Esta semana vivimos una tarde de béisbol con el cantautor venezolano Yordano, quien por segundo año consecutivo estuvo de visita en la gran manzana. A pesar de que los Beatles, Bob Dylan y los Rolling Stones fueron sus primeros motivadores en Londres, Nueva York forma parte importante de sus influencias musicales luego de su primer viaje a la ciudad de los rascacielos en 1979, cuando viajó con Alberto Slezynger, durante el pleno boom de la salsa y conoció a Charlie Palmieri y vio en concierto a Bruce Springsteen y a Sid Vicious. El año pasado me confesó que era fan del punk rock, de The Clash y los Sex Pistols, además de ser admirador de Jimmy Hendrix, a quien vio en su último concierto en la Isla de Wright. Yordano considera a la ciudad de Nueva York como una de sus musas, inspirándolo a componer canciones como Azul, de la cual se siente muy orgulloso por su música, melodías y acordes.
Incluso en el béisbol, Nueva York es prioridad para Yordano, al decirme durante un rally de los Mets en el hermoso Citi Field, “Yo soy aficionado de los Yankees, pero me gusta tanto esta ciudad que mi segundo equipo son los Mets”. Durante el juego, un aficionado dominicano reconoció al cantante venezolano y le habló sobre las versiones en merengue que han hecho de sus canciones artistas como Sergio Vargas. En otro episodio, lo vimos emocionado aplaudiendo el jonrón del criollo Ronnie Cedeño, y mas tarde, en los túneles del estadio, compartió con el comedulce Bob Abreu, con quien habló de su nuevo disco.








