Las frases en broma, así como ocurre con algunos chistes, son buenas cuando arrastran algunos sedimentos de seriedad y por eso encontré buena la que escuché: “Si Cuba tuviera la bomba atómica sería igual a Corea del Norte”. Pero para hablar más en serio yo contesté: “Sería parecido, pero no lo mismo. Corea es una península y Cuba una isla”. ¿Y no hay más diferencia que las geográficas? Traté de encontrar alguna, pero no encontré ninguna. Efectivamente, no es broma: Si Cuba tuviera una bomba atómica, sería igual a Corea del Norte.
Corea del Norte está en América del Sur por Fernando Mires
Empresas Polar le responde -con la verdad- a Nicolás Maduro (COMUNICADO OFICIAL)
Los alimentos son un tema muy sensible para la población, por eso nos sorprende que el pasado jueves 4 de abril, en un acto electoral, el Presidente (e) de la República y candidato presidencial, Nicolás Maduro, haya hecho referencia pública a esta empresa en tono amenazante, basado en información incorrecta.
Durante 60 años, el compromiso de Alimentos Polar ha sido ofrecer productos de excelente calidad a todos los venezolanos, de manera confiable y oportuna, gracias a la reinversión continua y la confianza en el país por parte de sus accionistas, trabajadores, proveedores y clientes. Estamos produciendo a máxima capacidad, para lo cual ha sido necesario trabajar sobreturnos, feriados y horas extras. El promedio mensual de ventas en los últimos 6 meses ha sido de 73.356 toneladas de alimentos, lo que representa un incremento de 3%, en relación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, existen condiciones que afectan la producción y distribución de alimentos en el país y que deben ser atendidas por el Gobierno Nacional:
a) Cadivi presenta retrasos de 123 días en la autorización de liquidación de divisas para importar insumos, materias primas y repuestos. En algunos casos estos retrasos alcanzan los 200 días. Esta situación perjudica el ciclo de producción, la relación con proveedores internacionales y la obtención oportuna de los insumos necesarios para producir. El monto pendiente por ser liquidado es de 140,7 millones de dólares.
b) Las autoridades desvían despachos de alimentos que hacemos desde nuestras instalaciones, sin tomar en cuenta la demanda de los consumidores. Esto implica que algunas regiones menos favorecidas por las decisiones gubernamentales no reciban las cantidades requeridas para sus niveles de consumo.
Mensualmente se pierden entre 3.000 y 5.000 horas por retrasos en espera de las aprobaciones por parte del Gobierno Nacional, de las Guías de Movilización SICA. En algunos estados del país, el Gobierno rechaza entre 10% y 20% de las guías de movilización SICA mensualmente, lo que afecta el abastecimiento de esas poblaciones.
c) Tenemos un aumento significativo de los costos de producción: la materia prima y otros insumos importados se encarecieron 46%, como consecuencia del ajuste en la tasa de cambio; la empresa estatal Coramer, única proveedora de resinas en el país, incrementó el costo del material utilizado para la producción de empaques de productos regulados en 64%; los fletes del transporte de productos regulados, desde Puerto Cabello, subieron 50% con autorización del Gobierno Nacional; la Unidad Tributaria se elevó 18%; y Pequiven aumentó el costo de la soda cáustica, necesaria para producir aceite de maíz, en 414%.
d) Existen productos que tienen hasta 24 meses sin que se hayan revisado sus precios regulados, lo que no estimula la producción nacional ni la inversión. El incremento de los costos y el congelamiento de precios implica situaciones realmente inauditas para el funcionamiento de una empresa. Por ejemplo, solo el costo del aceite crudo de maíz importado que sirve como materia prima (Bs. 11,30 por litro) cuesta más que el precio de venta establecido en Gaceta Oficial para el aceite puro de maíz (Bs. 10,69).
El Gobierno Nacional cuenta con estrictos controles sobre la producción y distribución de todos los alimentos en Venezuela, por lo que conoce en detalle la información precisa de cada cargamento de materia prima importada que llega a país y de cada rubro que se produce en el territorio nacional, así como el detalle de cada gandola o depósito que transporte o almacene alimentos en país. De hecho, a través del SICA, el Gobierno Nacional decide hacia dónde debe distribuirse cada kilogramo de alimento.
Por todo lo anterior, resulta imposible que Alimentos Polar pueda asumir conductas que afecten el bienestar del consumidor. En el caso particular de Alimentos Polar, somos más de 48.000 trabajadores directos e indirectos en todo el país que trabajamos duro todos los días para ofrecer los productos preferidos por el consumidor. Ese es el gran valor del Esfuerzo Venezolano.
Creemos importante reiterar al Presidente (e) Nicolás Maduro, y a los representantes del Gobierno Nacional del área productiva, nuestro interés de reunirnos, como lo hemos solicitado en múltiples ocasiones, con el objetivo de que conozcan nuestra opinión sobre la situación de los alimentos en Venezuela. De igual manera, consideramos importante recordar que Alimentos Polar es la única empresa en Venezuela que publica un informe de transparencia disponible en www.empresas-polar.com donde comunicamos la situación productiva de la empresa.
También nos parece pertinente resaltar que la producción de Alimentos Polar representa solo el 9% del consumo total de alimentos en el país. El abastecimiento en Venezuela requiere que el resto de las empresas públicas y privadas que participan en el sector alimentos, produzcan a máxima capacidad. Alimentos Polar solo participa en 16 de las 101 categorías que conforman el sector de alimentos en Venezuela.
En cada una de sus categorías de producto, la empresa hace un permanente esfuerzo para estar presente en los anaqueles, pues eso es parte de su razón de ser. En Alimentos Polar hemos trabajado por el país durante casi seis décadas y lo continuaremos haciendo para ofrecer siempre las marcas que prefiere el consumidor venezolano.
Estamos convencidos de que el trabajo conjunto entre el Gobierno Nacional y la empresa privada es la vía para alcanzar una verdadera solución.
Mucha plata para Elvis Andrus por Joel Paulo Chartez
Me atreveré a escribir esto: ¡Texas exageró con el contrato de Elvis Andrus! Pues sí, $120 millones de dólares para el venezolano por ocho años, es mucho dinero para su nivel. No quiero decir que no se merezca la cifra anterior, pero es mucho dinero para los años del contrato. ¿Acaso que Andrus a sus 24 años de edad produjo lo que cosecharon antes de esa misma edad, Troy Tulowitzki (20 HR – 20 BR), Jimmy Rollins (MVP), Derek Jeter (Novato del Año), y hasta el venezolano Asdrúbal Cabrera? No quiero dar la respuesta por ahora.
No hay que negar que Elvis Andrus tiene condiciones para jugar el campocorto y obviamente para dominar el béisbol, pero no ha sido ese gran bateador, ni gran fildeador, como los peloteros mencionados anteriormente. En sus años en las menores, una sola temporada bateó para .300 puntos y su máximo de jonrones fue cinco, y con el guante en el puesto seis cometió 108 errores en 385 juegos. Con este contrato, cualquiera expresaría: ¡Guao! Andrus está a la par de Cabrera, Pujols, Hamilton, entre otros, pero no es así.
La culpa es de Texas
Nuevamente la gerencia de Rangers de Texas rompió el molde con los contratos. ¿Recuerdan aquella firma de Alex Rodríguez de $252 millones de dólares con Texas, que revolucionó por completo el mundo de las Grandes Ligas? ¿Al final, qué pasó? Texas se vio obligado a canjear a A-Rod; el contrato fue por 10 años y sólo jugó tres.
Los grandes logros de Elvis Andrus hasta la fecha, por supuesto antes de firmar el contrato millonario, han sido dos All-Stars, segundo lugar como Rookie del Año en 2009 y dos participaciones en Serie Mundial, sin anillo. ¿Qué logros tuvieron Tulowitzki, Rollins, Jeter, Hanley Ramírez, entre otros? Tulo antes de los 24 años ya había disparado 65 jonrones, 243 carreras remolcadas y un 20-20. Rollins lideró dos veces el departamento de triples y una vez la de bases robadas, y un porcentaje de fildeo de .979. Jeter lideró un año en carreras anotadas y tres temporadas seguidas con 100 o más runs, ganó el Novato del Año, tres años seguidos con más de 70 remolques, una temporada de 200 imparables y dos anillos de Serie Mundial. Hanley Ramírez fue Novato del Año, dos veces 20-20, lideró un año en carreras anotadas y tres campañas seguidas con 100 o más pisadas al plato, un año con más de 200 imparables y una temporada con doble dígito en triples, dobles y jonrones.
También sé que más allá de los ‘numeritos’, los peloteros deben manejar muy bien los fundamentos de este deporte y más cuando es un campocorto, pero estoy seguro que ese contrato de Andrus tendrá repercusiones en el futuro. ¿Entonces por cuanto firmarán cuando llegue el momento de Manny Machado, Alcides Escobar, José Iglesias, Josh Rutledge, entre los otros prospectos que faltan por llegar a las Mayores? ¿Usted qué opina?
Ornitología del más allá por Ibsen Martínez
En aquel tiempo dijo Nicolás a sus discípulos: “ En verdad , en verdad os digo que un tucusito se me apareció.”
¡”No!”, exclamó con asombro Giordani, el mayor de los hijos de Hugo el Zebedeo. “¡No puede ser!”, exhaló Cilia, devotamente envuelta en la clámide inconsútil de las Hermanas de la Divina Presentación, soltando un gemido místico. “¡No me jodas!”, prorrumpió Diosdado con su escepticismo habitual de fiel devoto de Santo Tomás. Los demás discípulos callaron , sobrecogidos. Ni Jorge ni Élías ni mucho menos san Aristóbulo de Porres osaron turbar el silencio que las palabras de Nicolás impuso a la grey que al escuchar la palabra “ tucusito” cayó ecuménicamente de rodillas.
Estaban todos en el Tabernáculo de la Bolivarianidad, envueltos en sus togas blancas de prìstino algodón santificado en las aguas del Barinitas, sentados en semicírculo, tomados fraternalmente de las manos, conjurando en silencio la Presencia del Inefable, en oración vespertina , cuando Nicolás el Ungido quiso estar a solas.
Los discípulos lo vieron alzarse de su asiento, alto, egregio, traspasado por la devoción. Caminó, diríase más bien que flotó con sus sandaias de pescador de hombres, de pastor de almas damnificadas, rozando apenas el suelo.
Algo como un rayo piadoso iluminaba su rostro transfigurado por el éxtasis de una visión sacra cuando los dejó a solas en el Tabernáculo. Ninguno de los discípulos alcanzaba a ver lo que sólo a Nicolás le era dado contemplar. Diosdado alzó, trémulo, su minúsculo radio satelital, igualito al reglamentario de los comisarios de la KGB, regalo del jefe de la Sección Venezuela del G-2, y musitó muy bajito a sus colaboradores que aguardaban afuera: “¡No me lo pierdan de vista!”
Los efectivos del Sebin y los superagentes cubanos de guayabera verde olivo, vieron, pasmados, a Nicolás flotar hacia la capillita de madera que desconocidas manos del pueblo habían erigido en als cercanías. A pesar de la perentoria orden de Diosdado, ninguno de aquellos publicanos se atrevió a turbar aquel trance claramente contemplativo que atravesaba el Encargado de Dios. Una especie de lengua de fuego, inequívocamente pentecostal, ardía sobre su cabeza proclamando al mundo la ascención de Nicolás al “empìreo mesmo” del santoral bolivariano. Dije “empíreo”, no “imperio”, no seas obtuso Izarra, no tuerzas mis palabras.
Lo que ocurrió después solamente Nicolás ha podido fijarlo en el relato que, por inspiración de lo Alto, escribió sumido en un estado mediúmnico y que la posteridad conocerá como el Quinto Evangelio de Nicolás.
Una vez penetró en la capillita de madera de semeruco sin debastar, techada con humildes láminas de tablopan, la unidad especial de agentes cubanos trató de seguirlo pero, al acercarse, los agentes eran repelidos por una fuerza invisible, como si en torno a la capillita se hubiese creado un campo magnético tan sólidamente inexpugnable como un muro de piedras. El centurión cubano de mayor rango cayó por tierra, paralizado por un terror místico y, prosternado, sólo atinó a exclamar una palabra : “¡Ñó!”
En el Evangelio de Nicolás – que los infieles descreídos como Nelson Bocaranda juzgan apócrifo — puede leerse que el Encargado entró a la humilde y ranchificada basílica de madera e, hincándose de rodillas, comenzó a orar devotamente. De pronto, vio entrar un pajarito. “Un pajarito chiquito y bonito”, dice con querúbica inocencia el apóstol Nicolás en su Evangelio. El pajarito, con todo y ser chiquito no era un tucusito cualquiera sino un tucusito preternatural, beatífico: un tucusito apostólico.
Nicolás contempló al tucusito mientras el tucusito miraba de hito en hito a Nicolás. Como Nicolás era de elevada estatura –el Goliat bolivariano, lo llamó su archienemigo Henrique el Apóstata—,el tucusito tardó un buen rato en mirarlo de hito en hito. El tucusito entonces revoloteó sobre la cabeza de Nicolás y por poco se quema con la lengua de fuego pentecostal.
Y el tucusito gorjeó y Nicolás, imbuido del don de lenguas paulino, comprendió cabalmente el trino que se resolvió en un silbido bonito como la revolución bonita. Y el silbido era de jilgero cubano y dijo: “¡Asere monina, Nicolás. Nagüe yényere kumá!”
Nicolás entendió que el numen de Quien Vive Todavía queria advertirle algo desde el Más Allá. Nicolás dijo: “ ¡Háblame claro, Señor!” y el jilgero advirtió: “Lo que te viene es jodienda, Nico: tremendo titingó, mulato: escasez de divisa, escasez de harina Pan, escasez de arroz, de papel tualé, escasez de malanga y escasez de ideas. ¡Ah, y el wshiky por las nubes! P’a colmo te están velando, mulato, aunque tú no lo estés viendo: tienes camaleones cantidá alrededor tuyo, cada uno con el machete en la mano pero no te ocupes que yo desde aquí te vo ayudá”.
Afuera, Diosdado descargaba su ira sobre los agentes del Sebin y los comemierdas del G2. “¡Que no lo perdieran de vista, dije!”, les gritó con desdén y, acto seguido, quiso entrar en la capilla. La arrechera de Diosdado era tan grande que el campo magnético nada pudo contra el.
Cuando Diosado ingresó bufando a la capilla, encontró a Nicolás silbandito sospechosamente. En el aire flotaba el disimulo.
“ A mì no me engañas, Nicolás. ¿Qué coño es lo que te pasa?”, bramó Diosdado,.
“Nada, pana, nada”, respondió mansamente Nicolás, el Ungido: “Hablaba con un pajarito”.
Ibsen Martínez está en @ibsenM
¡Es la Abstención Estúpido!
Parafraseando la ya épica frase que implantó la campaña de Bill Clinton en 1992, no tengo la menor duda que la variable clave que no podemos perder de vista para esta sobrevenida zafra electoral de 2013, será la abstención.
Considerando las evidencias que muestran los sondeos recientes y el propio clima electoral que percibimos, la cifra de participación del próximo 14 de abril no igualará a la del pasado octubre. De todas las cifras dispares que siempre se publican, lo único que tienen en común es la afirmación de que concurrirán menos votantes que en 2012. La gran pregunta es: ¿de cuánto porcentaje de ausentismo estamos hablando? Si me presionan un poco más, diría y aún más importante: ¿cómo será la composición de esa abstención?
Partiendo de una lógica bastante sencilla, ante la brecha evidente que existe entre ambas figuras, podemos afirmar que Maduro no alcanzará los 8,2 millones de votos obtenidos por Hugo Chávez en 2012, salvo que el aparato político de movilización del PSUV se haya sofisticado a niveles todavía no conocidos. Si la lógica se impone, entonces Maduro tendrá menos votos, ¿pero cuántos menos? Hay algunas variables que indican que podría haber una abstención relativamente importante en el chavismo, pero no sabemos a qué nivel y particularmente, otro elemento interviniente es que quedan pocos días. Desencantarse toma tiempo y el vínculo emocional hacia Chávez aún permanece, lo que desconocemos es su cuantía e intensidad en los días que restan.
Desde la campaña opositora esa pregunta es todavía más crítica. Producto de las dos derrotas consecutivas en 2012, ha persistido desde diciembre lo que denomino como un clima de “desmovilización emocional” que no es sino hasta días que comienza a recuperarse. La vitalidad de las concentraciones opositoras en respaldo a Capriles es notable y hablan de una rápida energización de ese mercado electoral, pero también los sondeos indican que la abstención está pegando más fuerte acá que en el oficialismo. Si Capriles quiere tener alguna oportunidad debe aspirar a como mínimo, lograr el equivalente de sufragios de los que alcanzó en octubre. De lo contrario, es muy difícil que tenga oportunidades en una campaña diseñada para que él salga derrotado.
La siguiente dimensión, que se deriva del contexto de una mayor abstención es la maquinaria para movilizar. Ya conocemos la eficacia del PSUV en esta materia y me temo que la MUD sigue descansando la mayor parte de su esfuerzo en la espontaneidad de sus electores. Debe haber concentración de energías, pues a mayor abstención, los votos emitidos el 14A valen más. Por otra parte, también es cierto que para que una maquinaria electoral sea más poderosa debe contar con el entusiasmo de sus votantes, porque si no, el trabajo se hace cuesta arriba. Ese podría ser el caso del PSUV si la matriz de la apatía coge vuelo en los días finales por venir.
Así que, no hay duda. El 14 de abril “¡Es la abstención estúpido!”.
Como es mi costumbre pongo siempre a disposición mi perfil en twitter @gedgard para que sigamos interactuando





