El peligro llega sobre ruedas por Blanca García Bocaranda

Las Jornadas de Emergencias Pediátricas para Padres tendrán lugar en el Centro Médico Docente La Trinidad, el sábado 26 de enero, dirigidas a padres y personas con niños a su cuidado.

No todos los regalos que reciben los niños en Navidad suelen ser peligrosos, pero cuando se trata de bicicletas, patines y monopatines los ojos les brillan de alegría al desnudarlos de la envoltura a la vez que ignoran la inminencia de los riesgos que conllevan. Por ejemplo, una bicicleta rodando por una pendiente puede alcanzar 60 kilómetros por hora y, en una calle normal, 30 kilómetros. Un impacto sin protección, a tal velocidad, seguro causará severas lesiones.

“Para minimizar el peligro todos estos regalos deben acompañarse de su equipo de protección”, enfatiza el pediatra Nicolás Cárdenas Rivero, del Centro Médico Docente La Trinidad, quien durante años ha atendido innumerables niños por esa causa. Lo inteligente es incluir un casco al regalar la bicicleta, en el tamaño adecuado a la cabeza del menor. Con los patines no olvidar anexar casco, rodilleras y muñequeras e instruir al chico en la forma de utilizarlos para que aprenda a minimizar el riesgo de fracturas.

A pesar de ello, con o sin protección, los golpes pueden suceder. Es vital que los padres aprendan a evaluar la magnitud del traumatismo. Si el niño o adolescente pierde el conocimiento deben trasladarlo inmediatamente a un servicio médico de emergencia. Si lo que se golpea son las piernas o brazos y siente que no puede moverlos como de costumbre, deben remitir el niño al médico para descartar fracturas, luxaciones o hematomas de importancia.

NO SÓLO GOLPES

La época de cualquier vacación en el año conlleva otros riesgos para la integridad de niños y jóvenes. Subraya Cárdenas Rivero que muchos adultos, por hacer una “gracia” dan de beber a los niños pequeños sorbos de bebidas alcohólicas pudiéndoles causar una intoxicación pues sus pequeños organismos no aguantan esos niveles. Es más peligroso si ingieren bebidas con alto contenido de alcohol como whiskey, vodka e inclusive ponche crema, especialmente si es casero porque suelen prepararlo con ron.

El consumo exagerado de alimentos también puede provocarles problemas digestivos. Si esto ocurre, recomienda Cárdenas Rivero, mantenerlos hidratados con suero oral. La mayoría de estas complicaciones vienen acompañadas de vómitos por poco tiempo y se curan automáticamente, pero es desagradable regresar en un viaje con un bebé que vomita y presenta diarrea por transgresión dietética severa que, además, pudo haber sido producida por haberle dado a probar comidas pesadas o muy condimentadas.

Navidad deja sus secuelas que siguen controlándose a principio de año, lamentablemente, en la piel quemada de muchos niños que atraídos por la luminosidad del arbolito juegan con las instalaciones eléctricas, extensiones y enchufes. Siempre hay que dificultar el acceso de los niños a la electricidad y no descuidarlos en ningún momento. Las celebraciones y encuentros que duran hasta tarde de la noche igual tienen sus consecuencias si no abrigan bien a los niños. Aunque vivamos en un país tropical es vital llevarles ropa que les proteja del frío. Los primeros meses del año tienen bajas de temperatura acentuadas, por lo cual vale la prevención para que la alegría de las fiestas no se transforme en angustias.

DESCUIDOS PARA LAMENTAR

Lo primero que advierten los pedíatras en cuanto a la prevención de accidentes infantiles, ciertas veces irremediables, es que los adultos se mantengan alertas en su cuidado. El evento es coordinado por Nicolás Cárdenas Rivero. Lo dictan los especialistas Leonardo Chacín, José Levy Mizrahi, Tony Manrique y Alejandro Mondolfi.

Esta docencia permite informar a los interesados sobre las maniobras correctas para atender la mayoría de las emergencias menores, orientar y entrenar en la atención de un paro respiratorio o cardiorespiratorio en la población pediátrica.

El programa de temas ofrecerá conocimiento sobre emergencias menores (fiebre, cólico, otitis), heridas, hemorragias, accidentes por inmersión, accidentes eléctricos, convulsiones, mordeduras de animales, asma, croup, alergias, fracturas, traumas cefálicos, quemaduras, intoxicaciones, vómitos, diarrea, prevención de accidentes, resucitación cardiopulmonar pediátrica (teoría y práctica).

La cita es en el auditorio “Carlos Klemprer”, edificio “Manuel Pulido M.”, del Centro Médico Docente La Trinidad, avenida Intercomunal El Hatillo desde las 8:30 a.m. hasta las 4:30 p.m.

Mayor información por los teléfonos del Centro de Extensión del Conocimiento 0212.9496249 y 0212.9946449 E-mail: cec@cmdlt.edu.ve

@garbo83 

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Las Jornadas de Emergencias Pediátricas para Padres tendrán lugar en el Centro Médico Docente La Trinidad, el sábado 26 de enero, dirigidas a padres y personas con niños a su cuidado.

No todos los regalos que reciben los niños en Navidad suelen ser peligrosos, pero cuando se trata de bicicletas, patines y monopatines los ojos les brillan de alegría al desnudarlos de la envoltura a la vez que ignoran la inminencia de los riesgos que conllevan. Por ejemplo, una bicicleta rodando por una pendiente puede alcanzar 60 kilómetros por hora y, en una calle normal, 30 kilómetros. Un impacto sin protección, a tal velocidad, seguro causará severas lesiones.

“Para minimizar el peligro todos estos regalos deben acompañarse de su equipo de protección”, enfatiza el pediatra Nicolás Cárdenas Rivero, del Centro Médico Docente La Trinidad, quien durante años ha atendido innumerables niños por esa causa. Lo inteligente es incluir un casco al regalar la bicicleta, en el tamaño adecuado a la cabeza del menor. Con los patines no olvidar anexar casco, rodilleras y muñequeras e instruir al chico en la forma de utilizarlos para que aprenda a minimizar el riesgo de fracturas.

A pesar de ello, con o sin protección, los golpes pueden suceder. Es vital que los padres aprendan a evaluar la magnitud del traumatismo. Si el niño o adolescente pierde el conocimiento deben trasladarlo inmediatamente a un servicio médico de emergencia. Si lo que se golpea son las piernas o brazos y siente que no puede moverlos como de costumbre, deben remitir el niño al médico para descartar fracturas, luxaciones o hematomas de importancia.

NO SÓLO GOLPES

La época de cualquier vacación en el año conlleva otros riesgos para la integridad de niños y jóvenes. Subraya Cárdenas Rivero que muchos adultos, por hacer una “gracia” dan de beber a los niños pequeños sorbos de bebidas alcohólicas pudiéndoles causar una intoxicación pues sus pequeños organismos no aguantan esos niveles. Es más peligroso si ingieren bebidas con alto contenido de alcohol como whiskey, vodka e inclusive ponche crema, especialmente si es casero porque suelen prepararlo con ron.

El consumo exagerado de alimentos también puede provocarles problemas digestivos. Si esto ocurre, recomienda Cárdenas Rivero, mantenerlos hidratados con suero oral. La mayoría de estas complicaciones vienen acompañadas de vómitos por poco tiempo y se curan automáticamente, pero es desagradable regresar en un viaje con un bebé que vomita y presenta diarrea por transgresión dietética severa que, además, pudo haber sido producida por haberle dado a probar comidas pesadas o muy condimentadas.

Navidad deja sus secuelas que siguen controlándose a principio de año, lamentablemente, en la piel quemada de muchos niños que atraídos por la luminosidad del arbolito juegan con las instalaciones eléctricas, extensiones y enchufes. Siempre hay que dificultar el acceso de los niños a la electricidad y no descuidarlos en ningún momento. Las celebraciones y encuentros que duran hasta tarde de la noche igual tienen sus consecuencias si no abrigan bien a los niños. Aunque vivamos en un país tropical es vital llevarles ropa que les proteja del frío. Los primeros meses del año tienen bajas de temperatura acentuadas, por lo cual vale la prevención para que la alegría de las fiestas no se transforme en angustias.

DESCUIDOS PARA LAMENTAR

Lo primero que advierten los pedíatras en cuanto a la prevención de accidentes infantiles, ciertas veces irremediables, es que los adultos se mantengan alertas en su cuidado. El evento es coordinado por Nicolás Cárdenas Rivero. Lo dictan los especialistas Leonardo Chacín, José Levy Mizrahi, Tony Manrique y Alejandro Mondolfi.

Esta docencia permite informar a los interesados sobre las maniobras correctas para atender la mayoría de las emergencias menores, orientar y entrenar en la atención de un paro respiratorio o cardiorespiratorio en la población pediátrica.

El programa de temas ofrecerá conocimiento sobre emergencias menores (fiebre, cólico, otitis), heridas, hemorragias, accidentes por inmersión, accidentes eléctricos, convulsiones, mordeduras de animales, asma, croup, alergias, fracturas, traumas cefálicos, quemaduras, intoxicaciones, vómitos, diarrea, prevención de accidentes, resucitación cardiopulmonar pediátrica (teoría y práctica).

La cita es en el auditorio “Carlos Klemprer”, edificio “Manuel Pulido M.”, del Centro Médico Docente La Trinidad, avenida Intercomunal El Hatillo desde las 8:30 a.m. hasta las 4:30 p.m.

Mayor información por los teléfonos del Centro de Extensión del Conocimiento 0212.9496249 y 0212.9946449 E-mail: cec@cmdlt.edu.ve

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