El FBI no le paró a cuatro denuncias rusas alertando sobre hermanos Tsarnaev

VOLVEMOS A LAS ACUSACIONES de hace años, tras la voladura en 2001 de las torres del World Trade Center. Alla se dijo que algunas denuncias alertando sobre los terroristas habían caído en saco roto. Hoy se vive una situación similar, pero muy agravada pues tras esos 12 años se suponía que las agencias de inteligencia estarían mas alertas ante cualquier informe, tip, soplo o delación sobre terrorismo.

La agencia de inteligencia rusa, muy pendiente de la situación entre los separatistas de Chechenia que varios atentados realizaron contra la “madre patria rusa” había estado pendiente -mucho mas que los Estados Unidos, pais donde vivían los terroristas- de los movimientos de los jóvenes chechenios.

En estas cuatro fechas: segundo semestre de 2010; julio de 2011; octubre de 2011 y enero de 2012, las autoridades de Rusia contactaron a sus colegas estadounidenses del FBI para alertarlos de los movimientos de quienes ellos consideraban terroristas.

Burocracia y descuido son los responsables del terrible incidente.

El diario español El Mundo (www.elmundo.es) presenta el trabajo de su corresponsal en Moscú, María Ramírez, con extraordinarios detalles de los tramites ruso-estadounidenses.

 

Aquí el reporte de El Mundo.es:

Rusia alertó al FBI varias veces de lo peligroso que era Tamerlan Tsarnaev

 

Los agentes desoyeron las últimas advertencias de Moscú

El FBI entrevistó tres veces al joven, pero no halló indicios

María Ramírez (corresponsal) @elmundo.es  Nueva York

 

 

Los espías rusos avisaron varias veces al FBI de las conexiones extremistas de Tamerlan Tsarnaev, el hermano muerto de Dzhojar, el único acusado ahora de matar a tres personas y herir a casi 300 en el maratón de Boston. Pero las autoridades estadounidenses no creyeron que el hombre fuera un peligro y dejaron de vigilarlo.

 

Los agentes dejaron de lado el expediente en verano de 2011, pero Moscú insistió en el peligro justo antes de que Tamerlan viajara a Daguestán y Chechenia en enero de 2012, según explicaron este martes varios senadores después de una audiencia a puerta cerrada del subdirector del FBI y otros representantes de la agencia.

 

Rusia alertó por primera vez a Estados Unidos a finales de 2010, cuando notó que Tamerlan, nacido en Kirguistán de padres chechenos y residente en Cambridge, estaba preparando un viaje a Daguestán y a Chechenia y tenía contactos con grupos extremistas. El FBI entrevistó al menos tres veces al joven y también interrogó a su madre, según ha confirmado ella misma a la prensa. En julio de 2011, la agencia estadounidense concluyó que el chico no tenía conexiones con el terrorismo internacional o doméstico por mucho que estuviera interesado en webs radicales.

 

Pero Rusia insistió en el peligro en “múltiples contactos” con el FBI. Por lo menos hubo uno más desde octubre de 2011, según explicó el senador republicano Richard Burr.

 

Las pistas

 

En enero de 2012, Tamerlan hizo el viaje esperado y tardó más de seis meses en volver a Estados Unidos, pero el FBI no se enteró. Según el senador Lindsey Graham, el FBI dice que la culpa fue de una errata de la aerolínea, que no escribió bien el nombre del pasajero por lo que no saltó la alerta de la base de datos para los pasajeros sobre los que existe un escrutinio especial. Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Nacional, aseguró este martes que pese al error su departamento tuvo constancia al menos de la salida de Tamerlan, si bien no pasó esta información al FBI.

 

Varios senadores se quejaron de la descoordinación de las agencias para vigilar a sospechosos de terrorismo pese a las reformas desde 2001. “Sigue habiendo graves problemas para compartir la información”, explicó la senadora republicana Susan Collins. Tras escuchar las explicaciones del ‘briefing’, salió con la impresión de que poco ha cambiado desde el 11-S: no sólo las agencias de inteligencia y seguridad siguen sin comunicarse entre ellas, sino que hasta los funcionarios dentro de una no comparten los datos que acumulan sobre un sospechoso.

 

El FBI no siguió las huellas digitales de Tamerlan, que se hicieron más radicales y más abundantes después de su viaje a Rusia. Cuando volvió a Cambridge en verano de 2012, empezó a colgar vídeos de extremistas islámicos en YouTube y a navegar por las páginas de Al Qaeda que explicaban cómo construir bombas. “Creo que había señales en aumento de que estos individuos se estaban radicalizando”, dijo el senador Marco Rubio, también presente en la audiencia. Los agentes del FBI explicaron que los hermanos utilizaban la web no sólo como fuente de inspiración, sino para buscar herramientas para atacar a sus conciudadanos.

 

Dianne Feinstein, la demócrata que preside la comisión de Inteligencia, dijo que ahora queda estudiar “si hay agujeros” en el sistema del FBI y “arreglarlos”.

 

TelegramWhatsAppFacebookX

VOLVEMOS A LAS ACUSACIONES de hace años, tras la voladura en 2001 de las torres del World Trade Center. Alla se dijo que algunas denuncias alertando sobre los terroristas habían caído en saco roto. Hoy se vive una situación similar, pero muy agravada pues tras esos 12 años se suponía que las agencias de inteligencia estarían mas alertas ante cualquier informe, tip, soplo o delación sobre terrorismo.

La agencia de inteligencia rusa, muy pendiente de la situación entre los separatistas de Chechenia que varios atentados realizaron contra la “madre patria rusa” había estado pendiente -mucho mas que los Estados Unidos, pais donde vivían los terroristas- de los movimientos de los jóvenes chechenios.

En estas cuatro fechas: segundo semestre de 2010; julio de 2011; octubre de 2011 y enero de 2012, las autoridades de Rusia contactaron a sus colegas estadounidenses del FBI para alertarlos de los movimientos de quienes ellos consideraban terroristas.

Burocracia y descuido son los responsables del terrible incidente.

El diario español El Mundo (www.elmundo.es) presenta el trabajo de su corresponsal en Moscú, María Ramírez, con extraordinarios detalles de los tramites ruso-estadounidenses.

 

Aquí el reporte de El Mundo.es:

Rusia alertó al FBI varias veces de lo peligroso que era Tamerlan Tsarnaev

 

Los agentes desoyeron las últimas advertencias de Moscú

El FBI entrevistó tres veces al joven, pero no halló indicios

María Ramírez (corresponsal) @elmundo.es  Nueva York

 

 

Los espías rusos avisaron varias veces al FBI de las conexiones extremistas de Tamerlan Tsarnaev, el hermano muerto de Dzhojar, el único acusado ahora de matar a tres personas y herir a casi 300 en el maratón de Boston. Pero las autoridades estadounidenses no creyeron que el hombre fuera un peligro y dejaron de vigilarlo.

 

Los agentes dejaron de lado el expediente en verano de 2011, pero Moscú insistió en el peligro justo antes de que Tamerlan viajara a Daguestán y Chechenia en enero de 2012, según explicaron este martes varios senadores después de una audiencia a puerta cerrada del subdirector del FBI y otros representantes de la agencia.

 

Rusia alertó por primera vez a Estados Unidos a finales de 2010, cuando notó que Tamerlan, nacido en Kirguistán de padres chechenos y residente en Cambridge, estaba preparando un viaje a Daguestán y a Chechenia y tenía contactos con grupos extremistas. El FBI entrevistó al menos tres veces al joven y también interrogó a su madre, según ha confirmado ella misma a la prensa. En julio de 2011, la agencia estadounidense concluyó que el chico no tenía conexiones con el terrorismo internacional o doméstico por mucho que estuviera interesado en webs radicales.

 

Pero Rusia insistió en el peligro en “múltiples contactos” con el FBI. Por lo menos hubo uno más desde octubre de 2011, según explicó el senador republicano Richard Burr.

 

Las pistas

 

En enero de 2012, Tamerlan hizo el viaje esperado y tardó más de seis meses en volver a Estados Unidos, pero el FBI no se enteró. Según el senador Lindsey Graham, el FBI dice que la culpa fue de una errata de la aerolínea, que no escribió bien el nombre del pasajero por lo que no saltó la alerta de la base de datos para los pasajeros sobre los que existe un escrutinio especial. Janet Napolitano, la secretaria de Seguridad Nacional, aseguró este martes que pese al error su departamento tuvo constancia al menos de la salida de Tamerlan, si bien no pasó esta información al FBI.

 

Varios senadores se quejaron de la descoordinación de las agencias para vigilar a sospechosos de terrorismo pese a las reformas desde 2001. “Sigue habiendo graves problemas para compartir la información”, explicó la senadora republicana Susan Collins. Tras escuchar las explicaciones del ‘briefing’, salió con la impresión de que poco ha cambiado desde el 11-S: no sólo las agencias de inteligencia y seguridad siguen sin comunicarse entre ellas, sino que hasta los funcionarios dentro de una no comparten los datos que acumulan sobre un sospechoso.

 

El FBI no siguió las huellas digitales de Tamerlan, que se hicieron más radicales y más abundantes después de su viaje a Rusia. Cuando volvió a Cambridge en verano de 2012, empezó a colgar vídeos de extremistas islámicos en YouTube y a navegar por las páginas de Al Qaeda que explicaban cómo construir bombas. “Creo que había señales en aumento de que estos individuos se estaban radicalizando”, dijo el senador Marco Rubio, también presente en la audiencia. Los agentes del FBI explicaron que los hermanos utilizaban la web no sólo como fuente de inspiración, sino para buscar herramientas para atacar a sus conciudadanos.

 

Dianne Feinstein, la demócrata que preside la comisión de Inteligencia, dijo que ahora queda estudiar “si hay agujeros” en el sistema del FBI y “arreglarlos”.

 

Todavia hay más
Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.