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Gaza de nuevo en el blanco por Omar Hernández

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La Operación “Plomo Fundido”, unánimemente condenada por la comunidad internacional por las nefastas consecuencias humanitarias que provocó hace ya cuatro años, luce como un triste recuerdo cuya sombra vuelve a planear sobre la mítica Tierra Santa, acostumbrada a vivir las penurias de encarnizados conflictos, cuya razón de ser se pierde en los anales de la historia y se funde con contradictorios y mezquinos intereses de los más radicales.

La reciente crisis que se desarrolla en vivo mientras estas líneas son escritas, son el colofón perfecto a un proceso de paz muchas veces estancado a propósito por falta de voluntad y de ideas. Un proceso que se ha reinventado a sí mismo tantas veces, que ya nadie sabe con certeza de hecho si en verdad, hay tal cosa como un proceso de paz.

Conversaciones van y vienen y las partes del conflicto palestino-israelí cual juego de ajedrez, mueven sus piezas sobre el terreno y fuera de él -en el ámbito diplomático- para tratar de torcer la situación a su favor.

La extrema derecha judía israelí busca como siempre, pescar en río revuelto y los llamados “halcones de la guerra” buscan el mínimo pretexto para involucrar a su país, de nuevo, en hostilidad armada, dejando para un lejano después toda posibilidad de arreglo pacífico con sus vecinos. Si a ello sumamos la derrota del candidato republicano en las elecciones de Estados Unidos (que hubiese garantizado un mayor respaldo de Washington a Israel) y el hecho de que en apenas dos meses habrá elecciones anticipadas en el mismo Israel, genera un caldo de cultivo peligroso.

En el otro extremo, el radicalismo islámico de Hamas apoyado por integristas libaneses de Hezbollah y más allá por el régimen teocrático persa, insiste en bloquear la unidad intrapalestina debilitando la propia cohesión de Palestina y por ende, la posibilidad de tener una sola voz ante la comunidad internacional -si bien, hay que destacar, quienes gobiernan Gaza poseen poco o ningún apoyo más allá de las fronteras de la Franja- con excepción quizás de Egipto, al otro lado de la frontera. Hamas se aprovecha del resentimiento, del odio que ayuda a inflar. Se aprovecha de las necesidades del pueblo de Gaza, sujeto a un criminal y condenable bloqueo.

Vemos entonces con estupor como los ultras de uno y otro bando convergen en esta sinfonía del caos donde la reconciliación aparece como una utopía onírica imposible de alcanzar. Diferencias políticas, ideológicas y religiosas, se unen para cristalizar la teoría del “choque de civilizaciones”. Y mientras, quienes más sufren, son los que poco o nada tienen que ver con el conflicto. Aquellos que solo quieren vivir en paz. Por un lado, los israelíes tienen derecho a la seguridad y a no vivir bajo la amenaza constante de una lluvia de cohetes o de atentados terroristas.

Los palestinos por su lado, tienen el derecho, que se les ha negado recurrentemente, de ejercer su derecho a la autodeterminación y ejercer su soberanía de forma plena para alcanzar su desarrollo. Amén del hecho de que los “ataques quirúrgicos” ejecutados por Israel suelen tener importantes daños colaterales que dejan víctimas fatales y heridos. Ataques que si bien justificados por la agresión desde Hamas, en nada justifican, valga la redundancia, que sufran los civiles que ya de por sí viven en condiciones infrahumanas.

Un dato digno de destacar es que Tel Aviv, el corazón mismo de la actividad política y económica de Israel, sea blanco de ataques, algo que no ocurría desde hacía más de dos décadas. El temor de una guerra a gran escala crece. Israel moviliza decenas de miles de efectivos militares y reservistas. El fundamentalismo islámico llama a la “resistencia” y a “sepultar en el infierno” a Israel. La Tierra Santa sucumbe ante el interés de unos pocos de alentar odios ancestrales con intereses políticos y estratégicos más que evidentes.

En paralelo, y esto no es para nada una coincidencia, Palestina busca cambiar su estatus en las Naciones Unidas para que se le deje de considerar como una “entidad” y se le reconozca su carácter de “Estado”, aunque siga siendo observador permanente de dicho organismo internacional. Israel busca evitar la votación en la Asamblea General y dilatar dicho proceso lo más que se pueda, advertencias de represalias por delante. Hamas, busca estar representada en todo esto siendo que la Autoridad Nacional Palestina (es decir, al Fatah) es quien lleva la voz cantante. Nada es por casualidad…

Omar Hernández
Internacionalista
@omarhUN

Sólo para ellas: Lo que debes aprender del porno

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Fuente: Verónica Malamfant

Especial para RevistaOHLALA.com

Eso de que las mujeres no les gusta la pornografía ya no corre más. “Un tanto más audaces, modernas y con la cabeza abierta, hoy se sabe a ciencia cierta que lo que antes se vendía como mito ahora es descartado por colegas y sociólogos, como así también estudios de distintas universidades. Todos ellos coinciden en admitir que ver porno es una actividad que se vive en pareja. Si bien algunos hombres lo siguen haciendo a solas, un gran porcentaje ahora lo comparte”, señala Celia Laniado, psicóloga y sexóloga de la Universidad de Buenos Aires.

Y sí… las mujeres miramos porno más allá de que muchas no lo admitan. Un estudio reciente de la Universidad de Northwestern, por ejemplo, examinó los efectos de la pornografía en la excitación genital y concluyó que las mujeres que miran películas eróticas suelen tener menos prejuicios y una vida sexual más completa.

La diseñadora de ropa interior femenina, Carmen Gramajo, señala que “las mujeres que nos consultan siempre pretenden nuestra complicidad. Es nuestro lugar más íntimo al que sólo llega nuestra pareja y la intimidad de nuestro cuarto, ese lugar donde podemos vivir las fantasías más diversas. Y claro, la pornografía nos ayuda a volar y a explorar nuevos caminos”.

Aunque muchas mujeres lo hacían a escondidas, ver porno hoy sin dudas es mucho más fácil que antes, cuando la única fuente accesible a la pornografía eran las revistas que llegaban a la casa de la mano de algún varón de la familia o tener que pasar por el incómodo momento de alquilar videos.

Ahora, para el bien y experiencia de todas, la tecnología avanzó. El acceso que tenemos a la pornografía se incrementó exponencialmente gracias a Internet donde hay canales pagos de cable (pay per view), muchas webs pagas e innumerables blogs de relatos eróticos realizado por y para mujeres .

Todo en nosotras apunta al aprendizaje, a expresarnos y a la excitación misma que difiere mucho de la excitación masculina. Por eso, y gracias al reclamo femenino y a la participación de muchas, es que cada día aparecen más productos realizados por mujeres.

“Algo notable a destacar con respecto al porno es que lo que a nosotras nos excita verdaderamente son los actos sexuales en sí, no los actores, ni las locaciones, a diferencia de lo que los excita a los hombres. Por eso las películas eróticas pueden ayudar a las parejas a jugar y a aprender cosas que de otra manera son muy difíciles de explicar en la práctica”, aclara la sexóloga.

A la hora de criticar el porno, casi todas coincidimos en los siguientes ítems:

– la falta de argumento

– la repetición

– las situaciones ridículamente inusuales

– los lugares

– la masturbación femenina casi exclusivamente vaginal y con el olvido del clítoris.

Pero del porno también se puede aprender mucho. Prestá atención a estos ítems:

– Nuevas maneras de tocar y acariciar a la pareja

– Nuevas técnicas para el sexo oral

– Actitudes en la cama (la actitud es todo, chicas!)

– A verse sexy con ropa y teniendo sexo

– Que cierto tipo de ropa hay que dejársela puesta ya que erotiza mucho a los hombres

– Que nosotras también necesitamos que nos atiendan sexualmente hablando

– Que la previa es fundamental

– Que a veces poner una porno predispone y nos saca de la rutina.

– Poses nuevas.

– Que si bien la cama no es como el porno, si se hace en el porno, puede funcionar en nuestra cama.

– Los gemidos exagerados no son necesarios para demostrar que realmente gozamos

– Aunque el porno no lo muestre, las mujeres necesitamos la estimulación del clítoris.

– Que el sexo es muy importante y no debemos menospreciarlo

– Que los lugares no hacen al acto

– Que no hay que ser perfecta para disfrutar del sexo

– Que los hombres no son tan mecánicos como allí se muestran

– Que lo importante es que se goce de a dos y no uno sólo.

Vargas Llosa, Zapata y El Suicidio del poder

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Álvaro Vargas Llosa prologó el nuevo libro del periodista y escritor, Juan Carlos Zapata, El Suicidio del poder.  Runrun.es publica en exclusiva el texto de Vargas Llosa. El libro de Zapata ya está en librerías.

Venezuela, en familia

Por Álvaro Vargas Llosa

Desde que tuve uso de razón, oí hablar de Venezuela en casa (las muchas a las que nuestra errabunda existencia nos llevaba). Los primeros años, el nombre de Venezuela estuvo asociado al Premio Rómulo Gallegos que mi padre había obtenido al año de haber nacido yo, una referencia que para mi familia significaba dos cosas: el impulso definitivo a la carrera internacional de Mario Vargas Llosa y, lo que era igualmente importante, un discurso de aceptación, La literatura es fuego, que resumía para siempre su relación visceral con las letras y había sido también su último gran gesto público como hombre de izquierda en vísperas de iniciar el proceso definitivo de desamor con el socialismo.

Un poco después, la asociación de ideas se enriqueció. Al significado que tenía Venezuela en la mesa familiar se añadió el nombre de Rómulo Betancourt. A medida que se iba empequeñeciendo en la conciencia cívica de mi padre el nombre de los líderes de la izquierda latinoamericana y mundial, iba agigantándose el de otro revolucionario, pero de signo contrario, que había iniciado su carrera levantándose contra el poder establecido y había acabado llevando a Venezuela, con interrupciones, hacia la moderación y las instituciones republicanas. No pasó mucho tiempo antes de que la Venezuela que a menudo se sentaba a cenar con nosotros y se enredaba en la conversación de los Vargas Llosa significase para nosotros aquellas cosas que buena parte del resto del continente latinoamericano aspiraba a tener pero estaba lejos de alcanzar: unos consensos amplios a favor de la democracia y el Estado de Derecho, y por tanto una estabilidad y previsibilidad que hacían posible el progreso sin bombas ni gulags.

Los peruanos que habían emigrado allí, algunos conocidos y hasta parientes, habían accedido a un mundo mejor que el que habían dejado atrás; nuestro país, el Perú, parecía a años luz de la patria de Bolívar. Nos llegaban noticias de aquello con frecuencia y los esporádicos viajes de mi padre a Venezuela alimentaban esas referencias. La alternancia pacífica en el poder, la existencia de partidos políticos dignos de ese nombre, la preeminencia de lo civil sobre lo militar y unos niveles de vida que sin ser descollantes salían bien librados de la comparación con países vecinos daban a Venezuela aires de primer mundo o, al menos, una aureola de éxito y superioridad.

El prestigio de Venezuela en la mesa familiar, pues, no había hecho otra cosa que crecer desde mi niñez. Solo significaba cosas buenas; además, su acelerado avance en las preferencias de mi padre parecía simbolizar a la perfección su propia evolución política, moral y hasta literaria. Porque, si bien La literatura es fuego había ido perdiendo potencia ígnea desde el punto de vista político con la evolución ideológica de Mario Vargas Llosa, no la había perdido desde el literario: el antiguo socialista y reciente liberal no había dejado de ser, en el campo literario, un subversivo que se metía sin pausa con los vicios de la sociedad y escarbaba a fondo en sus vergüenzas, un constante reformista que a la hora de contar historias arriesgaba e innovaba como solo lo hacen los disconformes. Tampoco había menguado su sed de justicia. Lo que había cambiado era la ruta a seguir para llegar a ella. Venezuela ayudaba a afirmar sus propias y nuevas convicciones liberales en un continente donde la transición democrática después de una era de cuartelazos y barbudos de la política era precaria todavía.

¿En qué preciso instante empezó a mudar esa idea de Venezuela que era la nuestra en algo distinto? No lo sé exactamente, pero sí sé que en algún momento la conversación con respecto Venezuela empezó a tomar un tono diferente del que había tenido en años anteriores, como cuando uno empieza a bajar el timbre de voz para referirse a una vecina hasta entonces de reputación intachable que ha ido desdibujándose entre rumores maledicentes. Algo en ese sistema aparentemente perfecto de alternancia pacífica, partidos estables, convivencia en la moderación y niveles de vida envidiables desde la perspectiva de ciertos países latinoamericanos se había poblado de problemas. Ya no hablábamos de Venezuela con envidia sino con angustia.

Bajo las apariencias, había realidades que Venezuela compartía con otros países: un sistema económico propenso al mercantilismo, que es la conspiración del Estado y ciertas oligarquías contra la movilidad social y la economía de mercado competitiva, unos partidos políticos marcados todavía por la herencia ideológica de los años sesenta conocida como el «desarrollismo», y unas instituciones que parecían anquilosadas y envejecidas. Todo ello rodeado de una pobreza que parecía haber surgido misteriosamente porque no la habíamos visto antes en su cabal magnitud (o al menos no nos la habían contado). Venezuela seguía siendo un país al que guardábamos gratitud, en el que abundaban las amistades y cuyo pasado admirábamos, pero también un país-problema: otro más en América Latina. Venezuela se había latinoamericanizado.

Muchos allegados y colegas venezolanos, especialmente los agrupados en CEDICE y otras instituciones liberales, así como ciertos medios de prensa, lo veían de la misma forma. Pero la sensación que teníamos era que los lúcidos iban reduciéndose, convirtiéndose en minorías visionarias cuya prédica el resto del país desoía a medida que la confusión contemporánea, de la que Venezuela era un escenario representativo, iba atribuyendo a la democracia y a la economía de mercado males que tenían como verdaderos culpables a la negación de esas instituciones. El país de Betancourt parecía encaminarse hacia aquello de lo que había parecido tan distante: el gradual desprestigio de las libertades políticas y económicas, y la afloración de los peores instintos tribales en la ciudad.

El resto es historia: Venezuela sucumbió al populismo autoritario y desde entonces mi padre y en general los miembros de la familia Vargas Llosa hemos secundado como mejor hemos podido, desde todas las tribunas posibles, el valeroso esfuerzo de muchos venezolanos que tratan de restaurar en su país una cierta sensatez. Lo hemos hecho junto a ellos también en Caracas, Maracaibo y otros sitios.

Es conmovedor y gratamente sorprendente, a la luz de lo dicho, que alguien haya tenido la idea de dedicar un libro a la relación de mi padre con Venezuela desde aquel primer viaje para recibir honores y dar su último grito a favor de sus viejas ideas hasta la actualidad, en que Venezuela representa lo contrario de todo lo que él defiende. Lo es más todavía que su autor, Juan Carlos Zapata, sea alguien tan bien enterado de la vida y la obra de Mario Vargas Llosa, en particular de los vasos comunicantes que lo atan a Venezuela. Y lo es aun más que se trate de alguien que tiene lucidez sobre lo que condujo gradualmente al desplome de lo mejor que tenía su país y sobre la entronización definitiva de lo peor en este lugar que antes nos servía de referencia y hoy nos duele y entristece. Porque, claro, éste es sobre todo un libro sobre Venezuela. Mario Vargas Llosa y su relación con ella es un hilo conductor que sirve para lo verdaderamente esencial del libro: hacer desfilar ante los ojos del lector la secuencia impresionante y aterradora de la decadencia venezolana de las últimas décadas.

Empleando las técnicas del monólogo en primera persona, la crónica, el testimonio y el ensayo, y usando la literatura de un escritor emblemático del siglo XX latinoamericano como punto de apoyo para poner a dialogar a la ficción con la historia con mayúsculas,  Zapata ejecuta una radiografía política y moral de su país. Nos muestra cómo una clase dirigente que empezó significando la buena cara del continente acabó en lo que está convertida hoy. Y lo hace explorando la psicología de sus viejos líderes, de quienes tuvieron en sus manos la responsabilidad de llevar a Venezuela al primer mundo y optaron por alejarla de él, así como de los actuales, los que dieron el puntillazo a lo bueno que había. El lector asistirá así a la narración de los hechos que a lo largo del tiempo llevaron al surgimiento de uno de esos caudillos que parecían confinados a los libros polvorientos de la historia del populismo latinoamericano y han cobrado una actualidad espeluznante. También verá con nueva luz hechos recientes, ocurridos ya bajo el populismo autoritario, que son objeto de una incesante propaganda tendiente a nublar la verdad e instalar mentiras en la conciencia de la gente.

Pero, atención: no es un libro pesimista. Uno no emerge de sus páginas con desaliento sino con una melancolía no exenta de estímulos para imaginar una Venezuela mejor. Una Venezuela que, como lo ha hecho a lo largo de su carrera literaria y de hombre público, Mario Vargas Llosa volverá a visitar más pronto que tarde para celebrar las buenas noticias con las venezolanas y los venezolanos libres.

Chávez y la recesión capitalista por Ángel García Banchs

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El reciente anuncio de recaída (i.e. la entrada nuevamente en recesión) de la eurozona, como siempre, le cae de anillo al dedo al chavismo para justificar (indebidamente) la crisis económica, la devaluación e inflación, que se nos viene encima en 2013.

Chávez devaluará convocando al sector privado de la economía, diciendo con cinismo, que el ajuste cambiario ha sido pensado para mejorar la competitividad de la industria. Pero, lógicamente, eso será mentira, puesto que la devaluación será parcial, no completa (i.e. alrededor de 50%, y no hasta 12Bs/USD$ como se requeriría para ser competitivos).

A mediados del año 2013, cuando ya sea obvio que la inflación este desbordándose, el supuesto llamado a la reconciliación con el sector privado, al momento de la devaluación, pasará a ser un ataque al mismo, culpándosele de la inflación.

Como siempre, el chavismo culpará a la recesión y el desempleo capitalista global por el recorte del gasto fiscal y el gasto social en términos reales (i.e. en términos de su capacidad de circular bienes y servicios).

La historia será la misma, repetida una y otra vez. Todos seremos culpables, menos el gobierno.

 

Ángel García Banchs

 garciabanchs@econometrica.com.ve

@garciabanchs

Me dijeron que estábamos en campaña por Tomás Horacio Hernández

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El rumor es que estamos en campaña para escoger a los próximos gobernadores del país. Digo rumor porque después de vivir una campaña presidencial donde se comía y se respiraba cada movimiento de los candidatos, hoy por hoy, a menos de 30 días para las elecciones regionales, es poco lo que se siente y se escucha de esa “fiesta democrática” que viene el 16 de diciembre.

Ciertamente el resultado del 7 de octubre todavía tiene sus secuelas emocionales en muchos de nosotros. Si bien es cierto que el resultado fue difícil de digerir, lo que ha resultado más complicado ha sido no recordar la esperanza que se sintió en esos meses de campaña.

Todos los venezolanos estamos al tanto de la importancia que tiene la próxima jornada electoral en Venezuela. La estructura del Estado como tal va depender justamente de la participación de los venezolanos ese día. No obstante en estos días previos lo menos que se siente en las calles es alegría y optimismo.

Lidiar con el comandante y sus decisiones autoritarias, la inseguridad y el alto costo de la vida,  ya es una tarea titánica para cualquier persona, y ahora que desde la Mesa de Unidad Democrática se comienzan a ver trapitos sucios al aire, los días parecen ser más lentos y más pesados.

De repente esta sensación de indigestión política sólo se está sintiendo en las grandes ciudades. De repente este desánimo es producto de nuestro mismo entorno que, por unos meses, sólo habló de política.

Lo cierto es que si bien se puede estar desanimado, lo que no podemos estar en Venezuela es aburridos. Tenemos a una modelo que es la novia de un pran, un pelotero que es el mejor de grandes ligas, unos músicos que fueron nominados al Grammy, un presidente que aparece una vez a la semana y hasta una organización que de verdad piensa que aquí se respetan los derechos humanos. Aquí hay para todos los gustos.

Seguramente dentro de algunos días, mientras se hacen las colas para comprar pan de jamón y turrones, las personas volveremos a hablar de política en cada esquina. Seguramente ahí nos daremos cuenta que lo del rumor va en serio y que si no nos ponemos las pilas, esta sensación de indigestión y guayabo, nos puede durar unos cuantos años más.

@TomasHHR

@diploos

 www.diploos.com

#TrailerFriday 16.11.12

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1. Beautiful Creatures

2. Admission

3. On the Road

4. In Our Nature

5. The Mortal Instruments: City Of Bones

6. Oz the great and powerful

7. Any Day Now

8. Europa Report

9. 21 and Over

10. The Host

11. The Canyons

12. Anna Karenina

13. Dino Time

Bonus el trailer de la nueva serie de Netflix:

14. House Of Cards

 

@LiveFromMind

Pequeñas incisiones, rápidas recuperaciones por Blanca García Bocaranda

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Hoy está en boga la cirugía de columna vertebral a través de abordajes mínimamente invasivos, así como la cirugía de no fusión en la cual preserva la movilidad de la columna con materiales tan novedosos como son los reemplazos de discos tanto cervicales como lumbares y los estabilizadores lumbares dinámicos interespinosos o pediculares. “Nuestro Servicio de Neurocirugía ofrece todas las técnicas del primer mundo que están en la práctica médica de la especialidad actual, contamos con los equipos de última generación para cirugías mínimamente invasiva y cirugías abiertas”, asevera el neurocirujano José Ramón Abadí Abilahoud, del Centro Médico Docente La Trinidad.

Hernia Discal

La hernia discal es la ruptura del anillo fibroso con salida o no del núcleo pulposo, el cual puede comprimir el nervio o los elementos del canal raquídeo. Si el anillo fibroso no está roto es una protrusión discal.

La estenosis de canal (no por hernia discal) es la disminución de amplitud del mismo por hipertrofia de las facetas articulares y ligamento amarillo, así como  los osteofitos o pequeñas formaciones óseas  generadas en la columna por inestabilidad, similares a unos “cachitos”  que vemos en los bordes de  los cuerpos vertebrales. A muchos pacientes jóvenes al hacer un esfuerzo se les rompe el disco produciendo la hernia discal que comprime al nervio, genera dolor lumbar irradiado al territorio de la raíz comprometida, generalmente L5 y S1 (nervio ciático). Los pacientes  de mayor  edad no tienen la patología del disco, sino  más bien una vértebra no tan cuadradita, espondilótica.

Pacientes de la tercera edad presentan osteofitos que comprimen al nervio por delante y el ligamento amarillo con las facetas articulares por detrás. Ello produce un canal estrecho lumbar de claudicación neurológica.

Recordar que en un paciente con patología de columna las indicaciones  quirúrgicas de emergencia son estrictamente: la disminución de fuerza muscular o de algún reflejo, un dolor no manejable con analgésicos opioides  y pérdida del control esfinteriano. De resto todo puede ser manejado con opciones médicas, fisioterapia y de no responder, plantear tratamiento quirúrgico mínimamente invasivo.

Sin Lesionar Músculos 

La ventaja de lo mínimamente invasivo es que la lesión producida a los músculos es prácticamente inexistente. Hoy colocamos un instrumento del grueso de una mina de lápiz para introducir retractores tubulares creando un canal de trabajo de 1,5 a 2 centímetros sin lesionar al músculo   que al final dará su soporte dinámico a la columna.

Esta técnica permite una recuperación  prácticamente inmediata porque el paciente puede egresar a las 12 horas retornando a las actividades laborales a los 3 días, dependiendo del caso.

Hay casos claramente quirúrgicos desde el comienzo, que son la minoría.      Otros casos deben llevar rehabilitación primero. El papel de la rehabilitación es mejorar el dolor, fortalecer los músculos, corregir vicios de postura, enseñarle al paciente los ejercicios que debe  o no hacer, aprender a flexionar las piernas al cepillarse los dientes, cargar pesos, sentarse en el carro, acostarse y levantarse de la cama, pararse, dormir y conocer los ejercicios que fortalecen los abdominales

Las complicaciones que pudieran surgir son las mismas de la cirugía convencional desde el punto de vista de lesión  neurológica. Las complicaciones en relación al tamaño de la herida y al dolor son mínimas, la pérdida sanguínea es mínima. Los que no aplican para la mínimamente invasiva son aquellos con columna traumática por accidentes     tienen una fractura o una lesión compleja, aunque hoy se hace un “mini open” o incisiones entre 4 y 5 centímetros.

            Por Blanca García Bocaranda

@garbo83

La Otra China por Leopoldo E. Colmenares G.

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La bestial propaganda gubernamental sobre China -país que se ha convertido en el nuevo paradigma del régimen bolivariano- nos quiere hacer creer que en pocos años la nación asiática, tendrá la preponderancia mundial por encima de los Estados Unidos de América.

Día a día, presentándonos cifras de carácter macroeconómico, como por ejemplo que China es la segunda economía del mundo y que posee alrededor de 400 mil millones de dólares en bonos de la deuda americana, los más conspicuos analistas y periodistas internacionales asociados ideológicamente con el gobierno nacional, anuncian con bombos y platillos el fin del “imperio” americano y el ascenso de China la como primera potencia del planeta. Poco falta para que nos digan que en menos de una década el delirio de cualquier hijo del Tío Sam o de cualquier ciudadano europeo, será el de vivir en ese nuevo paraíso terrenal construido por los inteligentísimos líderes del Partido Comunista Chino.

Por supuesto, esto también ha sido posible por esa suerte de deseo morboso de jurásicos intelectuales izquierdosos de todo el mundo, que apuestan a la caída de los Estados Unidos y al surgimiento de nuevos actores internacionales, por lo que se han dedicado a escribir y publicitar fantasiosas teorías sobre el dominio chino del planeta en un futuro cercano.

No obstante, esos sueños de izquierdistas o seudo-izquierditas, que no pueden estar mejor representados por los más insólitos comentarios que sobre esa nación nos regala diariamente el inefable analista internacional del programa “Dossier”, están muy lejos de la realidad. A las cifras me remito.

Por ejemplo, esa soberbia “potencia” que pronto dominará al mundo, tiene una renta per cápita -estimada por el FMI para el 2012- muy similar a la de Islas Maldivas (¿Ud. conoce algo sobre ese país?) ocupando casi el nonagésimo lugar de una lista de 180 países. Para ponerlo más en contexto, Perú, Colombia y Venezuela la superan con comodidad en ese renglón. Países africanos como Angola y Namibia también. República Dominicana está sólo tres lugares por debajo de China.

Si algún economista bolivariano nos señalará que ese indicador no es bueno para medir el grado de desarrollo, vamos a analizar entonces el índice de Gini, tantas veces mencionado en las adorables cadenas de radio y TV por nuestro querido Presidente. Según este coeficiente, que puede emplearse para medir el grado de desigualdad entre países, China tendría una desigualdad de 0,421, muy lejos de las sociedades más igualitarias como Noruega y Australia, que andan por los 0,25, y más bien andan muy cerca de naciones como Guatemala (0,537) y Honduras (0,553). Lo resaltante de este indicador es que sus valores demuestran el tremendo déficit social, educativo y sanitario que se esconde detrás de las rimbombantes cifras macroeconómicas del gigante asiático.

Si observamos los datos del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en lo que al índice de desarrollo humano se refiere, los valores no son más alentadores: China se hunde en el lugar 89 de la tabla, a la par de naciones como Turkmenistán y El Salvador.

Si bien hay una lista bastante extensa de cuestiones internas que podrían mencionarse como factores que dificultan que China se consolide como un modelo a seguir y como la primera superpotencia mundial, como lo son la inflación, migraciones, envejecimiento de la población, explotación laboral, bajos salarios y ausencia de libertades políticas, es importante resaltar uno de los aspectos que más amenaza la estabilidad de China, como lo es la corrupción generalizada, tema que fue ampliamente expuesto en el recién finalizado Congreso del Partido Comunista Chino (PCCh)

Un estudio sobre el costo de la corrupción reveló que la suma de sobornos, evasión fiscal, robos directos y sobreprecios, equivalían al 15% del PIB chino. Sólo para ilustrar el caso, por un reciente reportaje sobre los casinos de Macao, que poseen ingresos brutos del orden de los 23 mil millones de dólares, se conoció que más de la mitad de los jugadores eran miembros del PCCh y/o altos ejecutivos de empresas estatales y que cada uno de ellos perdió en una año alrededor de 3,3 millones de dólares en promedio.

Así pues, pensamos que el tantas veces publicitado milagro Chino simplemente se encuentra en veremos.

 

Por: Leopoldo E. Colmenares G. @LCOLG

Centro Latinoamericano de Estudios de Seguridad.

Universidad “Simón Bolívar”