TITULARES DE LA PRENSA INTERNACIONAL a propósito de las presidenciales venezolanas:
Abc de España
Capriles dice que si gana sacará a militares cubano del Ejército venezolano
«No va a haber injerencia de ningún país dentro de nuestro Ejército»
El candidato de la oposición a la Presidencia de Venezuela, Henrique Capriles, anunció hoy que, de ganar las elecciones del 14 de abril, dispondrá la salida de los militares cubanos que, aseguró, forman parte de las Fuerzas Armadas de su país. “Una vez que asuma la Presidencia, una vez que sea comandante en jefe de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, de nuestra Fuerza Armada saldrán los militares cubanos. No va a haber injerencia de ningún país dentro de nuestro Ejército”, aseguró Capriles.
Advirtió de que no entregarán el país “a los intereses de un Gobierno que no es democrático, como es el Gobierno cubano”. “Allá no hay democracia y nosotros tenemos un compromiso de vida para que en Venezuela haya más y mejor democracia”, añadió durante un acto de campaña en el estado de Aragua (centro).
El presidente Hugo Chávez, quien falleció el pasado 5 de marzo, forjó una estrecha alianza con Cuba, que incluye la presencia de médicos y entrenadores cubanos en Venezuela, un hecho que es visto con recelo por la oposición. Capriles ya había dicho esta semana que, de ganar, no regalará “ni una gota de petróleo” para “financiar proyectos políticos en otros países”, entre los que incluyó a Cuba, que paga el petróleo que Venezuela le suministra con servicios médicos, educativos y deportivos, entre otros.
El País
Capriles llama a los militares a proteger el resultado electoral en Venezuela
El Consejo Nacional Electoral guarda silencio ante las acusaciones de sabotaje de la oposición
EWALD SCHARFENBERG Caracas 5 ABR 2013 – 04:09 CET
Maracay, la capital del estado Aragua, es, por una tradición que se remonta a los designios del dictador Juan Vicente Gómez a comienzos del siglo XX, la principal plaza militar de Venezuela. Una madrugada de febrero de 1992, de allí salió el teniente coronel Hugo Chávez con sus tropas de paracaidistas a Caracas, la capital, del país, a unos 100 kilómetros al este, para intentar un golpe de Estado a la postre fallido y una entrada a la historia que, en cambio, sí sería exitosa.
Henrique Capriles Radonski fue a Maracay este jueves a hablarles a los militares. La oportunidad se la dio un mitin en la avenida Bolívar de esa ciudad. El candidato opositor y gobernador del estado Miranda, interpeló directamente a las mujeres y hombres de uniforme, a quienes reconoció “fundamentales para el derecho de nuestra patria”.
Además de constituir uno de los componentes fundamentales en la ecuación líder-pueblo-Ejército que vertebra al régimen actual, las Fuerzas Armadas se encuentran en este mismo momento en el ojo del huracán, de cara a las próximas elecciones presidenciales del 14 de abril. Voceros de oposición han dado a conocer un documento interno de las milicias, que les habrían hecho llegar oficiales “institucionales”, en el que se describe un plan para que los efectivos castrenses movilicen votantes del oficialismo a sus centros electorales el día de los comicios. También por estos días, el presidente encargado y candidato oficialista, Nicolás Maduro, acusó a los sectores de “la derecha” de estar en busca “de un militar que traicione a Chávez”.
Capriles aprovechó la cercanía física con algunos de los cuarteles y dependencias más importantes del Ejército y la aviación, para pedir a los militares y, en un sorprendente giro retórico, directamente al general que Capriles nombraría ministro de defensa, “que el 14 de abril se pongan al frente del proceso para defender la soberanía del país, para que el 14 se pueda votar en paz y se respete el resultado”.
El candidato opositor —al que las encuestas adjudican un segundo lugar en la intención de voto, a solo diez días de las elecciones— dijo comprender que a los militares también les afectan “la inflación, la inseguridad, la falta de seguridad social”, y aseguró que les garantizaría un nuevo orden de cosas en el que “más nunca un militar tendrá que ponerse la franela de un partido político”. Desde Maracay anunció al gobierno de La Habana que se propone expulsar a los militares cubanos de los cuarteles venezolanos.
No lejos de allí, en Valencia, capital del estado Carabobo, Nicolás Maduro cerraba una extenuante jornada en la que también visitó otras dos ciudades de centroccidente, San Carlos (Cojedes) y San Felipe (Yaracuy).
En sus tres paradas, Maduro habló a sus seguidores, cantó el himno nacional sobre una pista grabada de la voz de Chávez, hizo proyectar el video de la alocución televisada en la que el presidente fallecido pidió, en diciembre pasado, que se votara a Maduro como su sucesor, tomó juramento de fidelidad a sus votantes, aprobó fondos para obras locales, y se rodeó de artistas de farándula que apoyan su candidatura.
Pero al guión más o menos fijo de sus eventos, el también presidente encargado de Venezuela agregó pizcas de ruptura.
En San Felipe, ofreció crear la “Gran Misión Eléctrica”. Venezuela, que se preciaba a fines del siglo XX de ser un exportador de energía hidroeléctrica a sus vecinos, ahora sufre un crónico problema de cortes de luz y planes de racionamiento. El anuncio de Maduro representa una admisión solapada de la necesidad de prestar el mejor servicio que los ciudadanos demandan. Sin embargo, Maduro atribuyó las fallas eléctricas a una guerra de la burguesía. “Nos tienen infiltrados, el enemigo de la patria existe y los mueve el odio. (Capriles) por donde va, va anunciando los apagones. Están complotados”.
La jornada también estuvo marcada por el mutismo del Consejo Nacional Electoral (CNE), órgano ante el cual representantes de la coalición opositora habían denunciado un día antes que técnicos del oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) poseen, contra el reglamento, las claves que permiten activar las máquinas de votaciónque serán usadas el 14 de abril. Aunque esos voceros habían dicho que esperaban un pronunciamiento pronto del órgano electoral, todavía no se había producido, más de 24 horas después.
Maduro acusa a la oposición de sabotear la electricidad
El presidente interino de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó este jueves que opositores infiltrados intentan sabotear el sistema eléctrico nacional, por lo que ordenó la militarización de instalaciones del suministro de la energía, al tiempo que amenazó con sacar los soldados a la calle.
En una reunión con el llamado Frente Francisco de Miranda, un grupo radical de simpatizantes del gobierno, Maduro afirmó que la oposición está desesperada ante la perspectiva de una derrota en las elecciones del 14 de abril e intentan agudizar una “guerra económica contra el pueblo”.
Maduro hizo su denuncia en un discurso televisado de un mitin ante las elecciones que el próximo 14 de abril decidirán si él o el opositor Henrique Capriles, los principales candidatos, terminará en 2019 el período presidencial iniciado el 10 de enero pasado por Hugo Chávez, fallecido el 5 de marzo.
“Ayer dejaron sin luz un amplio sector del estado Aragua (centro del país). Se destituyó al encargado y se están investigando estos apagones. La derecha está organizando un apagón en todo el país. Es una guerra económica, una guerra eléctrica contra el pueblo”, aseveró.
Ante la “ofensiva”, Maduro llamó al pueblo a trabajar para lograr una “victoria arrolladora” el 14 de abril, cuando se escogerá al sustituto del fallecido mandatario Hugo Chávez.
“Ordenamos la militarización de las subestaciones de suministro eléctrico contra el sabotaje y preparar un plan especial. Ustedes (oposición) dejen el saboteo contra el pueblo y vamos a las elecciones en paz”, dijo.
Agregó que lo que sucede con los apagones eléctricos es un “preludio” del lo que sería un gobierno “capitalista”, en caso de un triunfo del candidato opositor Henrique Capriles Radonski.
“Privatizarían los servicios, la electricidad y rociarían al pueblo de plomo, como lo hacían antes”, dijo y agregó que la oposición siempre ha tenido una “mala intención” que ahora trata de esconder tras una máscara de que acepta ir a elecciones.
“Sus asesores gringos les sugirieron un cambio de táctica y ahora tienen un candidato que a todo dice ‘yo no fui’. Ellos dicen que un autobusero, un hombre del pueblo, como yo, no puede ser presidente, que sólo los burgueses de apellidos pueden”, agregó.
Maduro dijo a sus seguidores que en honor a la memoria de Chávez “vamos a ganar las elecciones con 10 millones de votos”, que serán un “regalo al comandante de acero”.
“Votar el 14 es la orden, por lealtad al comandante debemos ir a votar. Caprichito (Capriles) debe respetar las reglas de juego de la democracia. A él le entró el caprichito de ser presidente”, aseveró.
Maduro aseguró que la pugna electoral del domingo 14 será entre un “hijo de Chávez y un hijo de la burguesía”.
“La lucha electoral está clara, es entre un hijo verdadero de Chávez, un hombre del pueblo, y un hijo de la burguesía. Será entre el socialismo y el capitalismo”, indicó





