ME HACEN LLEGAR un oficial retirado de la Guardia Nacional una visión suya sobre los peligros de las lluvias recientes sobre Caracas dada su experiencia con el deslave de Vargas en 1999.
Coloco en mi página esta radiografía por considerarla importante en este momento cuando el gobierno no informa con detalle ni da explicaciones de lo que sucede. Cuando los medios de comunicación son los que tienen que estar descubriendo lo que el régimen de Chávez trata de esconder.
Cito una reunión reciente en la sala situacional de uno de los ministerios involucrados donde la amenaza que muestran los satélites de la confluencia sobre el litoral de dos tormentas provenientes de África podría provocar un deslave mucho peor que el del 99.
Sin embargo, la angustia y el temor no lo comparten con el resto del país. Creen que escondiendo esto las cosas no van a pasar. Como no tienen refugios para tanta gente esconden la verdad mientras redactan apresuradamente leyes para expropiar y tomarse, por las malas, las viviendas de otros más favorecidos en la situación.
El informe que me manda es digno de tenerlo en cuenta:
“Ahora, yendo al punto por el que te escribo: Durante la tragedia, muchos expertos fijaron su atención a la vertiente Sur, la que da a Caracas y alertaron acerca de que dicha vertiente debía ser monitoreada constantemente pues, de continuar las lluvias, sería la zona más vulnerable ya que la Norte había liberado las capas de suelo sobresaturadas. Igualmente escuché de ellos acerca de un deslave de antes de la Colonia Tovar, por la vertiente Sur el cual a través de la Selva del Valle llevó grandes rocas hasta lo que se conoce como El Pedregal en el municipio Chacao, que sería la zona más vulnerable después de Catuche y la zona de la quebrada Tacagua.
Nelson, los medios deben exigirle al gobierno que informe sobre la real situación en Caracas y el estado de ambas vertientes de El Ávila. Viene mucha lluvia sobre Venezuela y por lo que veo la situación va a empeorar. Las inundaciones son graves, pero de progreso lento, mientras que un deslave de proporciones mayores por la vertiente Sur sería cosa de horas, si no minutos, de tiempo de respuesta. La vertiente Norte, está en mejores condiciones, porque de algo sirven los trabajos que hicieron luego del 99. Si algo llegara a ocurrir, no me perdonaría en lo que me queda de vida el no haber alertado, como lo estoy haciendo, sobre un peligro que no puede ser calificado ni de remoto ni de inminente”.






