LA DETENCIÓN HOY EN EL AEROPUERTO de Lisboa de dos venezolanos con 47 kilos de cocaína renueva las preocupaciones de los organismos policiales europeos sobre la ruta de la droga desde el Caribe proveniente de Colombia a través de Venezuela.
El reporte de los diarios españoles sobre la zona más oriental de Venezuela, en el estado Sucre, en la que supuestamente se ubicarían etarras solicitados en su país, quienes junto a otros ciudadanos de varias nacionalidades controlan el despacho de droga hacía África y Europa desde las costas venezolanas, lo que ha hecho es encender la preocupación en torno a ese creciente negocio. Varios envíos venezolanos han sido interceptados en la península ibérica y muchos más en diferentes localidades africanas. Incluso la llegada de un avión jet cargado de cocaína a Mali puso en entredicho la cooperación policial venezolana. Un detalle reciente: con la expropiación del famoso fundo de conservación de especies de la fauna suramericana como lo es el Hato Piñeiro el alerta roja se prendió en Colombia. La ubicación del hato en el centro de Venezuela, al que se le puede llegar desde el Apure a través de ríos lo hace un sitio perfecto para el “descanso de la guerrilla y los transportadores de la droga hacia el Delta del Orinoco o hacia la península de Paria”.



