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Coincidencias por Gerardo Blyde

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No podemos seguir construyendo la Revolución ni mucho menos el Socialismo con un montón de burócratas que se están llenando la jeta profesando la edificación de una nueva Venezuela, mientras están haciendo negocios a costillas de las actividades del Estado y de todos nosotros; esto ha generado que el desempeño de esas instituciones se vea afectado, ya que el interés no es “servir al pueblo”, sino “servir a mi bolsillo”.

Si este párrafo lo hubiera escrito yo, sería considerado como algo normal. Su autor es Juan Gómez Muñoz y forma parte de un artículo que fue colgado en una página web del chavismo que aún se atreve a publicar autocríticas. No conozco a su autor pero sí he leído varias de sus columnas en donde siempre, desde su creencia ideológica y desde la necesaria reflexión que debe imponerse en los seres racionales, se nota en él la angustia de quien siente que muchos han secuestrado el proceso en el cual cree. Todo su artículo denominado “Por qué ganamos de vaina, o por qué de vaina perdimos… “ es, sin duda, parte de una profunda reflexión.

“… Creo que no me equivoco si la base del chavismo está esperando ansioso que dentro de nuestras filas se castigue a quienes están destruyendo el proceso desde dentro, aquí los únicos ‘chavistas’ castigados son los que brincan la talanquera… “. De esa forma expresa Gómez Muñoz su rechazo a la impunidad ante el funcionario que se corrompe en el ejercicio de un cargo, pero se deja pasar ese hecho porque está dentro de la revolución mientras el pueblo, incluyendo la base chavista, observa con indignado silencio, los ostensibles símbolos de riqueza que exhiben sin que puedan justificar sus ingresos.

Le agregaría a esta reflexión de Gómez Muñoz que no sólo se castiga y denuncia a quienes brincan la talanquera, sino que, a aquellos que lo hicieron y fueron acusados públicamente de actos de corrupción, les basta sólo expresar públicamente que regresan a sus filas para ser perdonados de todos sus pecados. ¿Cómo sus propias bases chavistas van a creer semejantes acusaciones y luego en perdones? ¿Esos regresos permiten entonces el blanqueo de lo tomado del erario público?

Para consuelo de Gómez Muñoz debo decir que muchas veces he sentido la misma contradicción -que llega al grado de frustración- desde esta otra acera en la que políticamente me encuentro por convicción, pero que ambas bordean la misma ancha avenida llamada Venezuela, nuestra patria. Aquí también hemos tenido que convivir con algunos dirigentes cuyos símbolos de riqueza exceden, con creces, los ingresos que durante su vida en cargos públicos han podido percibir y a los que no se les conoce actividad productiva en el sector privado ni riquezas familiares que les permitan los altos niveles de gastos que realizan.

Los dineros que se sustraen del patrimonio público no son de la parte chavista o de la caprilista, son de todo el pueblo venezolano. Convivir con quienes lo hacen y hasta aceptar la protección automática de esas personas, nos hace de alguna manera cómplices por omisión. Debe haber al menos una sanción moral para ellos. Debería haberla en las filas del chavismo y también en nuestras filas. Duele vernos reflejados siempre en los primeros lugares de las listas de países más corruptos del mundo. Dolía antes y sigue doliendo ahora.

La sanción jurídica, incluyendo prisión y devolución de lo sustraído, sólo se producirá si se conforma algún día un verdadero Poder Judicial independiente, al que no lo dominen ni las viejas ni las nuevas tribus, y en el cual, no importe quien gobierne, se aplique la ley. La ausencia de un Poder Judicial independiente constituye la consagración de la impunidad reinante y ello mella la moral de la República.

También escribió que “… es hora de reconciliarnos, primero porque ya no somos mayoría, pero a lo que me quiero referir es a la reconciliación con buena parte de los más de 7 millones de venezolanos que votaron por Capriles, esos compatriotas, ni son oligarcas (no la inmensa mayoría de ellos) ni son apátridas; no solo hemos sido incapaces de promover y entusiasmarlos a ellos con nuestro proyecto, es que hemos espantado de nuestra propias filas a varios que antes nos acompañaban”. El desconocimiento de la existencia del otro ha sido también un grave error.

En estos días tan difíciles para nuestra patria, en los cuales las dos mitades que conformamos la gran unidad llamada Venezuela, más allá de a cuál de ellas pertenezcamos cada uno de nosotros, reflexiones como las escritas por Gómez Muñoz nos hacen ver que aún existen temas profundos en lo que podemos coincidir sin abandonar nuestras convicciones. El rechazo a las solidaridades automáticas y la reconciliación son, al menos para mí, dos de ellas.

gblyde@gmail.com / @GerardoBlyde

¿Victoria electoral, derrota política? por Freddy Lepage @Freddy_Lepage

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Los cuestionados resultados del 14-A dejan, sin lugar a dudas, además de muchas interrogantes sobre la impúdica parcialización del Consejo Nacional Electoral y su dependencia umbilical del Gobierno, la injerencia inconstitucional de un sector de la Fuerza Armada a favor de la candidatura de Nicolás Maduro, y el uso abusivo y descarado de las instituciones del Estado (ministerios, corporaciones, alcaldías y gobernaciones, etcétera), elementos claves para la interpretación y el análisis de que en el chavismo la procesión va por dentro.

Lo cierto del caso es que la permanencia en el tiempo del legado político de Chávez en manos de su heredero está en entredicho. Y eso ha quedado demostrado palmariamente con el mal desempeño del delfín del fallecido presidente mostrado en la campaña electoral y en la gestión de más de 100 días en funciones de gobierno como Presidente encargado.

Amén del descalabro electoral sufrido, aun cuando el árbitro (?) decidió a su favor.

Las últimas cifras dadas por el organismo comicial, en el acto de proclamación, dan cuenta de que Maduro alcanzó cerca de 7.500.000 de votos, lo que representa 50,75%, mientras que Henrique Capriles, 7.300.000 votos, o sea, 48,98%.

Lo que refleja una exigua diferencia de apenas 1,77%.

Estos son datos suministrados por Tibisay Lucena, la misma que se atreve, con su cara muy lavada, a negar el recuento manual de votos, a pesar de que ambos candidatos lo solicitaron la misma noche del domingo pasado.

Maduro se retractó (y se tragó sus propias palabras) de lo que ante sus seguidores y el mundo entero, en un arresto de prepotencia y arrogancia, había aceptado. Mal presagio para quien apenas se estrena como Presidente. Capriles tenía toda la razón al calificar a su oponente durante la contienda de mendaz. ¿Qué esconden? ¿Quién dio la orden contraria? ¿De dónde vino? ¿De La Habana? Las respuestas, seguramente, caerán en el vacío vergonzante de los que siempre han despreciado la opinión de la gente.

Maduro, con todo el ventajismo y la utilización descarada de la imagen del difunto Chávez en la campaña, que se suponía (como ocurrió en Argentina con Néstor Kirchner) significaría una mayor cantidad de sufragios, no pudo ni siquiera alcanzar los de su mentor en 2012. Obtuvo casi 700.000 menos y Capriles aumentó su votación de octubre en la misma proporción. En 10 días redujo la diferencia de 11 a 2 puntos porcentuales.

La inferencia lógica es que el chavismo retrocede sobre todo en los centros urbanos más poblados, mientras que la opción democrática, representada y liderada por Capriles, experimenta un ascenso sostenido.

El abanderado del régimen disminuyó la votación en 23 estados, y alcanzó un discreto incremento sólo en Amazonas; al tiempo que Capriles aumentó la votación en los 24 estados, y ganó en Bolívar, Lara, Zulia, Miranda, Anzoátegui, Nueva Esparta, Mérida y Táchira, cuando en octubre pasado sólo se impuso en 2 entidades. Esto a pesar de unos números alimentados por la dudosa y discutida actuación del Consejo nacional Electoral.

Frente a esta debacle, Diosdado Cabello admitió, tímidamente, en Twitter, en evidente alusión a Maduro, que los resultados “obligan a una autocrítica”… Pero, de antemano sabemos que eso no se hará; por algo callaron y cayapearon a Nicmer Evans cuando se aventuró a cuestionar el liderazgo de Maduro.

En suma, el valido puede haber obtenido una victoria electoral, pero sufrió una estrepitosa derrota política.

Definitivamente Maduro no es Chávez, ni por asomo… ¿Quién le pone la cascabel al gato?

CNE permitirá verificar 46% de mesas por Eugenio G. Martínez @Puzkas

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CNE no aprobó recuento manual de 100% de las mesas; no obstante la decisión de los rectores permitirá a los técnicos de oposición analizar los cuadernos de votación. Organismo comicial aún debe dar respuesta sobre dos temas básicos: 1) Los registros por mesa de la autenticación biométrica de los electores. 2) Realizar la auditoría de no duplicidad de las huellas dactilares.

Nueve horas tardaron los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) en analizar la petición de recuento de 100% de las mesas presentada por Henrique Capriles. los rectores no aprobaron la solicitud, pero acordaron un mecanismo que -en principio- satisface las aspiraciones técnicas del Comando Simón Bolívar y convierte a la decisión del organismo comicial en un triunfo político para la oposición.

Inicialmente la solución  acordada por los rectores es similar a la propuesta presentada el miércoles, no por el Comando Simón Bolívar, sino por Jorge Rodríguez, jefe de campaña de Nicolás Maduro: Ampliar la verificación ciudadana a 46% de las mesas que, en teoría, no fueron revisadas el domingo.

No obstante, a pesar de la similitud entre la decisión del CNE y la propuesta del PSUV, la oposición puede cantar victoria porque tendrá acceso a un elemento anhelado por sus técnicos: la revisión detallada de los cuadernos de votación y el conteo (uno a uno) de los comprobantes de votación depositados en las urnas.
Si se detectan incidencias durante esta verificación la información recolectada permitirá a Capriles Radonski sustanciar y presentar impugnaciones muy sólidas en mesas de votación específicas.

Actas, cuadernos y urnas


El manual de funcionamiento de las mesas de votación define a la Verificación Ciudadana como el método para comprobar la precisión del sistema automatizado, a través de la correspondencia entre los comprobantes de voto contenidos en la caja de resguardo y los datos reflejados en el Acta de Escrutinio, así como el número de votantes y observaciones reflejadas en el Acta de Escrutinio.

La verificación del domingo


Según la normativa electoral  después de cerrar las mesas cada máquina de votación debía imprimir un acta de escrutinio (en la cual se reflejan los votos  válidos, nulos y los sufragios de cada aspirante presidencial). Una copia de esta acta debió ser entregada a los testigos de cada candidato.

Inmediatamente después de impresa el acta de escrutinio se debieron transmitir los resultados a los centros de totalización del CNE (CTN1 ubicado en la sede principal de Plaza Caracas y CTN2 ubicado en la sede de Plaza Venezuela, en la antigua torre del Caracas Telepor). Culminado este proceso, se debía sortear en cada centro de votación las mesas en las cuales se realizaría la Verificación Ciudadana, que para esta elección correspondía al 52,9% del total de mesas habilitadas (20.672 mesas).

Hasta el momento se desconoce si la verificación ciudadana del domingo se realizó en todas estas mesas y si al hacerlo se cumplieron los dos criterios básicos antes mencionados (impresión del acta antes de la transmisión de resultados y el sorteo de mesas después de la transmisión).

La decisión tomada por el CNE parte de la premisa que el día domingo se realizó la verificación ciudadana a 54% de las mesas, aunque su manual refleje que solo estaba prevista la revisión del 52,9%  de las mesas.

No obstante, el CNE asume que se realizó la verificación a 54% de los mesas, por lo tanto considera que para cumplir con la exigencia de revisión de todas las mesas solo falta realizar la verificación del 46% de mesas restantes, que no fueron auditadas el 14 de abril.

Según explicó la presidenta del CNE, Tibisay Lucena para la verificación ciudadana de 46% de las mesas  “seleccionaremos una muestra que será auditada durante diez días al final de cuyo lapso será entregado al país un informe de resultados. Este procedimiento se repetirá en ciclos de diez días hasta completar treinta días. Será realizada en presencia de los técnicos designados por los comandos, con una capacidad instalada a un promedio de 400 cajas de resguardo por día. El inicio de este proceso lo anunciaremos la semana próxima”.

 

VTV niega que se abrirán cajas


El anuncio de Lucena se interpretó en Venezolana de Televisión como la decisión de verificar el escrutinio y totalización del sistema, sin que eso implique la revisión de los cuadernos de votación y el conteo (uno a uno) de los comprobantes de votación.

No obstante, en su alocución, Lucena fue muy específica:  (…) Hemos acordado (…) ampliar la auditoría de verificación ciudadana para realizar la auditoría sobre el 46% de las cajas de resguardo que no fueron  auditadas el día de la elección”.

Las huellas: temas pendiente


Lucena no abordó otros temas neurálgicos solicitados por Capriles Radonski. En la solicitud presentada al CNE los técnicos del Comando Simón Bolívar también exigen 1) Los registros de los status, mesa por mesa, correspondientes a la autenticación biométrica de los electores durante el proceso de votación del 14 de abril 2) Realizar la auditoría de no duplicidad de las huellas dactilares de los electores. Esta información es vital para poder comprobar las denuncias de voto doble y de usurpación de identidad que existen alrededor del proceso.

No es la primera vez que la oposición exige del CNE esta información. Aunque Lucena se comprometió a entregar estos datos para el 7 de octubre y el 16 de diciembre finalmente no honró su compromiso técnico.

En el caso de la elección presidencial sobrevenida, el lunes 15 de abril la oposición presentó la petición formal para que se le entregase el archivo de incidencia de huellas (para comprobar que ningún elector votó en más de una ocasión). Hasta la fecha el CNE no ha respondido esta petición.

Los detalles exactos del método de verificación que se usará, especialmente los datos del cuaderno de votación que serán contrastados durante la ampliación de la verificación ciudadana, todavía no han sido acordados. Esto ocurrirá el lunes 22 de abril, cuando se reúnan los técnicos electorales del PSUV y de la oposición con el director de Informática del CNE, Carlos Quintero. Ese día se definirá el inicio de la nueva etapa de la verificación ciudadana.

 

 

emartinez@eluniversal.com

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Eugenio Martínez es periodista especializado en la cobertura electoral. Profesor universitario y consultor organizacional. Su blog: http://puzkas.blogspot.com y @Puzkas en Twitter.

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Fuente: http://www.eluniversal.com/nacional-y-politica/130419/cne-permitira-verificar-46-de-mesas#.UXFdR5kWZHg.twitter

La gallina se llenó el buche de votos por Tomas Horacio Hernandez

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Grano a grano se llena la gallina el buche es un dicho coloquial que relata perfectamente lo que sucedió el pasado domingo 14 de abril en las elecciones venezolanas.  El candidato oficialista Nicolás Maduro y su comando de campaña supieron apalancarse una vez más en las debilidades del proceso electoral para alcanzar, hasta los momentos, una nueva victoria en las elecciones presidenciales.

El resultado final de las elecciones estuvo bien cerrado, un poco más de 1 punto de diferencia entre ambos candidatos,  y esto en el plano político tiene varias explicaciones. Una parte del chavismo fue crítico con sus líderes y le pasó factura por una inseguridad descontrolada, el alto costo de la vida, un creciente desabastecimiento y un constante caos eléctrico. De la misma manera se debe resaltar que la salida de Hugo Chávez del plano político afectó emocionalmente y tácticamente a los rojos. Y por último la figura y el mensaje de Henrique Capriles invitando al diálogo, la paz y el progreso, poco a poco comenzó a penetrar la base chavista. Para Capriles y la oposición esta es una victoria política sin precedentes, básicamente 1 millón de chavistas se le voltearon al régimen. Y para los rojos este ha sido el fracaso político más grande desde sus inicios.

Ahora bien, que el resultado anunciado por el Consejo Nacional Electoral haya estado cerrado, dando como ganador a Nicolás Maduro,  no quiere decir ni que las elecciones fueron justas, no quiere decir que no hubo ventajismos, ni mucho menos que el proceso como tal no tuvo irregularidades. Son miles las denuncias que tiene el Comando Simón Bolívar en sus manos y estas claramente hacen legitimo el cuestionamiento del resultado.

Una de las denuncias más graves que tiene Comando Simón Bolívar en su informe son los miles de centros  en donde ocurrió el voto asistido. Es decir, cuando la persona ejercía su derecho al voto al mismo tiempo recibía una “ayudaita” para indicarle como votar. En aquellos centros electorales urbanos donde para los medios de comunicación y para los testigos es fácil llegar estos casos se ven con menos frecuencia. Sin embargo, en aquellos centros rurales, donde prácticamente no hay señal para los teléfonos, estos casos son muy frecuentes. Uno de los estados donde el voto asistido ocurrió con descaro fue en Delta Amacuro. En este estado el candidato oficialista obtuvo 50 mil votos y Capriles obtuvo 30 mil. Por información de primera mano del comando se supo que en los centros electorales río adentro, es decir, centros bien alejados de la ciudad, a los indígenas le otorgaban una bolsa de comida antes de ejercer su derecho al voto y posteriormente eran “orientados” en el proceso. Grano a grano se llena la gallina el buche y voto a voto, asistido claro está, se va distorsionando el verdadero resultado final. Imagínense las denuncias de este tipo que existen en estados como Trujillo, Portuguesa, Barinas y Apure.

Maquinas dañadas, maquinas en donde el 100% de los electores del cuaderno votaron por un solo candidato, discrepancias entre el acta de escrutinio y el acta de verificación ciudadana, personas con doble cédula, entre tantas otras denuncias, colocan está temporal victoria de Nicolás Maduro bajo una crítica lupa tanto a nivel nacional como a nivel internacional.

El hecho de que el Consejo Nacional Electoral haya aceptado, tras una inmensa presión ciudadana, realizar una auditoria al 46% restante, es decir, a las 12 mil cajas, representa otra victoria política para la oposición venezolana. Si bien es cierto que Tibisay Lucena no fue clara en los detalles técnicos de la auditoria, el hecho de acceder a la auditoria para evitar una escalada de la crisis política demuestra entre otras cosas la debilidad de un eventual gobierno Madurista. No obstante, Capriles muy hábilmente le recordó a Tibisay como se debe hacer esta auditoría: la verificación debe incluir la incidencia de la huella, el conteo de las papeletas, la verificación de las actas y de los cuadernos de votación.

Una vez entendida y analizada la estrategia del comando Hugo Chávez para estas elecciones, debemos tener paciencia en esperar los resultados de la auditoría. El liderazgo de Henrique Capriles actualmente trasciende a sus seguidores a tal punto de marcar la pauta en la agenda política en el país. El gobierno reconoce en el fondo esta verdad y en consecuencia tuvo, queriendo o no, que doblar el brazo.

Serán unos días de tensa calma señores pero el capítulo de las primeras elecciones post Chávez en Venezuela todavía no tiene punto y final.

En Twitter: @TomasHHR

David sí pudo con Goliat por Leopoldo López

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Nuestro país viene experimentado una crisis social, económica y política que se profundiza, aún más, desde finales del año pasado.

En el plano social, sin duda el problema más grave que enfrentamos los venezolanos es la violencia. 14 años, 18 planes de seguridad, más de 180 mil homicidios y un increíble 97 por ciento de impunidad, son suficiente muestra de que esta situación ya es incontrolable para el gobierno.

En el plano económico, el paquetazo de Nicolás Maduro ha golpeado los bolsillos del venezolano y ha venido a profundizar la crisis, cuyo origen está en el manejo irresponsable de la economía al endeudar al país mientras hemos tenido los precios más altos del petróleo en toda su historia. Hoy se agrava la escasez, no se consiguen los productos básicos y casi todo lo que consumimos es importado porque se ha destrozado la producción nacional.

En el plano político, la criminalización de la oposición, la persecución política, la intimidación y la violencia se han convertido en la forma de gobernar de quienes no tienen liderazgo. Esta crisis política se profundiza con lo ocurrido el día domingo y a esta falta de liderazgo se le suma la falta de legitimidad.

El domingo sucedió lo que veníamos diciendo y sintiendo: el pueblo reviró con su voto ante tanto abuso y tanta mentira y miles de venezolanos que en el pasado apoyaron al Presiden Chávez se decepcionaron por tanta mentira de Nicolás Maduro, se dieron cuenta de quienes aprovecharon la muerte del Presidente para asaltar el poder, es ese entorno corrupto e ineficiente, culpable de que gran parte de los recursos no lleguen a las comunidades y no se ejecuten muchas obras. El día domingo David sí pudo con Goliat.

Esta crisis se profundiza por la ilegitimidad de Maduro, quien corre cobardemente a proclamarse y juramentarse, mientras existe un cuestionamiento porque Henrique Capriles y quienes le acompañamos, estamos convencidos de que el resultado nos es favorable.

Nosotros estamos convencidos de que Henrique Capriles ganó y esta convicción está fundamentada en que existe una cantidad de votos altamente cuestionados por la ocurrencia de abusos y delitos electorales, que representan un número superior a la diferencia final entre los candidatos que fue de un poco mas de un punto porcentual.

Ante esta duda, lo que estamos planteando es algo muy sencillo y completamente normal en cualquier democracia: que pacíficamente se haga un recuento de los votos, uno a uno y se realice una auditoria general que consiste básicamente en la apertura de las cajas y la comparación de cada comprobante de votación con los cuadernos y con las actas.

Tan sencilla, democrática y normal es nuestra petición que el mismo candidato del gobierno el domingo en la noche manifestó públicamente que se abrieran el 100 por ciento de las cajas y se hiciera la auditoría.

En sus manos está la solución de esta crisis política donde nuestro país tiene un gobierno ilegitimo y cuestionado, hasta el punto de que 80 por ciento de los venezolanos estima que hay que contar los votos uno a uno para saber quien fue el verdadero ganador del día domingo.

Lo decimos nuevamente, Henrique Capriles y quienes lo acompañamos estamos seguros del triunfo y por eso exigimos que se cuenten todos los votos y se comparen con los cuadernos de votación. Del otro lado, debemos llegar a la conclusión de que Maduro no debe estar tan seguro de lo mismo, porque el día de la elección manifestó que estaba dispuesto a que se hiciera la auditoria, e incluso la solicitó y al día siguiente dijo que ya no estaba dispuesto y que no era posible. Esa es la mayor muestra de que sabe lo que ocurrió y ahora manda a todos los poderes públicos a decir que no se puede efectuar tal auditoría.

En estos momentos muchos lectores deben estar haciéndose la misma pregunta que yo, ¿si ganaste Nicolás, cual es tu miedo? ¿si tienes los votos y el 80 por ciento de los venezolanos desea la auditoría, porque te niegas?

Creo que usted mismo ya debe tener la respuesta.

¡Fuerza y fe Venezuela!

La Dictadura de Nicolás por Victor Maldonado C.

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No hay régimen que pueda gobernar en ausencia de “esa creencia en su validez” que hace que la gente acate de buena gana las ordenes e instrucciones por él impartidas, pero sobre todo, no hay posibilidad de sobrevivencia sin que las mayorías tengan una clara predisposición a dar por buenas las versiones de la realidad que el régimen les presenta. Cuando los gobiernos y sus líderes son mentirosos, y cuando el fraude esta acompañado por la más ramplona ineficacia para atender los problemas de la gente, entonces la legitimidad comienza a ser exigua y se plantea para los gobernantes una disyuntiva monstruosa: para mantenerse en el poder tienen que compensar la disposición a la obediencia con represión.

 

El problema de Nicolas es multifactorial. Nadie estuvo totalmente conforme con la designación inconsulta, que un líder moribundo y narcotizado, impuso al resto del PSUV. A ese descontento se sumó la triste gestión que el encargado tuvo respecto de los funerales de Chavez. Esos largos diez dias transcurrieron entre la improvisación, el mal gusto y el aprovechamiento indebido del dolor de muchos venezolanos. La gente comenzó a sospechar que Chavez nuevamente se habla equivocado. Pero esa misma gente confiaba poder compensar ese pesado fardo con la inercia producida por el prestigio del extinto mandatario y la explotación casi pornográfica de su imagen. No podían imaginar que la campaña se iba a convertir muy tempranamente en un campo de batalla cenagoso, inmóvil, que poco a poco fue hundiendo a un candidato incapaz de encajar un discurso más allá del introito de insultos y descalificaciones tan propias del socialismo del siglo XXI.

 

Ni sentido politico de la oportunidad, pero tampoco el decoro mínimo propio de un Jefe de Estado demostró Nicolás cuando le aplico a la economía dos devaluaciones y una vuelta de tuerca al régimen de controles, perfeccionando el corrupto CADIVI y creando un sistema complementario más arbitrario y más ineficiente aun. Con estas “asomadas” al mundo real, de un solo guamazo (más bien en dos) el autodenominado hijo de Chávez le arrebató a los venezolanos una buena tajada de su poder adquisitivo. Ni una sola señal de que estaban pensando en un programa de compensación, y los más pobres comenzaron a pasar aceite con el desconsuelo de ver como se había trastocado todo su liderazgo: muerto Chávez quedaron a cargo sus acólitos, incapaces de sentido común, benevolencia, sindéresis y con una muy mínima capacidad para dialogar y hacer política, que no es otra cosa que convivir entre los diversos. Los acólitos de Chávez se especializaron en hacer el trabajo sucio y por lo tanto nunca aprendieron lo más elemental del buen gobierno. Han demostrado que la inteligencia es un don que de faltarle a los líderes los transforma en seres monstruosos capaces de cualquier crimen.

 

Nicolás se impuso por las malas. El día de las elecciones se exhibieron con impudicia malandra todas las armas sucias de la guerra que proclamó contra cualquier oportunidad de alternancia. El uso de grupos motorizados hostiles que se pavoneaban armados por las ciudades, el desparpajo de unas Fuerzas Armadas que no se mantuvieron neutrales, el voto asistido, la violación de la dignidad de empleados públicos al obligarlos a votar por el oficialismo, la brutalidad con la que trataron a testigos y miembros de mesa, la emisión de propaganda aun cuando ya había concluido la campaña, y el oscuro papel de las PDVSAS regionales, son un inventario parcial del arsenal de la trampa . Todas estas marramucias se suman a incógnitas sobre el proceso automatizado, y en suma producen suspicacia y dudas mas que razonables sobre la limpieza del proceso. Se impuso a la fuerza y negando cualquier recuento, lanzando los poderes públicos como ordalías que se ceban contra la sociedad civil, violando la ley y demostrando groseramente que ellos tienen la fuerza y que pretenden que el resto debemos someternos servilmente. En menos de una semana Nicolás ha gritado, amenazado y presidido una cadena de abusos que lo han desnudado hasta mostrarlo tal y como es: un gobernante que cree en la fuerza y que pretende dirigirnos desde el irrespeto y el abuso. La gavilla de poderes públicos contra los derechos ciudadanos es repugnante y vil. Pero lo han hecho a la vista de todos, los que aquí vivimos y los corresponsales internacionales. Todos podemos dar testimonio de que aquí estamos viviendo una dictadura presidida por alguien que sin embargo carece de “culo con qué sentarse”. Esa es su tragedia y allí está la clave de su posible brevedad. Y para colmo es demasiado grande el contraste con el civilismo de Henrique Capriles. Ante él Nicolás luce envejecido y harapiento. Me refiero a los harapos de quien no entiende el rol y la circunstancias que le corresponde vivir. Los que son así, tienen pocas probabilidades de sobrevivencia política. Pero como dijo Heráclito alguna vez, “el carácter del hombre es su destino” y el de Nicolás no tiene remedio. /Jm

Por: Víctor Maldonado C.

Runrunes El Universal 19.04.2013

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ALTO
MI VERDAD:

Ante el acoso a que se me ha sometido por parte del gobierno de Nicolás Maduro a partir del día siguiente a su cuestionado triunfo en las elecciones, por un mínimo margen, se desataron los demonios de algunos tarifados o funcionarios rojos que me quieren cobrar mi permanente trabajo profesional a través de los diferentes medios de comunicación y redes sociales en los que con la verdad en la mano he enfrentado a tantos “mentira fresca” que – reconcomiados conmigo desde hace años y por diferentes traumas y celos- se han unido con el fin pretendido de destruirme no solo profesionalmente sino también en términos de la moral y la ética periodística.

El uso abusivo de la red de medios públicos tratando de sembrar una matriz de opinión acusándome de incitador a la violencia, de irresponsable y de causante de daños y víctimas en los días pasados -sin una sola prueba- se ha venido cayendo con el transcurrir de las horas cuando en diferentes medios de comunicación -privados por supuesto- se ha podido no solo desmentirlos sino presentar testimonios de las mentiras, falsedades y medio verdades con las que pretendieron marcarme. Ya desde la semana anterior a las elecciones el presidente de Pdvsa me amenazaba -junto con la colega Rayma- con acciones penales por una información sobre el caso del yate en Los Juanes. El ministro acusaba a su vez al jefe de campaña de Capriles, el gobernador de Lara Henri Falcón, como cuñado del dueño de la embarcación lo que de inmediato fue desmentido con pruebas por Falcón y su cuñado con nombre distinto al que mencionaban y entregaron a la prensa.

Días mas tarde, el domingo electoral, 15 de abril, en medio de las cientos de denuncias comprobadas de abuso de poder, intimidación a electores y acoso a los votantes que querían presenciar los escrutinios de su centro de votación coloque en mi Twitter a las 2.54 pm. lo siguiente:

Allí nada pasó. Fueron los periodistas conversaron y se dieron cuenta que todo se había solucionado pacíficamente. Las fotos de La Verdad, El Nacional, Panorama y El Universal así lo comprobaron.

El lunes 15 el ministro de información Ernesto Villegas arranca con la matriz en mi contra al publicar en la página oficial del Sibci, Sistema Bolivariano de Comunicación e Información, esta irresponsable noticia que luego reprodujeron los cientos de medios rojos con éste título:

“Tuit de Bocaranda desató ataques contra los CDI. Un tuit del columnista Nelson Bocaranda Sardi desató el ataque de grupos partidarios de Capriles Radonski al señalar que un CDI de Maracaibo se encontraban actas electorales escondidas. Posteriormente se registraron agresiones e intentos asaltos a varios de estos centros de salud en todo el país por activistas opositores con afiches de la campaña del líder de Primero Justicia”.

Cercana a la noticia montada aparecen los siguientes enlaces: Grupos de derecha han asediado seis CDI en Mérida; Grupos violentos siguen atacando los CDI; Derrotado golpe de Estado promovido por la derecha (+Video); Violencia caprilista deja muerte y daños en centros de salud y Opositores intentan quemar CDI en Palo Verde”. El mismo lunes 15 a las 9.56 pm. el ex ministro de (des)información Rizarrita en su cuenta de twitter colocó: “Cárcel para Bocaranda por los hechos violentos contra CDI”.

Ese mismo día, horas antes, el diputado Pedro Carreño muestra en rueda de prensa y en la sesión de la asamblea del martes unas láminas muy bien hechas con mi tuit donde me acusa de ser “el responsable de los ataques a los CDI y de los muertos en ellos” pidiendo una investigación penal congelándome cualquier cuenta bancaria y prohibiéndome vender ningún bien para así pagar esos daños”. Carreño, enardecido como cuando denunció el espionaje bi-direccional a través del receptor de DirecTV, siguió acusándome a pesar de que en todos los medios -menos los rojos- se comprobó que ningún CDI cubano había sido atacado, incendiado o destruido. Hasta el gobierno cubano ayer jueves declaró oficialmente que a ninguno de sus centros le había ocurrido nada y que todos estaban trabajando normalmente.

Sin embargo, el miércoles en la noche Octavio Solórzano, presidente Federación de Trabajadores de la Salud (FTS) solicitó ante la Comisión de Desarrollo Social de la Asamblea Nacional una averiguación contra mí por los ataques contra los Centros de Diagnóstico Integral. Dijo que debe investigarse “no solo a los involucrados en la quema de los CDI y en el atropello y violencia contra trabajadores de la salud, sino de los que incitaron al odio y a los que por vía de correo electrónico y los tweets hicieron un llamado a quemar los CDI y atropellar y asesinar”.

Ayer con el mismo abogado de las víctimas del 11 de abril introdujeron otra acusación con el mismo fin. En mi página de Twitter están ademas del tuit que los irritó decenas invitando a la paz y la no violencia. De ello no se fijan. El viernes pasado suscribimos el documento por la Reconciliación Nacional con destacados dirigentes demócratas, universidades, periodistas y líderes diversos ante la expectativa que se tenía de que el país se mostraría dividido en dos mitades. Lo que ocurrió y está causando un problema aún mayor cuando el gobierno no acepta dialogar con los opositores que unidos en la MUD ya son el partido mayoritario habiendo desplazado al PSUV del primer lugar…

MEDIO
¿RAZONES?:

No me queda duda con esas evidencias que los que montaron esta campaña en mí contra son los ministrines de información, el ex Andrés (R)izarrita y  el actual Ernesto Villegas quien en el corto tiempo en el despacho ya tiene el apodo en las redes sociales de “Mujiquita” en referencia a lo que fue el personaje novelesco de Rómulo Gallegos.

Por supuesto que tanto el diputado Vuitton y otros tarifados del régimen siguen el guión preestablecido. La rabia que me tienen por ser fuente de información de los desaciertos, corrupción, guisos, incompetencias, vagabunderías y errores durante estos 14 años se acrecentó por una razón muy especial: la enfermedad del fallecido presidente Hugo Chávez. El hecho de haber tenido información de primera mano sobre su padecimiento de salud, día a día, y nunca haber sido desmentido les provocaba urticaria. Más aún cuando pudimos desmentir las noticias falsas que sobre su salud quisieron sembrarnos. Las molestias al más alto nivel que estuvo desinformado todo el tiempo -y más que eso engañado- y que buscó esa información conmigo fueron incrementando el malestar. Por ello los intentos recientes de perjudicar mi reputación desde el narcoprófago nocturno hasta los gacetilleros baratos. También el diputado y unos ministros fueron engañados cuando les dijeron que tenían una grabación radial en la que yo “arengaba a quemar los CDI”.

Por supuesto que no existe. Creo que mejor que nadie, además de las fotos y reportes de distintos diarios y los canales privados, el Alcalde de Baruta Gerardo Blyde les desmontó la mentira montada, también por Izarra en Twitter con el CDI de Piedra Azul. Igual pasó con el de La Quebradita en San Martín y el de Brisas de Turumo, que fue “inaugurado” anteayer por Maduro, aunque ya tenía seis meses de inaugurado” y trabajando. Espero que todo esto demuestre la farsa roja que insisten en mantener viva…

IGLESIA:

Lo que escribió José Vicente Rangel en su columna es clave: “Es el momento de la política. De abrirse al diálogo. Hay que buscar con audacia a los interlocutores que, en mi opinión, existen”. Ha sido así. La Conferencia Episcopal ha recogido ese y otros llamados a la reconciliación como el que presentó el Rector de la UCAB, Jose Virtuoso,S.J., y tras emitir su documento propio han acelerado los puentes necesarios para bajar las tensiones. Suerte. Por La Paz de Venezuela.

 Chávez Referendo Revocatorio 2003:”a mí me tienen que convencer firma por firma y huella por huella para que haya juego”…”Estoy seguro que mas de la mitad de esas firmas no pasaran la prueba del Consejo Nacional Electora, porque son producto de un intento masivo de fraude”