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Tenacidad en la adversidad por Eddie Ramírez

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La tenacidad en la adversidad es una característica que no está generalizada en nuestro medio. Al primer contratiempo tenemos la tendencia a “tirar la toalla” o echarle la culpa a otros. Así, muchos de buena fe dicen “ya no marcho más porque eso no conduce a nada”, “no vuelvo a votar porque nos roban las elecciones”, “el régimen se mantiene por culpa de la MUD”. También hay quienes son indolentes ante las injusticias, no importándoles si hay presos políticos, exiliados o discriminaciones de cualquier índole.

En Venezuela hemos tenido dictaduras feroces como las de Juan Vicente Gómez y la de Pérez Jiménez, así como democracias imperfectas en donde también se han violado los derechos humanos y, últimamente, un régimen totalitario adaptado al siglo XXI que no solo encarcela y exilia, sino que controla todos los poderes del Estado y pretende eliminar a gran parte del sector privado. Afortunadamente, en todos estos lamentables episodios algunos hombres y mujeres han enfrentado valientemente los atropellos. Ruíz Pineda, Pinto Salinas, Droz Blanco y otros cientos cuando Pérez Jiménez.

La mujer venezolana siempre ha estado presente en estas luchas. En la penúltima dictadura aguerridas activistas como Clarisa Sanoja e Isabel Carmona. En tiempos del neototalitarismo rojo Maritza Ron y Evangelina Carrizo dieron su vida por protestar las trampas electorales. Estrella Castellanos, Malvina Pesate, Elinor Montes y Afiuni sufrieron agresiones físicas. Otras distinguidas damas pagan con el exilio su enfrentamiento al régimen.

Juan Carlos Sánchez y López Castillo fueron asesinados, al igual que 19 ciudadanos el 11 de abril 2002. La cárcel fue el precio que pagaron numerosos venezolanos por disentir del régimen y suman cientos los exiliados, entre ellos mis compañeros Horacio Medina, Juan Fernández, Lino Carrillo, Edgar Paredes, Juan Santana y Edgar Quijano. Esto demuestra que esta es una sociedad indoblegable ante los autoritarismos. Ciertamente a veces la vida parece transcurrir normalmente, como se aprecia en el excelente documental “Tiempos de dictadura” de Carlos Oteyza, pero a la par de muchos indolentes hay otros que no se rinden.

Estos reflexiones vienen a mi mente con motivo de cumplirse ayer cien años del nacimiento del coronel Edito Ramírez, quien salió al exilio dorado en 1946 por manifestar su desacuerdo con el sectarismo gubernamental, estuvo exiliado y fue objeto de dos intentos de asesinato en el exterior durante la dictadura de Pérez Jiménez y pasó cinco años presos en el gobierno de Betancourt. Siempre tenaz en la adversidad e inconforme ante la injusticia. Como humano mi padre cometió errores, pero en su vida pública actuó con total desprendimiento sacrificando su bienestar personal, siempre se opuso a las arbitrariedades de los gobiernos y pasó sus últimos años batallando en contra de las dificultades de la agricultura venezolana. Nos sentimos orgullosos de su legado.

Como en botica: La “investigación” de la tragedia de Amuay por Pdvsa tiene carácter incestuosa y no desmiente el informe técnico presentado por calificados expertos de COENER. Los saboteadores son quienes no mantienen las instalaciones.

¡No más prisioneros políticos, ni exiliados!

Fuera de la Corte IDH, los derechos persisten por Marco A. Ponce y Mikel las Heras

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El gobierno quiere imponer una nueva visión de los derechos humanos, a su conveniencia

Poder Ejecutivo, Poder Judicial y del Poder Moral hacen la vista gorda de los preceptos constitucionales

El pasado martes se consumó el tan anunciado retiro de Venezuela de la jurisdicción de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte-IDH). Desde el 2002 el gobierno se enfrascó en una guerra innecesaria contra el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, descalificando y atacando los planteamientos de la Comisión y desconociendo las sentencias de la Corte.

Este hecho no es contradictorio con el comportamiento de quienes rigen los destinos del país. Desde hace bastante tiempo vivimos un progresivo debilitamiento de la institucionalidad democrática, impulsado por un modelo que, a juzgar por acciones como ésta que analizamos hoy, no es nada novedoso y que busca el control absoluto de la sociedad. Las observaciones y actuaciones internacionales parecen molestar y sobre todo, parecen sobrar, tomando en cuenta que se quiere imponer una visión propia de los derechos humanos.

Desde la revolución se trata de promover un nuevo paradigma en derechos humanos que denominan “visión crítica de los derechos humanos”, donde las responsabilidades del Estado y sus instituciones son transferidas, supuestamente, al ciudadano común y la han complementado con una serie de normas y leyes que han incidido de manera determinante en la política sistemática de criminalización de quienes piensan distinto y lo hacen público.

Bajo este esquema no es de extrañar que el gobierno de Venezuela rechace cualquier observación y critica de organismos internacionales y nacionales. Por ahora, no se ha peleado con las Naciones Unidas, pero cuando sus relatores empiecen a hacer más señalamientos sobre violaciones de derechos humanos en el país, cambiaran las cosas. No es necesaria una bola de cristal, solo hay que ver cuál ha sido el patrón de conducta de la política internacional venezolana.

Lo que más preocupa de esta política promovida y aplicada por el ejecutivo, es que se deja a un lado a las víctimas de violaciones de derechos humanos, que en definitiva son las que están buscando ventanas y puertas abiertas para luchar contra la impunidad, y se desprotege al ciudadano común frente a futuras violaciones y abusos en contra de sus derechos.

La Corte Interamericana de Derechos Humanos ha sido un pilar fundamental para luchar contra la impunidad en nuestra región. Sin ir muy lejos, fue la Corte quien brindó una luz de justicia a los familiares y víctimas del Caracazo, en 1989, después de que el sistema de justicia venezolano de la época desconoció la responsabilidad del Estado por los centenares de venezolanos que fueron asesinados durante las protestas, los abusos en los allanamientos ilegales, etc. O en el caso de la masacre de El Amparo ocurrida en 1988, cuando catorce pescadores fueron masacrados por efectivos del Comando Específico “José Antonio Páez” (CEJAP).

Los derechos a la protesta y a la huelga

Venezuela atraviesa tiempos de crisis económica, social y política. Son los ingredientes que alimentan la protesta de los ciudadanos en la calle y las huelgas de trabajadores. Protestas y paros, por cierto, consagrados como derechos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela que dice:

Artículo 68.Los ciudadanos y ciudadanas tienen derecho a manifestar, pacíficamente y sin armas, sin otros requisitos que los que establezca la ley.

Se prohíbe el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas. La ley regulará la actuación de los cuerpos policiales y de seguridad en el control del orden público.

Artículo 97.Todos los trabajadores y trabajadoras del sector público y del privado tienen derecho a la huelga, dentro de las condiciones que establezca la ley.

Vemos en la Constitución cómo, sin necesidad de interpretaciones, los ciudadanos pueden ejercer ese tipo de acciones dentro de los parámetros legales.

Sin embargo, diferentes instancias del Poder Ejecutivo, Poder Judicial y del Poder Moral hacen la vista gorda de estos preceptos constitucionales a la hora de reprimir protestas, someter a proceso judicial a quien protestan o hacen huelga, intervenir militarmente en conflictos laborales, etc. Los ciudadanos, al no respetar el gobierno la Constitución que les garantiza derechos, quedan indefensos.

Cuando los órganos de justicia nacionales no hacen su trabajo, la opción que le queda a las víctimas es acudir a los órganos internacionales, aspecto que, por cierto, también está garantizado en la Constitución:

Artículo 31.Toda persona tiene derecho, en los términos establecidos por los tratados, pactos y convenciones sobre derechos humanos ratificados por la República, a dirigir peticiones o quejas ante los órganos internacionales creados para tales fines, con el objeto de solicitar el amparo a sus derechos humanos.

El Estado adoptará, conforme a procedimientos establecidos en esta Constitución y la ley, las medidas que sean necesarias para dar cumplimiento a las decisiones emanadas de los órganos internacionales previstos en este artículo.

La intransigencia del gobierno ha quedado expuesta una vez más. Mientras el mundo avanza en el reconocimiento y fortalecimiento de instrumentos y espacios legales para brindar dignidad a los seres humanos, en Venezuela vemos un claro retroceso.

ConflictoVe Fuente: TalCual, 16 de septiembre de 2013, pág 6

A ponernos serios por María Elena Arcia Paschen

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No es para nada una novedad señalar lo grave de la situación económica y social que vivimos los venezolano y que hace que cada día esté repleto de constantes actos heroicos de supervivencia, desde obtener los productos de la dieta diaria y aseo personal que el pasado constituían una actividad rutinaria, pasando por asistir a un servicio de salud, obtener algún documento oficial, hasta lograr regresar al hogar sano y salvo.

Esto obviamente está generando en la mayoría de la población una enorme frustración e irritabilidad producto de la zozobra permanente.

Resultaba casi imposible imaginar hace apenas 15 años, que nos encontraríamos en una situación como la actual cuando teníamos un país, si es verdad, con muchas deficiencias corregibles, que nos permitía progresar producto de nuestro esfuerzo y de las oportunidades que brindaba, hoy en día casi inexistentes.

La dramática situación económica producto de las erradas y suicidas políticas implementadas nos han colocado como país en el limbo. Los trabajadores se encuentran desmotivados producto  de los bajos salarios y la falta de oportunidades; los empleadores tienen severas limitaciones de toda índole para producir lo que se traduce en la imposibilidad de generar mejores condiciones económicas para su entorno (empleados, proveedores, clientes), la corrupción ha minado todas las esferas de nuestra vida diaria,  todo lo cual genera mucho malestar resultado de la evidente disminución de la calidad de la vida y de la lamentable pérdida de valores.

Es impostergable que el actual Gobierno, legítimo o no, eso en este momento es irrelevante, tome las decisiones tendientes a corregir los errores y estamos muy conscientes de las consecuencias que en el corto plazo se podrían generar en la población mayoritariamente de escasos recursos. El temor está en los costos políticos, pero es el momento de los hombres serios y valientes.

Debemos apelar a la racionalidad sobre las pasiones y conductas instintivas que ya por básicas y repetitivas están dejando de ser “atractivas” para la gran mayoría de venezolanos que ven como día a día se deteriora su calidad de vida y se alejan las esperanzas sobre un futuro mejor. Si en algún momento fueron creíbles y hasta simpáticas ya dejaron de serlo por lo que señores, es hora de ponernos serios.

Ni la convocatoria a una Asamblea Constituyente ni la aprobación de una Ley Habilitante, van a resolver los problemas que nos aquejan; son las acciones concretas y con efectos prácticos en el quehacer diario las que permitirán generar un clima de concordia que nos aleje del pesimismo y nos estimule a trabajar para el progreso.

Estamos cansados de los alusiones a guerras que no existen sino en las mentes de quienes las mencionan y en sus propias acciones, de sabotajes, de cruzadas, imperios y otras frases similares que sólo escurren el bulto de las inmensas responsabilidades que el rol de gobierno exije y que supone el coraje necesario para rectificar errores y aplicar medidas oportunas indispensables.

El mundo es de los hombres y mujeres valientes que conociendo sus capacidades y limitaciones asumen las responsabilidades que el momento histórico les atribuye. Si no contamos con el coraje suficiente -el miedo es libre-, demos un paso atrás para que sean otros quienes con determinación y sin temor asuman las riendas en esta compleja situación para salir del oscurantismo y reconstruir la sociedad sobre bases más decentes y más justas que las que están provocando esta barbarie. Somos muchos los que estamos dispuestos a asumir el compromiso.

@malarcia

Semana: ¡Popeye sale de la cárcel!

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INFORME ESPECIAL El único sobreviviente de los grandes sicarios de Escobar queda en libertad esta semana.

 

SEMANA: ¿Cuántos años pasó en la cárcel?

Popeye: Veintitrés.

SEMANA: ¿Y qué siente de salir libre?

P.: Mire. Yo soy creyente. Yo siempre he creído que el destino de uno está en las manos de Dios. Así que entiendo los problemas que me esperan en la libertad, pero sé que nada depende de mí, sino de él.

 

SEMANA: Ya que habla de los peligros que le esperan en la libertad, ¿cuántas personas ha matado usted?

P.: Yo personalmente creo que alrededor de 300. Pero he participado y coordinado alrededor de 3.000 muertes.

 

SEMANA: ¿Y eso le parece normal?

P.: En este momento no. Pero cuando lo hacía sí. Yo sentía que estaba en una guerra justa contra la extradición y que en esa guerra todo se justificaba. Ahora veo las cosas dentro de otra perspectiva y me parece increíble lo que hice y lo que ha sido mi vida.

 

SEMANA: Hablemos de los protagonistas de la violencia que usted conoció. Comencemos por Pablo Escobar.

P.: Pablo Escobar era un genio, tal vez un genio del mal, pero en todo caso un genio. Tenía una mente privilegiada y un detector de mentiras en el cerebro. Si usted decía algo que no era verdad, inmediatamente lo captaba. Y eso podía costarle a uno la vida. Inspiraba una lealtad infinita en todos los que creíamos en él. Yo llegué a creer que era inmortal. El día más triste de mi vida fue el día que lo mataron.

 

SEMANA: ¿Escobar era un asesino?

P.: No, él no era un asesino. Yo creo que él no mató a más de 20 personas en toda su vida. Él ante todo era un líder, un organizador de bandidos y un gran secuestrador.

 

SEMANA: Pero usted sí mató a muchas personas por órdenes de él. Hablemos de algunas. ¿Cómo fue cuando él dio la orden de asesinar policías en Medellín a 2 millones por cabeza?

P.: Eso fue una reacción cuando la Policía le mató a su cuñado, Mario Henao. Él y Gustavo Gaviria habían sido los verdaderos fundadores del cartel de Medellín. Fueron los primeros en importar la pasta y en organizar la exportación. Era muy cercano a él y era el hermano de su esposa María Victoria.

 

SEMANA: ¿Y qué pasó?

P.: Pues una vez estábamos en una finca en Monte Loro. El patrón tenía sus aberraciones y le gustaba mucho el lesbianismo. Había organizado una sesión con el equipo de básquetbol femenino departamental y estábamos en eso cuando llegaron los helicópteros artillados de la Policía y empezaron a disparar. El patrón, siempre tranquilo, dijo calmadamente: “Nos vamos”. Jorge Luis Ochoa también arrancó. Pero Mario dijo: “Yo quiero correr fresco, me voy a echar un duchazo”. Se metió en la ducha y el techo era de zinc y lo acribillaron desde arriba.

 

SEMANA: ¿Y qué tiene eso que ver con los policías?

P.: Que el patrón quería tanto a Mario que se derrumbó cuando se enteró de la muerte. Al otro día nos citó y nos dijo: “Vamos a matar policías. Eso es mas útil que matar jueces porque finalmente son ellos los que nos llevan donde los jueces”. Y nos dio la tarifa: 2 millones por policía, tres por sargento, diez por teniente, 30 por mayor, 50 por coronel y 100 por general.

 

SEMANA: ¿Y usted a cuántos mató?

P.: Yo directamente a unos 25. Pero yo dirigía casi todos los operativos y yo creo que en total matamos unos 540.

 

SEMANA: ¿Usted es consciente de que las personas que lean esto van a creer que usted es un psicópata?

P.: Le respondo lo que le dije hace un momento. Hoy eso me parece una barbaridad. Pero cuando uno está en medio de una guerra, esas cosas le parecen justificadas.

 

SEMANA: En la serie de Pablo Escobar hay un capítulo en que él le ordena matar a su novia. ¿Eso fue verdad?

P.: Es uno de los episodios más dolorosos de mi vida. Ella se llamaba Wendy Chavarriaga. Era una mujer muy hermosa, podía ser una reina de belleza. Ella había sido novia del patrón, pero quedó embarazada y para él la familia era sagrada. Un hijo fuera del matrimonio era impensable. Entonces la hizo abortar a la fuerza y a partir de ese momento ella decidió vengarse. Como yo la había conocido, nos encontramos una vez en una discoteca, comenzamos a salir y nos enamoramos. Como al patrón había que informarlo de todo, le pedí permiso para ennoviarme con ella, me lo dio, pero me dijo que tuviera cuidado.

 

SEMANA: Entonces, ¿por qué la mató?

P.: Resulta que ella en su obsesión de vengarse del patrón por haberle hecho perder el niño se volvió informante del bloque de búsqueda. Y el patrón, que tenía su servicio de inteligencia por todas partes, llegó a grabarle una conversación en la cual ella estaba hablando con un tipo que tenía contactos con la DEA. El patrón me llamó, me puso el casete y me dio la orden. “Popeye, vaya y mátela”. Como las órdenes no se discutían, me tocó. Usted no sabe lo que es matar a una persona a la cual uno adora.

 

SEMANA: Pero usted también tuvo que participar en asesinatos de amigos suyos. ¿Cómo fue el episodio de los Galeano y los Moncada?

P.: Cuando estábamos en la cárcel de La Catedral se había establecido un acuerdo. El patrón pagaba cárcel para que todos los otros pudieran traquetear, siempre y cuando le pagaran a él una cuota fija mensual de lo que daba el negocio. Los jefes del cartel de Medellín cuando estábamos en la cárcel eran Quico Moncada y Fernando Galeano. Y el compromiso es que tenían que girarle al patrón 500.000 dólares mensuales. El problema es que se les subió el poder a la cabeza y una vez mandaron un cheque de 50 millones de pesos.

El patrón dijo: “Popeye, devuelva ese cheque, yo no estoy pa’ recibir limosnas”. Y por esos días accidentalmente aparecieron en una caleta de Moncada 23 millones de dólares. Los encontró el Titi y se los llevó al patrón. Al ver él que le estaban poniendo conejo con millones de dólares y que solo le estaban girando 50 millones de pesos al mes, tomó la decisión: hay que ejecutarlos.

 

SEMANA: Pero esa fue la masacre que obligó al gobierno a tratar de sacarlos de La Catedral.

P.: Sí, eso fue muy duro. El patrón los citó a La Catedral, pero como habían sido los compañeros de lucha de toda la vida, no se atrevió a ponerles la cara. La sentencia de muerte se las comunicó Roberto, su hermano. Y las órdenes de matarlos nos las dieron a mí y a Otto.

 

SEMANA: ¿Y usted qué tan amigo era de ellos?

P.: Más amigos no podían ser. Para que usted se dé cuenta, un día Quico Moncada me dijo: “Pope, en el doblemuro de este apartamento hay 15 millones de dólares. Si algo me llega a pasar a mí, esa plata es tuya”.

 

SEMANA: ¿Y a usted le tocó matarlo?

P.: Sí, yo maté a Quico y Otto mató a Fernando. En el mundo de los bandidos las órdenes no se discuten. Uno se aprieta el corazón, hace lo que le dicen y sigue pa’ delante.

 

SEMANA: ¿Y cómo reaccionó Quico Moncada cuando vio que lo iba a ejecutar su mejor amigo?

P.: En el mundo nuestro uno siempre está listo para esas cosas. Cuando uno es bandido, la muerte le puede llegar en cualquier momento. Uno tiene una preparación para eso diferente que el resto de la gente. Yo esposé a Quico y lo bajé al sótano. Él era muy varón y lo único que me dijo era que si podía leerle algunos salmos de la Biblia antes de disparar. Conseguí la Biblia y le leí todo lo que me pidió y después de eso le metí un tiro.

 

SEMANA: ¿Y qué tan cierta es la leyenda de que después de eso los quemaron vivos o se los dieron de comer a los perros?

P.: Eso es mentira. Nosotros somos sicarios profesionales, no caníbales. La verdad es que hicimos una hoguera enorme para quemar los cadáveres. Eso duró toda la noche y se veía desde Medellín. Quemar cadáveres toma mucho tiempo y después de toda la noche quedaban algunos restos. Esos los picamos con una maceta y los echamos en ácido. No quedó nada.

 

SEMANA: Pero hubo mucho más de dos muertos en ese episodio.

P.: Es que mientras matábamos a Quico y a Fernando en La Catedral, el patrón dio la orden de matar a los hermanos de ellos que estaban por fuera. Entonces el Arete, el Chopo y unos muchachos nuestros los citaron en diferentes partes de la ciudad y mientras matábamos a los que teníamos en la cárcel, ellos mataban a los de fuera. El que se nos escapó fue don Berna, que era el jefe de escoltas de Galeano.

 

SEMANA: Se ve que la vida costaba poco en ese mundo, era muy fácil morir o que les ordenaran a ustedes matar a alguien.

P.: Era mas fácil de lo que usted cree. Por ejemplo, al doctor Guillermo Cano el patrón mandó matarlo cuando leyó un titular en El Espectador que decía: “Se les aguó la fiesta a los mafiosos”. Acababan de reestablecer la extradición y eso fue exactamente lo que sentíamos. Cuando leyó esa frase, ahí mismo dio la orden.

SEMANA: Ya que hablamos de eso, hay asesinatos del cartel de Medellín que siguen en el misterio.

P.: Para nosotros en la guerra todo tenía una justificación. Por ejemplo, al periodista Jorge Enrique Pulido el patrón mandó matarlo solamente porque entrevistó en televisión a la mamá de Rodrigo Lara. Al jefe de la Policía de Medellín, el coronel Valdemar Franklin Quintero, solamente porque paró en un retén a su esposa María Victoria y a su hija Manuela, y retuvo a la niña dos horas. Al exgobernador de Antioquia Antonio Roldán Betancourt lo habíamos matado unos días antes por accidente. Él tenía un Mercedes Blanco igual al del coronel Franklin Quintero. Cuando pasó frente a nosotros por equivocación lo volamos. En esa época todos los días había un muerto.

SEMANA: El primer magnicidio que el cartel cometió fue el de Rodrigo Lara. ¿No pensaron que eso iba a cambiar para siempre sus vidas? 

P.: Es que el ministro Lara le montó al patrón el debate para quitarle la inmunidad parlamentaria. Él era un gran orador y el patrón era corto de expresión y se sintió humillado y derrotado en ese debate. Como Lara había denunciado ante el mundo entero a Pablo Escobar como narcotraficante y estaba decidido a acabarlo, el patrón decidió adelantársele.

 

SEMANA: A Lara lo reemplazó Enrique Parejo González y también atentaron contra él en Budapest. ¿Cómo hicieron para entrar a la cortina de hierro?

P.: Cuando al patrón se le metía algo en la cabeza, no tenía fronteras. Él consiguió un profesor universitario de izquierda en Colombia, cuyo nombre no les voy a dar. Le ofreció 500.000 dólares por matar a Parejo, que estaba de embajador en Hungría, porque había firmado extradiciones. El hombre al que se le encargó esa vuelta nunca había disparado una pistola, pero aceptó el encargo.

Le metimos la pistola desde Madrid encaletada en un carro, pero como no tenía puntería, le disparó varias veces, y aunque lo hirió, no lo mató. Cuando regresó a Colombia para cobrar su plata, el patrón le dijo: “Los muertos que vos matáis gozan de cabal salud”. Y como Parejo estaba vivo, le pagó solo 200.000 dólares.

 

SEMANA: Y ¿por qué mataron a Enrique Low Murtra una semana antes de la eliminación de la extradición en la Constituyente?

P.: Ese es el asesinato más arriesgado que hizo el cartel de Medellín en toda su historia. Teníamos cuadrada la votación en la Constituyente para prohibir la extradición en la nueva Constitución. Habíamos sobornado a un poco de constituyentes y muchos otros estaban de acuerdo aunque no nos habían recibido la plata. Pero faltando unos pocos días le dijeron al patrón que Low Murtra estaba dando clases en la Universidad de La Salle y para él, todo el que había firmado una extradición, tenía que morir.

Low Murtra era un hombre sencillo y no tenía ni escolta, ni carro y tomaba taxi. Asesinarlo era una locura porque podía presentarse una reacción nacional que cambiara la votación contra la extradición. Pero él era un duro y calculaba sus riesgos y, una vez tomada una decisión, no le temblaba la mano. Mandó a un muchacho a asesinarlo en una moto y luego, para que no quedaran testigos, dio la orden de matar al muchacho y enterrarlo con moto y todo.

Apenas explotó la noticia, llegó Alberto Villamizar escandalizado gritando: “Pablo, por Dios, estás loco. Cómo se te ocurrió matar a Low Murtra”. Villamizar había sido el negociador, pues teníamos secuestrada a su señora Maruja Pachón y a Francisco Santos, y él había contribuido a la liberación y a crear un ambiente a favor de la eliminación de la extradición. Cuando le reclamó al patrón, este se hizo el indignado y le dijo: “Usted a mí me respeta, doctor Villamizar. Yo no he mandado matar a nadie. Low Murtra firmó extradiciones y cualquier familiar de uno de los extraditados pudo haber ordenado ese asesinato con solo 20 millones de pesos. A mí no me va a echar usted ese muerto”. Villamizar le creyó y la votación prosiguió sin mayores obstáculos.

SEMANA: ¿Por qué volaron el avión de Avianca?

P.: Porque teníamos información de que ahí iba a volar César Gaviria, que era candidato a la Presidencia en ese momento en reemplazo de Galán. A Galán lo matamos porque vimos que iba a llegar a la Presidencia y nos iba a extraditar. Nos preocupaba que a Gaviria le diera por lo mismo.

 

SEMANA: Hablemos de la toma del Palacio de Justicia por el M-19. ¿Cómo participaron ustedes?

P.: Ya que habla del M-19 quiero aclarar algunas cosas. Cuando ese movimiento secuestró a Martha Nieves, la hermana de los Ochoa, nosotros inmediatamente secuestramos a varias cabezas, los apretamos y tuvieron que liberarla. El patrón, una vez que los derrotó, les cogió respeto y de ahí en adelante hubo una relación muy estrecha con Iván Marino Ospina y cordial con Carlos Pizarro.

Nosotros les dimos 2 millones de dólares para financiar la toma para que nos quemaran los expedientes. Eso pasó, pero lo que quiero aclarar es que todos los asesinatos que se le atribuyen al patrón son verdad, menos los de la izquierda. Él no tuvo nada que ver con la muerte de Pizarro. A él lo mató Carlos Castaño con la colaboración del DAS. Tampoco tuvo que ver con la muerte de Jaime Pardo Leal y Bernardo Jaramillo. Eso fue una alianza de la extrema derecha y el Mexicano.

SEMANA: ¿Cómo fue lo de la extradición de Lehder? 

P.: Carlos Lehder, que era aliado nuestro, se enloqueció con la política y le dio paludismo cerebral. Creyó que iba a ser presidente y empezó a decir boberías por todas partes. Un día estábamos en una rumba en la hacienda Nápoles con unas prostitutas y él era el que guardaba la cocaína en su alcoba. En esa periquera estaba encerrado con su pareja, cuando uno de nuestros muchachos le golpeó en la puerta para pedirle un poco de coca.

Lehder le abrió con un revólver y ahí mismo le pegó un tiro en la frente. Se armó un gran revuelo y cuando el patrón vio eso, decidió cortar por lo sano. Tenía que escoger entre matar a Lehder o entregárselo a las autoridades. Como la Policía, que estaba con nosotros, nos decía que la estaban presionando por no dar resultados, se decidió entregar a Lehder como trofeo. Yo y el Chopo lo llevamos en moto a una finca en Guarne e inmediatamente después le contamos a la Policía dónde estaba.

 

SEMANA: Cuéntenos cómo fue lo de La Catedral. ¿Cómo se construyó esa cárcel?

P.: Cuando negociábamos con el gobierno los decretos para nuestra entrega, en un momento dado nos dijeron que teníamos que ser recluidos en la cárcel de Itagüí como los Ochoa. El patrón dijo que él tenía demasiados enemigos y problemas de seguridad diferentes a los de todo el mundo.

Inicialmente no le aceptaron ese argumento y tomó la decisión de ejecutar a Pacho Santos. Cuando eso se filtró, se volvieron más flexibles y, como a él lo quería todo el mundo en Envigado y los políticos de allá eran nuestros, compró los terrenos donde se construyó la cárcel y la mandó diseñar él mismo. Nos reuníamos con los ingenieros y los arquitectos y sobre los planos les decíamos cómo tenía que ser la distribución, dónde tenían que estar cada una de nuestras celdas, etcétera.

 

SEMANA: ¿Y ustedes enterraron armas ahí cuando estaban construyendo la cárcel?

P.: No era necesario. Pues como todos los guardias eran nuestros, porque tenían que ser de Envigado, las armas de ellos eran las nuestras. Era una situación ideal para reconstruir el cartel de Medellín. Un anillo del Ejército nos protegía y los guardias dentro de la cárcel eran nuestros.

 

SEMANA: Pero entonces Pacho Santos se salvó de milagro.

P.: Sí, pero el patrón decidió ejecutar a Marina Montoya, la hermana del secretario general de la Presidencia, don Germán Montoya. Durante la negociación para liberar a su hijo que teníamos secuestrado, se había llegado a un acuerdo para iniciar una negociación sobre cómo tratar los problemas jurídicos del cartel de Medellín. El patrón sintió que le estaban dando largas a ese asunto y cambió la decisión de Pacho por la de Marina.

SEMANA: ¿Y cómo se escaparon de La Catedral?

P.: Cuando mandamos a hacer la cárcel habíamos dejado en un muro unos ladrillos con yeso pero sin cemento. De manera que si algún día teníamos que irnos, esos ladrillos los quitaba uno con la mano sin mayor problema y quedaba un hueco. Cuando llegó el Ejército a cambiarnos de cárcel con el viceministro Mendoza y con el director del Inpec, el patrón ordenó retenerlos y engañó a todo el país mientras sacábamos los ladrillos del muro y nos íbamos.

SEMANA: Hay otra leyenda de que a Escobar le gustaban mucho las mujeres, pero que después de que habían estado con él, con frecuencia las mataba para que no pudieran dar información sobre su ubicación.

P.: Eso es mentira. Son inventos que el bloque de búsqueda le metió a Germán Castro Caycedo. Al patrón sí le gustaban mucho las mujeres, pero él era un caballero con ellas. Cuando eran informantes las mataba, pero eso es otra cosa.

 

SEMANA: ¿Quién fundó los Pepes?

P.: Los Pepes lo fundaron Fidel Castaño, Carlos Castaño y don Berna. Después ellos invitaron al cartel de Cali, a Guillo Ángel, a Rodolfo Ospina y a otros.

 

SEMANA: Pero esos habían sido aliados de ustedes.

P.: Sí, pero de los de Cali nos abrimos por problemas con Pacho Herrera. De los Castaño también nos abrimos cuando asesinaron a Pizarro y a Jaramillo. Guillo Ángel, que era de los nuestros aunque no participaba en los asesinatos, no quiso pagar la cuota de dinero que el patrón les exigía a todos los miembros del cartel de Medellín para la guerra. Entonces fue declarado objetivo militar. Y Rodolfo Ospina, que era nieto del expresidente Mariano Ospina Pérez, había sido aliado nuestro, pero nos estaba jugando sucio con la DEA.

SEMANA: Pero ustedes atentaron contra él.

P.: Sí, tratamos de matarlo saliendo de una discoteca y le echamos bala con todos los fierros. Pero ese hombre resultó un superteso para manejar carro y no entiendo cómo se nos pudo escapar. En todo caso, después se entregó a la Fiscalía y a la DEA como testigo contra nosotros. Fuimos a Bogotá a matarlo y como no lo encontramos, matamos a su hermano Mariano, que no tenía nada que ver. Rodolfo quedó libre y creo que hoy está en Estados Unidos como testigo protegido.

 

SEMANA: Usted dijo al comienzo que Escobar más que asesino era secuestrador. ¿Qué quiere decir?

P.: Como estábamos enfrentados simultáneamente al gobierno de Colombia, al de Estados Unidos, al cartel de Cali y a los Castaño, se necesitaba mucha plata para financiar todas esas guerras. Como traquetear se volvía difícil, el patrón decidió que la fuente de financiación iba a ser los secuestros. Secuestramos a nuestra propia gente, a la clase dirigente antioqueña y al que fuera. Llegamos incluso a hacerles seguimiento a la señora de Julio Mario Santo Domingo en Nueva York y a Lina Botero en Bogotá. Pero cuando todo estaba listo, el patrón desactivó esos dos operativos. El riesgo era demasiado grande y él conocía sus límites.

 

SEMANA: Entonces, ¿Escobar no murió rico?

P.: Él murió sin un peso. Tenía edificios, fincas, diamantes y cuadros, pero cero liquidez.

 

SEMANA: Cuéntenos episodios de su vida como criminal que no han sido revelados.

P.: Uy, son tantos. Por ejemplo, yo secuestré personalmente al doctor Andrés Pastrana. Entré a su oficina cuando era candidato a la Alcaldía. Le puse un revolver enfrente y bajé con él las escaleras con el cañón contra su cabeza. Él estuvo valiente y tranquilizó a toda la gente en el edificio que estaba horrorizada. Jaime Garzón, que también estaba ahí, al ver que era un secuestro, pidió que también nos lo lleváramos. Uno de mis hombres le pegó una patada y le dijo que el asunto no era con él. Y sobre ese secuestro hay más cuentos.

 

SEMANA: ¿Como cuáles?

P.: Cuando yo le estaba haciendo el seguimiento al doctor Pastrana, yo no conocía casi Bogotá, pero me fui al norte y entré a un restaurante. Cuál no sería mi sorpresa cuando vi en una de las mesas al doctor Mauricio Gómez, el hijo de Álvaro Gómez. Él no tenía escolta, mientras que Andrés Pastrana tenía varios. Entonces llamé al patrón y le pregunté si cambiábamos de personaje. Él me dijo: “No sea bruto, Pope. A mí solo me sirven los que quieren ser presidentes”.

SEMANA: ¿Y cómo le fue a usted con Pastrana?

P.: La verdad, él estuvo muy controlado mientras creía que éramos un comando del M-19. Lo metí en un baúl de un carro, y el hombre, tranquilo. Después lo metimos en un helicóptero y seguía controlado. Pero él en un momento dado se dio cuenta de que lo estaba engañando. Yo soy muy bruto y él es muy inteligente. Entonces me frenteó y me pidió que le dijera quiénes éramos. Cuando le dije que estaba retenido por orden de Pablo Escobar, se derrumbó. Ahí se le acabaron las fuerzas.

 

SEMANA: ¿Y cómo fue que se salvó?

P.: La tropa estaba peinando la zona y accidentalmente llegaron a él. Él, otra vez en control de la situación, logró que un policía se prestara como voluntario para canjearse por él. Así fue que se nos fue.

SEMANA: Pero ese mismo día ustedes mataron al procurador Carlos Mauro Hoyos.

P.: Sí, yo había encabezado el operativo contra él en la carretera de Las Palmas. En la balacera se había encunetado el carro y el procurador había quedado levemente herido de bala en un pie. Cojeando lo saqué de ahí y llamé al patrón. Él me dijo que como acababa de ser liberado el doctor Pastrana, podíamos perder credibilidad si no actuábamos con energía. Me ordenó hacerle un juicio por traición a la patria, ya que tenía contactos con la DEA, y ejecutarlo. Yo seguí las órdenes, le dije que era su juez y que por traición a la patria estaba sentenciado a muerte. Él protestó indignado y empezó a gritar: “¿Cuándo traicioné a la patria?”. Y ahí lo maté.

 

SEMANA: Pero usted se reunió recientemente con Pastrana y me imagino que intercambiaron opiniones sobre todo esto.

P.: Sí, pero hay un tema que por delicadeza no me atreví a tocar. Fue el relacionado con su suegro, el doctor Eduardo Puyana. Ahí hay un cuento complicado que nunca se ha contado.

 

SEMANA: ¿Ustedes tuvieron que ver en ese asesinato?

P.: Directamente no, pero indirectamente sí. Yo era el jefe del brazo armado del cartel en Bogotá, pero cuando mi foto comenzó a aparecer en la televisión con los carteles de ‘Se busca’, me tocó regresar a Medellín y esconderme. En ese momento, el patrón nombró un nuevo equipo para reemplazarme. Esa gente secuestró al doctor Puyana por cuenta propia en circunstancias que yo no conozco y lo acabaron matando. Cuando el patrón se enteró, se puso furioso, pues él creía que el manejo de los secuestros de la clase alta lo podía dirigir solamente él y que no podía haber ruedas sueltas. Les ordenó a esos muchachos venir a Medellín y al llegar, fueron ejecutados todos.

 

SEMANA: Cada respuesta suya es más macabra que la anterior. Sorprende la tranquilidad con la que usted enfrenta su nueva vida al salir de la cárcel. ¿Qué le gustaría hacer en el futuro?

P.: Me gustaría usar mi experiencia para contribuir en el posconflicto. Lo que yo he vivido no lo ha vivido nadie. Fui sicario de Pablo Escobar. Fui compañero de celda de los peores enemigos de Pablo Escobar. He sido amigo o enemigo de todos los muertos de las guerras recientes de Colombia. Todo eso me da un conocimiento y unas experiencias que creo se pueden canalizar hacia algo constructivo. Quiero enseñarles a los jóvenes de Colombia que no tienen por qué vender sus vidas por un Mercedes-Benz o por los cucos de una reina de belleza, como hice yo. Ojalá que me den esa oportunidad.

El poder curativo de la voz

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Fuente: EFE

Las vibraciones que se generan al emitir un sonido ayudan a nuestro cuerpo a sentirse mejor emocional y físicamente. La voz bien utilizada es una herramienta pedagógica y terapéutica que puede dar resultados en enfermos de laringitis y hasta en problemas de corazón o cáncer, pero también ayuda a adquirir seguridad en uno mismo

Relájate por unos segundos, deja todo lo que estás haciendo y di “aaaaaaaaaa” con seguridad y firmeza. ¿Sentiste las vibraciones en tu pecho? Si lo hiciste, es que has colocado la voz correctamente, ¿qué significa esto? Tamara Chubarovsky, experta en formación del habla bajo el método Waldorf, nos lo explica.

“Tener colocada la voz es lanzar las palabras con seguridad y ser capaz de expresar lo que se quiere. Hay personas que no tienen disposición de su voz, de sus gestos corporales, de la intención o del colorido que debe tener”, comenta.

La importancia de esto tiene dos vertientes. La primera, es la de conseguir que la persona tenga seguridad en si misma y sepa comunicarse en diferentes ámbitos de la vida. La segunda es que se ha demostrado que aprender a utilizar correctamente las vibraciones que emitimos tiene consecuencias benéficas para la salud.

Antes que nada… ¿qué es el método Waldorf?

Este método pedagógico fue desarrollado por el filósofo austriaco, Rudolf Steiner a principios del siglo XX y se basa en apoyar el desarrollo fisiológico, psíquico y espiritual de la persona.

“El primer nivel para el que se inventó era el artístico. Contar cuentos, actores, etcétera. Después se empezó a trabajar en los años 40 ya a nivel terapéutico al lado de médicos. Hoy día se trabajan los dos niveles”, cuenta Chubarovsky.

Dentro del lado terapéutico existen especialidades en distintas enfermedades como cáncer, cardiopatías o patologías de la voz.

Curando a través de la voz

De acuerdo con Tamara Chubarovsky, existen sonidos que masajean al cuerpo ayudándolo a relajarse o hasta a mejorar cuando existe una patología o enfermedad.

“Hay clínicas en Suiza y Alemania donde emplean esta técnica con enfermos del corazón o de cáncer. Por ejemplo, en el caso del cáncer de pulmón, el sonido de la “A” ayuda mucho pues vibra en toda esa zona estimulándola”, detalla la logopeda holística.

Por otra parte, también hay letras que son buenas para los problemas de tensión y a las arritmias en el corazón pues ayudan a subir y bajar el ritmo cardíaco controlando la respiración.

“Tuve la oportunidad de trabajar con una persona que tenía cáncer de laringe en Barcelona y se fue muy agradecida porque en verdad se marcó un antes y un después del trabajo realizado”, cuenta Chubarovsky.

De la misma forma, la experta señala que hay sonidos como los de las letras “B”, “P”, “T” y “Q” que son buenos para la oxigenación, así como para la absorción del hierro que se encuentra en el aire. Repetir frases en los que se encuentren estos sonidos ayuda.

No soy “Vero”, soy “Verónica”

Una voz excesivamente dura, o una muy suave, no es más que el reflejo de inseguridad y ésta puede ser eliminada a través de distintas técnicas basadas en la logopedia y en la terapia psicológica.

Por ejemplo, en los talleres que imparte Tamara Chubarovsky existe uno para aprender a manejar la voz y las emociones a través del nombre propio.

“Nombrarse con el nombre completo tiene mucho efecto. Decírselo a uno mismo con energía. Sentir la fuerza que tiene uno mismo, es la manera en que uno se puede dar autoestima”, subraya.

Según su teoría, hacer que los demás nos llamen por nuestro nombre completo, en lugar de un apodo o algún término cariñoso, nos brinda seguridad y coloca nuestra voz en el tono correcto.

“No es lo mismo ‘Pili’ que ‘Pilar’. ‘Pilar’ tiene fuerza y tiene una voz distinta a la que tiene ‘Pili’”, detalla la especialista.

Con esto, agrega, se manipula la forma en la que las personas se comunican llegando a controlar cada uno de sus sentimientos.“La voz en un cuenco donde después puedo ver todas mis emociones y soy yo quien manda, no ella”, concluye la experta.

La Yihad de Giordani por Víctor Salmerón

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Publicado en El Universal 

El 18 de mayo de 2010 Jorge Giordani, ministro de Finanzas en ese entonces, inició la guerra santa, la Yihad socialista contra las casas de bolsa acusándolas de especular a través de las permutas, creando “un mecanismo artificial para fijar una tasa de cambio”.

La permuta era la manera en que funcionaba el mercado paralelo donde empresas y particulares compraban un bono en bolívares, posteriormente lo canjeaban por un bono en dólares y vendían el papel en el exterior para obtener divisas a un precio superior al tipo de cambio oficial.

Las casas de bolsa fueron arrasadas bajo la acusación de “especulación cambiaria”, murió la permuta y Jorge Giordani cantó victoria bajo la presunción de que había extirpado el mal y aniquilado para siempre al mercado negro.

Pero la realidad es terca. El verdadero desequilibrio, un gobierno que pone al Banco Central a imprimir billetes para financiarse y dispara la cantidad de bolívares que persiguen dólares, una economía cada vez más dependiente de las importaciones, tasas de interés excesivamente bajas que impulsan la solicitud de créditos para comprar divisas y severos problemas en Pdvsa para mantener la producción han hundido la moneda.

El tipo de cambio oficial de 6,30 bolívares por dólar tiene los días contados. La brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo es de más de 500% y la consecuencia es que la demanda sobre los dólares que asigna Cadivi, percibidos como excesivamente baratos, es prácticamente infinita e insostenible por largo tiempo.

Simultáneamente ocurre que la inflación se ha disparado. Después del avance de 32,9% al cierre de agosto los precios aumentarán este año en torno a 45% y los bolívares compran menos, algo que golpea a los ciudadanos y también a las cuentas públicas.
Por lo tanto, al gobierno se le hará insuficiente seguir canjeando en el Banco Central los dólares que recibe por la venta de petróleo al tipo de cambio de 6,30 bolívares y, llegado el momento de decidir entre recortar fuertemente el gasto o devaluar, la última opción siempre ha resultado ganadora.

Presionado por el desajuste el ministro de Finanzas actual, Nelson Merentes, se dispone a tratar de disminuir el precio del dólar en el mercado paralelo retomando la permuta, es decir, reconociendo tácitamente que la Yihad emprendida en 2010 que llevó a la cárcel a dueños de casas de bolsa y abrió la puerta para el saqueo de empresas fue inútil y costoso.

Terminó la disputa con Colombia por Hernán Pérez Loose

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La decisión del Gobierno de desistir de su demanda contra Colombia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), probablemente, era la única que tenía. Como parte del acuerdo al que llegaron los dos gobiernos, Colombia entregará a Ecuador 15 millones de dólares. Según se ha anunciado esa suma se utilizará para reparar los daños que las fumigaciones del vecino país habrían provocado en el lado ecuatoriano de la frontera. Debería entenderse que esa es la cifra que las partes consideraron apropiada para reparar el alegado perjuicio, aunque así ellas no lo digan expresamente siguiendo una práctica diplomática.

Un prolongado juicio no habría beneficiado a ninguno de los dos estados, especialmente al Ecuador. Durante todo el tiempo que el proceso iba a durar –varios años de seguro– ambas naciones iban necesariamente a continuar con sus relaciones políticas y comerciales marcadas como están por una geografía que las une.

Cierto es que el arreglo llama la atención considerando las expresiones que sobre este asunto se lanzaron durante los últimos cinco años. Los daños provocados, se dijo, eran prácticamente inconmensurables. El petitorio presentado ante la Secretaría de la CIJ el 31 de marzo de 2008 habla de gente fallecida, de niños enfermos, de extensos cultivos devastados, así como de cosechas perdidas, y hasta de caballos, vacas, y otros animales afectados. Daños ecológicos de enorme magnitud que perdurarían por décadas, y que lo habrían sufrido comunidades que iban desde Esmeraldas hasta Sucumbíos.

Para enfatizar los perjuicios ambientales, en la solicitud de registro ante la CIJ se señala que nuestro país, a pesar de su tamaño, “posee una parte desproporcionadamente enorme de la biodiversidad del mundo. De hecho”, dice el documento, “Ecuador tiene la más alta diversidad biológica por unidad; es decir, en promedio, hay más especies por kilómetro cuadrado en Ecuador que en ninguna otra parte del mundo”. Y todo ello citando informes de organismos internacionales.

El retiro de su petitorio a la CIJ, antes que Colombia presente su contestación, fue oportuno en todo caso. Las probabilidades de éxito eran realmente mínimas. Por un lado, el tratado que el Ecuador invocaba como base de la jurisdicción de la CIJ –el Pacto de Bogotá de 1948–, fue ratificado por nuestro gobierno apenas días antes de presentar su petitorio en La Haya, no obstante que el conflicto sobre las fumigaciones databa de años atrás como lo admite la propia solicitud. La pretensión de darle efectos retroactivos a un tratado internacional es jurídicamente inviable. El otro tratado –la Convención sobre Drogas de la ONU– que se invocaba nada o poco tenía que ver con el conflicto. Pero además, y quizás era lo más difícil, es que el Gobierno tenía más adelante que probar todas sus gravísimas afirmaciones fácticas sobre los alegados daños.

Enfrentado con todo este cuadro, y tomando en cuenta el nivel de la magistratura que existe en La Haya, el Gobierno hizo bien en desistir, y recibir nomás los 15 millones de dólares ofrecidos.

Fuente: ElUniverso.com

DESDE APORREA: ¿Donde estará el “compañerito” Isea? por Neftalí Reyes

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Una pregunta revolotea en el interior del mundillo financiero venezolano (y el de los países del Alba probablemente también…); ese “mundillo” que tiene de “socialista y revolucionario” lo que yo tengo de ingeniero nuclear: donde está el compañerito Rafael Isea? En algunos círculos de ese “mundillo financiero” se señala que dejó el pelero y tomó camino hacia un nuevo destino; claro, diametralmente opuesto a aquél que anunció el Ché en su carta de despedida a Fidel…….

Presuntamente, la veloz carrera que nuestro muy recordado ex – gobernador de Aragua (recordado por la increíble- recontra – híper – mega pésima gestión que tuvo al frente de este estado central del país, siendo uno de los hombres más cercanos al presidente Chávez y habiendo ocupado cargos de vital importancia) pegó, se debe a las presuntas irregularidades cometidas no solo por él mismo al frente del ejecutivo aragüeño, sino también por su hermanito quien estaba al frente de la empresa “Minas de Aragua S.A.” (Minarsa) siendo él gobernador (denunciado por Temir Porras por presuntamente cogerse los reales de un crédito otorgado por Bandes y comprar peroles viejos: (http://www.avn.info.ve/contenido/bandes-solicit%C3%B3-investigaci%C3%B3n-penal-sobre-caso-minarsa) y además por la detención de uno de sus “mediopollo” por el presunto desfalco de corrupción en el Fondo Chino-venezolano: el compañerito Pablo González, quien era Gerente Ejecutivo encargado de esa entidad de financiamiento (http://globovision.com/articulo/ministerio-publico-presentara-a-ocho-personas-por-presunto-desfalco-al-fondo-chino-venezolano) y sobre quien, al parecer el “Compañerito Isea” pretendió defenderlo (como se defienden los compinches cuando caen en desgracia…) ante las altas instancias del gobierno, donde aparentemente ya no cuenta con los favores que otrora gozó siendo uno de los “originales del 4F” y por lo tanto, su presunto e inmoral cometido fracasó. Quedándole solo la triste, vergonzosa, -pero muy práctica- salida de decir: “patitas pa´qué te tengo….? Y pirarse fuera de Venezuela.

De corroborarse esta versión, -porque hasta ahora esto se ha mantenido muy bajo perfil, pero se pueden acercar a la sede del Banco del Alba en la Solano….- no solo estaríamos ante la confirmación de la huida de un delincuente, sino que sería una bofetada contra la lucha que desde el gobierno nacional se viene haciendo en contra de la corrupción; por un lado unos dirían (los mismos que sacan a cada rato el caso del alcalde de Guanarito), “caiga quien caiga”, o “a los nuestros también les damos duro”; pero es que había que esperar a que el caballerito este se encamburara de nuevo?, cuando ya desde que estaba en la gobernación antes referida se sabía sobradamente que el tipo la estaba cagando!!!!?? Me pregunto quién fue el genio que le propuso al presidente Nicolás Maduro nombrarlo como presidente de una institución en la que pueden cifrarse una parte fundamental del éxito en la lucha por nuestra independencia económica: el Banco del Alba? A ése también provoca agarrarlo y guidarlo por las “muchísimas”, para que deje de hacer sugerencias tan nefastas, pero mejor es que respetemos los derechos humanos, mientras tanto, una parranda de farsantes se cojen al país y destruyen la revolución..…..

Me pregunto si el ejemplo de Isea será tomado en cuenta por otros “destacados compañeritos” de nuestro proceso; como Hugo Cabezas, Enrique Mestre, quienes siguen encamburados, o por aquellos que ya han dado un “paso al frente” y tienen un pie (y parte del otro, mas unas cuantas propiedades….) en el “imperio mismo”, como el caso de un extesorero nacional, ex presidente de bandes, ex novio de la madrina, etc….quien ahora se dedica a la adquisición de caballos purasagre –entre otras menudencias-, una de las actividades más socialistas y revolucionarias que hay, tal y como el comandante Chávez nos enseñó…….?

neftalireyesb@outlook.com

Publicado en Aporrea.org