Puede sonar pretencioso que una banda incluya en su biografía que no quiere ser como una banda cualquiera, sino que pretende ser una de esas que te cambian la vida, pero lo cierto es Tribes viene trabajando desde el 2010 para hacerlo posible. Algunas personas los criticarán, pero al final es un buen ejemplo, sobretodo en países como el nuestro donde hace falta fomentar la competencia y la crítica argumentada para poder subir el nivel y competir justamente con una banda promesa como lo es Tribes.
Del barrio londinense de Camden, popularmente conocido como la capital del rock alternativo de Gran Bretaña, llega un joven cuarteto conformado por Johnny Lloyd, Jim Cratchley, Dan White y Miguel Demelo, un cuarteto que con tan sólo un disco se ha ganado la atención del público y el poderoso título de “the next big thing” británico.
¿Los nuevos Strokes, los salvadores del rock, la mejor nueva banda? Son algunos de los comentarios frecuentes que se pueden encontrar en la red sobre Tribes. Aunque sea bastante temprano para afirmar cualquiera de ellos, ya la banda supera las expectativas de cualquier grupo: destacar entre la competencia del Reino Unido y ganarse la atención de la crítica.
Tal vez suene exagerado, pero no es habitual encontrar una banda que desde sus primeros días de formación se tome tan en serio su carrera y en el caso de Tribes, que tenga tan clara su meta: convertirse en los salvadores de la escena británica, que además no les guste que se les encasille como indie, sino que exigan que su nombre venga acompañado de Rock’n’roll y que aunque a muchos de su generación no les parezca atractivo que las bandas evolucionen a mainstream, ellos lo ven como su camino ideal y lo que aspiran alcanzar. Puede sonar presuntuoso, pero ¿Por qué no intentarlo?
Para los 4 chicos de la capital del rock británica todo ha sucedido muy rápido, de pasar de los primeros ensayos a abrirle en su sexto show en vivo a los legendarios Pixies, desde tocar en clubs hasta girar con Mystery Jets, viajar a Japón y tener entrevistas con medios tan importantes como The Sun. En dos años, Tribes ha logrado lo que probablemente otra banda se hubiera tardado años en conseguir, gran parte gracias a su talento y a esa mentalidad de llegar lejos que los mueve a querer superarse y sobresalir del resto.
La primera muestra en físico de su trabajo vendría en abril del año pasado, un EP que incluyó el tema ¨We Were Children¨. La canción se convirtió rápidamente en su himno, por su letra y video que los mostraba tocando en vivo desde un edificio de su natal Camden Town. Tribes debutaba en la TV y conseguía a la par el reconocimiento del periodista Zane Lowe de BBC Radio, quien definía el tema como ¨The Hottest Record in the World¨.
No se conformaron con el EP y a pesar de no tener el dinero suficiente para pagar todos los ensayos, a los pocos meses lanzaron Baby, un disco inspirado en la juventud de hoy, que fue grabado al estilo old school del cassette y de la mando del productor de Artic Monkeys y Foals. Esta primera producción se colaría, para sorpresa de muchos, en los primeros puestos de los charts, algo inusual en un país donde si no eres mujer o un artista dance, es difícil de alcanzar.
Son sólo dos años y Tribes tiene un EP, un disco y está en pleno proceso de producción del segundo, cuenta con el apoyo de la prensa inglesa y de su fanaticada, pero ¿Qué viene después? ¿Son realmente los nuevos Strokes? ¿Lo mejor que ha pasado en el Reino Unido en los últimos años? O ¿Simples exageraciones mediáticas?
Sería difícil predecir su futuro, pero luego de tener la oportunidad de verlos en el famoso festival BBK en Bilbao, te das cuenta que puede que su sonido no sea comparable con el que tuvo Garbage o The Cure, que puede que no soltarás una lagrimita al verlos como pasó con Radiohead o que alguno de sus integrantes contagiaran tanto al público como Mumford and Sons, pero dejaron latente su entrega al público y contrario a lo que se pudiese pensar una actitud humilde y cercana a sus seguidores.













