EN UNA EXCELENTE NOTA, pues habla de los diferentes encuentros con la guerrillera, la corresponsal del diario ABC de Madrid en Bogotá Alejandra de Vengoechea detalla la participación en La Habana en los diálogos de paz entre las FARC y el gobierno colombiano presidido por Juan Manuel Santos, de la compañera sentimental de Manuel Marulanda Vélez, el celebre Tirofijo, Sandra Ramírez.
Esta guerrillera, que gozó de los “lujos” que compartía con su pareja, el sanguinario jefe de la guerrilla devenida en brazo del narcotráfico y el terrorismo, fue implacable -según el video en YouTube que aquí abajo adjuntamos- con los sepultureros de su pareja, Tirofijo, al ordenar eliminarlos para que nunca se supiera el lugar donde están enterrados sus restos.
Sandra, la viuda de «Tirofijo», en el equipo negociador de las FARC en Cuba
Era la envidia de las demás guerrilleras: dormía con todos los lujos, conducía Todo terrenos y tenía una cámara digital
ALEJANDRA DE VENGOECHEA / CORRESPONSAL EN BOGOTÁ
A Sandra Ramírez, la mujer de Manuel Marulanda Vélez, alias«Tirofijo», el líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) muerto en 2010, los corresponsales extranjeros no la veíamos desde 2002, cuando se acabó el diálogo de paz.
Sandra era la fotógrafa del secretariado de las FARC, la mujer del comandante que murió de viejo. A Sandra los periodistas la veíamos llevándole la comida a «Tirofijo», lavándole los pies con una devoción de santa.
Verla tan sumisa en la selva fue lo que más impactó en ella. Y también que era muy joven para andar con un hombre que le triplicaba la edad y que no hablaba ni confiaba en nadie. No parecía una mujer común y corriente.
Por eso cuando hace unas semanas apareció en la mesa de negociaciones desde Cuba y firmó como Sandra García el documento conocido como acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, entre el Gobierno y las FARC, Sandra volvió a las primeras páginas.
El portal de internet kien&ke recordó que fue la compañera de «Tirofijo» durante más de 28 años. Cuando él la conoció, ella era una joven campesina. Sólo hasta 1984 apareció públicamente durante el diálogo de paz con el Gobierno de Belisario Betancur que derivaron en la firma de tregua y alto el fuego que se conoció como el Acuerdo de La Uribe.
En los anteriores diálogos (1999-2002), Sandra Ramírez estuvo siempre al lado de Marulanda. Era la envidia de las demás rebeldes pues ella dormía en habitaciones con todos los lujos, manejaba jeeps 4×4, tenía una cámara digital Canon último modelo en la que guardó todo el archivo gráfico de ese entonces.
Quien estuviera al lado de Sandra tenía mejor vida en la selva. Ella fue testigo del encuentro de «Tirofijo» con el entonces presidente Andrés Pastrana (1998-2002) cuando firmaron un documento en el que se comprometían a negociar.
Sandra estuvo en todas las entrevistas y encuentros con la prensa y las delegaciones extranjeras durante los tres años que duraron las negociaciones del gobierno con las FARC. Ella tiene todo ese archivo gráfico.
Está irreconocible
Ahora está irreconocible. Delgada, con muchos años encima, otra cara, sin risa, sin su cámara de fotos colgada al cuello. Según un reportaje publicado por el diario colombiano «El Espectador», «Alfonso Cano», jefe máximo de las FARC muerto en 2011, le ordenó a Jesús Emilio Carvajalino, alias «Andrés Paris», y Ricardo Téllez, alias «Rodrigo Granda», que llevaran junto con Sandra los contactos con el Gobierno.
Transcurrieron 18 meses y tres reuniones antes de que las FARC aceptaran negociar fuera del país. La Habana, Cuba, también fue aceptada como sede permanente de las eventuales negociaciones. Así, después de establecer protocolos de seguridad con el Gobierno y protegidos por delegados de Noruega y Venezuela, a finales de enero pasado, los portavoces de las FARC aterrizaron en Cuba. Sandra, entre ellos.
Desde ese momento, los guerrilleros viven en las lujosas casas de protocolo que les asignó el Gobierno cubano. El diario «El Espectador» detalla que el complejo donde se alojan los comandantes guerrilleros alberga un total de 120 casas que, antes de la revolución cubana, eran las residencias de los más ricos de la isla. Las casas, rodeadas de jardines, lagos y flamencos, cuentan con aire acondicionado, comida de primera y servicio de mantenimiento las 24 horas. Para el desplazamiento de los guerrilleros por la isla, el Gobierno dispuso de una camioneta con su respectivo chófer.
Las casas, que después de la revolución pasaron a manos del Gobierno castrista, han sido destinadas para alojar delegaciones internacionales o amigos muy cercanos al régimen. En una de ellas está Sandra, la viuda de «Tirofijo».
EL PORTAL COLOMBIANO KIEN&KE PUBLICÓ EL PASADO 13 DE SEPTIEMBRE UNA AMPLIA RESEÑA SOBRE LA VIUDA:
La metamorfosis de Sandra, la viuda de Tirofijo
Por: KIEN&KE
La guerrillera Sandra Ramírez firmó como Sandra García en el documento, conocido como Acuerdo general para la terminación del conflicto y la construcción de una paz estable y duradera, entre el gobierno y la guerrilla de las Farc. Ramírez acompañó día y noche durante más de 28 años a Manuel Marulanda Vélez, desde cuando era una muchacha campesina llanera. Lo conoció cuando los hombres del Secretariado llegaron a La Uribe (Meta) a comienzos de los años ochenta. Apareció públicamente en 1984, durante los diálogos de paz con el gobierno de Belisario Betancur que derivaron en la firma de tregua y cese al fuego que se conoció como el Acuerdo de La Uribe. En ese entonces, Marulanda le reconoció al periodista Carlos Ruiz que era su compañera.
Sandra empezó como guerrillera rasa y terminó de mujer de Marulanda. Aquí, arreglándole los pies en un campamento en La Uribe.
Haga clic aquí para oír el diálogo entre Tirofijo, Sandra y el periodista Carlos Ruiz.
En los diálogos del Caguán, durante el gobierno Pastrana, Sandra Ramírez estuvo siempre al lado de Marulanda. Incluso fue testigo del encuentro del presidente Andrés Pastrana con el jefe máximo de las Farc, ocurrido el 8 de febrero del 2001 en Los Pozos (Caquetá). Vestía camuflado y llevaba trenza. Estuvo con él en las entrevistas y encuentros con la prensa y las delegaciones extranjeras durante los tres años que duraron las negociaciones del gobierno con las Farc.
La última vez que se le vio vestida de camuflado fue en el sepelio del Marulanda, el 26 de marzo de 2008, cuando junto al cadáver presidió la ceremonia de despedida que le hicieron los guerrilleros en la selva, tal como aparece en el video trasmitido por el canal venezolano Telesur.
Cuatro años después, el pasado 4 de septiembre del 2008, Sandra Ramírez apareció de civil como parte del equipo negociador. Fue trasladada desde las selvas del sur del país junto al comandante Mauricio Ramírez, conocido como ‘el Médico’, gracias al apoyo de los países facilitadores del diálogo de paz. Lleva el pelo corto y su rostro refleja la huella de la guerra después de concluidos los diálogos del Caguán y la presión militar.








