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Aroma de guerra fría por Luis DE LION

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“Las relaciones con Rusia no han tenido recientemente el progreso necesario como para justificar una cumbre ruso-estadounidense en septiembre”. La declaración hecha por la Casa Blanca el pasado miércoles anulaba el esperado cara a cara entre Obama y Putin, inicialmente previsto para la primera semana de septiembre. Anuncio que no sorprendió a casi nadie.

La gota que derramó el vaso, fue sin duda el affaire Snowden. Que Moscú se haya negado a extraditar al exagente de la CIA, mostró claramente que para Putin la cumbre con Obama no tenía importancia alguna.

Después que Putin retomó el poder, las relaciones con Obama se volvieron aborrecibles. No olvidemos que en mayo 2012, Putin se negó a viajar a Camp David para un G8 con la excusa del escudo anti misiles, Siria y el avance nuclear iraní.

Los dos líderes, se vieron en Belfast en junio pasado, al margen de otro G8, pero el encuentro no fue nada caluroso. Esa imagen de confrontación con Washington, según un sondeo de mayo 2012, 72% de rusos se dicen satisfechos y apoyan la política de Putin. Por otra parte, 57% de rusos consideran que es más importante tener un líder fuerte que la democracia misma.

Pero el affaire Snowden y los gestos de antipatía de Putin no son las únicas causas. En el invierno 2012, ocurrió el affaire Magnitski, un abogado fiscalista, que trabajaba para un bufete estadounidense, murió a golpes en una cárcel rusa. En respuesta, Washington le suspendió la visa a varios funcionarios rusos y Moscú por su parte replicó prohibiéndole a los estadounidenses adoptar niños rusos.

Los temas de discordia, no escasean. El apoyo de Putin a al régimen de Bachar Al-Assad, los derechos de los homosexuales, el control de las armas. En fin, es muy poco lo que ganaría Putin en un encuentro con Obama. Como señala, Foreign Policy, “lo que Putin podía desear de Obama, ya lo obtuvo: la pasividad de Washington ante Siria y la opaca línea roja establecida por el propio Obama”.

Del lado de los Estados Unidos, “como todos los presidentes estadounidenses, a la excepción de Reagan, Obama no sabía nada de Rusia cuando llegó al poder. En un principio le tendió la mano y ahora comienza a entender que de esa manera no logrará nada. Debe dejar de reforzar el régimen de Putin, no debe darle más trato de interlocutor privilegiado” considera David Setter de la Universidad Johns Hopkins.

En estos aires de guerra fría parece acomodarse muy bien la política exterior de la junta Maduro-Cabello. La manera como Caracas se inmiscuyó en el affaire Snowden, fue una clara muestra de querer jugar, el papel de provocador, en la escena mundial que ahora vive una suerte de remake de la guerra fría. De igual forma los múltiples acuerdos entre Venezuela e Irán y el apoyo a Bachar en Siria, colocan al régimen venezolano del lado que Cuba ha querido y en el que La Habana siempre ha estado desde que los Castro tomaron el poder.

Solo un milagro haría que Venezuela salga bien parada de ésta equívoca incursión en éste nuevo y nada prometedor giro de la escena internacional.

 

@LDeLION

luisdelion@gmail.com

¿Es posible tener sexo estando dormido? Entérate qué es la “Sexomnia” aquí

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Fuente: El Universal 

Quien la padece realiza actos sexuales con otro en un estado de sueño total y al despertar no lo recuerda

Un día de trabajo de Luis González es algo parecido a un descenso al purgatorio. Habrá que sumar a sus 43 años de edad, la ocupación de comerciante de cosméticos, su estatus de casado, dos hijos y un carro que inesperadamente lo deja varado en la vía. De modo que cuando termina las maratónicas horas tratando de dejar mercancía en peluquerías y tiendas de ventas de lápices labiales, el regreso a casa condensa su mayor felicidad. Pero en mitad de la noche, Luis, en lugar de soñar plácidamente o tener pesadillas, se transforma y asalta sexualmente a su mujer, le hace el amor y al día siguiente no lo recuerda.

Se le conoce como sexomnia, y se trata de una afección que forma parte de los trastornos que conforman las parasomnias como el sonambulismo, el terror nocturno, bruxismo y enuresis, señala el psiquiatra Julio Valladares, al explicar que quien la padece realiza actos sexuales con otro en un estado de sueño total. Su opuesto es la somnofilia, que trata de la interacción sexual con alguien que duerme. Ambos trastornos, según el también profesor de LUZ tienen implicaciones legales, por lo que se debe ser prudente en el diagnóstico. La sexomnia ha sido usada muchas veces como excusa para defenderse de acusaciones de violación, cuando ocurre en el ámbito familiar, con adultos que agreden a niños o adolescentes.

Carlos Schenck, psiquiatra del Centro de Trastornos del Sueño en Minneapolis, Estados Unidos, considera que el sonambulismo sexual puede ser para quien lo sufre un problema inquietante, molesto, embarazoso y serio.

Placer invisible

Valladares refiere el caso del animador de un campamento vacacional en el Reino Unido, señalado el año pasado de violar a una chica que se emborrachó. Tras unos exámenes neurológicos se comprobó que el hombre estaba realmente dormido cuando abusó de la joven y no recordaba absolutamente nada del suceso. El especialista subraya que precisamente olvido e incredulidad son las dos reacciones ante la sexomnia: Es un trastorno de reciente conocimiento científico hace apenas 10 años, y se resume en que el paciente duerme un sueño no REM, es decir que no sueña y no recuerda nada de lo acontecido. Según las estadísticas, los hombres padecen más de sexomnia que las mujeres 16% de los hombres contra 5% de las mujeres.

Si su descubrimiento es reciente, lo son también las técnicas para el diagnóstico. Por ahora, al paciente se le aplica un electroencefalograma, para descartar cualquier posibilidad de epilepsia. Se impone primero un cuestionario, tanto del paciente como de su pareja. Si en la conversación se desprende que el afectado presenta conductas sexuales sin recordarlas y sin haber consumido drogas y alcohol, que pudieran alterar su comportamiento como los recuerdos, se recurre a una polisonmografía, estudio empleado en la medicina del sueño que detecta parámetros electrofisiológicos como la actividad cerebral y movimientos oculares mientras el paciente duerme, explica.

El funcionamiento del cerebro durante la sexomnia es similar al del sueño común o la de un sonámbulo cuando se levanta y deambula por la casa, lo que en terminología inglesa se conoce como sleepwalking .

A su vez, el examen detecta la presencia de un sueño no REM.

 

El modelo en implosión por Ángel García Banchs

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Tal y como pronosticamos, apenas el precio del petróleo (la oferta de divisas) dejó de crecer a un ritmo superior al de la liquidez en bolívares (al de la demanda de divisas), el modelo petropopulista entró en un proceso de implosión. E implosión significa acá: “acción de romperse hacia dentro con estruendo las paredes de una cavidad cuya presión es inferior a la externa” (Real Academia Española).

29 millones de venezolanos (la presión externa) podrán más que la resistencia de un pequeño grupo interno de comunistas y mafiosos (las paredes de la cavidad), cuya cohesión ha de perderse (romperse) hacia dentro en condiciones de confusión y alboroto (estruendo), por demás, muy pronto.

Por primera vez, post paro petrolero, el chavismo enfrenta una reducción del salario real, que no podrá ser compensada vía transferencias crecientes de renta petrolera. Es decir, por primera vez después de 2002-2003 cae el poder de compra de los hogares, sin que el gobierno pueda hacer algo para compensar dicha caída. De 2003 a 2012, en todos los años en que se produjo una caída del poder de compra de los salarios, el gobierno pudo compensarla vía transferencias y subsidios a los hogares; lo anterior, porque el petróleo subía, y existan reservas y capacidad de endeudamiento en divisas a que apelar.

Pero, en 2013, tal y como hemos pronosticado, las cosas serán distintas, y el modelo hará implosión. Ya el precio del petróleo (la oferta de divisas) no crece, mientras que la liquidez en bolívares (la demanda de dólares) no para de crecer. Al segundo trimestre, el salario real del sector formal de la economía ha caído 21% versus el cuarto trimestre de 1998, ó 7,6% versus el segundo trimestre de 2012; eso sí, con una diferencia respecto a veces anteriores: esta vez el gobierno no podrá transferir renta petrolera creciente a los hogares para compensar dicha caída, porque el precio de petróleo ha dejado de crecer.

La escastanflación (término que he acuñado para referirme a la escasez, con estancamiento e inflación) es lo que depara el futuro cercano preelectoral, y la devaluación del tipo de cambio oficial poco tiempo después. Pero, el problema de fondo es otro mayor (sobre el que yace la razón política de la transición): quien monopolizaba el cuchillo con que se picaba la torta (quien repartía el poder económico entre los factores de poder político del chavismo) murió; y hoy, no sólo la torta es de menor tamaño, sino que, peor aún, existen múltiples cuchillos todos afilados en posición.

Ángel García Banchs

@garciabanchs

Editorial El Comercio: La academia Hugo Chávez

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editorial

La semana pasada una exótica noticia llegó desde Caracas. Nicolás Maduro decretó la creación del Instituto de Altos Estudios del Pensamiento del comandante Hugo Chávez (IAEP), con el fin de profundizar en el análisis de las ideas del difunto líder (y de paso, por supuesto, reescribir la historia de los fracasos del comandante). Aunado a este reconocimiento, este pasado domingo el Foro de São Paulo (organización que reúne a un centenar de partidos de izquierda de América Latina) le rindió un especial homenaje durante una jornada en la que se instó a optar entre “el socialismo” o “la barbarie”.

Sería interesante imaginar los cursos que se podrían enseñar en este flamante instituto dedicado al estudio de los aportes de quien, en palabras de Maduro, fue el presidente “que encarnó a Cristo en esta tierra” como ningún otro.

Un material infaltable en la escuela chavista sería “Seminario sobre la democracia”. Consistiría en el análisis de una serie de casos prácticos tomados de la realidad venezolana. Por ejemplo, cómo usar los programas asistenciales y los medios estatales para ganar elecciones. Asimismo, la forma de impedir el voto en el Congreso a la oposición o incluso la manera correcta de agarrarla a golpes. También se podría estudiar cómo cambiar las leyes para copar el Tribunal Supremo o el mejor camino para perseguir a jueces “desleales”, como a la jueza Afiuni, a quien se encarceló por otorgarle libertad condicional a un opositor. En fin, casos de estudio sobrarían, pues no por nada Venezuela ocupa el último lugar en independencia judicial en el mundo según el Global Competitiveness Report y, de acuerdo con Transparencia Internacional, es el décimo país más corrupto.

Otro curso ciertamente sería “Libertad de expresión”. Bajo la ideología chavista, después de todo, se han cerrado 34 estaciones de radios opositoras y hace poco se logró que cayese el último canal de televisión independiente en el país.

Un curso imprescindible en su currículo también sería “Economía de la inflación y la escasez”. La política monetaria de Chávez, después de todo, ha logrado una inflación anualizada de 24,2%, tasa solo superada por las de Siria e Irán, y que se espera crezca hasta ser la más alta del mundo para fines del año. Además, los controles de precios y la persecución a los inversionistas han destruido la producción a tal punto que la escasez impera en el país llanero. Los venezolanos sufren para conseguir leche, azúcar, medicamentos, papel higiénico y otros productos básicos. Fuera de los supermercados se alquilan bancos para que la gente pueda esperar sentada que estos abran sus puertas, una vez que corre la voz de que finalmente llegaron a ellos los cotizados bienes de primera necesidad. Estas personas a menudo tienen que llevar las compras en sus carteras, pues el país ya no produce suficientes bolsas plásticas. Y hasta las iglesias han tenido que racionar el vino de la eucaristía porque este ni con un milagro alcanza.

El IAEP, por otro lado, seguramente dictará una cátedra llamada “Inversión petrolera”. Y es que este tema fue uno en los que el supuesto ‘Cristo encarnado’ más contribuyó a Venezuela. PDVSA redujo su producción de 3,3 millones de barriles por día en 1998 a 2,25 millones en el 2011 (año en el que dejó de publicar cifras auditadas). Durante el 2012, además, según su propio informe de gestión, esta empresa registró egresos por más de US$144,267 millones cuando sus ingresos fueron de US$63,225 millones.

No estaría de más tampoco que en el IAEP se dicte un curso sobre “Seguridad interna”. En 1998, cuando Chávez llegó al poder, se asesinaron a 4.550 personas y está cifra subió hasta 21.692 en el 2012, según la ONG Observatorio Venezolano de Violencia. Este número, dicho sea de paso, es mayor que la suma de los homicidios en Estados Unidos y los 27 países de la Unión Europea. Según el actual presidente, además, el 90% de los secuestros en Caracas se comete con la complicidad de policías o ex policías.

Igualmente, sería interesante que se dicte una clase de “Teorías de la conspiración”, en la que se enseñaría a inventar creativas hipótesis sobre complots de opositores. Por ejemplo, la que sugirió Chávez cuando anunció que Estados Unidos habría desarrollado una tecnología para inocular el cáncer en líderes latinoamericanos .

No queda duda. Los graduados del IAEP contribuirán a la causa de la revolución bolivariana.

Fuente: El Comercio 

#TrailerFriday 09.08.13

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Aquí lo mejor de la semana:

1. You’re Next

2. Masters Of Sex

3. The Monuments Man

4. CBGB

5.Her

6. American Horror Story: Coven

7. Paranoia

8. Diana

9. Paradise

9. Smash & Grab

10. Enough Said

11. Inequality For All

12. Visitors

13. Derek

14. Devil’s Pass

15. Muppets Most Wanted

@LiveFromMind

Maduro: ¿cumbia o reggaeton? por José Domingo Blanco “Mingo” @mingo_1

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Baile+de+Maduro+se+convierte+en+sensación+en+internet

 

¡Qué culebrón el que estamos presenciando! Definitivamente: una trama arrancada de la ficción y adaptada a la vida misma, un frase muy utilizada en las radionovelas, allá por los años 60-70, y que me permito modificar para describir los días que corren. Ahora resulta que, en vista del bajísimo rating que tiene el reality show que conduce de manera improvisada Maduro –quien, dicho sea de paso, evidencia en cada una de sus apariciones públicas su falta de carisma y liderazgo – se le ocurrió la original idea de lanzar como candidatos a las alcaldías para las próximas elecciones municipales a actores, cantantes y deportistas como, según mi humilde opinión, una medida desesperada para subir los números y sumar unos cuantos “millones y millonas” (sic) de votos, como bien dijo el propio Nicolás.

Es verdad que los ciudadanos de nuestro país podemos aspirar a cargos públicos. La Constitución nos concede ese derecho. Pero, si bien son muchas las cosas que en esta oportunidad llaman mi atención, una de las que debo destacar –y que describe la impunidad con la que se conducen las instituciones del Estado– es esta facultad que tienen los personeros del gobierno para, rápidamente, reubicar sus zonas de residencia ante el CNE, a conveniencia, y poder votar o postularse para municipios de los que no son oriundos ni autóctonos. Me imagino que basta con haber pasado unas vacaciones en la zona para aspirar comandarla.

Entonces, vista así las cosas, y de nuevo insisto, ante la constante pérdida de popularidad de Maduro –para quien las próximas elecciones pudieran ser plebiscitarias (algo así como un sondeo de aceptación de su mandato) – supongo que sus asesores le recomendaron apoyarse en la popularidad de figuras públicas, adeptas al régimen, que aun sin trayectoria política pudieran ser piezas movilizadoras de votantes entre quienes los admiran por sus talentos histriónicos o deportivos. Pero, vamos a estar claros: una cosa es animar un show de dos horas, batear pelotas o cantar reggaeton, y otra muy distinta, administrar un presupuesto para resolver los problemas municipales.

Sin embargo, no es la primera vez que vemos actores o actrices, saltando de la pantalla chica y lanzándose al ruedo electoral. ¿Quién no recuerda a Malula, el famoso personaje de la Radio Rochela, interpretado por Marta Olivo? Su sketch alcanzó tanta popularidad que la catapultó como concejal de la República. Y, ahora que lo pienso, Malula fue una visionaria que, para la época, se adelantó a la filosofía del Socialismo del Siglo XXI que profesan los del régimen, porque ella decía: “Nací en el cerro, me crié en el cerro… pero con qué ganas me mudaría para el car… Caracas Country Club!”.  ¿O acaso no ha sido esta la práctica de los adeptos al chavismo: cambiar de estilo de vida, mudarse, y hasta más allá del Country Club?

Tampoco podemos olvidar a Irene Sáez, quien de reina de belleza pasó a ser dos veces alcaldesa de Chacao, gobernadora de Nueva Esparta e incluso candidata para la presidencia de la República en las mismas elecciones en las que resultó ganador el difunto Presidente. No voy a entrar en detalles de cómo fue su gestión; pero, la exMiss Universo, se alejó de las pasarelas, estudió Ciencias Políticas y cambió la corona por un cargo municipal.

Otra miss, que después fue actriz y luego candidata para la Alcaldía del Municipio Vargas: la bellísima Fabiola Colmenares, quien sigue igual de bella y con las ganas de luchar por La Guaira intactas.  Y si nos vamos aún más atrás, no puedo dejar de mencionar al queridísimo Renny Ottolina, quien fundó un partido político y murió en plena faena de la campaña electoral.

Pero en estos tiempos que corren, en estos del Socialismo del Siglo XXI, en estos de la Revolución, no dudo que pronto la Casa del Artista se transforme en la Casa del PSUV –con el perdón del recordado  Amador Bendayán, quien concibió esta obra con otros fines. Y quizá desde allí presenciemos a María Bolívar cantando “El Cocotero” y “El Moñongo” de Lila Morillo como jingle de su nueva campaña electoral, aprovechando el cierto parecido que se da con la famosa cantante marabina; a Aristóbulo ensayando “miiii liiimooón, miiii limoneeeero; entero me gusta más” y la coreografía con la que acompañará la contagiosa canción de Henry Stephen. A Capriles haciéndole el quite a Winston y animando La Guerra de los Sexos, y a Maduro grabando su primer CD de reggateon. Total,  en este país de locos, ya nada parece imposible…

Este nuevo show que están montando los del régimen para las elecciones del próximo 8 de diciembre, huele a medida desesperada ante la pérdida del histrión mayor, el gran portaaviones de los candidatos del PSUV: Chávez y su dedo. Están volteando la tortilla en un nuevo intento por aferrarse al poder. A todas estas me pregunto: ¿cómo serán los escrutinios del CNE: tipo Cuánto Vale el Show o algo más parecido a lo que hacen los jueces de American Idol?

mingo.blanco@gmail.com

Fuente: El Universal

Hostigamiento y persecución por Gerardo Blyde @gerardoblyde

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Una de las características de los regímenes autoritarios es la imposibilidad de aceptar que alguien piense de manera diferente. Esa persona u organización pasa a convertirse en enemigo y, por tanto, objetivo de guerra. Como la guerra está en la realidad inventada de quienes detentan el poder, se les desarrolla una paranoia mitómana o una mitomanía paranoica, sea la afección mental que ocurra primero. Estos regímenes ven fantasmas por todas partes. Se sienten amenazados perpetuamente. Tienen manía persecutoria. Y desarrollan entonces estrategias según las cuales la mejor defensa es la ofensiva.

Durante el gobierno de Chávez fuimos testigos de innumerables episodios de paranoia en muchos funcionarios oficialistas. La mayoría de esos episodios a la postre se esfumaron en la imposibilidad de certificación. Pero el paranoico sigue siéndolo aunque no pueda comprobar las amenazas. Las obsesiones se convierten en obcecación. Y nada lo saca de sus trece. A eso hay que sumar que se produce un fenómeno que en política de masas se denomina “la mentira conveniente”, decir algo que bien se sabe que no es verdad pero que se presume puede rendir beneficios. Los autoritarios inventan mentiras, las repiten miles de veces -hasta el punto de creérsela- y sobre ella desarrollan un guión que les permite victimizarse y a la vez lucir como valientes y poderosos.

Dentro de la estrategia autoritaria, cualquiera puede ser un enemigo. Así, hay que hostigarlo, perseguirlo, invalidarlo, inutilizarlo y, de ser posible, enrejarlo. En una situación como la que se vive en Venezuela, donde la mitad de la población es opositora al gobierno, pues todos esos millones pueden teóricamente ser peligrosos y por ende están bajo sospecha.

El gobierno autoritario mueve los hilos de la justicia a su antojo. Y el fin justifica los medios. Encarcelar a un opositor -considerándolo enemigo y traidor a la patria- es un logro. Si para ello hay que recurrir a transas y falsedades, sea pues. Y aun a riesgo de perder algo de popularidad temporalmente, al que se consiguió poner preso, hay que dejarlo preso a como dé lugar. Y si algún sospechoso puede ser encarcelado, vale cualquier treta o ardid. Dentro de este esquema de pensamiento y acción, los derechos humanos no existen y nadie, ni siquiera los organismos internacionales con los cuales se ha suscrito acuerdos, tiene derecho alguno a pretender opinar y mucho menos intervenir. Pomposamente se recurre al argumento de la soberanía nacional para cometer salvajes atropellos y violaciones.

En Venezuela, la lista de presos, procesados, hostigados y silenciados por razones políticas llena páginas y páginas. Son las páginas de la vergüenza. Algunos cumplen condenas inmorales, en condiciones infrahumanas, incluso padeciendo enfermedades graves que les dan derecho a medidas humanitarias. Otros viven el infierno de la vejación constate. Muchos han sido asfixiados económicamente y obligados a arrodillarse. Miles han optado por el exilio. Otros tantos han sido sofocados hasta el silencio. Todos son objeto de hostigamiento, de malos tratos, de la acción de un gobierno que cooptó a las instituciones del Estado y ha convertido a nuestra Venezuela en una nación plagada de miedos, en una gigantesca prisión.

Dirá el lector que todo lo que escribimos en esta columna es bien sabido. Se preguntará para qué repetirlo y si el redactor piensa proponer algo que pueda ayudar a solventar esta penosa situación.

Todos los días, miles de venezolanos decentes nos devanamos los sesos pensando en qué hacer por poner coto a esta injusticia. Los abogados, que bien sabemos que el sistema de administración de justicia sufre gangrena, insistimos en acudir a la justicia. Los tribunales están repletos de denuncias que hacemos. Esa denuncias no reciben respuesta de las instituciones. Son ignoradas con vileza. Pero son expedientes que se van apilando sobre las espaldas de esos funcionarios que están todos los días violando las leyes y cometiendo delitos. Sobre esos miles de funcionarios y en especial sobre sus jefes caerá tarde o temprano el peso de la verdadera justicia.

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos no descansan. Día tras día elevan sus voces de protesta, producen informes, se comunican con sus pares nacionales e internacionales. Los perseguidos no están solos. Abandonarlos a su terrible suerte sería el peor delito y pecado que podríamos cometer. Pero necesitamos a los ciudadanos sumándose a la causa de una Venezuela decente. Cada vez que callamos, cada vez que dejamos las cosas así, gana el autoritarismo. En alguna parte escuché que los buenos no podemos descansar porque los malos nunca lo hacen.

gblyde@gmail.com

Denuncia y exige justicia por Marino Alvarado

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LadyJustice

 

Las violaciones a los derechos humanos en el pasado tuvieron un gran aliado: La invisibilidad.

Las dictaduras que azotaron el continente podían cometer sus tropelías impunes porque tenían la posibilidad de controlar todos los mecanismos para que estas no se conocieran.

Gracias a los avances de las tecnologías de comunicación y al fortalecimiento del Sistema Internacional de Protección afortunadamente, cada vez esto es más difícil.

El desarrollo de dispositivos personalizados digitales y la creciente redificación de los flujos informativos, cualquier persona tiene hoy la posibilidad de dar a conocer al mundo una violación a los derechos humanos.

De la misma manera, el monitoreo que realizan las instancias internacionales permite llamar la atención a nivel global sobre las graves violaciones que puedan estar ocurriendo en un determinado país.

Difundir por los medios de comunicación y las redes sociales los hechos favorece la lucha contra la impunidad .Y es fundamental formalizar la denuncia ante el Ministerio Publico y la Defensoria del Pueblo

El Estado está en la obligación de investigar y sancionar a los responsables de las violaciones para que no exista impunidad.

Tiene igualmente  la obligación de adoptar medidas adecuadas que garanticen que tales prácticas no se repitan y dependiendo de cada caso particular indemnizar a las víctimas y sus familiares.

Si el Estado favorece la impunidad esa misma conducta se constituye en una violación a un derecho humano, al no garantizar el derecho a la justicia.

Si somos víctimas, familiares de víctimas o testigos de una violación a un derecho humano estamos en la obligación de denunciarlo.

Mucha gente se inhibe de hacerlo por escepticismo sobre los órganos de investigación o administración de justicia. O por miedo.

Pero si una violación a los derechos humanos no se conoce, socialmente no existe.

Esto es precisamente lo que desean los violadores: disfrutar de la impunidad porque ello les permite continuar atentando contra la dignidad de las personas, por lo que el silencio es el mayor cómplice para ello.

Además del objetivo de conseguir justicia y revertir la violación, la denuncia cataliza otras consecuencias: Impide el olvido alertando sobre futuras violaciones similares realizadas por los mismos funcionarios; Genera conciencia y solidaridad y, aunque suene extraño, significa en sí mismo un mecanismo simbólico de reparación al elevar la autoestima de los denunciantes, promoviendo nuevos liderazgos sociales movilizadores de otros y otras.

Para realizar el proceso de denuncia es importante tener a la mano la mayor cantidad de datos que puedan sustentarla: Nombre, edad y ocupación de los afectados; Descripción del atacante e institución a la que pertenece; Narración y circunstancia de los hechos; Testigos y pruebas, entre otros.

Con el tiempo muchos detalles tienden a olvidarse, por lo que siempre es recomendable que los denunciantes escriban en un primer momento su propio relato de los hechos.

Difundir por los medios de comunicación y las redes sociales los hechos favorece la lucha contra la impunidad .Y es fundamental formalizar la denuncia ante el Ministerio Publico y la Defensoria del Pueblo.

Fuente: Derechos.org