Inicio Blog Página 12720

Por fin: Apple, Google, Microsoft, Facebook, HP, Adobe, Mozilla, Nokia y Opera unidos para crear estándares en la web

0

 

Las grandes compañías de tecnología se han unido en un proyecto que busca facilitarles la vida a los desarrolladores, al presentar, en un solo sitio, toda la información que necesitan para crear sus contenidos en las diversas plataformas y sistemas que existen. Este proyecto, sin ánimos de lucro, lleva el nombre de Web Platform Docs.

Una de las cosas menos cómodas del avance de la tecnología, es la que tiene que ver con los desarrolladores, que tienen que adaptar sus contenidos a las diversas plataformas que existen, ya que cada compañía ofrece su propio producto, que a su vez tiene sus propios requerimientos.

Pero, con la finalidad de facilitarles la vida, los grandes de la tecnología, como Apple, Google, Microsoft, Facebook,HP, Adobe, Mozilla, Nokia y Opera, se han unido para crear Web Platform Docs, un sitio donde los desarrolladores encontrarán fácilmente los estándares web y así ir integrando cada vez más los navegadores y los diversos dispositivos.

En Web Platform Docs, los desarrolladores tendrán acceso a todas las herramientas necesarias para programar o adaptar sus contenidos a cualquier plataforma o sistema. La información brindada estará a manera de tutoriales y videos, con los que programar será mucho más fácil. Y claro, toda la información encontrada será gratuita.

Hablábamos de Esperanza por Toto Aguerrevere

0


Es un golpe ser el grande que abraza a un papá que se hizo chiquito con el anuncio. Es un golpe tener que acostar a un hermano que no tiene memoria para recordar que antes no había mandatarios perpetuados en el poder. Es un golpe enviarle un mensaje de consuelo a una hermana deprimida por un embarazo que viene en camino. Es un golpe que mi mamá me dé las buenas noches como debe ser. Eso tienen las madres. Por alguna razón se amachan ante las noticias más tristes.

Cumpliré cuarenta años en el 2019. Cuarenta años de los cuales veinte habrán sido vividos bajo el gobierno de Hugo Chávez. Discúlpenme si ofendo a algunos. Esto no es un golpe, esto es un coñazo.

Suenan fuegos artificiales a lo lejos pero son los más cercanos los que me confunden. Yo vivo en una zona donde nadie se declara chavista. Ni los vecinos de mi cuadra, ni en la gasolinera, ni en la parada de taxis. Nadie en el puesto de comida rápida, en la carnicería, la panadería o la tintorería me ha hablado a mí de algo que no sea distinto a una alternabilidad en el gobierno. Craso error. Por los petardos resulta que el único que no es chavista soy yo. Apago las luces y me acuesto a dormir.

Lunes.6 A.M. ¿Realmente pasó?

Pero ¿qué pasó? Me levanté al alba para unirme a la larga cola de mi centro electoral. Donde hablábamos abiertamente sobre la necesidad de un cambio sin la necesidad de mencionar a nuestro candidato. Hablábamos sobre la felicidad ante la concurrencia. Sobre la organización de aquellos que pasaban agua y palabras de paciencia sin costo alguno. Sobre el heroísmo de aquellos votantes que viajaban hacia Nueva Orleans. Sobre la tristeza de no permitir el voto de la jueza María Afiuni. Hablábamos de esperanza.

Almorcé en casa frente a la televisión donde vi votar al señor Carlos Urbaneja, portador de la cédula Número Cinco. A una doña en camilla que amenazó con fugarse de la clínica ante la negativa de darle de alta para que ejerciera su derecho, a un muchacho con Síndrome de Down. A Rubén Limardo y a Ramón J. Velásquez. A venezolanos en más países de los que puedo contar. Vi a Hugo Chávez votar y hablar un poco de más como es su costumbre, a Henrique Capriles votar y hablar un poco de menos como es la suya. Veía civismo.

Me senté a escribir en un Twitter plagado de mensajes con llamados al voto. Ofrecimientos de colas a cualquier centro electoral. En moto, autobús o en carro, adonde fuera. Mensajes de orgullo por haber votado, subidas de imágenes de un dedo manchado con tinta azul. Alertas sobre denuncias fundamentadas, mensajes de apoyo. Palabras de cambio y triunfos para todos y para Venezuela en particular. Leía fraternidad.

¿Entonces?

Me dieron la noticia de que no será Henrique Capriles el Presidente de Venezuela por los próximos seis años, será Hugo Chávez. Me devastó, me golpeó y me hizo dudar de mi permanencia en Venezuela. Ya basta, dije en un escrito reciente, ya basta. Pero yo soy parte de una comunidad que cada seis años se organiza. Por un día se reúne y habla sobre esperanza, ve civismo y escribe fraternidad. Es un día de democracia por cada seis años de atropellos. Un solo día, donde en seis años más, si se aprenden las lecciones detrás de los errores que hubo, todo puede cambiar.

No, no es un golpe. Ya tengo demasiada experiencia en esto para saber que es simplemente un llamado a querer lograrlo más que los demás. Ya soy calvo, por los clavos de Cristo. A mi una bota militar disfrazada de corbata jamás me podrá desmoralizar.

¿Iluso? Total y absolutamente. Pendejo quizás. Pero yo por lo menos sé que en seis años la paz planetaria no se va a lograr.

Y ya eso es un primero paso.-

Toto Aguerrevere – @totoaguerrevere

¿Qué pasó? Por Richard Casanova

0

Junto a Henrique Capriles, miles y miles de venezolanos trabajamos intensamente para ganar y muchos teníamos la convicción de que efectivamente ganaríamos. No fue así pero sembramos una gran esperanza y construimos juntos un camino. No estamos conformes y lo que pasó es fácil decirlo pero difícil de asumir: una mayoría se expresó, perdimos. Así de sencillo y así de duro! Tenemos a nuestros testigos y las actas para comprobarlo. Solo al gobierno le interesa que grupos radicales, revivan la tesis del fraude y corran rumores que siembren desconfianza, lo que a la postre desmotiva e induce a la abstención. Así quiere el gobierno que vayamos a los comicios regionales de Diciembre, cuando enfrentaremos a unos gobernadores sin liderazgo y desprestigiados. A los que insisten en recorrer ese camino equivocado de desconocer la realidad, con respeto les sugiero: No contribuyan con el gobierno! Henrique Capriles es un hombre integro e hizo un esfuerzo admirable, merece el apoyo y respeto de todos. Electoralmente no ganamos pero obtuvimos una victoria política.

En el 2006, Chávez derrotó a Rosales con una ventaja del 26%, hoy la diferencia es 10% a pesar del obsceno abuso de poder y ventajismo que se expresó en el uso impúdico de recursos públicos. Aun así, Chávez pasó de 62,84% a 55,14%, mientras la oposición creció con Henrique Capriles en casi 2.200.000 votos. Habiendo aumentado la población electoral, Chávez no creció y porcentualmente redujo su votación en más 15% pero logró mantener a su “fanaticada”. Y no es casual que use ese término deportivo pues está claro que el vínculo entre Chávez y sus seguidores no es racional. Pongamos un ejemplo, a los fanáticos de los Tiburones de La Guaira no nos importa que el equipo tenga 100 años sin ganar un campeonato o que el manager ponga la torta. Nuestra militancia no depende del desempeño de sus jugadores. Nadie piensa en cambiarse a otro equipo que tenga un mejor plantel. Somos “Tiburones” y punto! Pues bien, Chávez logró convertirse en una divisa y sus seguidores son una fanaticada que votó por él a sabiendas de su desastrosa gestión. Votó por quien dirige un equipo que ha destruido al país y se ha robado hasta el oro de la nación, por quien manipula sus necesidades y usualmente lo amenaza pero que finalmente “es el mío”.

¿Es una relación sado-masoquista? ¿Tenemos un país vulnerable al populismo y la demagogia? Quizás pero veamos mas bien que Chávez ha armado una coraza emocional entre él y una parte del país, la cual Capriles logró perforar en dos meses, aunque el boquete no fue suficiente para que el barco hiciera aguas. Es cuestión de tiempo, por eso la importancia de proseguir el esfuerzo. Esta reflexión nos remite al campo de la sicología social y nos obliga a entender que el cambio tiene un componente cultural esencial. La estrategia oficialista se orientó a cohesionar a los suyos, Capriles y la unidad democrática deben insistir en la ruta trazada y eventualmente, ajustar su estrategia en esta nueva etapa.

La misma noche de las elecciones, Capriles nos dio una lección de fortaleza y perseverancia. Ahora tenemos el desafió de mantener encendida esa llama de esperanza y la obligación de seguir defendiendo a nuestra patria. Somos una gran fuerza… Perdimos una elección pero la alternativa democrática ganó un líder honesto, trabajador incansable, con coraje, sensibilidad social y vocación de servicio. Venezuela tiene una cita con el progreso, hoy apenas fue postergada.

Twitter: @richcasanova

Súbditos y ciudadanos por Ibsen Martínez

0

Muchos opinan que el real adversario de Henrique Capriles R. es un pueblo envilecido por las dádivas. Pero ese análisis solo sirve a la autocomplacencia de los malos perdedores.

 

Acaso habría sido mejor titular “¿súbditos versus ciudadanos?” para dar cuenta de la naturaleza de cada una de las dos mitades de la discordia venezolana.

 

Si atendemos a algunas efusiones de las llamadas “redes sociales” podríamos pensar que el gobierno de un petroestado populista, en una versión tan caudillesca y colectivista como lo es el chavismo, es electoralmente inconmovible.

En la superficie de la decepcionada marejada de lamentos de muchos votantes opositores flota la noción de que el verdadero adversario de Capriles Radonski es un pueblo envilecido hasta la anestesia por las dádivas de un caudillo instigador de resentimientos, un iluminado del odio social.

Es la única explicación que sabe dar quien sucumbe a una especie de rabiosa perplejidad ante el hecho de que los apagones consuetudinarios y los sucesos de Amuay no hayan tenido, al parecer, ninguna consecuencia electoral favorable a Capriles en el estado Falcón.

 

O que la indetenible matanza de personas inocentes, víctimas de la violencia criminal en los populosos barrios pobres de las grandes ciudades, tampoco parezca mover el voto en dirección opositora.

Quienes así piensan tienen, creo yo, solo en parte razón. Supuesto que un petroestado populista y clientelar como el nuestro ha dedicado décadas -desde mucho antes de la “era Chávez”, todo hay que decirlo- a sujetar; esto es: a asegurar la sujeción de gran parte del electorado por vía de la dádiva, es lícito suponer que el jefe de un tal Estado no gobierna sobre ciudadanos, sino sobre súbditos.

Del súbdito no cabría esperar actitud crítica respecto de la ineptitud del gobernante, ni de sus abusos y, en consecuencia, mucho menos un voto en pro de un sistema de libertades en el que impere la alternabilidad.

Para el súbdito, tanto como para el autócrata, cuanto más estable y predecible sea el vínculo de la dádiva, más consolidado el régimen autoritario y cualquier otra consideración saldría sobrando.

Opino que pensar de ese modo solo sirve a la autocomplacencia moral de algunos malos perdedores, porque también es un hecho cierto que la oferta de Henrique Capriles, esto es, la oferta de una mayor gobernabilidad, de una mayor transparencia en la gestión de los dineros públicos, atrajo sectores del, por así llamarlo, “electorado súbdito”.

Prueba suficiente, digo yo, de que no anduvo tan descaminada la estrategia de campaña.

Con todo, admitamos provisionalmente que haya dos Venezuelas irreconciliables. Una de ellas, interesada en valores propios de la democracia liberal (por evitar esa mala palabra, el bando opositor aceptó la expresión “progresista”), se reclama ciudadana en el sentido de que sus integrantes se piensan actores políticos críticos del gobernante.

La otra, beneficiaria de la largueza del gobernante, una largueza que, se presume, basta para ahogar cualquier crítica a su ineptitud o irresponsabilidad, llámese esta tragedia de Amuay, apagón, motín carcelario o matanzas de fines de semana, obvia cualquier insuficiencia o abuso a cambio del favor clientelar.

La pregunta acuciante no es si una nación dividida de tal modo, es viable, sino por cuánto tiempo.

Concurso de fotografía: Que tu basura no viva más que tú

0

La Fundación para la Defensa de la Naturaleza, Fudena, de la mano de la agencia JWT Venezuela y como continuación de la campaña del Día Mundial de las Playas, presenta el concurso de fotografía Que tu basura no viva más que tú. El mismo invita a los participantes a resaltar la belleza de las playas venezolanas limpias, reforzar el mensaje de conservación de nuestras costas y recordar el largo tiempo que permanecen los residuos sólidos en los ecosistemas marinos, lacustres y fluviales.

Los participantes podrán presentar un máximo de tres fotografías en las que deben plasmar la playa que quisieran tener, sea ésta de mar, río, lago o laguna. Todas deben haber sido tomadas en Venezuela. Las fotografías electas por el jurado formarán parte de un calendario de duración de 20 años (2013-2033) que reflejará el tiempo de degradación de algunos desechos sólidos en las playas.

El jurado está conformado por los reconocidos fotógrafos Roberto Mata, Claudio Napolitano y Rodolfo Benitez.

Para participar, se debe visitar la página del concurso y seguir los pasos que allí se indican.

Ni tristes, ni triunfalistas por Henkel García

0

Este domingo 7 de octubre se realizaron las tan ansiadas elecciones presidenciales en Venezuela. Los resultados, que ya todos conocemos, dejan una reacción paradójica en muchos de los seguidores de ambos bandos. Por un lado la tristeza de la oposición, el grupo político que ganó terreno creciendo cerca de 50% en número de votantes para unas elecciones presidenciales, y por el otro, triunfalismo del lado oficial, grupo que apenas creció 10% en este tipo de elecciones.

Estos sentimientos son relativamente normales y esperados porque nuestra reacción inicial es llevada por la emoción, pero con el pasar de los días podremos encontrar diferentes estudios y análisis que nos lleven a aterrizar el verdadero mensaje que envió el pueblo venezolano el pasado domingo.

Ahora son muchos los retos y desafíos que quedan. El oficialismo tiene que afrontar a corto plazo un reajuste para solventar los desbalances económicos llevados a cabo para que coyunturalmente los venezolanos sintiésemos una sensación de bienestar insostenible en el tiempo. Y esto lo tendrán que manejar muy bien políticamente para que no parezca un “paquetazo” del que tanto hablaron como parte del plan económico de la oposición.

A más largo plazo, el oficialismo va a tener que lidiar con la realidad de que están perdiendo espacio político, de que su propuesta de “profundización” de la Revolución no gana adeptos, sino más bien los pierde. Si siguen avanzando por ese camino, muy probablemente serán minoría política, lo que podría afectar la futura gobernabilidad.

La oposición tiene también grandes retos. A corto plazo debe tratar de contener la tristeza y frustración de sus seguidores, quienes vieron más cerca que nunca una victoria. Mantener la movilización de cara a las elecciones de gobernadores no va a ser tarea fácil, pero desperdiciar el momentum político sería una gran pérdida. El avance obtenido ha sido gigantesco y así debe venderse en las próximas semanas.

Para el futuro, la oposición debe seguir extendiendo canales para llegarle a los sectores que tradicionalmente no se han visto convencidos por la propuesta ofrecida, además de consolidar un movimiento de unidad enfocado en los puntos comunes de los diferentes factores que la conforman.

Y como nación también tenemos nuestros retos. Queda como tarea que debe ser liderada por las dos principales opciones políticas que tenemos, la disminución de la polarización y el deslinde de los agentes que se nutren de la radicalización. Ojalá esté cerca esa Venezuela en la que somos adversarios políticos y no enemigos a muerte….

Henkel García

Analista e Instructor en Finanzas.

Presidente de Visión de Inversión

Director de @Econometrica IE C.A.

Maestría Administración, mención en Finanzas UNIMET

Twitter: @HenkelGarcia

Runrunes El Universal 09.10.2012

0
ALTO
HENRIQUE:

En la mañana del domingo dijo: “para saber ganar hay que saber perder” y en la noche lo demostró. No ganó la presidencia, pero renovó la esperanza de millones de venezolanos en lograr algún día un país mejor. Representó con estoicismo y gallardía los valores de una juventud que confió en él buscando un mejor futuro. Sintió en su alma el sufrimiento de buena parte de los ciudadanos de su país que al abrazarlo, y fundirse con él, le confirmaban la necesidad de afecto, cariño, atención y servicios públicos tal como ha sido su ejemplo en los tres cargos de elección popular que ha desempeñado.

Está joven, tan solo 40 años de edad, para seguir el camino que ya emprendió cuando arrancó su campaña logrando ser el abanderado unitario de la más grande coalición de partidos en la historia de Venezuela. Este “flaquito” tiene la fuerza y el espíritu suficiente para no amilanarse ni flaquear en la búsqueda de una Venezuela mejor donde pueda ser el instrumento de un pueblo para alcanzar su grandeza.

Sus palabras del domingo a cuando -con gentileza y bonhomía- reconocía no solo su derrota sino el triunfo de un adversario que durante toda la campaña no hizo sino hablar mal de él, tratar de desprestigiarlo y considerarlo hasta un “cochino” dice mucho de Henrique. Un servidor público comprobado aún tiene camino por recorrer. Agradeció “la esperanza” que millones de venezolanos depositaron en él y que “esa esperanza está intacta, y más temprano que tarde los venezolanos vamos a tener una opción para tener un país mejor”. También a los más de 6 millones de votantes que le dieron su confianza: “Ahí están más de seis millones de venezolanos queriendo un futuro. Los que votaron por la otra opción también cuenten conmigo”…hay un país que tiene dos visiones y ser un buen Presidente significa trabajar por la unión de todos los venezolanos”.

Pidió además a su militancia y a todos los simpatizantes que ganó con sus recorridos por todo el país sentirse orgullosos del camino que se han labrado con esta causa que el 7-O no obtuvo la Presidencia de la República. “Aquí hemos sembrado muchas semillas por toda nuestra Venezuela y yo sé que de esas semillas van a nacer muchos árboles que darán buenos frutos. Yo les digo a todos ustedes: ‘no se sientan hoy derrotados”. Deja así abierta las puertas para un futuro no tan lejano. Seis años si Chávez cumple el período y meses si se retira por causas mayores.

Por eso me uno a sus palabras: “el tiempo de Dios es perfecto”. Muy oportunas para el momento en que asume un nuevo período de seis años, hasta el 2019, el presidente que tiene un cáncer desde hace año y medio y del que no sabemos si está o no curado. Buena suerte a ambos. Esperemos que la Mesa de la Unidad siga unida para las elecciones de gobernadores que vienen ya. Para esta vez el portaviones Chávez podría no ser tan seguro para todos los candidatos y en todas las gobernaciones. Por ahora, gracias a nombre de todos los demócratas por tu valentía, dedicación y esfuerzo. Vendrá tu tiempo…

MEDIO
CAMPAÑA:

A quien quiso oponerse, democráticamente, al régimen de 14 años de hegemonía en todos los poderes del estado -los que antes eran independientes y hoy solo dependen de su voluntad férrea- le tocó una tarea ciclópea. El meter en un solo pote o alcancía todo el dinero del Estado y del Gobierno (inclúyanse los ingresos petroleros y los impuestos cobrados a los ciudadanos que abarcan en 14 años más de Un Mil Quinientos Millones de Millones de dólares) permite que sin contraloría alguna -precisamente para que “permeen” buenas cantidades de efectivo en comisiones a distintos niveles- la estructura del partido del gobierno, el Partido Socialista Unido de Venezuela, por sus siglas PSUV, meta la mano en el pote rojo hasta donde quiera pues “ese dinero es de Chávez y de mas nadie”.

Un régimen que mezcla impúdicamente la propaganda sin límites del gobierno, obligando a todos los medios radioeléctricos a colocarla -so pena de cierre y multas- y la del candidato tal y como a lo denunciamos el pasado 13/6/2012 en runrun.es “El corazón de la patria es el corazón de Chávez”. Cuando publicamos en runrun.es esta frase lapidaria de quien es el Secretario General de la Mesa de la Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo, estábamos seguros que nos quedábamos cortos: “Ha sido una tarea titánica, lenta y tenaz contra un adversario político con superávit de recursos y déficit de escrúpulos. Esta ha sido de verdad la campaña de David frente a Goliat”. Pues bien, para muestra bastó un botón. Colocamos el documento completo del PSUV referido al Estado Anzoátegui, solo un estado de los 23 del país -24 si incluimos el Distrito Capital- en el que el gasto para la movilización del partido rojo el día de las elecciones asciende a Bs.4.580.700, 00. Recordando los viejos bolívares serían 4.580.700.000.

Bastaría multiplicar por 24, en cantidades más o menos similares para llegar a la conclusión que desde los fondos de PDVSA se sacará, tan solo para ese día, una cantidad superior a los 100 Millones de Bolívares Fuertes en el rubro transporte únicamente. Corrupción voraz. Algo inmoral e impúdico. El dinero para desarrollar el país ha servido en catorce años para desarrollar las cuentas de la chorocracia gobernante. En la primera página se resume el gasto en vehículos que para el domingo tuvo 12.182 unidades de transporte. Con razón los analistas dijeron que “quien tuviera mayor capacidad de movilización de sus seguidores cobraría en votos”. Y Goliat además armado hasta los dientes. Vendrán otros vientos…

BAJO
RESULTADOS:

Me queda el beneficio de la duda en torno a los resultados que planteó en sus “encuestas” la empresa Gis XXI, relacionada con el gobierno por ser su encuestadora favorita, dirigida por el teniente Jesse Chacón, ex ministro de varias carteras ministeriales. Sin ser el mejor técnico de esta especialidad me llama la atención que los resultados suyos hayan sido tan “precisos”.

Sospecho que el militar confecciona un traje a la medida del régimen para que las cifras que se entregan desde el CNE coincidan con las suyas. Algo huele mal y no es en Dinamarca. Esta vez lo noté pues el clima que se sentía en la calle no era el mismo que arrojó la victoria del domingo. Ni siquiera los chavistas celebraron. Estaban sorprendidos. Las caras, carreras y movimientos en el llamado “balcón del pueblo” afianzaron mis dudas. ¿Lo sabremos algún día?

LA LLAMADA:

Cerrando esta columna hablé con Capriles sobre la conversa con Chávez. Me dijo que había sido muy cordial y que le había pedido respeto para le gente que votó por su oferta electoral. “Nosotros somos unos demócratas que creemos en un mejor país” le dijo.

@nelsonbocaranda 

¿Qué pasó? ¿Qué pasará? por Christian Burgazzi

0

Seguramente es temprano para hacer un análisis en caliente de los resultados electorales de ayer, pero me siento obligado a adelantar algunas reflexiones y ofrecer algunas respuestas a las múltiples preguntas y dudas que estos resultados generan.

En primer lugar, el resultado refleja que tenemos un país partido en dos toletes, casi iguales en tamaño, uno que intentó empujar al país hacia el futuro, hacia el progreso, y otro, el mayoritario, que se mantiene anclado a un liderazgo del pasado, jalando en retroceso. Esta parte de nuestra gente, sigue creyendo en un líder mesiánico, populista, clientelar, que los convierte en sujetos pasivos, dependientes, que los ata a las prebendas que le ofrecen desde el gobierno y a su miedo a perderlas, lo cual limita sus oportunidades para asumir la conducción de su propia vida, hacia su bienestar. La otra casi mitad de nuestro pueblo, se propone progresar por sus propios medios, aspira a la modernidad y encuentra enormes dificultades para desplegar toda su energía y capacidad, en un entorno dominado por el atraso.

Los números preliminares indican que la tendencia que mostraba claramente el cierre acelerado de la brecha entre los dos candidatos, no alcanzó a cerrarse a tiempo. Lo lamento y me duele. Agradezco a quienes votaron por el progreso, con esperanza. Señalo que se confirma que la fuerza de la alternativa, es la que ha crecido de forma sustancial en los últimos años, y que aún cuando no fue suficiente en este momento, lo será más temprano que tarde.

Ayer la votación de la oposición creció más del 43% desde el 2006 (aprox. 1,9 millones más de votos), mientras que el oficialismo subió menos del 2% (solo unos 135.000 votos más) y cayó más de 8 puntos porcentuales, en relación a su votación porcentual de hace 6 años. En votos la brecha se redujo en casi 60% (más de 1,7 millones de votos)

El ventajismo extremo y el abuso descarado del gobierno, que utilizó todos nuestros recursos al servicio de su causa, fueron los que derrotaron a la oposición venezolana, la cual desplegó una campaña admirable y que en boca de su extraordinario líder, Henrique Capriles Radonski, exige Respeto, Consideración y Reconocimiento hacia la mitad del país, que no está de acuerdo con este gobierno.

El futuro del país no está perdido. Debemos sentirnos orgullosos por haber apoyado la opción del cambio. Manteniendo la unidad que nos trajo hasta aquí, la oposición y su liderazgo, la MUD con Ramón Guillermo Aveledo y todos los partidos de esta excepcional alianza, recomenzarán la tarea de reconquistarlo, para emprender el camino que ayer quedó claramente señalado, el que nos conduce a todos al progreso, en paz y sin confrontaciones y divisiones entre los venezolanos. Pertenecemos todos a la misma sociedad; ninguno de los dos bloques puede avanzar sin el otro.
No hay vuelta atrás. Hay un camino.