HACE UNA SEMANA PUBLICAMOS un informe del colega periodista Mario Beroes sobre el terrible estado de las operaciones de los transportes de gasolina de la petrolera estatal. Hoy nos amplia la información que compartimos con Ustedes por la gravedad de los hechos:
El miércoles 16 se cumple un año del choque entre una gandola cargada de gas cloro y otra que transportaba láminas de acero. El accidente, que dejó un saldo de 17 personas muertas y 326 lesionados, ocurrió en Clarines, estado Anzoátegui.
La semana pasada, nuevamente, dos gandolas, ambas con fallas en los frenos, chocaron en la autopista Mariscal Sucre, a la altura del sector Araguaney. Ésta vez se contabilizaron 13 lesionados y más de 20 vehículos destrozados. Según el informe realizado por el Comando de la Guardia Nacional (Zona Mampote), en las gandolas A26AA2W y 150SAH, se destaca “fallas en el sistema de frenos hidráulicos; carga mal montada, falta de extinguidores y cauchos en malas condiciones (lisos)”. Este informe sobre este tipo de accidentes evidencia la falta de aplicación de las medidas de seguridad, desde que la unidad sale de la empresa, hasta su destino final.
Sin embargo y a pesar de que semanalmente hay por lo menos un accidente de tránsito con este tipo de unidades terrestres, los entes involucrados como lo son el Ministerio de Ambiente, el Instituto Nacional de Prevención, Salud y Seguridad laboral (Impsael), el Instituto de Transporte y Tránsito Terrestre (INTT) y los cuerpos de rescate, no se han sentado a diseñar o a programar la creación de normas técnicas que regulen y establezcan los parámetros necesarios para proteger la vida y la salud de los conductores que manejan dichas gandolas, algo que debería ser prioritario, ya que el 95% de la carga pesada se transporta o se distribuye en unidades de este tipo, según las cifras de mayo de 2010 entregadas por la Cámara de Transporte de Carga.
Por el país circulan 32 mil gandolas, de las cuales 1.800 son de combustible. Por cierto, la gandola de PDVSA que se volcó la semana pasada a la altura de Mampote en la autopista Gran Mariscal de Ayacucho, y que derramó el 25% de los 12 mil litros que transportaba (generando una cola superior a los 20 kilómetros por más de 9 horas) tenía más de 30 años de uso, por lo que según las normas de la Federación Nacional de Trabajadores del Transporte de Carga Pesada (Fntt), debería haber sido descontinuada hace ya bastante tiempo.
El despelote en seguridad petrolera se ve en todas partes. Incendios en refinerías, puertos, muelles y transportes. ¿Supervisión falla? ¿Irresponsabilidad gerencial? ¿Improvisación demagógica y populista?
Todas juntas.





