sus equipos. Sin embargo, a pesar de ello, no han podido callar del todo a la Internet.

Aparecieron dos aliados imprevistos de la libertad de información y de conexión al mundo. Uno fue “Anonymous” que se estrenó con  una campaña  para  enviar por fax los cables de Wikileaks que revelaban violaciones de los derechos humanos bajo el mandato de Mubarak. El otro, el grupo de activistas “Telecomix” que inició un envío masivo de faxes a Egipto, en los que difunden una manera alternativa de acceder a Internet, según el bloguero de Forbes Andy Greenberg. Están recopilando números de teléfono internacionales a través de los que se pueden conectar con un módem. La lista de teléfonos está recopilada en un documento. Otro ha sido el proveedor de servicios de acceso a Internet  “French Data Network” que difundió un número de teléfono de emergencia para conectarse en Egipto gracias a una conexión realizada en Francia. El País de Madrid señala la información proveniente del diario francés  Le Figaro: “Los internautas egipcios deben contar con un módem básico y marcar el número francés +33 1 72 89 01 50 en lugar del número del tele-operador local. Después, tienen que “introducir el identificador y la contraseña toto“.

Otra iniciativa ciudadana consiste en animar a los internautas internacionales a usar TOR PROJECT (torproject.org) que cifra la información y protege la navegación privada y anónima. El movimiento “Access Now” pide en su web a los usuarios que se descarguen el programa, donando ancho de banda y formando así parte de su red. De este modo, cuando la conexión se restablezca en Egipto, los usuarios de Tor en el país “podrán acceder a sitios como Facebook y Twitter sorteando la censura del gobierno”, explica el portal.

¿Cómo es esto de Telecomix?

Aquí está lo que en Egipto se está haciendo:

Los primeros mensajes que aparecieron fueron “Internet no está trabajando” y  “Hoy es un gran día para Egipto”. No provenían de celulares o computadores sino de un radio aficionado (¿algo del pasado, de los 60 y 70?) que los enviaba en código Morse, algo más viejo, desde cualquier punto del caótico país árabe. La censura impuesta por el desesperado gobierno de Mubarak disparó una ola de activistas de la libertad de expresión en Internet llamado Telecomix.

Mediante la organización de las salas de chat y wikis  y colaborando con herramientas de escritura, este grupo ha trabajado para informar a los egipcios sobre sus opciones de comunicación, al tiempo que ha recibido los mensajes entrantes de ellos.

Telecomix ha trabajado anteriormente en los esfuerzos de la libertad de expresión en Túnez, Irán, China y otros países que han tratado de censurar o bloquear partes de la Internet.  Egipto ha sido identificado como una “prioridad” para Telecomix en uno de los sitios de su red, “We Re-build”.

Tiene un wiki creada como ventana única con la salas de chat de última tecnología y recursos para los esfuerzos en curso.

Hay alrededor de 20 miembros muy activos, 50 activos y unos 300 más que incluyen a “mirones”.

El administrador del chat es Christopher Kullenberg de Gotemburgo, Suecia.

“Piensen en Telecomix como un grupo cada vez mayor de amigos que hacen cosas juntos”, dice. Para la mayoría de los usuarios se exige el anonimato y se hace hincapié en que las identidades reales ya son obsoletas.

Esta es la cronología de los acontecimientos recientes del grupo:
Cuando Internet y los servicios de telefonía móvil se cortaron en Egipto el jueves por la noche, la red por tierra de teléfonos fijos estaba en funcionamiento.

Los miembros de Telecomix se pusieron a trabajar de inmediato para enviar información a los números de faxes egipcios. La búsqueda de una cadena de caracteres comunes que se encuentran en máquinas de fax en Egipto la descubrieron a través de Google.

Había una buena cantidad de ellos funcionando.

Al principio, enviaron a esos faxes cables de Wikileaks con las denuncias contra Mubarak pero luego determinaron que los egipcios no necesitaban una motivación adicional.

En su lugar, estaban interesados en obtener información sobre cómo comunicarse con los demás y el mundo exterior.

Los activistas por lo tanto comenzaron a proporcionar las instrucciones para el uso de módems de discado directo y radioaficionados, para que el pueblo egipcio los usara  para comunicarse.

El grupo dice que también ha trabajado en la recepción y decodificación de mensajes de radioaficionados y por ello envió las frecuencias recomendadas para evitar la intercepción gubernamental a quienes participen en la red que ha logrado burlar la censura.

Estos grupos egipcios sólo han sido capaces de recibir una pequeña cantidad de mensajes cortos con un origen desconocido.

Esto representa un uso interesante de la tecnología pasada de moda para eludir las restricciones -más modernas- del gobierno. La mayoría de los activistas detrás de estos mensajes desean permanecer en el anonimato y así se lo han hecho saber a los medios.

En cuanto a Anonymous hay que señalar que ésta organización es una de las que negó servicios a aquellos que trataron de bloquear a Wikileaks.

Allí se dio a conocer más allá de su acostumbrada red donde se hicieron famosos por haber sido acusadores de la Iglesia de la Cienciología y de Gene Simmons, “el cantante vestido de diablo” del grupo de rock Kiss.

La pregunta que se hacen muchos es si acaso estos esfuerzos podrían demostrar ser efectivos en ayudar al pueblo egipcio. Kullenberg dice que ellos no pueden contestarla.

“Abrir los canales de comunicación es suficiente para nosotros”. A qué lleve todo esto dependerá de la gente que se está comunicando por nuestras redes. El tiempo lo dirá.

Los grupos relacionados con la apertura de internet se identifican con estos dos logos:


Como les conté alguna vez desde China, allí con la ayuda de un taxista, pude enviar mensajes de Twitter a pesar de las limitaciones usando un proxy.

También hay que señalar, con énfasis, que las protestas en Egipto y Túnez arreciaron apenas los gobiernos trancaron las comunicaciones.

Es la reacción natural de la gente que hoy está informada las 24 horas a través de los nuevos medios y las redes.

Jugar con esa libertad se le hace cada vez más peligroso a los regímenes caudillistas y excesivamente unipersonales.

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