LOS GUISOS DENTRO de la industria petrolera ahora convertida en bodega, abasto, papelera, lechera y otros sin fin de actividades nada cónsonas con el negocio original, son harto conocidos por el país. La primera mención global de los negocios rojos salió al aire con el escándalo de la valija de Antonini en Buenos Aires cargada con $800 Mil y detectada, por pura casualidad del destino por una mujer policía en la aduana bonaerense.
Estos días que tan de moda esta la podredumbre alimentaria y que el propio caudillo ha dicho que la leche que no esté tan mala en esos contenedores podrá ser usada en yogurt u otros productos de Lácteos Los Andes me adelanto a sugerirle que la bote pues nunca se podrá saber cuánto daño haga a los que la ingieran.
Pero volviendo al tema Los Andes, ya en abril y mayo de 2008 denuncié el sobreprecio de $80 millones en la compra de la empresa. Guisos financieros al más alto nivel de Pdvsa con la intervención del negociador mayor, el cuñado de Rafael Ramírez, Baldó Sansó.
En esa transacción se pelearon por la comisión y hasta una investigación adelanto la Disip en enero de 2009 y fue suspendida de repente.
Lo mismo que ahora con Aceite Diana, al que ponen como ejemplo rojo, pues aducen que se entregaron $40 millones para repartir en comisiones y no se las repartió a los jefes rojos que negociaron la compra.



