Inflación venezolana rompe récord en el hemisferio y Maduro le echa la culpa a la especulaciòn

LA ALARMANTE INFLACIÓN VENEZOLANA que -lamentablemente para los venezolanos- rompe récords en el mundo y desde distintas latitudes globales es puesta como ejemplo de la mala gestión económica del gobierno de Nicolás Maduro ocupa las primeras páginas de muchos diarios mundiales al cierre del 2013.

El empeño de Maduro y su clan económico de no querer asumir sus responsabilidades echándole la culpa a una supuesta “guerra económica” es tema de sorna como noticia insólita en un país que dilapidó la fortuna más grande de su historia en los últimos 15 años.

El fracaso económico venezolano en los 14 años de Chávez es la peor herencia dejada a su sucesor quien no se atrevió en el año que termina a ponerle corrección a los errores sino que más bien los acentuó y no quiso asumir su culpabilidad al acusar a una fantasiosa “guerra económica” de haber “inducido” la inflación devastadora.

El País

El Banco Central de Venezuela oficializa una inflación anual del 56%

Maduro

El Banco Central de Venezuela (BCV)ha revelado este lunes, después de un silencio de casi un mes, la tasa de inflación registrada durante el mes de noviembre –mantenida hasta la fecha como un secreto de Estado– y su cifra anual para 2013. De acuerdo a sus mediciones, los precios aumentarondesde enero un 56,2% en el país (4,8% solo en noviembre).

Estos datos suponen la tasa de inflación más alta del hemisferio occidental y la mayor registrada en Venezuela desde el año 1996. A la vez podría interpretarse como un fracaso de la gestión económica del gobierno revolucionario, una percepción que el presidente Nicolás Maduro se apresuró a refutar ante la prensa internacional: “Esa es la cifra correspondiente a la economía parasitaria, especulativa. De no haber sido por la especulación, que empezamos apenas a combatir en noviembre, tendríamos una inflación de un solo dígito”, quiso matizar.

Maduro se refería a su denominada “ofensiva económica” por la que, desde el pasado 6 de noviembre, su Gobierno ocupa cientos de comercios -sobre todo de electrodomésticos y textiles-, y confisca sus mercancías para venderlas con descuentos masivos hasta agotar las existencias. Al fragor de esas ocupaciones, que el presidente prefirió llamar “inspecciones”, Maduro exigió a las autoridades del BCV que su registro de la tasa de inflación se hiciera eco de las rebajas conseguidas por el Gobierno y, en general, que se acogiera a un método de composición del índice de precios al consumidor que discrimine entre la inflación “real, que obedece a las leyes de la economía”, y la inflación “inducida”, que sería producto de una conspiración contra el régimenmás que de la codicia capitalista, según las palabras de Maduro.

Por ello, el instituto emisor no se resignó este jueves a difundir únicamente los alarmantes números, sino que además hizo algunas precisiones metodológicas con las que buscaba amortiguar su impacto.

El documento, en el que el banco ratifica su disposición para “la construcción protagónica del socialismo como nuevo orden económico nacional”, establece que de no haber ocurrido la intervención del Gobierno, la inflación del mes de noviembre habría alcanzado 6%, una cifra mayor que el 4,8% y todavía más alejada del 2,2 promedio que, según las tendencias históricas acumuladas en el BCV, caracteriza a ese mes.

A pesar de que el banco se retrasó casi 30 días en informar acerca de la inflación de noviembre, en su reporte sí se permitió adelantar el dato para diciembre: 2,2%, resultado de una ralentización del incremento de precios que atribuye a la lucha contra la especulación iniciada por el Gobierno. Advierte, sin embargo, de que la intervención estatal se ha concentrado hasta ahora en sectores comerciales que pesan poco en la ponderación del índice de precios. En cambio, dijo el BCV, la canasta de alimentos, en la que se registró un incremento de precios de 7,5% durante el mes de noviembre, tiene un impacto más significativo.

El presidente Maduro tomó nota de ello. Durante su rueda de prensa, en la que aceptó cinco preguntas y a la que quiso dar carácter de salutación de fin de año para los medios que cubren el palacio presidencial de Miradores, anunció que en enero reanudará la ofensiva “con todo”. Como adelanto de la atención especial que brindará al expendio de alimentos, el sucesor de Hugo Chávez en la presidencia de Venezuela aludió al caso, denunciado en su propia cuenta de Twiitter, de un establecimiento de comida casual criolla -las populares areperas- que estaba comprando insumos subsidiados por el Gobierno para su venta directa a compradores de bajo poder adquisitivo. “Nuestra lucha contra la corrupción y la especulación es de todos los días”, concluyó.

 

El Nuevo Herald

El año se despide en Venezuela con una inflación asfixiante

ImagenEFE

ANTONIO MARIA DELGADO

ADELGADO@ELNUEVOHERALD.COM

Al anunciar una inflación de 56.2 por ciento al cierre de diciembre, Venezuela se encontraba bien posicionada para obtener la dudosa distinción de registrar este año la mayor tasa del planeta, pero economistas advierten que los venezolanos solo vieron el inicio de la crisis económica en el 2013 y que el alza de los precios y la escasez será aún mayor en el 2014.

“En Venezuela lo que se espera es una caída del crecimiento, más inflación y más escasez”, comentó desde Caracas Orlando Ochoa, profesor de economía de la Universidad Católica Andrés Bello.

“No hay nada que ayude a estabilizar los precios en Venezuela. Hay una crisis cambiaria y no hay un plan para estabilizar o reordenar el mercado cambiario, y tampoco hay un plan para estabilizar los precios”, sentenció.

Francisco Ibarra, director de la firma de asesores Econométrica, coincidió desde Nueva York.

“El 2014 va a ser un año muy duro, un año donde va a haber escasez muy marcada, especialmente durante los primeros tres meses del año”, comentó Ibarra.

El régimen de Nicolás Maduro anunció el lunes que la inflación cerró el año en 56.2 por ciento, superando en más del doble la tasa registrada en el 2012.

Esa lectura luce en vías de superar la tasa de Siria, país cuya guerra civil le había llevado a padecer la inflación más alta del mundo.

En noviembre, la nación árabe registraba una tasa anualizada cercana al 50 por ciento.

Poco después que el Banco Central de Venezuela anunciara el comportamiento de los precios, con el índice mostrando un incremento de 4.8 por ciento en noviembre y 2.2 en diciembre, Maduro describió la tasa como “inusual”, producto de una “burbuja económica”.

Los resultados de los últimos dos meses del año representan una desaceleración en comparación con octubre, cuando el Indice de Precios al Consumidor repuntó en 5.1 por ciento.

Esa desaceleración en los precios al consumidor coincidió con las medidas que comenzó aplicar Maduro en noviembre para combatir la inflación, obligando a los empresarios a bajar los precios bajo amenaza de encarcelarlos o de permitir que el populacho saqueara sus negocios.

Durante su intervención, Maduro defendió esas medidas, asegurando que de no haberlo hecho, la inflación de noviembre hubiese alcanzado los diez puntos porcentuales.

“[Eso] era lo esperaban lo que calculaban el caos económico”, dijo Maduro insistiendo en que la inflación es el producto de la “guerra económica” contra su gobierno emprendido por sectores desestabilizadores de la oposición.

Los economistas, sin embargo, creen que si bien las políticas antinflacionarias pudieron haber frenado ligeramente el alza de los precios en los últimas semanas del año, su verdadero efecto, el que ha de impactar la vida de los venezolanos en los meses venideros, es la agudización de la escasez.

“El sector comercial y productivo, gran parte de ellos, van a comenzar a trabajar muy lentamente en el 2014 porque hay un gran temor sobre las intervenciones y fiscalizaciones forzadas del gobierno”, comentó Ochoa.

Ese temor va a llevar a muchos empresarios a no reponer los inventarios que quedaron vacíos luego que Maduro ordenara su política de intervención comercial.

Según Ochoa, el gobierno hasta el momento no ha tomado ninguna medida para combatir las causas de la inflación en Venezuela: el financiamiento de un gigantesco déficit fiscal a través de la impresión de dinero inorgánico.

“Por el contrario, el gobierno ha jerarquizado financiar el déficit del gobierno con inyecciones monetarias. No están actuando para frenar esto”, sostuvo.

Eso no quiere decir que intenten adoptar algunas medidas el próximo año para tratar de “suavizar” el desequilibrio económico.

Entre las medidas que el régimen ha dejado entrever que podría comenzar a aplicar a partir del próximo año se encuentra un incremento en los precios de la gasolina, una devaluación y la introducción de nuevos impuestos.

Pero esas medidas lucen insuficientes para combatir un déficit del sector público consolidado estimado en cerca de 15 por ciento del PIB, con un chavismo que ni siquiera se muestra dispuesta a discutir las medidas que podría ayudar efectivamente a estabilizar la economía del país: la suspensión de los gigantescos subsidios petroleros que la Revolución Bolivariana brinda a Cuba y sus aliados.

Maduro, sin embargo, dijo sentir optimismo sobre el futuro desempeño económico de Venezuela.

“¡El chavismo está vivo!”, subrayó en una rueda de prensa. El 2014 será “un buen año” para la cosecha de un triunfo definitivo en la “guerra económica”

 

La Nación de Argentina

Maduro finalmente admitió una inflación anual de 56,2%, pero no asumió culpas

Tras 20 días de demora, la dio a conocer en su discurso de fin de año; dijo que si no existiera una “burbuja especulativa” el índice de aumento de precios hubiera sido negativo

Por Daniel Lozano  | Para LA NACION

maduro

Nicolás Maduro despidió el año con una larga homilía revolucionaria, en la que disparó pelotas económicas fuera del arco bolivariano y calificó 2013 como el año de la lealtad. “El pueblo no le falló a Chávez. El chavismo está vivo y es una fuerza mayoritaria que será determinante en lo que resta del siglo XXI para Venezuela y para América latina y el Caribe”, arengó el presidente.

El “hijo de Chávez” blandió el informe hecho público ayer por el Banco Central de Venezuela (BCV), en el que se fija la inflación del año (“inflación inducida especulativa”, según Maduro) en el orden del 56,2%, una de las más disparatadas del planeta. Eso sí, no aceptó ninguna culpa: “Si no estuviera esta burbuja inducida activada por la guerra económica, la inflación sería negativa. La burbuja especulativa toca a todos los sectores del país”.

Fueron necesarios 20 días de cocinado y negociaciones internas en el BCV para que se diera a conocer la cifra oculta de la inflación en noviembre: 4,8%. También se adelantó la de diciembre: 2,2%.

La directiva del banco, por primera vez en la historia, acompañó los datos técnicos con varios párrafos de propaganda revolucionaria, precediendo a las explicaciones de Maduro, que desde hace semanas presiona al ente público para que determine una inflación de -5%.

Según los expertos del banco, la muerte de Hugo Chávez “fue aprovechada por sectores opositores para agudizar artificialmente el deterioro de las variables económicas”.

“Ese comunicado no se corresponde con la función de un banco central”, denunció Asdrúbal Oliveros, director de EcoAnalítica. “Es una vergüenza, ¿quiénes redactaron esa basura?”, protestó José Guerra, economista y antiguo directivo del BCV. “El informe soslaya análisis técnicos de diferentes variables económicas”, desveló el experto Jesús Casique. “Esto [adaptar el lenguaje gubernamental] es inusual en los bancos centrales, quienes mantienen un discurso independiente del Ejecutivo, a pesar de que se compartan objetivos y se coordinen acciones”, resumió el economista Ángel Alayón.

Más allá de tan sospechoso informe, las cifras de Venezuela son desalentadoras y preocupantes de cara a 2014. La peor inflación en dos décadas y un índice anual de los alimentos estratosférico: 79,3%.

Eso sí, se evitó en todo momento aportar las cifras de la escasez de los alimentos y productos básicos, que han provocado miles de colas. “Sin control de cambios ni de precios y sin comerciantes presos, más de 140 países tienen menor inflación anual que Venezuela en los últimos dos meses”, sentenció Alfonso López, otro economista.

Suspicacias

Hasta el 1,6% de crecimiento económico anual adelantado por Maduro fue recibido con suspicacias. “Ése es el de los primeros nueve meses. En todo el año debe ser menos, cerca del 1%”, calculó Guerra. En 2012 la economía creció un 5,6% y la inflación se quedó en 22,6%.

Pese a la contundencia de las cifras, el presidente adelantó cuál será su política económica para 2014: profundizar los “precios justos” e ir hasta el fondo en la “regulación” de todos los sectores de la economía.

El presidente también tuvo tiempo para lavarse las manos ante las reiteradas llamadas a la amnistía del ex comisario caraqueño Iván Simonovis, condenado por su participación en los hechos violentos de abril de 2002.

“Han montado un circo nacional e internacional. Simonovis está en manos de la justicia, sólo el poder judicial puede decretar medidas humanitarias. [A mí] me lo impide que es un caso de lesa humanidad”, se justificó Maduro, pese a que en la sentencia judicial no se le imputa tal supuesto.

El chavismo no acepta la existencia de presos políticos, pese a que en el caso del propio Simonovis el que fuera magistrado estrella del Supremo confesó que fue una sentencia teledirigida por Chávez.

“No puedo con el dolor de las lágrimas de mi hija al ver cómo el presidente habla despectivamente de su padre”, se lamentó Bony Pertiñez, mujer del comisario. Su equipo de defensores negó que el preso político hubiera sido condenado por delitos de lesa humanidad.

 

El Tiempo de Colombia 

Venezuela cierra el 2013 con una inflación de 56,1 %

Sería la cifra más alta de América Latina. Gobierno culpa a la ‘guerra económica’ de la oposición.

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Al revelar que el aumento de la inflación en noviembre fue de 4,8 por ciento y anticipar –pese a que el mes se acaba apenas hoy– que la de diciembre fue de 2,2 por ciento, el Banco Central de Venezuela (BCV) totalizó un índice de aumento de precios de 56,1 por ciento para el año 2013, el de mayor presión sobre la moneda en los últimos 15 años.

De esta forma, Venezuela alcanza la mayor inflación de América Latina y una de las más altas del mundo, junto con Siria o Sudán, aunque los precios se desaceleraron en los últimos dos meses del año tras una intensa campaña del presidente Nicolás Maduro para reducir la inflación.

Para el Gobierno, la culpa la tiene la “guerra económica” librada por la oposición. El informe del BCV dice: “La enfermedad y fallecimiento de nuestro líder, comandante Hugo Chávez, fueron aprovechados por ciertos sectores de la oposición política y algunos empresarios para agudizar artificialmente el deterioro de las variables económicas”.

El presidente Nicolás Maduro aseguró ayer que Venezuela atravesó una “inflación especulativa inducida fuera de las reglas económicas naturales, una burbuja especulativa que toca a todos los sectores”, y agregó: “Si no hubiéramos actuado a tiempo, la inflación hubiera llegado a 10 por ciento en noviembre y a 15 por ciento en diciembre”.

Sin embargo, no se refirió a la caída de más de 70 por ciento en la asignación de divisas oficiales para importadores durante el 2013 (lo que obligó a muchos a acudir al mercado negro para conseguir dólares) y la devaluación decretada en febrero, que significó una depreciación del 46,5 por ciento del valor del bolívar.

Tampoco actualizó el índice de escasez de productos, que para octubre alcanzó el 20 por ciento, lo que significa que uno de cada cinco productos de la canasta básica del país (como leche, azúcar, aceite, pollo o carne) no podía encontrarse en los mercados. En la red social Twitter, varios economistas se aventuraron a asegurar que el silencio del BCV sobre ese tema se debe a que el índice de escasez pudo haber alcanzado hasta el 25 por ciento.

En las últimas semanas, dos agencias calificadoras de riesgo bajaron la nota crediticia del país petrolero y advirtieron del creciente riesgo de un colapso financiero y económico en 2014.

En noviembre, el BCV reconoció que en el 2013 Venezuela crecería por debajo de la última proyección oficial de 3 por ciento.

Maduro inaugura canal de televisión de la Fuerza Armada

Caracas (AFP). El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, inauguró el fin de semana la televisora de la Fuerza Armada, operada por militares, un día después de los ascensos a oficiales activos y retirados, como el influyente presidente del parlamento, Diosdado Cabello.

Tras una fuerte crítica a la programación de los canales nacionales, el mandatario aseguró que TV FANB presentará “una nueva cultura televisiva” que dejará ver la “unión cívico-militar” y “la potencia de lo que es la Fuerza Armada”.

VALENTINA LARES MARTIZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Caracas

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LA ALARMANTE INFLACIÓN VENEZOLANA que -lamentablemente para los venezolanos- rompe récords en el mundo y desde distintas latitudes globales es puesta como ejemplo de la mala gestión económica del gobierno de Nicolás Maduro ocupa las primeras páginas de muchos diarios mundiales al cierre del 2013.

El empeño de Maduro y su clan económico de no querer asumir sus responsabilidades echándole la culpa a una supuesta “guerra económica” es tema de sorna como noticia insólita en un país que dilapidó la fortuna más grande de su historia en los últimos 15 años.

El fracaso económico venezolano en los 14 años de Chávez es la peor herencia dejada a su sucesor quien no se atrevió en el año que termina a ponerle corrección a los errores sino que más bien los acentuó y no quiso asumir su culpabilidad al acusar a una fantasiosa “guerra económica” de haber “inducido” la inflación devastadora.

El País

El Banco Central de Venezuela oficializa una inflación anual del 56%

Maduro

El Banco Central de Venezuela (BCV)ha revelado este lunes, después de un silencio de casi un mes, la tasa de inflación registrada durante el mes de noviembre –mantenida hasta la fecha como un secreto de Estado– y su cifra anual para 2013. De acuerdo a sus mediciones, los precios aumentarondesde enero un 56,2% en el país (4,8% solo en noviembre).

Estos datos suponen la tasa de inflación más alta del hemisferio occidental y la mayor registrada en Venezuela desde el año 1996. A la vez podría interpretarse como un fracaso de la gestión económica del gobierno revolucionario, una percepción que el presidente Nicolás Maduro se apresuró a refutar ante la prensa internacional: “Esa es la cifra correspondiente a la economía parasitaria, especulativa. De no haber sido por la especulación, que empezamos apenas a combatir en noviembre, tendríamos una inflación de un solo dígito”, quiso matizar.

Maduro se refería a su denominada “ofensiva económica” por la que, desde el pasado 6 de noviembre, su Gobierno ocupa cientos de comercios -sobre todo de electrodomésticos y textiles-, y confisca sus mercancías para venderlas con descuentos masivos hasta agotar las existencias. Al fragor de esas ocupaciones, que el presidente prefirió llamar “inspecciones”, Maduro exigió a las autoridades del BCV que su registro de la tasa de inflación se hiciera eco de las rebajas conseguidas por el Gobierno y, en general, que se acogiera a un método de composición del índice de precios al consumidor que discrimine entre la inflación “real, que obedece a las leyes de la economía”, y la inflación “inducida”, que sería producto de una conspiración contra el régimenmás que de la codicia capitalista, según las palabras de Maduro.

Por ello, el instituto emisor no se resignó este jueves a difundir únicamente los alarmantes números, sino que además hizo algunas precisiones metodológicas con las que buscaba amortiguar su impacto.

El documento, en el que el banco ratifica su disposición para “la construcción protagónica del socialismo como nuevo orden económico nacional”, establece que de no haber ocurrido la intervención del Gobierno, la inflación del mes de noviembre habría alcanzado 6%, una cifra mayor que el 4,8% y todavía más alejada del 2,2 promedio que, según las tendencias históricas acumuladas en el BCV, caracteriza a ese mes.

A pesar de que el banco se retrasó casi 30 días en informar acerca de la inflación de noviembre, en su reporte sí se permitió adelantar el dato para diciembre: 2,2%, resultado de una ralentización del incremento de precios que atribuye a la lucha contra la especulación iniciada por el Gobierno. Advierte, sin embargo, de que la intervención estatal se ha concentrado hasta ahora en sectores comerciales que pesan poco en la ponderación del índice de precios. En cambio, dijo el BCV, la canasta de alimentos, en la que se registró un incremento de precios de 7,5% durante el mes de noviembre, tiene un impacto más significativo.

El presidente Maduro tomó nota de ello. Durante su rueda de prensa, en la que aceptó cinco preguntas y a la que quiso dar carácter de salutación de fin de año para los medios que cubren el palacio presidencial de Miradores, anunció que en enero reanudará la ofensiva “con todo”. Como adelanto de la atención especial que brindará al expendio de alimentos, el sucesor de Hugo Chávez en la presidencia de Venezuela aludió al caso, denunciado en su propia cuenta de Twiitter, de un establecimiento de comida casual criolla -las populares areperas- que estaba comprando insumos subsidiados por el Gobierno para su venta directa a compradores de bajo poder adquisitivo. “Nuestra lucha contra la corrupción y la especulación es de todos los días”, concluyó.

 

El Nuevo Herald

El año se despide en Venezuela con una inflación asfixiante

ImagenEFE

ANTONIO MARIA DELGADO

ADELGADO@ELNUEVOHERALD.COM

Al anunciar una inflación de 56.2 por ciento al cierre de diciembre, Venezuela se encontraba bien posicionada para obtener la dudosa distinción de registrar este año la mayor tasa del planeta, pero economistas advierten que los venezolanos solo vieron el inicio de la crisis económica en el 2013 y que el alza de los precios y la escasez será aún mayor en el 2014.

“En Venezuela lo que se espera es una caída del crecimiento, más inflación y más escasez”, comentó desde Caracas Orlando Ochoa, profesor de economía de la Universidad Católica Andrés Bello.

“No hay nada que ayude a estabilizar los precios en Venezuela. Hay una crisis cambiaria y no hay un plan para estabilizar o reordenar el mercado cambiario, y tampoco hay un plan para estabilizar los precios”, sentenció.

Francisco Ibarra, director de la firma de asesores Econométrica, coincidió desde Nueva York.

“El 2014 va a ser un año muy duro, un año donde va a haber escasez muy marcada, especialmente durante los primeros tres meses del año”, comentó Ibarra.

El régimen de Nicolás Maduro anunció el lunes que la inflación cerró el año en 56.2 por ciento, superando en más del doble la tasa registrada en el 2012.

Esa lectura luce en vías de superar la tasa de Siria, país cuya guerra civil le había llevado a padecer la inflación más alta del mundo.

En noviembre, la nación árabe registraba una tasa anualizada cercana al 50 por ciento.

Poco después que el Banco Central de Venezuela anunciara el comportamiento de los precios, con el índice mostrando un incremento de 4.8 por ciento en noviembre y 2.2 en diciembre, Maduro describió la tasa como “inusual”, producto de una “burbuja económica”.

Los resultados de los últimos dos meses del año representan una desaceleración en comparación con octubre, cuando el Indice de Precios al Consumidor repuntó en 5.1 por ciento.

Esa desaceleración en los precios al consumidor coincidió con las medidas que comenzó aplicar Maduro en noviembre para combatir la inflación, obligando a los empresarios a bajar los precios bajo amenaza de encarcelarlos o de permitir que el populacho saqueara sus negocios.

Durante su intervención, Maduro defendió esas medidas, asegurando que de no haberlo hecho, la inflación de noviembre hubiese alcanzado los diez puntos porcentuales.

“[Eso] era lo esperaban lo que calculaban el caos económico”, dijo Maduro insistiendo en que la inflación es el producto de la “guerra económica” contra su gobierno emprendido por sectores desestabilizadores de la oposición.

Los economistas, sin embargo, creen que si bien las políticas antinflacionarias pudieron haber frenado ligeramente el alza de los precios en los últimas semanas del año, su verdadero efecto, el que ha de impactar la vida de los venezolanos en los meses venideros, es la agudización de la escasez.

“El sector comercial y productivo, gran parte de ellos, van a comenzar a trabajar muy lentamente en el 2014 porque hay un gran temor sobre las intervenciones y fiscalizaciones forzadas del gobierno”, comentó Ochoa.

Ese temor va a llevar a muchos empresarios a no reponer los inventarios que quedaron vacíos luego que Maduro ordenara su política de intervención comercial.

Según Ochoa, el gobierno hasta el momento no ha tomado ninguna medida para combatir las causas de la inflación en Venezuela: el financiamiento de un gigantesco déficit fiscal a través de la impresión de dinero inorgánico.

“Por el contrario, el gobierno ha jerarquizado financiar el déficit del gobierno con inyecciones monetarias. No están actuando para frenar esto”, sostuvo.

Eso no quiere decir que intenten adoptar algunas medidas el próximo año para tratar de “suavizar” el desequilibrio económico.

Entre las medidas que el régimen ha dejado entrever que podría comenzar a aplicar a partir del próximo año se encuentra un incremento en los precios de la gasolina, una devaluación y la introducción de nuevos impuestos.

Pero esas medidas lucen insuficientes para combatir un déficit del sector público consolidado estimado en cerca de 15 por ciento del PIB, con un chavismo que ni siquiera se muestra dispuesta a discutir las medidas que podría ayudar efectivamente a estabilizar la economía del país: la suspensión de los gigantescos subsidios petroleros que la Revolución Bolivariana brinda a Cuba y sus aliados.

Maduro, sin embargo, dijo sentir optimismo sobre el futuro desempeño económico de Venezuela.

“¡El chavismo está vivo!”, subrayó en una rueda de prensa. El 2014 será “un buen año” para la cosecha de un triunfo definitivo en la “guerra económica”

 

La Nación de Argentina

Maduro finalmente admitió una inflación anual de 56,2%, pero no asumió culpas

Tras 20 días de demora, la dio a conocer en su discurso de fin de año; dijo que si no existiera una “burbuja especulativa” el índice de aumento de precios hubiera sido negativo

Por Daniel Lozano  | Para LA NACION

maduro

Nicolás Maduro despidió el año con una larga homilía revolucionaria, en la que disparó pelotas económicas fuera del arco bolivariano y calificó 2013 como el año de la lealtad. “El pueblo no le falló a Chávez. El chavismo está vivo y es una fuerza mayoritaria que será determinante en lo que resta del siglo XXI para Venezuela y para América latina y el Caribe”, arengó el presidente.

El “hijo de Chávez” blandió el informe hecho público ayer por el Banco Central de Venezuela (BCV), en el que se fija la inflación del año (“inflación inducida especulativa”, según Maduro) en el orden del 56,2%, una de las más disparatadas del planeta. Eso sí, no aceptó ninguna culpa: “Si no estuviera esta burbuja inducida activada por la guerra económica, la inflación sería negativa. La burbuja especulativa toca a todos los sectores del país”.

Fueron necesarios 20 días de cocinado y negociaciones internas en el BCV para que se diera a conocer la cifra oculta de la inflación en noviembre: 4,8%. También se adelantó la de diciembre: 2,2%.

La directiva del banco, por primera vez en la historia, acompañó los datos técnicos con varios párrafos de propaganda revolucionaria, precediendo a las explicaciones de Maduro, que desde hace semanas presiona al ente público para que determine una inflación de -5%.

Según los expertos del banco, la muerte de Hugo Chávez “fue aprovechada por sectores opositores para agudizar artificialmente el deterioro de las variables económicas”.

“Ese comunicado no se corresponde con la función de un banco central”, denunció Asdrúbal Oliveros, director de EcoAnalítica. “Es una vergüenza, ¿quiénes redactaron esa basura?”, protestó José Guerra, economista y antiguo directivo del BCV. “El informe soslaya análisis técnicos de diferentes variables económicas”, desveló el experto Jesús Casique. “Esto [adaptar el lenguaje gubernamental] es inusual en los bancos centrales, quienes mantienen un discurso independiente del Ejecutivo, a pesar de que se compartan objetivos y se coordinen acciones”, resumió el economista Ángel Alayón.

Más allá de tan sospechoso informe, las cifras de Venezuela son desalentadoras y preocupantes de cara a 2014. La peor inflación en dos décadas y un índice anual de los alimentos estratosférico: 79,3%.

Eso sí, se evitó en todo momento aportar las cifras de la escasez de los alimentos y productos básicos, que han provocado miles de colas. “Sin control de cambios ni de precios y sin comerciantes presos, más de 140 países tienen menor inflación anual que Venezuela en los últimos dos meses”, sentenció Alfonso López, otro economista.

Suspicacias

Hasta el 1,6% de crecimiento económico anual adelantado por Maduro fue recibido con suspicacias. “Ése es el de los primeros nueve meses. En todo el año debe ser menos, cerca del 1%”, calculó Guerra. En 2012 la economía creció un 5,6% y la inflación se quedó en 22,6%.

Pese a la contundencia de las cifras, el presidente adelantó cuál será su política económica para 2014: profundizar los “precios justos” e ir hasta el fondo en la “regulación” de todos los sectores de la economía.

El presidente también tuvo tiempo para lavarse las manos ante las reiteradas llamadas a la amnistía del ex comisario caraqueño Iván Simonovis, condenado por su participación en los hechos violentos de abril de 2002.

“Han montado un circo nacional e internacional. Simonovis está en manos de la justicia, sólo el poder judicial puede decretar medidas humanitarias. [A mí] me lo impide que es un caso de lesa humanidad”, se justificó Maduro, pese a que en la sentencia judicial no se le imputa tal supuesto.

El chavismo no acepta la existencia de presos políticos, pese a que en el caso del propio Simonovis el que fuera magistrado estrella del Supremo confesó que fue una sentencia teledirigida por Chávez.

“No puedo con el dolor de las lágrimas de mi hija al ver cómo el presidente habla despectivamente de su padre”, se lamentó Bony Pertiñez, mujer del comisario. Su equipo de defensores negó que el preso político hubiera sido condenado por delitos de lesa humanidad.

 

El Tiempo de Colombia 

Venezuela cierra el 2013 con una inflación de 56,1 %

Sería la cifra más alta de América Latina. Gobierno culpa a la ‘guerra económica’ de la oposición.

IMAGEN-13327041-2

Al revelar que el aumento de la inflación en noviembre fue de 4,8 por ciento y anticipar –pese a que el mes se acaba apenas hoy– que la de diciembre fue de 2,2 por ciento, el Banco Central de Venezuela (BCV) totalizó un índice de aumento de precios de 56,1 por ciento para el año 2013, el de mayor presión sobre la moneda en los últimos 15 años.

De esta forma, Venezuela alcanza la mayor inflación de América Latina y una de las más altas del mundo, junto con Siria o Sudán, aunque los precios se desaceleraron en los últimos dos meses del año tras una intensa campaña del presidente Nicolás Maduro para reducir la inflación.

Para el Gobierno, la culpa la tiene la “guerra económica” librada por la oposición. El informe del BCV dice: “La enfermedad y fallecimiento de nuestro líder, comandante Hugo Chávez, fueron aprovechados por ciertos sectores de la oposición política y algunos empresarios para agudizar artificialmente el deterioro de las variables económicas”.

El presidente Nicolás Maduro aseguró ayer que Venezuela atravesó una “inflación especulativa inducida fuera de las reglas económicas naturales, una burbuja especulativa que toca a todos los sectores”, y agregó: “Si no hubiéramos actuado a tiempo, la inflación hubiera llegado a 10 por ciento en noviembre y a 15 por ciento en diciembre”.

Sin embargo, no se refirió a la caída de más de 70 por ciento en la asignación de divisas oficiales para importadores durante el 2013 (lo que obligó a muchos a acudir al mercado negro para conseguir dólares) y la devaluación decretada en febrero, que significó una depreciación del 46,5 por ciento del valor del bolívar.

Tampoco actualizó el índice de escasez de productos, que para octubre alcanzó el 20 por ciento, lo que significa que uno de cada cinco productos de la canasta básica del país (como leche, azúcar, aceite, pollo o carne) no podía encontrarse en los mercados. En la red social Twitter, varios economistas se aventuraron a asegurar que el silencio del BCV sobre ese tema se debe a que el índice de escasez pudo haber alcanzado hasta el 25 por ciento.

En las últimas semanas, dos agencias calificadoras de riesgo bajaron la nota crediticia del país petrolero y advirtieron del creciente riesgo de un colapso financiero y económico en 2014.

En noviembre, el BCV reconoció que en el 2013 Venezuela crecería por debajo de la última proyección oficial de 3 por ciento.

Maduro inaugura canal de televisión de la Fuerza Armada

Caracas (AFP). El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, inauguró el fin de semana la televisora de la Fuerza Armada, operada por militares, un día después de los ascensos a oficiales activos y retirados, como el influyente presidente del parlamento, Diosdado Cabello.

Tras una fuerte crítica a la programación de los canales nacionales, el mandatario aseguró que TV FANB presentará “una nueva cultura televisiva” que dejará ver la “unión cívico-militar” y “la potencia de lo que es la Fuerza Armada”.

VALENTINA LARES MARTIZ
Corresponsal de EL TIEMPO
Caracas

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