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El diario “El País” sigue muy de cerca campaña al 14A

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EL DIARIO EL PAÍS de Madrid (www.elpais.com)  continúa con el cubrimiento de la campaña electoral venezolana a través de sus corresponsales especiales en Caracas.

Las dos crónicas de hoy las firma el colega Luis Prados.

Una pone énfasis en el cambio de la estrategia opositora y otro en el tema de la protesta estudiantil.

Sus notas hoy 9 de abril de 2013:

Capriles cambia de estrategia y pasa al ataque

El candidato opositor emplea un discurso más agresivo y denuncia la posibilidad de un fraude electoral por parte del régimen chavista

 Caracas 8 ABR 2013 – 20:07 CET

Las elecciones presidenciales venezolanas del próximo domingo son una suerte de segunda vuelta de las celebradas el pasado 7 de octubrecon dos notables diferencias: la ausencia física del presidente Hugo Chávez y el cambio de estrategia del candidato opositor, Henrique Capriles, mucho más agresivo en esta ocasión. “Al ser una campaña tan corta, de tan solo 10 días de duración, se ha convertido en un combate de boxeo, en el que se gana por KO en el último round más que con propuestas. De ahí que Capriles haya cambiado su discurso y pasado al ataque directo“, afirma el analista político Manuel Felipe Sierra. La oposición ha decidido jugar mucho más fuerte esta vez sin temerle a la palabra fraude.

En octubre, el candidato de la oposición evitó el enfrentamiento con el régimen chavista y trató de ganarse a parte de su público electoral garantizando sus conquistas sociales al tiempo que denunciaba sus fracasos —apagones, desabastecimiento, carestía, violencia…— y prometía una mejor gestión. Esa fue la actitud decidida entonces por laMesa de la Unidad Democrática (MUD), la alianza opositora formada por más de 20 pequeños partidos, en la que probablemente también pesó el efecto contraproducente que podría tener atacar a un rival enfermo como era el caudillo bolivariano.

La derrota de octubre, a la que siguió la debacle de las elecciones regionales de diciembre, en las que la oposición perdió los gobiernos de varios Estados, hizo que esa estrategia fuera considerada un error por la mayoría de los enemigos del chavismo, que hoy exigen que el “flaco ataque”, como dice la canción de Willie Colón convertida casi en la banda sonora de la campaña.

Capriles ha tomado nota y pasado a denunciar la pérdida de soberanía nacional a favor de los cubanos, que se han incrustado en buena parte del aparato del Estado —hay más de 40.000 cubanos trabajando actualmente en Venezuela, cifra que fuentes independientes elevan hasta 100.000—, la parcialidad de los altos mandos militares, las mentiras y corrupción del régimen, la falta de experiencia y capacidad para gobernar del presidente encargado, Nicolás Maduro, y, sobre todo, la actitud del Consejo Nacional Electoral (CNE) permitiendo los abusos del poder como el dominio absoluto de los espacios en radio y televisión o el hecho de que miembros del partido del Gobierno tuviesen la clave de acceso de 45.000 máquinas de votación. Es más, Capriles ha llegado a denunciar la existencia del Plan José Stalin ideado por el Gobierno “para torcer la voluntad de los electores”.

La nueva firmeza del candidato opositor ha logrado galvanizar a sus partidarios y empieza a dar resultados a tenor de las encuestas internas de los institutos de opinión que apuntan un estancamiento de Maduro y el ascenso de Capriles. Sin embargo, está aún por ver si la noche del 14 abril éste aceptará el resultado electoral como hizo el 7 de octubre o llamará a la movilización contra un posible fraude con todas sus consecuencias. “Dependerá de cuán apretada sea la votación”, comenta Manuel Felipe Sierra. “Me pregunto hasta qué punto se sentirá fuerte para desatar una crisis de ingobernabilidad, cuando todo el proceso está controlado por un Ejército ideologizado”.

La segunda parte de la ecuación de estas elecciones es que son las primeras sin el líder bolivariano o para ser más precisos como dice el antiguo dirigente democristiano, Marcos Villasmil, “las últimas de Chávez, ya que Maduro actúa como una especie de médium”. El candidato oficialista, que carece de su carisma y nunca se ha sometido a la prueba de las urnas, ha planteado la campaña como un voto de lealtad al comandante. Ha citado miles de veces a su mentor político, convertido en eslogan la frase: “Chávez, te lo juro, voto por Maduro”, y dado un perfil religioso a su propaganda electoral como ungido por el “Cristo de los pobres” que, cursilerías aparte, es ajena a la tradición de Venezuela, un país donde la Iglesia católica nunca tuvo un papel político protagonista.

La oposición confía en que la mediocridad de Maduro como candidato y la ausencia de Chávez desmovilice a sus simpatizantes, como ocurrió en el pasado. En los comicios en los que Chávez no era candidato, la abstención subía y eso beneficiaba a sus adversarios políticos. Así lo ha señalado el propio ministro de Exteriores, Elías Jaua, cuando recientemente afirmó: “Nuestro principal enemigo es la abstención”.

A esas incógnitas se suma el marasmo económico en el que se encuentra el país con dos devaluaciones en los últimos meses —si en octubre un dólar se cambiaba en el mercado negro por 11 bolívares, ahora pasa de los 20—, alta inflación, una industria petrolera en crisis de producción y de beneficios, y escasez de productos básicos como leche, café, harina y aceite en amplias regiones del país. Los venezolanos vuelven el domingo a las urnas en medio de una fuerte polarización política para decidir o no la continuidad durante seis años más de un régimen autoritario y populista.

 

El diario español abarca otro tema de la campaña venezolana como es el de la protesta estudiantil por mejores garantías electorales:

“Esperamos que Capriles esté a la altura y no reconozca el resultado si hay fraude”

La movilización de los estudiantes ha influido también en el tono más agresivo de Capriles en esta campaña

 Caracas 9 ABR 2013 – 16:28 CET

En la plaza La Castellana, en pleno centro de Caracas, unos 40 estudiantes llevan cuatro días en huelga de hambre para exigir que las elecciones presidenciales del domingo sean libres y transparentes. Cuatro de ellos se cosieron la boca la tarde del lunes para protestar contra el ventajismo del Gobierno por su abuso del tiempo en radio y televisión, el uso de recursos públicos a su favor y el control del Centro Nacional Electoral (CNE). Son las tres de la tarde, la temperatura alcanza los 30 grados y la mayoría de los jóvenes dormita a la sombra del improvisado campamento. “Vamos a radicalizar la protesta con una huelga de sangre, extrayéndonos la mayor cantidad que sea posible”, dice Ramón Campos, de 20 años, alumno de Ingeniería Agrónoma de la Universidad de Oriente en el Estado de Monaguas. Solo beben agua y suero. Incluso han dejado de fumar.

Bajo un toldo negro descansa Villca Fernández, líder de la llamada Operación Soberanía contra el régimen chavista, que reúne a universitarios de todo el país. Estudiante de quinto de Ciencias Políticas en la Universidad de Los Andes, en el Estado de Mérida, y con 30 años recién cumplidos, Villca tiene el cuerpo lleno de marcas de perdigonazos y de pelotas de goma e incluso la huella de un disparo de bala en el brazo derecho.

Son las cicatrices de una lucha que empezó en 2012, pero que cobró fuerza a comienzos de este año cuando Chávez agonizaba en La Habana y Nicolás Maduro fue entronizado como presidente encargado. “Violaron la Constitución, fue un golpe de Estado. Empezamos una protesta por la liberación del país y por la democracia, para decirles la verdad a los venezolanos que estaban siendo sometidos a una fenomenal manipulación informativa con ayuda de los hermanos Castro. Nos encadenamos en la Embajada de Cuba hasta que entregaron a Chávez”.

Tras unos días de tensión y varias detenciones, los estudiantes abandonaron la legación diplomática cuando en la madrugada del pasado 18 de febrero Chávez volvió a Venezuela. “O no llegó o llegó muerto. Nadie lo vio ni él se dejó ver, lo que es muy raro para un tipo tan mediático como él”. Los estudiantes vieron en el regreso del comandante un éxito de su presión y decidieron extenderla ante la sede del Tribunal Supremo, del CNE y ahora en una plaza de la capital. “No reconocemos a Maduro. Estas elecciones son las más desiguales de la historia de Venezuela. El régimen practica el terrorismo electoral. Intimida a los votantes, el registro de electores está sin depurar, por lo que estoy seguro de que hasta el propio Chávez va a votar aunque esté muerto, el candidato del Gobierno se pasa horas en la televisión mientras que al opositor, Henrique Capriles, le dan minutos… cada día que pase sin que atiendan nuestras demandas uno de nosotros se coserá la boca. Sellaremos nuestra voz para que millones de venezolanos puedan dar un grito de libertad el 14 de abril”.

La movilización de los estudiantes ha influido también en el tono más agresivo de Capriles en esta campaña. “Esperamos que esté a la altura y esté dispuesto a no reconocer los resultados si se demuestra que hay fraude. Vamos a apoyarle en eso y el siguiente paso debe ser sacar a la gente a la calle exigiendo un nuevo proceso electoral. La Fuerza Armada debe ponerse del lado de la Constitución, defender la paz y no atacar al pueblo. Preferimos vivir en la calle a vivir arrodillados”.

Viilca Fernández pone como ejemplo del camino a seguir lo que hizo el ex presidente peruano Alejandro Toledo cuando en el año 2000 denunció el fraude electoral de Alberto Fujimori “y meses después ganó las elecciones y reventó la bomba de corrupción del Chino”.

El líder estudiantil se muestra muy crítico con la actitud de la comunidad internacional hacia el líder bolivariano y su legado. “Chávez dividió al pueblo, jugó con el estómago de la gente. No va a quedar como un mártir ni como un libertador del continente. Recorrió el mundo comprando conciencias. Es una vergüenza que la OEA haya dado la presidencia de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) a Raúl Castro, las democracias se han arrodillado ante una dictadura”.

Hasta ahora los universitarios habían sido amenazados de muerte vía celular o por twitter, pero en la noche del lunes un grupo de chavistas motorizados asaltaron a tiros y botellazos el campamento e hirieron a siete estudiantes. Los jóvenes resisten, pero lo peor puede estar por llegar. “Si hay fraude, después del domingo va a ser duro. Maduro no es bobo, es parte de una estrategia castro-comunista y optará por la represión. Tendremos que irnos del país o acabaremos presos”.

ABC: «Bergoglio me salvó de una muerte cierta»

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El sacerdote español José Luis Caravias asegura que le avisó que la Triple A quería matarlo

La sorpresa fue doble para el jesuita José Luis Caravias. Primero se sorprendió cuando escuchó que Jorge Bergoglio sería el sucesor de Benedicto XVI. No estaba entre los papables y no esperaba que aquel hombre que había conocido en Buenos Aires en 1975 fuera el nuevo Papa. Después, cuando ya se convirtió en Francisco, Caravias se volvió a sorprender. Esta vez por las denuncias que empezó a escuchar y que acusan al actual Pontífice de supuesta complicidad con la dictadura argentina y de retirar protección a dos sacerdotes de su orden que finalmente fueron secuestrados. Y le sorprende porque, según asegura, fue el propio Bergoglio quien a él le salvó la vida en los 70.

La historia de Caravias se narra entre España, Paraguay, Argentina y Ecuador. Nacido en Alcalá la Real (Jaén) a fines de 1935, a los 18 años decidió ser jesuita y aún siendo estudiante, en 1961, se fue a Paraguay. Pero a la dictadura de Alfredo Stroessner no le cayó bien su compromiso con las Ligas Agrarias Cristianas y en 1972 fue secuestrado por un comando policial y tirado sin papeles en la frontera argentina. En la provincia del Chaco formó un sindicato de hacheros, un sector explotado por los empresarios que extraían madera de quebracho para la industria del tanino. Pero eso tampoco le cayó bien a los obrajeros. Y Caravias, después de dos años, debió marcharse a Buenos Aires, donde empezó a ayudar a los paraguayos que vivían en las villas miseria de la capital argentina. Fue ahí cuando conoció a Bergoglio, que era principal de los jesuitas.

«Bergoglio me avisó de que la Alianza Anticomunista Argentina —grupo parapolicial y terrorista de extrema derecha— había decretado liquidarme y que lo mejor sería que me fuera a España», le cuenta Caravias a ABC desde Paraguay. Para ese entonces, ya habían asesinado a dos amigos suyos: los sacerdotes Carlos Mujica y Mauricio Silva. «En esos días, en una visita de despedida a Resistencia, capital del Chaco, fui arrestado y pasé una noche terrorífica en un calabozo inmundo. Es terrible el golpe del cerrojo del calabozo y la incertidumbre de no saber si vas a amanecer. A medianoche me hicieron un simulacro de fusilamiento», recuerda.

Con la sensación del cuchillo de las dictaduras en su garganta, Caravias decidió seguir el consejo de Bergoglio. Más tarde, se enteró de cómo la policía torturó a sus amigos buscando información sobre él: creían que se ocultaba en algún lugar de la Argentina.

«Me animó a huir. Creo que se sintió aliviado cuando me marché. Seguramente no estaba del todo de acuerdo con mi accionar organizativo entre el pueblo. Quizás tantos informes policiales le hicieron dudar, pero conmigo fue noble y me ayudó a escapar de una muerte cierta. Y por ello le estaré siempre agradecido», asegura. Caravias permaneció seis meses en España y emprendió camino a Ecuador. Allí estuvo durante 14 años hasta que finalmente, cuando cayó la dictadura de Stroessner, volvió a Paraguay, donde actualmente reside. Nunca más volvió a ver a Bergoglio.

Épocas difíciles

Apenas conocido el nombre del nuevo Papa, aparecieron denuncias sobre la actuación de Bergoglio durante la dictadura militar argentina. Enseguida empezaron a circular versiones que lo acusaban de haber retirado protección a dos sacerdotes de su orden que realizaban tareas sociales en barrios marginales. Orlando Yorio y Francisco Jalics fueron detenidos en mayo de 1976 y estuvieron en cautiverio durante cinco meses en la Escuela Mecánica de la Armada, en Buenos Aires.

«Cuando lo acusan a Bergoglio de no defender a los presos, hay que estar ahí para entender aquello. Eran épocas muy duras y no se puede acusar desde un despacho. Él se movió por Yorio y Jalics», dice Caravias. Incluso escribió un texto titulado «Bergoglio, derecho a la conversión». En esas líneas Caravias se muestra «impresionado por la tozudez con que se insiste en refregar supuestas deficiencias ya lejanas del recién nombrado Papa Francisco». «Algunos le acusan de que no fue suficientemente valiente en denunciar aquellas situaciones. Esto me desasosiega. Había que haber vivido aquellas terribles tensiones para poder hoy recriminar. Torturaban y mataban a la menor denuncia en contra», dice en el texto.

Hace unos días, Francisco Jalics emitió un comunicado donde desmiente que él y Yorio hayan sido entregados a la dictadura por Bergoglio. Jalics vive en una casa espiritual en Bavaria y Yorio murió hace algunos años.

Más cerca del pueblo

Según dice Caravias, el Bergoglio de hoy no es el mismo que el de hace cuarenta años. «Está más cerca del pueblo. La extrema derecha ya empieza a denunciarlo como traidor. Y quizás el alto capitalismo mundial esté orquestando las calumnias para desprestigiarlo. Porque para ellos, un Papa austero y comprometido con los pobres es peligroso», dice. «Es un Papa que rompe los moldes y que va a aportar sencillez a una Iglesia que no necesita ser ostentosa», adelanta.

Publicado en ABC.es

No volverán los Enchufados por Toto Aguerrevere

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Yo no tengo intención alguna de votar por la burguesía parasitaria. Tampoco lo haré por los zamuros reposeros, ni los apátridas pitiyanquis. El imperialismo que se vaya a una galaxia bien, bien lejos de aquí porque por ella no pienso manchar mi dedo de tinta indeleble. Los fascistas que veneren a Mussolini, los propagandistas de Hitler que se atraganten con una copia de Mein Kampf y los que no creen en la paz, ojalá venga un extranjero a invadirles su casa.

Adiós a los escuálidos, los regala patria y los saboteadores de oficio. Los majunches, los sicarios, los hipócritas y los ladrones. Que a mí no venga un abusador miserable calumniador y esclavista a decirme que crea en él cuando no ha sido más que un estafador embustero y caradura con su cinismo. Si los saqueadores, guerrilleros urbanos y hampones quieren patria que se monten en mi carro que se robaron y la consigan en otra parte. No volverán los conspiradores, ni muchos menos los golpistas.

Les mando un beso de cianuro a las serpientes inmorales y espero más nunca verlas en su trabajo de pre-pago. A los falsificadores y a los mercenarios les digo que ojala perezcan en su miseria. Añoro que a los retrógrados entreguistas les den un calendario para que le digan la fecha de hoy porque están desubicados con su ideología de caverna. Más nunca volverán los insensibles ni los insensatos porque ellos son la nada. Y con la nada ni las moscas se le acercan.

A todos ellos yo les digo con mi voto hasta luego.

Yo pienso votar por el venezolano de los cafecitos brindados. El que comenta una noticia con “sí, hombre” en vez de “qué bolas”. El que no se cala un tráfico más ni una empujada en el Metro. Yo voto por conciencias limpias que en nada tienen qué enchufarse porque saben que el mejor trabajo es el que se hace con esfuerzo. Mi voto es para la gente que no les importó eso de “negrito” porque aquí el que no es negro es moreno y el que no es moreno es catire e igual todo el mundo se mete en una conga de tambores.

Yo voto por los que no soportan una noche más de hampa porque en verdad quieren salir tranquilos a dar una vuelta. Escojo en mi equipo a esa gente que busca ahorrar para el mañana como si la vida dependiera de ello pero que no escatiman en comprarse la lotería de vez en cuando porque con la suerte uno nunca sabe. Voto por la gente que consigue azúcar y harina y leche y huevos en un mismo mercado. Que no hace cola ni pide favorcitos sino que simplemente ve su producto lo agarra y lo paga.

Yo voto por la gente honesta. La que dice lo que tiene que decir en alto porque no va a andar callándose la injusticia de que le hagan perder su tiempo, su paciencia y su ánimo. Gente digna, pues. Gente seria. Gente humana.

En representación de esa gente yo voto por un Presidente que incluya hasta el que lo adversa. Un hombre que se haya ganado su cargo a punta de escalar peldaños y no por un señalamiento a dedo. Yo le apuesto todo a una persona que no me va a decir que mi forma de pensar está mala porque a mí su mamá no me crió y nadie se mete con lo que me enseñó mi madre. Que le va a ofrecer a cada persona la oportunidad de superarse sin que haya que ponerse una camisa de un color para merecerse lo que a todos nos pertenece.

Ese es mi reto, decirle ‘chao pescao’ a todo aquel que se aprovechó de un micrófono o un guiso para decirme que yo no soy venezolano. A la oligarquía ni que me la enseñen en una revista porque ya tengo visteado a los enchufados. A los que montaron tramoyas conla Constituciónque recen para quela Justiciasí los juzgue con vendas. Adiós para siempre a los que permitieron que se robaran mis reales, mis pertenencias, mi trabajo y la vida de mis amigos y familiares. Adiós, adiós, chao pescao.

Por ellos no voto ni hoy ni nunca. Eso lo juro. Mientras viva en libertad y democracia, mi mayor placer y orgullo será votar por el hombre que jamás me ha confundido por escuálido sino que se enorgullece al decirme todos los días que yo, como él, soy simplemente un gran venezolano.

A votar este domingo 14 de abril. A votar por ese venezolano.

Toto Aguerrevere | @totoaguerrevere

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Los avances en efectos especiales nos permiten ver “jirafas clavadistas”

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Hay cosas que uno cree que nunca verá en la vida real, cosas que solo la tecnología nos otorga la oportunidad de presenciar, aunque de una manera semi-virtual porque al fin y al cabo las estamos viendo. Sabiendo que no son reales, sino un conjunto de 1s y 0s perfectamente coordinados para recrear lo que ante nuestros ojos sucede, no puedo dejar de compartir esta impresionante hazaña tecnológica.

 


5m80 por lesateliersOrange

Runrunes El Universal 09.04.2013

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ALTO
MÁS CERCA:

Tras el mitin del domingo no queda duda del cambio que el país siente en el líder que ha llevado la votación contra el proceso rojo rojito a sus niveles máximos. Ya comentamos que en la región desde los años 80 ha sido Henrique Capriles quien más altas cifras ha logrado al llegar a un 44,14% el pasado 7-O. Peña Gómez en Dominicana logro 41,6% en el 94;  Ortega 42.80% en Nicaragua en el 80 y Arias Cárdenas 38.11 en el 2000. La ventaja de Chávez vino disminuyendo del 25.9 en 2006 y 22.15 en el 2000 a solo un 11.11% el 7 de octubre de 2012.

El avance de HCR con su discurso fuerte, retador y acusando a los corruptos e ineficientes, a la vez que haciendo un llamado a la reconciliación del país, le está rindiendo frutos. Los temores del régimen se dispararon anteayer. Los abusos aumentaron. La guerra sucia no se demoró. Desde acusaciones de magnicidio, ahora con salvadoreños mercenarios -al estilo del caudillo que nunca presentó pruebas de la treintena de anuncios- hasta anunciados vídeos desde hace años o declaraciones compradas a un tal “Aranguren” en Miami tienen preparado cuando el caliche de la embajada cubana resulta cada vez más tedioso e inverosímil. El desgano rojo aumenta y la voluntad democrática crece. Suerte echada. Sin el caudillo presente y con una copia tan bufa que ya Semtei lo comparó con “las camisas voladoras de Diógenes Escalante” -al oírlo silbando en cada mitin como un pajarito- la oportunidad para los demócratas es una realidad tangible. Separar tanto al chofer del autobús -así se presenta- del caudillo elevado a los cielos aumenta la brecha ante los seguidores del proceso. Hablar desde el régimen de inseguridad, corrupción, violencia, apagones, escasez, acaparamiento e ineficiencia es, cuando menos, una hipocresía. “Mucho camisón pa´Petra”…

MEDIO
CHINOS DICEN NO:

Un  veterano maestro de periodistas, José Suarez Núñez, informado como los mejores del tema petrolero, nos acaba de dar un primer alerta sobre la posibilidad que el inepto equipo responsable de destruir nuestro sistema eléctrico nacional, le haya propuesto a los chinos la entrega y manejo del esquema de generación, distribución y comercialización de la luz en el país.

¿Sorpresa? Parece que -según deja ver entre líneas Suárez Núñez en su artículo en Tal Cual- el desastre es tan grande que han sido los mismos chinos quienes han manifestado en primera instancia que no están de acuerdo con “ese negocio”. ¿Dónde están los millones que durante catorce años se le han metido en este sector? La respuesta es sencilla: en equipos de pésima calidad y en una intrincable red de cuentas privadas en diferentes paraísos fiscales en el exterior. Desde dirigentes rojos civiles y  militares hasta bolichicos pasando por sindicalistas del proceso. Es un tema del que por esta columna hemos hecho infinidad de denuncias y jamás hemos visto una actuación de la fiscalía, mucho menos una corrección por el alto gobierno.

Vuelvo a recordar quienes han estado a nombre del ejecutivo al frente o involucrados con el sector eléctrico durante los últimos catorce años: Jorge Giordani en los diferentes despachos por los que ha pasado; los ministros de energía Ali Rodríguez Araque, Álvaro Silva Calderón  y Rafael Ramírez (Presidente de PDVSA desde 2003); Diosdado y José David Cabello y otros titulares menos notorios en el ministerio de Infraestructura ; Francisco Rangel Gómez ( presidente de la CVG y gobernador de Bolívar); José Vicente Rangel, Jorge Rodríguez, Ramón Carrizalez y Elías Jaua (como vicepresidentes ejecutivos);Tobías Nóbrega, Rodrigo Cabezas y Nelson Merentes como ministros de Finanzas  y Alí Rodríguez,  Héctor Navarro, Javier Alvarado, el general Hipólito Izquierdo y Argenis Chávez al frente del despacho eléctrico o de Corpoelec. Nicolás Maduro, que de acuerdo a nuestra fuente cercana sobre el tema eléctrico no conoce absolutamente nada, acaba de prometer otra Gran Misión Electricidad.

Desde aquí le recordamos que la ineficiencia y la corrupción viene tan en las venas de sus compañeros que han estado encargados de este sector, que ya en julio del 2002, hace 11 años, el ex presidente Chávez decretaba la creación de la “Comisión Presidencial para la Atención del Riesgo Potencial de Insuficiencia en el Suministro de Energía Eléctrica”, la cual jamás ni nunca produjo un informe,  y mucho menos resultados. Los detalles los explicamos en esta columna un año después. Chávez ordenó militarizar las plantas dos veces por el “saboteo”. Nicolás ordenó la tercera toma militar. Los apagones se incrementan. Le echan la culpa a los opositores pues ya las iguanas y las perezas pagaron con sus vidas. Los que cambiaron las velas -para el difunto- por el alpiste deberían recogerlas de nuevo. Oscuridad en la casa mientras Nicaragua, Mali, Bolivia, Haití y Cuba disfrutan de nuestras plantas eléctricas regaladas…

BAJO
CONFIDENCIA UNIFORMADA:

Me lo envían con una nota adjunta:

“Un general rojito dejó olvidada una carpeta sobre una mesa de trabajo y nos encontramos que el ex presidente Chávez en nombre del gobierno de esta supuesta revolución socialista y anti imperialista aprobó, con su puño y letra, dos puntos de cuenta a una empresa iraní llamada “Kayson” por la astronómica cifra de 2 mil 231 millones de dólares para construir apenas 20 mil viviendas de interés social. El militar, para ese entonces, ministro de Infraestructura fue el representante de estos dos puntos de cuentas, pero las órdenes venían de Chávez para estrechar lazos con la revolución iraní. Como oficiales venezolanos sabemos de ingeniería, vivienda y  urbanismo, estudiamos para eso, y nos preguntamos ¿cuántas empresas y cuántos trabajadores y profesionales venezolanos se hubiesen beneficiado si esos recursos se hubiesen asignado localmente? No cabe duda que el impacto sobre nuestra economía fue igual a cero y todos los beneficios se fueron para empresarios y políticos iraníes. Es tan así  que el ex ministro de Finanzas y ex jefe del banco central de ese país Tahmasb Mazaheri, detenido por el gobierno alemán a principios de año, portaba un cheque con el nombre de esta misma empresa “Kayson” emitido por el Banco de Venezuela por una cantidad en bolívares equivalente a 70 millones de dólares (¿ parte de las famosas comisiones repartidas?). En estos papeles se señala que cada vivienda tendría inicialmente un costo de más de 111 mil dólares. Qué lástima, mientras se dan estos contratos usted como periodista debería investigar cuántas empresas constructoras venezolanas había hace diez años y cuál era su capacidad para producir viviendas por y para venezolanos y cuántas quedan hoy. ¿Cuántas se han ido a triunfar a otros países? Se lo explicamos en una sola frase: “esto es otro fraude a Venezuela, una emboscada a nuestro futuro”.

Si le añado el tema con los rusos y bielorrusos tendríamos que escribir unas cinco columnas con los documentos que tenemos…

@nelsonbocaranda

Crónicas electorales: Cuando el arte se pone al frente de la batalla

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En una campaña tan corta como esta, las comunicaciones emotivas de alto impacto son las que pueden producir alteraciones en las tendencias electorales. Lo ocurrido el pasado viernes con el acto de los artistas y representantes de la cultura en favor de Capriles calza perfectamente con esta descripción. Fue un certero golpe de opinión que no sólo puso a muchos ciudadanos a hablar sobre eso, sino que generó una reconexión de segmentos que estaban -por decirlo de algún modo- desactivados.

Confieso que al ver su desarrollo en vivo, mi preocupación se resumía en la pregunta: ¿Cuántos venezolanos están viendo esto y cuántos más podrán verlo? La reducción de espacios comunicacionales es un grave problema que enfrenta la oposición y mucha de las cosas se quedan en un circuito que no va más allá de lo que debería. Sin embargo, el despliegue noticioso sobre lo ocurrido en el Teatro de Chacao fue más allá. Cruzó fronteras y creo que no me equivoco al afirmar que se colocó como el tema de conversación más importante, no sólo en las redes sociales sino en el mundo real. Cualquier campaña tiene como aspiración colocar sus mensajes en estos términos.

El arte vino al rescate de la política y se puso en la primera línea del frente de batalla. En ese terreno, el Gobierno venía obteniendo victorias desde hacía tiempo, al sumar voluntades y personalidades. Generó jingles pegajosos desde el 2012 y dejó a muchos atónitos con los respaldos de artistas como Roque Valero, Roberto Messuti o Layla Succar. Vale decir que muchos artistas que simpatizaban con la oposición habían sido más tímidos, prestaban su imagen a micros de corte institucional y en contadas excepciones se pronunciaban a rajatabla. El viernes 05 de abril, no sólo los quiénes sino los cuántos cambiaron esa historia.

Aún no había terminado el día cuando ocurrió otro bombardeo: una regia versión de Willie Colón de un tema compuesto por Rolando Padilla en apoyo a Capriles y de acérrima crítica a Maduro, cayó sobre el mundo digital y se propagó viralmente generando un efecto de repaso: los artistas salieron cual caballería a romper límites y quebrar flancos del adversario.

A pocas horas de producirse el evento y al sentirse aún su estela, percibí como había un gran interés por parte de periodistas de conocer cuál era la relevancia de este evento. ¿Realmente influiría? Confieso que me hice la misma pregunta, pero presentí que al menos ayudaría a sectores desmotivados de la oposición a reactivarse. Esta mañana cuando conversé con algunos encuestadores que hacen trackings y ver significativos cambios en las tendencias, comprobé que sí. Más no se puede decir por razones legales. Tuvo gran impacto.

Seguiré con otras crónicas en las horas que restan hasta el próximo 14 de abril. Lo invito a interactuar en mi cuenta de Twitter @gedgard

La hora de los iconoclastas por Isaac Nahón Serfaty

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Votar por la opción democrática este domingo 14 de abril será un ejercicio para iconoclastas. En medio de esta religiosidad manipulada desde el poder, votar por Henrique Capriles es desafiar a los ídolos. Más aún, es destruir a los falsos dioses y sus representaciones, como lo indica la palabra iconoclasta, es decir, el que destruye los íconos.

Empecemos por constatar una verdad. En el lenguaje de los salmos, diremos que estos ídolos no escuchan, ni ven, ni se mueven, son materia inerte, muerta. No hay que esperar nada de ellos, aunque los usen como máscaras para despistar a creyentes de buena fe. Los impostores, los que se hacen llamar hijos o discípulos del “ídolo de ídolos”, son imitaciones degradadas del maestro, como se degradan todas las copias de tanto repetirlas.

Estos idólatras son además hipócritas. Unos son ateos que se convirtieron en penitentes de un culto por puro oportunismo; simplemente son unos cínicos. Otros cambiaron de dioses, como alguna vez lo hicieron con los gurús que adoraron, gurús que acumularon muchos dólares y oro, porque al final todo era un negocio podrido.

La destrucción de los falsos dioses será también un ejercicio para restaurar la laicidad en la política venezolana. Se ha abusado mucho de lo religioso en el discurso político últimamente. Hay que restituir el valor republicano de la neutralidad del Estado frente a la religión. Las iglesias y los cultos pertenecen a la esfera privada de las personas. Si bien la religión forma parte del patrimonio cultural y moral de la sociedad, es mejor limitar su papel en la política, pues se corre el riesgo de usarla para manipular conciencias.

La labor de los iconoclastas venezolanos será una tarea delicada. Las sensibilidades están a flor de piel.  Denunciar la idolatría del falso dios, ese que ahora han querido convertir en mártir de la revolución, generará reacciones de los apóstoles y de los fieles. Habrá que llenarse de paciencia para ir poniendo las cosas en su sitio. Ni el difunto presidente fue un santo, ni sus herederos políticos son hermanitas de la caridad. Son seres humanos con sus virtudes, que algunas tendrán, y con sus muchísimos defectos, que están a la vista.

 

Sin embargo, hay que dar el primer paso para destruir los ídolos. Cumplir con la obligación civil de votar este 14 de abril, tendrá, como pocas veces, una trascendencia particular. No sabemos cuál será el resultado. Demasiadas variables están en juego; el abuso sin límites del poder es una de ellas, entre muchas otras. Ponerle un parado al poder arbitrario de los falsos dioses, ídolos con pies de barro, es un deber sagrado de los ciudadanos.

Isaac Nahón Serfaty

Venezolano, periodista y profesor de la Universidad de Ottawa (Canadá).