CUANDO AYER EL SOCIÓLOGO y comunicólogo Oscar Lucien describía la reforma a la Ley Resorte como un tiro en la boca de cada ciudadano (El Mundo) pues lo que se quiere es el control de los pensamientos de la ciudadanía y señalaba que de la reacción de esos ciudadanos dependerá su implementación, vale la pena recordar que la respuesta contundente de los ciudadanos en el momento en que se presentó la propuesta de la Ley de Inteligencia y Contrainteligencia hizo que se abortara.
Ya el gobierno se quita la careta democrática y decide cercenar la libertad de información por la calle del medio.
Entre gallos y medianoche, literalmente, lanza una avalancha de leyes a esta Asamblea totalmente controlada para que le aprueben todo lo que Chávez desea antes del 5 de enero próximo cuando se instale la nueva AN.
En medio de esa seguridad que despliegan para su aprobación todavía dan volteretas para explicar el desaguisado anti libertario que cocinan.
Hoy vimos como uno de los diputados que mas aparece en los medios, pues es de los que atiende las llamadas para entrevistas, Calixto Ortega -que sale de la Asamblea en Enero y está bregando su nombramiento como embajador ante el Reino de España- comete la torpeza de comparar la Internet, que esta 24 horas en el mundo entero, con el horario de la televisión abierta que va a otro público, en horarios y zonas distintas y con contenidos específicos dependiendo del canal de cable, satélite o televisora en directo que transmita.
Comparar la Web con la TV es como comparar metras con perinolas, ambos juegos, o meter en el mismo espectro un canal religioso con otro educativo, informativo o de contenido para adultos mayores de 18 años.
En una intervención en el canal del gobierno Ortega indicó que uno de los planteamientos de la reforma a la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Televisión, que se dispone a discutir el Parlamento, se relaciona con la definición de horarios para ciertos sitios web. Explicó que se estudia que esa tipología de horarios para radio y televisión, establecida en la actual Ley (todo público, supervisado y adulto), también tenga aplicación en algunos portales.
Como buen parlanchín rojito no deja un flanco abierto para comparar y atacar a los Estados Unidos, enemigo permanente para el PSUV, a pesar de que le gusta viajar a Las vegas, New York o Miami en sus ratos vacacionales: “es falso que se pretenda afectar los correos electrónicos personales, como sí sucede en Estados Unidos, con la denominada Ley Patriota, que permite que con ciertas palabras clave se violen comunicaciones personales en razón de la supuesta seguridad nacional”.
“Las personas que no estén violentando la ley, que no atenten contra la moral y las buenas costumbres, que no estén incursas en actividades ilegales y contra el interés patrimonial, moral y espiritual de la Nación, no nos tenemos que preocupar”, declaró al programa Despertó Venezuela, que transmite VTV.
Su advertencia, cuasi policial, a los usuarios fue lapidaria: “Los que sí tienen que preocuparse son quienes usan Internet para distorsionar verdades, generar caos, incertidumbre y miedo a la población”.
Para finalizar reiteró lo que es una repetitiva consigna del régimen contra la prensa libre: “los periódicos podrán seguir publicándose en la web pese a las mentiras que siempre dicen”.
No encuentran como justificar el entrar al club de la represión informática de Cuba, Irán, China y Corea del Norte.





