La Sociedad Mundial de Madres Tradicionalistas está sumamente preocupada por lo que consideran una grave amenaza a la institución de la maternidad. “La idea de la madre asociada al dolor y al sacrificio se está perdiendo”, señalo la señora Eva Luando. Ven con preocupación entre otras cosas la desaparición del luto que acaba con la idea de una señora sufrida y agobiada por la pena. Por otro lado, los avances cosméticos también contribuyen a la destrucción de la noción de madre abnegada. Por obra de los tintes y colorantes se ha perdido la idea de la señora encanecida y las cirugías plásticas han planchado arrugas y levantado bustos.
De esta manera, señala muy preocupada la señora Luando, “la tradicional viejecita canosa vestida de negro detrás de una máquina de coser, ha dado paso a una mujer que está en la calle trabajando a la par de los hombres, que está cada vez más buena mientras más pasan los años, que no infunde ningún sentimiento de tristeza y ternura, sino deseo y lujuria”.
Una de las recomendaciones que se hace desde esta sociedad es la abolición de la palabra “mamita”, por prestarse a confusiones de diversa índole y su sustitución por la tradicional manera de referirse a la progenitora, como “mi adorada viejecita”.
Para recoger fondos para su campaña “Una madre como la de antes”, han puesto a la venta un disco de tangos en el que se recogen las canciones más tristes asociadas a la madre. Al acto ha sido invitado muy especialmente, desde Venezuela, al conocido actor Raúl Amundaray quien recitará el poema “Las uvas del tiempo”, conocido popularmente como: “Madre esta noche se nos muere un año”.



