Lucius Benjamín “Luke” Appling, Alfonso Carrasquel, Luís Aparicio, Oswaldo Guillén, Omar Vizquel, Medias Blancas de Chicago, Cooperstown, campo corto, Venezuela, Chicago, Seattle: La historia.
Pasados los primeros minutos del jueves 22 de julio de 2010, el infielder venezolano Omar Vizquel, segundo en la alineación de su compatriota y manager Oswaldo Guillén, conectó el imparable 2.749 de su carrera, dando alcance al legendario campocorto Luke Appling, quien por 20 temporadas vistió únicamente el uniforme de los Medias Blancas de Chicago.
Appling fue uno de los jugadores más queridos de la franquicia, excelso bateador de .310 de por vida, dos veces Campeón Bate de la Liga (1936 con .388 y en 1943 con .328), 10 veces entre los candidatos al Jugador Más valioso, participó en 2.218 juegos y fue el short stop con más edad (43 años) hasta que en este campaña lo igualó Omar Vizquel.
Luke Appling es un nombre que “suena” en Venezuela desde que en 1950 Alfonso Carrasquel llegó a los Medias Blancas de Chicago, precisamente a defender el campocorto que por 20 años fue exclusivo del nativo del condado de Fulton, Atlanta.
Según contaba Carrasquel, a su llegada le inquietaba un poco ser el sustituto del pelotero “franquicia”, de uno de los hombres más queridos del parque Comiskey. Luke Appling fue generoso con el “Chico” y también gran apoyo para quien pronto se convertiría en “El Fantasma de la Calle 35” .
Alfonso no hizo olvidar a Appling, pero se ganó su sitio en el corazón de los fanáticos patiblancos. El también conocido como “El Muchacho de Sarría”, quedó tercero en la votación al “Novato del Año” y en la temporada siguiente (1951) fue el primer latino titular en un Juego de las Estrellas.
Alfonso Carrasquel fue el short stop de Chicago hasta la llegada de Luís Aparicio Montiel, el joven zuliano de defensa prodigiosa en 1956.
Como sabemos, don Luís ganó el premio al Novato del Año y así comenzó la brillante trayectoria que lo condujo a Cooperstown.
Casi 30 años después del debut de Aparicio, en 1985 otro campocorto venezolano llegó al Comiskey Park de la calle 35.
El jovencito tenía un carisma especial, Alfonso Carrasquel era entonces comentarista del circuito de radio de los Medias Blancas y lo describía como un jugador pimentoso, alegre, disparatado e inteligentísimo para el beisbol.
Era Oswaldo Guillén, quien pudo repetir la hazaña de ganar el premio al Novato del Año. En 1990 su defensa le hizo merecer el Guante de Oro y fue, de nuevo detrás de don Luís, el segundo criollo en ganarlo en la posición del campocorto.
Diecinueve años después de aquel magnífico debut, el manager Oswaldo Guillén logró que los Medias Blancas alzaran el trofeo de campeones de la Serie Mundial después de 88 años.
Casi contemporáneo con Guillén, Omar Vizquel llegó al beisbol en 1989 y en 1993 ganó el primer Guante de Oro de los 11 que consiguió.
A más de 20 años del debut de ambos, Oswaldo Guillén, el único manager latino que ha ganado la Serie Mundial, sigue dirigiendo a los Medias Blancas de Chicago, equipo en el que Omar Vizquel está como “utility” del infield.
Quienes alguna vez estuvieron en dogouts distintos, Oswaldo en los Tiburones de La Guaira y Omar con los Leones de Caracas, uno con los medias Blancas de Chicago, el otro con los Marineros de Seattle, desde esta temporada y por primera vez visten el mismo uniforme, el que también usaron Luke Appling, Alfonso Carrasquel y Luís Aparicio.
Vizquel alcanzó a Appling, vistiendo el uniforme de los Medias Blancas, usando el número 11 con el permiso de don Luís Aparicio, de segundo en la alineación que decidió Oswaldo Guillén, a quien el viejo de 43 años se le ha convertido en un imprescindible, no sólo porque lleva 8 juegos consecutivos conectando hits, sino porque ha estado haciendo una defensa de feria en la antesala.
Luke Appling en 12.900 fildeos cometió 643 errores, Omar Vizquel en 11.290 acumula 183 pifias. Claro, el caraqueño no ha ganado un solo dólar por los hits conectados y los errores de “Luke” no le impidieron ser un inmortal.
Han transcurrido 60 años desde el debut de Alfonso Carrasquel con Chicago, 61 desde el retiro de Lucius Benjamin Appling, ese nombre que alcanzó Omar Enrique Vizquel en el puesto 50 de los que más hits han conectado en las Mayores, por cierto una “tabla”, que quisieron los guionistas del beisbol, ocurriera en Seattle, donde comenzó su historia.
Una historia que no se ha terminado de contar. Lo único que delata la edad de Vizquel es la calva que luce cuando se quita la gorra, de resto pareciera que ahora es cuando le faltan imparables y jugadas de doble play en la ruta que lo llevará a encontrarse de nuevo con los nombres de Appling y Aparicio, en la galería de los inmortales de Cooperstown.



