MIENTRAS LAS ACUSACIONES DE CHÁVEZ contra Estados Unidos prosiguen cada día -algunas son exageradas e inverosímiles- los pragmáticos acercamientos económicos y petroleros parecen privar en las reuniones privadas de los funcionarios rojos con sus colegas del Norte.
Si bien es cierto que Rafael Ramírez ofreció cooperación y mejoría de las relaciones si Estados Unidos apoyaba a las empresas petroleras de ese país para invertir en la Faja del Orinoco, mas tarde en una reunión de la OEA donde Estados Unidos ofrecía un plan energético alterno con electricidad para las islas del Caribe, el propio Ramírez se opuso diciendo que no esta regido por Petrocaribe y Unasur.
Sin embargo Venezuela esta cooperando en un plan binacional para ayudar a Haití con Estados Unidos en lo que la Secretaría de Estado ha llamado una “prueba para saber si de verdad trabajan con nosotros”.
En esas reuniones le dejaron saber a los venezolanos las pruebas que tienen de la corrupción imperante en la embajada venezolana en Puerto Príncipe que tienen que ver con la venta a precios asesinos de los alimentos y enseres que llegaron como ayuda de Venezuela a la isla.
Esta semana está llegando allá la primera delegación venezolana integrada por gente de la cancillería y PDVSA para ver la factibilidad del acuerdo.



