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Funcionarios internacionales lamentan la muerte de Hugo Chávez

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Líderes de instancias internacionales lamentaron este martes el deceso del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, envió sus “sentidas condolencias” al pueblo y al gobierno de Venezuela, tras conocer la muerte de Chávez.

“Es la primera noticia que tengo y aunque más adelante haré una declaración formal quiero enviar mis sentidas condolencias a la familia del presidente Chávez, así como al pueblo y al Gobierno de Venezuela”, dijo Ban ante la prensa en la sede de las Naciones Unidas, según EFE.

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, suspendió las actividades oficiales que tenía programadas, tras el anuncio de la muerte de su colega venezolano, informó EFE.

“Adiós Comandante y amigo Hugo Chávez. Mis sentidas condolencias a su familia y a todo el pueblo venezolano”, publicó el presidente de Perú, Ollanta Humala, en Twitter.

“Lamento el fallecimiento de Hugo Chávez”, publicó Marcelo Ebrard, exjefe de gobierno de la capital mexicana, el Distrito Federal, y presidente de la Red Global de Ciudades Seguras.

El Congreso de Perú suspendió uno de sus debates para que los legisladores guardaran un minuto de silencio por la muerte de Chávez, informó EFE.

En las calles de Caracas, capital venezolana, algunos ciudadanos mostraron carteles con la fotografía de Chávez, y gritaron consignas para recordar al político.

“Gran dolor en toda América. Se fue uno de los mejores. Hasta siempre, comandante”, expresó el vicepresidente de Argentina, Amado Boudou, en Twitter.

El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, informó este martes el deceso de Chávez. Dijo que ocurrió a las 16:25 horas (tiempo local).

Medios internacionales reportaron que varios aviones sobrevolaron en el cielo de Caracas, como un homenaje póstumo a Chávez.

“Comandante, donde este usted, gracias, mil veces gracias, por parte de este pueblo que usted protegió, que usted amó, y que nunca le falló a usted”, expresó Maduro.

Horas antes, el funcionario habló de que Chávez atravesaba su hora más difícil.

“Paz y victoria de esta patria que acompaña a nuestro comandante Chávez en las peores circunstancias que le ha tocado vivir desde el mismo momento de su última intervención quirúrgica”, mencionó.

La última aparición pública de Chávez ocurrió en diciembre pasado, cuando viajó a Cuba, para que lo operaran contra el cáncer (que le diagnosticaron en el 2011) por cuarta ocasión.

“Sigo aferrado a Cristo y confiado en mis médicos y enfermeras. Hasta la victoria siempre!! Viviremos y venceremos!!!”, es el último mensaje que aparece en la cuenta de Twitter de Chávez.

Fuente: CNN México

Chávez, Venezuela y América Latina por Fran Sevilla de RTVE

SI HAY ALGO QUE HUGO CHÁVEZ no deja tras de sí es indiferencia. Pocos dirigentes políticos, por no decir ninguno, han desatado como él en las últimas décadas en América Latina tanta pasión y adhesión inquebrantable entre sus seguidores y admiradores, como tanto desprecio y rechazo visceral por parte de sus detractoresy oponentes. Chávez ha acaparado esa capacidad de desatar, en intensidad similar, amor y odio que solo algunos dirigentes históricos latinoamericanos, como Juan Domingo Perón en Argentina o Fidel Castro en Cuba, habían logrado concitar.

Encasillar a Chávez en un arquetipo resulta difícil. Ha sido un dirigente populista, sin duda, pero ha sido más que eso. Con su innata, incluso histriónica capacidad para entremezclar indudable carisma, poderosa oratoria (en ocasiones rayana en la incontinencia verbal), y misticismo cristiano, Hugo Chávez fue construyendo un proyecto imbuido de mesianismo pero al mismo tiempo dotado de enorme empatía con los sectores populares tanto venezolanos como de otros países latinoamericanos.

No importa si en la práctica era real o no, Chávez convenció a los desheredados de que, por primera vez, contaban y no estaban abandonados a su suerte, excluidos y marginados como siempre antes. Y lo plasmó con sus “misiones” que llevaron médicos y maestros a rincones de Venezuela en los que en su vida los habían visto. Sus críticos dicen que era demagogia y mero asistencialismo. Quienes se beneficiaron, lo veían desde otra óptica.

Revolucionario bolivariano

Esa es la clave principal de su éxito político y electoral, que ni la oposición venezolana ni los sectores latinoamericanos que se le oponían, demasiado autoinstalados en un ciego y altivo desprecio hacia Chávez, nunca supieron entender. El chavismo fue utilizando todo el aparato del estado en beneficio propio, pero por sí sola no parece que fuera la única causa ni la determinante de sus continuas victorias en las urnas.

La llegada a la presidencia de Venezuela de Hugo Chávez, hace tres lustros, supuso una gran sacudida en el escenario político latinoamericano con una influencia que traspasó ampliamente las fronteras venezolanas y se mantiene hasta estos días, para bien o para mal, según la lectura que haga cada cual.

Chávez, intelectualmente autodidacta, fue bebiendo de forma aleatoria en distintas fuentes, desde Bolívar y Francisco de Miranda, a Juan Carlos Mariategui o Fidel Castro, pasando, claro está, por el evangelio, para agitar el contenido en una coctelera sin previa ideología definida de la que él extrajo su propia doctrina bautizada como Revolución Bolivariana o Socialismo del Siglo XXI.

Odiado y amado, a partes iguales

Para sus detractores, Hugo Chávez ha sido una suerte de bufón político que ha intentado comprar lealtades, dentro y fuera de Venezuela, gracias al poder económico de los petrodólares. Una especie de nuevo caudillo con vocación hegemónica, deseos de perpetuarse en el poder y un ego político desmesurado. Consideran que su gestión y su influencia han sido nefastas y que su único legado será crisis económica e inestabilidad política.

Por el contrario, los partidarios de Chávez están convencidos de que ha puesto la base de una nueva Venezuela y una nueva América Latina, más solidaria y comprometida con los seres humanos que la habitan, y más democrática, como para ellos ejemplifican las distintas elecciones ganadas por su líder. Están convencidos de que ha tejido un nuevo modelo político y socioeconómico, más participativo, que perdurará más allá de su presidencia.

El tiempo dirá quienes tienen razón, si los seguidores de Hugo Chávez o sus detractores. El tiempo definirá si Chávez logró consolidar un proyecto colectivo y beneficioso para Venezuela y para América Latina, o se limitó a un arranque de personalismo populista que se desvanecerá como arena entre los dedos. De lo que no cabe duda, a estas alturas, es que Hugo Chávez ha marcado la vida política de América Latina en los últimos 15 años con una fuerza casi huracanada.

Chávez, una revolución de amores y odios en América Latina Por Enrique Andres Pretel de Reuters

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Hugo Chávez soñó con hacer una revolución socialista que en tres décadas cambiara para siempre a Venezuela, pero el cáncer se lo llevó a mitad de camino, dejando tras de sí una llamarada de pasiones desatadas y odios enconados que prendió más allá de las fronteras de la nación petrolera por toda América Latina.

Consumado especialista en retornos triunfales cuando todos lo daban por perdido, el presidente no pudo dar un último golpe de efecto tras casi dos años de batalla contra una enfermedad que ni la medicina ni su profunda fe cristiana pudieron vencer.

Chávez falleció el martes 5 de marzo a los 58 años en el Hospital Militar de Caracas, semanas después de un sorprendente regreso de La Habana, donde fue sometido a una cuarta operación para atajar un persistente tumor en la pelvis cuyo diagnóstico exacto es desconocido.

“Me consumiré gustosamente al servicio del pueblo y, sobre todo, del sufriente y más necesitado”, dijo el carismático y polémico militar en julio cuando, dejando de lado su promesa de cuidarse más, se lanzó a una extenuante campaña con la que coronaría una larga serie de victorias electorales.

Su reelección en octubre para llevar al país con mayores reservas mundiales de petróleo al socialismo sin retorno le costó sangre, sudor y lágrimas, pero hasta el último instante tuvo en la mira liderar su proyecto hasta 2031.

Sólo horas antes de partir a Cuba para una operación urgente a vida o muerte decidió nombrar a un sucesor político.

Sin duda, su legado será objeto de discusión durante décadas y, como los 14 años de “revolución bolivariana”, estará preso del eterno debate entre quienes lo encumbraron como el campeón de los excluidos y quienes lo señalan como un tirano que demolió los cimientos de medio siglo de democracia venezolana.

Para bien o para mal, Chávez revolucionó Venezuela. Cambió la constitución, el nombre del país, la bandera, el escudo y hasta el huso horario. En una campaña electoral permanente, nacionalizó amplios sectores de la economía, modificó la estructura del Estado y dio un giro radical a la diplomacia.

Pero la herencia a corto plazo es más que incierta. Su desaparición en medio de una dura transición hacia el socialismo sin hoja de ruta conocida y con una sucesión que difícilmente podrá satisfacer a todas las corrientes oficialistas plantean un complejo escenario para el “chavismo sin Chávez”.

“Mientras yo tenga vida y salud cuenten con que en esta etapa voy a ser sumamente duro con mi propia gente”, dijo en noviembre al dar un descarnado panorama del lado oscuro del “proceso”: ineficacia, mala planificación, escaso control, obras paralizadas, fábricas improductivas, recursos desviados.

“Más duro de lo que he sido nunca antes jamás. ¡Operación eficiencia o nada!”, fue la última promesa de un maestro en reavivar una y otra vez la esperanza de millones de personas en su palabra.

Su mayor éxito fue elevar a los pobres al epicentro de la agenda política, hasta el punto de que ya no parece posible un programa electoral sin la justicia social como bandera.

Pero su discutido proyecto vino acompañado de una feroz polarización que dividió familias, rompió amistades y enrareció el ambiente en empresas y organismos públicos en un país cuyo principal tema de conversación desde 1998 sigue siendo Chávez.

La reconciliación no parece cercana, ni sencilla.

DE ARAÑERO A ANTIIMPERIALISTA

Llamado por la izquierda continental a ser el heredero de su “padre” ideológico Fidel Castro, exportó sus amores y rencores a toda la región y quiso propagar su mensaje a buena parte del mundo, donde la palabra Chávez comenzó a asociarse a Venezuela tanto como sus hermosas reinas de belleza, afamados jugadores de béisbol e interminables telenovelas.

Con el “antiimperialismo” como estandarte internacional, dio aliento a una nueva generación de eclécticos “socialistas del siglo XXI” que como él llegaron al poder desde los márgenes de la política, mientras atacó sin freno a quienes consideró plegados a los designios de Estados Unidos.

No hubo foro, gira o campaña en que no lanzara su inventiva frontal y virulenta contra Washington y no dudó en hermanarse con todo líder que compartiera su aversión por la Casa Blanca o su apoyo por Irán o Irak, Zimbabue o Siria, sin distinción de credo político.

Nada como su discurso de 2006 ante la ONU para sintetizar su histrionismo cuando, desde el atril en el que había hablado el día anterior George W. Bush, clamó mientras se persignaba: “Ayer estuvo el diablo aquí, huele a azufre todavía”.

Su extemporánea intervención levantaría una andanada de aplausos y críticas, murmullos y no pocas sonrisas.

Célebre por sus maratonianas alocuciones en las que podía disertar sobre lo humano y lo divino durante horas – más de nueve fue su récord – paradójicamente saltó al imaginario popular con una breve frase imprescindible para entender el “fenómeno Chávez”.

“Compañeros: Lamentablemente, por ahora, los objetivos que nos planteamos no fueron logrados (…) asumo la responsabilidad de este movimiento militar bolivariano”, dijo el espigado teniente coronel en su primer mensaje a la nación para rendirse tras su fallido golpe de Estado el 4 de febrero de 1992.

Pagó la jugada con dos años de cárcel, pero su intempestiva aparición en un país hastiado de sucesivas crisis económicas y una rampante corrupción marcó a muchos, que vieron en el díscolo soldado, con su boina roja de paracaidista y su porte militar altivo, a uno de los suyos, un hombre del pueblo.

Se iba a llamar Eva, pero el 18 de julio de 1954 nació Hugo Rafael en un rancho con suelo de tierra y techo de hoja de palma en las llanuras del estado de Barinas, segundo de los seis hijos de un matrimonio de profesores rurales.

En su infancia fue monaguillo, pintor aficionado y vendedor ambulante de “arañas”, los dulces que hacía su abuela Rosa Inés para sostener la precaria economía familiar. Soñó con ser lanzador en las Grandes Ligas de béisbol pero terminó en la Academia Militar de Caracas, donde encontró su verdadera vocación y su destino.

EL HURACÁN BOLIVARIANO

Cuatro años después de salir de la cárcel, ni la acusación de golpista, ni las críticas por su nula experiencia política, ni los gritos de que era un comunista disfrazado le impidieron convertirse en 1999 en el presidente más joven de Venezuela con una nueva Constitución como promesa para refundar la patria.

El “huracán bolivariano”, como le llaman sus devotos, desató un inclemente combate con los partidos tradicionales, la prensa, la jerarquía eclesiástica, la elite empresarial, antiguos compañeros de armas y buena parte de la ciudadanía, que al unísono lo acusaban de conducir al país hacia el abismo.

La situación explotó en abril de 2002, cuando fue derrocado en un golpe que naufragó en 48 horas. Rescatado por militares leales y en medio de intensas manifestaciones populares, convirtió su “hora más oscura” en un triunfo político mayúsculo.

No sería la última vez que iba a sobrevivir milagrosamente cuando sus adversarios lo tenían contra las cuerdas, como cuando presionaron para su dimisión con un feroz paro petrolero a finales de 2002 o cuando trataron, en 2004, de revocar su mandato mediante un referéndum previsto en la carta magna que él mismo impulsó.

Con cada embate, el líder bolivariano ganó más poder y se fue radicalizando hasta que finalmente logró en 2006 una reelección récord al grito de “patria, socialismo o muerte”, aupado por sus “misiones” sociales en alimentación, salud y alfabetización financiadas con la enorme renta petrolera.

A golpe de 30 cafés por día para soportar horarios draconianos, con poco tiempo para comer y menos para dormir, Chávez gobernó en permanente “vivo y directo” desde la televisión, empeñado en dar vida a su heterogéneo socialismo criollo de influencias bolivarianas, cristianas y fidelistas.

“Ser rico es malo, es inhumano. Así lo digo y condeno a los ricos”, aseguró sin titubear ante empresarios en 2005.

En su mítico programa dominical “Aló, Presidente”, Chávez se mostró en estado puro, con ese estilo de microgestión al detalle donde todo pasaba por su firma, entremezclando reflexiones políticas, filosóficas y personales con canciones de amor, chistes, anécdotas e interminables polémicas.

Más tarde confesaría que este frenético ritmo lleno de sobresaltos y crisis, sin espacio para sus cuatro hijos o buscar de nuevo el amor tras dos divorcios, fue causa de su enfermedad.

“Me acostaba a las 3 de la mañana. Me levantaba a mediodía, sin desayuno y apurado. Eso no es vida, yo me estaba matando”, dijo al volver a Caracas tras su primera operación, una época más reflexiva en la que prometió cambiar, comenzando por apartar su viejo lema “patria socialista o muerte” por un optimista “viviremos y venceremos”

LOS “PEROS” DE CHÁVEZ

Dotado de un innegable don de gentes y muchos recursos, su oratoria encandiló a humildes obreros de las pobres barriadas venezolanas, sesudos intelectuales de izquierda y rutilantes estrellas de Hollywood, a quienes dedicaba sentidas palabras de lucha social, amor por los humildes y respeto para los pueblos.

Pero esa misma elocuencia era puro veneno para sus enemigos, a quienes dirigió palabras de odio, resentimiento y exclusión en una batalla mediática donde toda descalificación era válida para combatir a sus críticos, algunos de los cuales huyeron del país o acabaron encarcelados acusados de corruptos o golpistas.

Chávez, con su estilo desenfadado, cantaba una copla a la dura polarización que despertaba: “No soy monedita de oro pa’ caerles bien a todos, así nací y así soy, si no me quieren, ni modo”, mientras sus detractores lo comparaban con todo tirano vivo o muerto y lo acusaron de megalómano, corrupto y loco.

Su popularidad casi religiosa osciló al ritmo del precio del barril de crudo, del que el país depende cada día más para la importación de alimentos y todo tipo de bienes y servicios sosteniendo una inflación que, aunque sensiblemente inferior a la que heredó, se mantiene como una de las más altas del mundo.

Sus heterodoxas políticas económicas estuvieron marcadas por la hiper regulación del sector privado, con controles de precios y de cambio, faraónicos proyectos de los cuales muchos quedaron inclusos. Tuvo en su mano una serie de fondos paraestatales que le dieron un control sin precedentes sobre el erario público.

Pero lejos de un socialismo clásico, la bonanza petrolera propició un auge del consumo sin precedentes que llegó de manera masiva a las clases bajas, disparando las compras de coches, móviles y televisores en medio de un clima de prosperidad.

Tras entrevistar a Chávez en un vuelo en 1999, el propio Gabriel García Márquez se quedó con la duda de haber conversado con dos hombres opuestos: “Uno a quien la suerte empedernida le ofrecía la oportunidad de salvar a su país. Y el otro, un ilusionista que podía pasar a la historia como un déspota más”.

Y es que con Chávez siempre hubo un “pero”, a favor o en contra. Creó nuevos programas de salud, alimentos baratos y educación para los más pobres, pero no dio respuesta al crecimiento alarmante de los delitos y la corrupción.

Marginó a la clase media, a los emprendedores y a sus críticos, pero dio visibilidad a los excluidos.

Suavizó las brutales desigualdades sociales de un país enormemente rico lleno de pobres, pero no tuvo soluciones para problemas estructurales que lastran a la nación desde hace décadas.

Clamó por una segunda independencia que terminara la obra que inició hace 200 años el libertador Simón Bolívar, pero no pudo desatar a su país de la dictadura económica del petróleo con un socialismo que se quedó a medio camino “entre lo que no acaba de nacer y lo que no acaba de morir”.

“Yo asumo mi culpa”, retó a aliados y adversarios en uno de sus últimos consejos de ministros, mientras hacía planes para el nuevo mandato de seis años con el que planeaba sellar dos décadas en el poder. “Pero que cada quien asuma las propias”.

Por Enrique Andres Pretel

Murió Chávez, en final dramático de una era que transformó a Venezuela – AFP

EL PRESIDENTE HUGO CHÁVEZ falleció el martes a los 58 años víctima de un cáncer en el hospital militar de Caracas, sin haber podido despedirse de los venezolanos, un final dramático a sus 14 años de poder, que coloca a Venezuela a las puertas de elecciones anticipadas y al chavismo ante el reto de hacer perdurar una ‘revolución’ identificada con su carismático líder.

“Recibimos la información más dura y trágica que podamos transmitir a nuestro pueblo. A las 16H25 de la tarde (20H55 GMT) de hoy 5 de marzo ha fallecido nuestro comandante presidente Hugo Chávez Frías luego de batallar duramente con una enfermedad durante casi dos años”, dijo Maduro con la voz entrecortada y al borde del llanto.

Maduro, de 50 años, designado como su heredero político por Chávez, debe ser el candidato oficialista para las elecciones presidenciales que deberán celebrarse en un plazo de 30 días, como indica la Constitución, probablemente contra el líder opositor Henrique Capriles, de 40 años.

Chávez había regresado de La Habana el 18 de febrero, sin ser visto ni oído, después de haber sido operado el 11 de diciembre por cuarta vez de un cáncer, cuya naturaleza y detalles nunca se dieron a conocer.

Durante todo este periodo de incertidumbre, los venezolanos sólo vieron del otrora omnipresente presidente unas fotografías en las que aparecía consciente en su cama del hospital cubano, rodeado de dos de sus hijas. La última vez que lo escucharon fue el 10 de diciembre, cuando, al partir a Cuba, se despidió con un “¡Hasta la vida siempre!” en el aeropuerto internacional.

Líder absoluto del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Chávez había sido reelegido holgadamente el 7 de octubre por tercera vez desde que asumió el poder en 1999, y su toma de posesión, prevista el 10 de enero en la Asamblea Nacional, había sido aplazada sine die.

A pesar de que el cáncer le fue diagnosticado en junio de 2011, el mandatario recién definió su sucesión en diciembre pasado, obligado por la enfermedad.

Maduro, ex sindicalista del Metro de Caracas, afronta el reto de reemplazar a un presidente carismático y dicharachero, que concentró y personificó el poder y estableció un vínculo casi espiritual con las clases populares, su base electoral.

Chávez, que proyectó gobernar hasta 2031, aspiraba a profundizar su proyecto socialista en este país con las mayores reservas de petróleo del mundo pero aún con amplios sectores en la pobreza.

Con las misiones sociales, una de las claves de su gran popularidad, ayudó a cubrir las necesidades básicas de las clases populares, pese a ser tachado de populista por sus adversarios.

Chávez, cuyo partido controla además el Parlamento y la mayoría de gobernaciones y alcaldías, e hizo marcar el paso al poder judicial, nunca reconoció legitimidad a la oposición, ni se mostró pluralista o partidario de la alternancia en el poder.

Ejerció además un control absoluto de los medios de comunicación públicos, desde los que gobernó y se hizo omnipresente en la vida de los venezolanos. Usó y abusó de las cadenas obligatorias, en las que todos los medios del país debían transmitir sus alocuciones.

Con su don de la palabra y su discurso irreverente, el mandatario no dejó a nadie indiferente. Mientras se ganó la devoción de los pobres, fue insultante y despectivo con sus adversarios políticos, “la burguesía y el imperialismo”, polarizando a la sociedad venezolana, hoy literalmente partida en dos.

A medida que la enfermedad fue avanzando, las invocaciones a Dios y a Jesucristo se multiplicaron en boca de Chávez, quien llegó a rogarle al Señor, con lágrimas en los ojos, que “no se lo llevara todavía”.

Fue un presidente hiperactivo, hasta que la enfermedad le obligó a dejar de ser un “caballo desbocado”, como él mismo reconoció, y en los últimos meses redujo sus apariciones y discursos.

Se trató casi exclusivamente en Cuba, donde se operó además cuatro veces, alejado de los medios de comunicación, bajo la férrea seguridad cubana y en compañía de su gran aliado y amigo, el líder cubano Fidel Castro.

Este teniente coronel retirado fue elegido por primera vez en 1998, seis años después de liderar un fallido golpe de Estado contra un desgastado sistema bipartidista.

En el periodo más convulso de su controvertida presidencia, sufrió un golpe de Estado (2002) que lo apartó por algunas horas del poder, un paro petrolero de dos meses (2003) y un referéndum revocatorio (2004), que ganó.

Tras su reelección en 2006, radicalizó su proyecto con una mayor intervención del Estado en la economía. Seis años más tarde, al ganar sus últimas elecciones, prometió hacer “irreversible” el socialismo, tarea que heredará Maduro si gana las elecciones.

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, murió este martes en Caracas, a los 58 años tras padecer de cáncer, anunció el vicepresidente Nicolás Maduro en cadena nacional.

Biografía de Hugo Rafael Chávez Frías: el líder bolivariano que rigió por más de una década el destino de Venezuela – EFE

EL PRESIDENTE DE VENEZUELA, Hugo Chávez, quien lideró durante 13 años el país petrolero bajo los preceptos del denominado “socialismo del siglo XXI”, falleció hoy a los 58 años en La Habana tras una batalla de 20 meses contra el cáncer.

Segundo de los seis hijos varones de un matrimonio de maestros rurales, Hugo Rafael Chávez Frías nació el 28 de julio de 1954 en Sabaneta, en el estado llanero de Barinas (suroeste), donde se crió humildemente de la mano de su abuela paterna, Rosa Inés.

Aficionado a la pintura, la lectura y las matemáticas, su infancia transcurrió de forma feliz entre los juegos callejeros de béisbol, su mayor pasión, y la venta de dulces de coco de su abuela.

Buscando convertirse en pelotero en las Grandes Ligas de Estados Unidos, Chávez se mudó a Caracas en 1971 para alistarse a la Academia Militar sin una vocación clara sino con la esperanza de que la capital le ayudara a su sueño deportivo.

En 1975, se graduó como subteniente y se licenció en “Ciencias y Artes Militares, Rama Ingeniería, Mención Terrestre”, título con el que volvió a su tierra natal, donde se casó con Nancy Colmenares, con la que tuvo tres hijos: Rosa Virginia, María Gabriela y Hugo Rafael.

Siguió su carrera en las Fuerzas Armadas donde empezó a tramar, junto a otros compañeros, planes conspirativos contra el sistema político establecido en Venezuela, que culminaron con el trágico levantamiento popular de 1989 conocido como “El Caracazo”.

El 4 de febrero de 1992 lideró un fallido golpe de Estado contra el presidente Carlos Andrés Pérez, asumiendo la responsabilidad de los hechos e irrumpiendo en la vida política con su célebre “por ahora”.

Cumplió prisión en Yare, de la que salió dos años más tarde por el indulto del entonces presidente, Rafael Caldera, a cambio de su baja en la Fuerza Armada.

Ya con una cierta fama por su fallida intentona, Chávez se lanzó a la carrera política y ganó las elecciones de 1998 con un 56,2 % de los votos erigiéndose como una alternativa, en medio del hastío contra los partidos tradicionales.

Paralelamente, en 1997, contrajo matrimonio en segundas nupcias con la locutora Marisabel Rodríguez, con la que tuvo una hija, Rosinés, y de la que después se separó.

Bajo la nueva Constitución Bolivariana, aprobada en diciembre de 1999, Chávez fue ratificado en el cargo el 30 de julio de 2000 con el 59 % de los votos.

El 11 de abril de 2002, y tras la aprobación de varias leyes envueltas en la polémica, una multitudinaria manifestación en su contra acabó en enfrentamientos y derivó en un golpe de Estado que lo depuso por apenas 48 horas.

Nueve meses más tarde, en diciembre, una huelga general indefinida conocida como el “paro petrolero” reclamó su renuncia y se extendió por dos meses, hasta el 3 de febrero de 2003, sin conseguir derrocar al líder socialista.

El 15 de agosto de 2004, Chávez ganó un referendo revocatorio convocado por la oposición y fue ratificado en el cargo mientras se preparaba para las elecciones legislativas de diciembre de 2005, que ganó de forma absoluta tras la retirada de las fuerzas opositoras que alegaron desconfianza en el proceso.

Un año más tarde, el 3 de diciembre de 2006, ganó su segunda reelección para el período 2007-2013 con más de un 62 % de los votos y, doce días más tarde, anunció la creación de un partido único para aglutinar las fuerzas oficialistas: el Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

2007 fue un año convulso en el que Chávez inició una ola de nacionalizaciones, como la toma de las empresas petroleras de la rica Faja del Orinoco, y decidió no renovar en mayo la concesión del histórico canal privado RCTV, de línea crítica con su Gobierno, generando fuertes protestas en la calle.

En diciembre de ese año, el mandatario perdió con un 50,7 % de votos en contra un referéndum de reforma constitucional que incluía su reelección ilimitada.

Sin embargo, en febrero de 2009, Venezuela dio el visto bueno a ese punto a través de un referendo de enmienda constitucional.

Tras rupturas y reconciliaciones de relaciones con países como Estados Unidos o Colombia, en septiembre de 2010, Chávez perdió la mayoría cualificada del Parlamento con 97 de los 165 escaños para su PSUV y dejando 67 puestos en manos de la oposición, en su vuelta al hemiciclo.

El 30 de junio de 2011, Chávez sorprendió al mundo anunciando desde Cuba que sufría cáncer y que había sido operado veinte días antes de un tumor del “tamaño de una pelota de béisbol” en la zona pélvica, del que nunca se difundieron partes médicos.

Pese a asegurar en distintas ocasiones que superó la enfermedad, Chávez pasó un total de cuatro veces por el quirófano -dos en junio de 2011, una en febrero y la última en diciembre de 2012- y se sometió a varios ciclos de quimioterapia y radioterapia, la mayoría de ellos en La Habana.

El 7 de octubre de 2012, y tras haber confirmado que se encontraba libre del cáncer, logró su tercera reelección ante el candidato opositor, Henrique Capriles, por un 55,26 % de los votos.

Muere Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de Venezuela (1954-2013)

“EN ESTE DOLOR INMENSO de esta tragedia histórica, le toca a nuestra patria…” Nicolás Maduro, Vice-Presidente de la República

Hugo Chávez (28 de julio 1954 – 05 de marzo 2013) nació en Sabaneta de Barinas. El segundo de los seis hijos del hogar formado por Hugo de los Reyes Chávez y Elena Frías, ambos maestros de educación primaria. En esta entidad al suroeste venezolano viviría parte de su juventud hasta alistarse en Academia Militar de Venezuela, en donde obtuvo el grado de subteniente en 1975.

En 1982 Hugo Chávez fundó el Movimiento Bolivariano Revolucionario (MBR-200). Fue comandante de la operación militar Ezequiel Zamora, que protagonizó la rebelión del 4 de febrero de 1992. Prisionero en la cárcel de Yare por rebelión militar (1992-1994), tras ser liberado fundó el “Movimiento V República”, al frente del cual presentó su candidatura a las elecciones presidenciales del 6 de diciembre de 1998.

Una vez elegido presidente constitucional de la República, Hugo Chávez impulsó la elección de una Asamblea Constituyente encargada de redactar un nuevo texto constitucional, que más tarde sería aprobado en referéndum.

Chávez basó su política en la denuncia de la corrupción de la cuarta república. En julio de 2000 Chávez fue reelecto presidente de Venezuela con más de tres millones de votos.

Dos años más tarde, el 11 de abril de 2002, fue objeto de un golpe de Estado y apresado por dos días en la Isla de la Orchila, Hugo Chávez regresó a sus funciones gracias a la acción de fracciones del Ejército Nacional y de sus partidarios.

En diciembre de 2002 y enero de 2003, ocurre la mayor huelga patronal de la historia latinoamericana, el “Paro Petrolero”.  18 mil empleados que se plegaron al paro convocado por la Coordinadora Democrática, tras exigir la renuncia del presidente Hugo Chávez a cambio de levantar la medida de fuerza.

Entre abril y mayo la de 2004  la oposición solicita una consulta popular para exigir la renuncia del presidente. El 3 de junio de ese año el Consejo Nacional Electoral anunció que el mínimo de firmas necesarias se había recolectado y quedaba activado el Referéndum. Éste se realizó el 15 de agosto.

Los resultados colocaban al 40,64% (3.989.008) en contra del Presidente, pero el 59,06% (5.800.629 personas) a su favor. De esta manera Chávez no fue revocado. La oposición denunció fraude y se deslindaron de la OEA y del Centro Carter que avalaron esos resultados. Como consecuencia, la Coordinadora Democrática se disolvió, al igual que “Gente del Petróleo”.

Este momento marcaría un parte aguas en su política de Estado y en la consolidación de su proyecto-país: El Socialismo del Siglo XXI.

Batalla por la vida

El 30 de junio de 2011, Chávez confirmó en un discurso televisado desde La Habana que se estaba recuperando de una operación para extirpar un tumor con células cancerosas. Días antes, el 10 de junio, el entonces canciller de Venezuela, Nicolás Maduro, informa desde La Habana, Cuba, que el presidente Hugo Chávez fue operado de un absceso pélvico, que requirió una intervención quirúrgica de urgencia.

El ex mandatario sorteó por meses “dolencias en una rodilla” lo que le obligó a suspender una gira latinoamericana.

Casi un año después, el 4 de marzo 2012, se informa al pueblo venezolano que tras la recurrencia del cáncer, Hugo Chávez debe ser sometido a una nueva operación en la isla caribeña.

Más adelante, entre marzo y mayo de 2012 se sometió a cinco ciclos de radioterapia, como parte de las recomendaciones del equipo médico. A principios de julio, Chávez confirmó que se encontraba “totalmente libre” del cáncer. Apto para ejercer sus funciones y postular su candidatura al período 2013-2019.

En medio de una intensa campaña presidencial Chávez manifestó su compromiso como máximo líder de la “revolución bolivariana” y un mes después de ser reelecto por 7.444.082 votos anunció su petición de asistir al Centro de Investigaciones Medico Quirúrgicas a fin de ser sometido a la cámara hiperbárica, como parte de un tratamiento complementario.

El 8 de diciembre designa a Nicolás Maduro como un eventual sucesor y en el transcurso de las fiestas decembrina se revela el éxito de la intervención y la recuperación del mandatario. No obstante, en víspera de año nuevo se anuncia una nueva la recaída y la inclusión de tratamientos complementarios.

En la madrugada del 18 de enero de este año, el presidente Hugo Chávez regresó a Caracas, para continuar su tratamiento en el país, por “propia decisión”. A través de su cuenta en Twitter “@chavezcandanga” el mandatario afirmaba que “seguía aferrado a Cristo y confiado en sus médicos y enfermeras”

Por su parte, el Ministro de Comunicación, Ernesto Villegas y el vicepresidente Nicolás Maduro asumieron la difusión de información acerca del estado de salud de Hugo Chávez a través de una serie de comunicados en donde también destacaban la “guerra psicológica” desplegada por “laboratorios extranjeros” y apoyados por sectores de la derecha venezolana entorno al estado de Chávez.

En horas de la tarde de hoy 05 de marzo el Vicepresidente Maduro se dirigió a la nación explicando: “recibimos la información más dura y trágica que podamos transmitir a nuestro pueblo. A las 04:25 pm ha fallecido el comandante presidente Hugo Chávez, luego de batallar duramente con una enfermedad”.

El Vicepresidente hizo un llamado “a todos nuestros compatriotas a ser vigilantes de la paz, del respeto, del año y de la tranquilidad de esta patria. Nosotros, sus compañeros, civiles y militares asumimos su herencia, sus retos y sus proyectos”.

Instó a todas las organizaciones políticas a mantener el “respeto” en un “momento de profundo dolor”.

Hugo Rafael Chávez Frías 1954-2013

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El presidente de Venezuela Hugo Chávez Frías murió hoy en Caracas donde se encontraba internado tras haber sido sometido a su cuarta operación en diciembre, en Cuba, con la intentaba superar la enfermedad que padecía .

Un gran hermetismo respecto a la evolución de su salud siempre rodeó su figura, desde el diagnóstico respecto al cáncer que padecía hasta sus cuatro operaciones a las que fue sometido en un año y medio.

Ayer, el ministro de Comunicación e Información de Venezuela leyó el último parte médico del mandatario; “Presenta una nueva y severa infección en las vías respiratorias. “Existe un empeoramiento de la función respiratoria relacionada con el estado de inmunodepresión del presidente”, indicó el funcionario en una transmisión para radio y televisión nacional desde el Hospital Militar de Caracas.

Hoy, 5 de Marzo del 2013, a las 5.10 PM el vice-presidente encargado de la república, Nicolás Maduro, se dirigió en cadena nacional de radio y televisión para comunicar el fallecimiento del mandatario.

“Recibimos la información más dura y trágica que podamos transmitir a nuestro pueblo. A las 04:25 pm ha fallecido el comandante presidente Hugo Chávez, luego de batallar duramente con una enfermedad”.

Estas son las fechas más relevantes que han marcado los problemas de salud del Presidente, desde que fue diagnosticado de cáncer en 2011.

2011:

– 10 de junio: El canciller venezolano, Nicolás Maduro, anuncia que Chávez fue sometido a una operación de urgencia en La Habana tras habérsele detectado un absceso pélvico.

– 30 de junio: Chávez anuncia al mundo desde La Habana que sufre cáncer y afirma haber sido sometido con éxito a una segunda operación para extirparle un tumor.

– 16 de julio: El mandatario venezolano vuelve a Cuba para iniciar el primero de cuatro tratamientos de quimioterapia, de los cuales tres se harán en La Habana y uno en Caracas.

– 1 de agosto: Chávez aparece con el cabello rapado y dice que la quimioterapia ya está haciendo efecto.

– 20 de octubre: Chávez da por superado el cáncer tras el tratamiento.

2012:

– 21 de febrero: Chávez anuncia que nuevos exámenes médicos detectaron la presencia de una “lesión” en el mismo lugar donde le fue extirpado el tumor. Afirma que se operará de nuevo en Cuba para extraérsela y determinar si es maligna.

– 4 de marzo: Chávez confirma que en la operación le fue extirpado “un tumor” y dice que se trata de “una recurrencia del cáncer”. Anuncia asimismo que deberá someterse a sesiones de radioterapia en Cuba.

– 24 de marzo: Viaja a La Habana para iniciar el primero de cinco ciclos de radioterapia.

– 12 de mayo: Chávez anuncia el fin “exitoso” del tratamiento.

– 9 de julio: Chávez asegura estar “totalmente libre” del cáncer y niega que su salud pueda incidir en la campaña para las presidenciales del 7 de octubre, que termina ganando cómodamente frente al líder opositor Henrique Capriles.

– 27 de noviembre: A través de un comunicado dirigido al Parlamento, Chávez solicita viajar a Cuba para iniciar un “tratamiento especial” de “varias sesiones de oxigenación hiperbárica”, sin detallar su fecha de retorno.

– 29 de noviembre: El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asegura que Chávez “está muy bien” y “atento” al desarrollo de los planes de gobierno.

– 7 de diciembre: Chávez regresa a Caracas tras pasar nueve días en Cuba.

– 8 de diciembre: Chávez anuncia una recurrencia del cáncer y explica que deberá ser sometido a una nueva operación en Cuba, hacia donde parte en la madrugada del lunes 10. También designa al vicepresidente Nicolás Maduro como su heredero político.

– 11 de diciembre: El mandatario se somete a su cuarta cirugía contra el cáncer.

– 13 de diciembre: Maduro afirma que el proceso postoperatorio de Chávez será “complejo y duro” y pide a los venezolanos estar “preparados” y “unidos” en estos días “difíciles”.

– 30 de diciembre: Tras visitar a Chávez en La Habana, Maduro informa que el estado de salud del mandatario presenta “nuevas complicaciones”, cuyo tratamiento no está “exento de riesgos”.

2013:

– 1 de febrero: Maduro informa que Chávez “cerró” el ciclo postoperatorio y se somete a tratamientos “complementarios”, que días después afirmó son “sumamente complejos y duros”.

– 15 de febrero: El gobierno anuncia que Chávez está respirando a través de un tubo de traqueotomía, que le dificulta temporalmente el habla, y divulga las primeras imágenes de Chávez en más de dos meses, en las que aparece sonriente junto a sus hijas Rosa Virginia y María Gabriela.

– 18 de febrero: Chávez anuncia en Twitter su regreso tras permanecer más de dos meses en La Habana, y es ingresado en el hospital militar de Caracas.

– 4 de marzo: Chávez sufre un “empeoramiento” de su respiración y presenta una “nueva y severa infección”, informa el ministro de Comunicación e Información, Ernesto Villegas.

– 5 de marzo: Chávez fallece en Caracas, luego de batallar durante más de dos años contra un cáncer en la zona pelvica.

Instagram llega a los 100 millones de usuarios

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Con un comienzo en los teléfonos de Apple, y tras su incursión en los dispositivos con Android sumado a la rutilante adquisición del servicio realizada por Facebook en 1000 millones de dólares, el crecimiento de Instagram sigue a paso firme al confirmar que ya cuenta con 100 millones de usuarios activos por mes. En un comunicado publicado en el blog oficial de la compañía, su cofundador Kevin Systrom dijo que el hito es un cumplido no sólo para la firma, sino también para la comunidad de miembros de la plataforma.

Creada a fines de 2010 , Instagram se convirtió en la herramienta preferida entre los usuarios del iPhone para publicar sus imágenes en Internet, con la posibilidad de aplicar una serie de filtros que le daban a los retratos un aspecto retro. Asimismo, los comentarios y las calificaciones de las fotos permitieron crear una comunidad de miembros que se incrementó tras la expansión de la plataforma a los teléfonos con Android en mayo de 2012.

Un mes más tarde, Facebook adquirió Instagram por 1000 millones de dólares. En aquel entonces, la aplicación ya contaba con 30 millones de usuarios, y en los meses siguientes enfrentaría una polémica en torno al derecho de uso de los contenidos, las diferencias con Twitter y la posterior creación de un servicio de filtros de imágenes por parte de la plataforma de microblogging .

No obstante, Instagram continuó con la expansión de su servicio en Internet, más allá de sus aplicaciones para iOS y Android, primero con la creación de sus perfiles web y luego con la posibilidad de ver la línea de actualizaciones de imágenes de los contactos . Hasta entonces, estas visualizaciones sólo se podían realizar desde los dispositivos móviles.

Fuente: La Nación