Ahora PGA

Hace unos años, cuando conducía el resumen deportivo de los sábados en Globovisión, tuve el placer de darle cobertura a varios torneos de golf.

Entonces nuestros sueños de PGA estaban en un muy joven Gilberto Morales, Enrique Lavié y Carlos Larrain, quienes disputaron torneos de alto nivel en Europa y Asia,  pero nunca consiguieron la tarjeta definitiva.

En aquellos días, absolutamente lega en el deporte de las praderas y trampas, tuve que prepararme y asistir a varios abiertos en diferentes clubes para poder entenderlo.

El golf es fascinante.

Como todos los deportes, el golf  requiere de disciplina, concentración, destreza física, inteligencia, cálculo… El golfista mide su desempeño por su handicap, debe sobreponerse a sus errores y los retos de la cancha, que incluyen desde factores meteorológicos hasta condiciones del césped.

Para ser ganador en el golf, como en la vida, hay que ser mejor cada vez, es una dinámica que obliga a superarse constantemente.

Un hoyo requiere de cuatro golpes, por ejemplo, pero la idea es hacerlo en dos o tres. Es lo que se llama “el par”, el número de golpes requeridos para hacer un hoyo o toda la cancha.

A diferencia de otros deportes, en el golf hay que estar por debajo del promedio, por debajo del par de la cancha para estar entre los mejores.

Así que el golf me encantó y adicta como soy a los canales deportivos, desde entonces más de una vez he pasado una tarde viendo un abierto de categoría PGA, en esos campos preciosos, con esos deportistas tan sobrios, elegantes y al mismo tiempo apasionados.

En nuestro país siempre se ha visto el golf como un deporte elitesco, porque es necesario pertenecer a un club para poder practicarlo y las acciones de los clubes de golf suelen ser muy costosas, tanto como el mantenimiento que requieren esos espacios, que por cierto generan muchos empleos. Aunque tenemos algunas canchas públicas en Puerto la Cruz y Margarita, esta muy lejos de ser un deporte popular.

Hace unos quince años se habló de un proyecto en los Valles del Tuy,  un campo abierto al público en el cual se pagararía por horas de uso,  una idea de Nelson Mezerhane, que nunca prosperó y otra iniciativa que no pasó del anuncio en los lados de El Hatillo del que no se supo más.

Al parecer alguna vez existió un campo en Sabaneta de Barinas, pero tuvo un solo jugador así que desapareció sin que nadie la conociera jamás.

Desde esta semana, con el campeonato “Bob Hope Classic”  conseguido por Johnattan Vegas, los venezolanos empezaremos a interesarnos más por el golf.

Johnattan, como ya es sabido, es un joven venezolano, nacido en Maturín, estado Monagas, cuyo padre era empleado del campo petrolero de Morichal, donde estaban las canchas de golf en las que Johnattan practicó sus primeros golpes. Esa cancha está cerrada en estos momentos por ordenes del Jefe de  Estado.

Su excelencia en la práctica del golf le valió una beca de la Universidad de Texas, donde obtuvo el título de kinesiólogo general.

Está intentando establecerse en la máxima categoría, PGA  (Asociación de Golfistas Profesionales), desde 2008 cuando estuvo en un torneo, no compitió en 2009, en 2010 también estuvo en un circuito y ahora en 2011 es cuando logró conseguir la tarjeta definitiva para seguir en el tour de los mejores.

Ahora está en Los Ángeles con más hoyos por delante, en los campos de Torrey Pines, en La Jolla, donde ha seguido su preparación, esta vez con miras al Farmers Insurance Open, donde se medirá con Tiger Woods, Phil Mickelson, Ángel Cabrera, David Duval, Vijay Singh, Davis Love III, Ben Curtis, Lee Janzen y John Daly.

El nuestro ya ha jugado en esa cancha de par 72 y asegura que le gusta mucho, se siente seguro.  El Farmers Insurance Open repartirá 5,8 millones de dólares, $954 mil de ellos para el ganador absoluto.

Aún no ha tenido mucho tiempo para disfrutar de su llegada a la elite de los mejores y ya tiene otro recorrido,  el del lado norte del campo de  La Jolla, mismo que hará Tiger Woods.

Johnattan Vegas es como nuestro “Patón” Carrasquel de la PGA, no tendremos más obligación que seguirlo y sentirnos orgullosos de sus logros.

Agregaremos a nuestras páginas favoritas www.PGA.com y tratemos de tener su máxima entre las nuestras: “Si al principio no tienes éxito, vuelve a intentarlo”.

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Hace unos años, cuando conducía el resumen deportivo de los sábados en Globovisión, tuve el placer de darle cobertura a varios torneos de golf.

Entonces nuestros sueños de PGA estaban en un muy joven Gilberto Morales, Enrique Lavié y Carlos Larrain, quienes disputaron torneos de alto nivel en Europa y Asia,  pero nunca consiguieron la tarjeta definitiva.

En aquellos días, absolutamente lega en el deporte de las praderas y trampas, tuve que prepararme y asistir a varios abiertos en diferentes clubes para poder entenderlo.

El golf es fascinante.

Como todos los deportes, el golf  requiere de disciplina, concentración, destreza física, inteligencia, cálculo… El golfista mide su desempeño por su handicap, debe sobreponerse a sus errores y los retos de la cancha, que incluyen desde factores meteorológicos hasta condiciones del césped.

Para ser ganador en el golf, como en la vida, hay que ser mejor cada vez, es una dinámica que obliga a superarse constantemente.

Un hoyo requiere de cuatro golpes, por ejemplo, pero la idea es hacerlo en dos o tres. Es lo que se llama “el par”, el número de golpes requeridos para hacer un hoyo o toda la cancha.

A diferencia de otros deportes, en el golf hay que estar por debajo del promedio, por debajo del par de la cancha para estar entre los mejores.

Así que el golf me encantó y adicta como soy a los canales deportivos, desde entonces más de una vez he pasado una tarde viendo un abierto de categoría PGA, en esos campos preciosos, con esos deportistas tan sobrios, elegantes y al mismo tiempo apasionados.

En nuestro país siempre se ha visto el golf como un deporte elitesco, porque es necesario pertenecer a un club para poder practicarlo y las acciones de los clubes de golf suelen ser muy costosas, tanto como el mantenimiento que requieren esos espacios, que por cierto generan muchos empleos. Aunque tenemos algunas canchas públicas en Puerto la Cruz y Margarita, esta muy lejos de ser un deporte popular.

Hace unos quince años se habló de un proyecto en los Valles del Tuy,  un campo abierto al público en el cual se pagararía por horas de uso,  una idea de Nelson Mezerhane, que nunca prosperó y otra iniciativa que no pasó del anuncio en los lados de El Hatillo del que no se supo más.

Al parecer alguna vez existió un campo en Sabaneta de Barinas, pero tuvo un solo jugador así que desapareció sin que nadie la conociera jamás.

Desde esta semana, con el campeonato “Bob Hope Classic”  conseguido por Johnattan Vegas, los venezolanos empezaremos a interesarnos más por el golf.

Johnattan, como ya es sabido, es un joven venezolano, nacido en Maturín, estado Monagas, cuyo padre era empleado del campo petrolero de Morichal, donde estaban las canchas de golf en las que Johnattan practicó sus primeros golpes. Esa cancha está cerrada en estos momentos por ordenes del Jefe de  Estado.

Su excelencia en la práctica del golf le valió una beca de la Universidad de Texas, donde obtuvo el título de kinesiólogo general.

Está intentando establecerse en la máxima categoría, PGA  (Asociación de Golfistas Profesionales), desde 2008 cuando estuvo en un torneo, no compitió en 2009, en 2010 también estuvo en un circuito y ahora en 2011 es cuando logró conseguir la tarjeta definitiva para seguir en el tour de los mejores.

Ahora está en Los Ángeles con más hoyos por delante, en los campos de Torrey Pines, en La Jolla, donde ha seguido su preparación, esta vez con miras al Farmers Insurance Open, donde se medirá con Tiger Woods, Phil Mickelson, Ángel Cabrera, David Duval, Vijay Singh, Davis Love III, Ben Curtis, Lee Janzen y John Daly.

El nuestro ya ha jugado en esa cancha de par 72 y asegura que le gusta mucho, se siente seguro.  El Farmers Insurance Open repartirá 5,8 millones de dólares, $954 mil de ellos para el ganador absoluto.

Aún no ha tenido mucho tiempo para disfrutar de su llegada a la elite de los mejores y ya tiene otro recorrido,  el del lado norte del campo de  La Jolla, mismo que hará Tiger Woods.

Johnattan Vegas es como nuestro “Patón” Carrasquel de la PGA, no tendremos más obligación que seguirlo y sentirnos orgullosos de sus logros.

Agregaremos a nuestras páginas favoritas www.PGA.com y tratemos de tener su máxima entre las nuestras: “Si al principio no tienes éxito, vuelve a intentarlo”.

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