Esperando la aprobación de los artículos diferidos de la Ley de Deporte no puedo dejar de estar inquieta.
Sin dudas hay que reconocer que hay aspectos positivos en la ley, sobre todo aquellos que tienen qué ver con los atletas y eso es preciso mencionarlo. Sin embargo una ley debe buscar la evolución, la adecuación a los tiempos, el beneficio de la mayoría.
Juan José “Cheché” Vidal, recordado futbolista venezolano, estrella de nuestro fútbol, quien fue capitán de la selección Vinotinto y destacado atleta de la Universidad de Boston donde permanece su nombre hasta el fin de los tiempos en el Salón de la Fama del Deporte de la prestigiosa academia, hace unas reflexiones que es justo leer con atención:
“Lo que pienso desde lo que siento”
Esta nota es un intento de describir lo que pienso desde lo que siento, cuando leo, y veo, que nuestra Asamblea Nacional está a punto de pasar una ley que puede cambiar para siempre el deporte de nuestro país.
Y ejerzo este derecho de opinar como ciudadano y deportista venezolano que soy, alejado de la política partidista, consciente que este es mi deber político como ciudadano y preocupado por el futuro del deporte que me ayudo a crecer, y a formarme, y que quisiera que pueda seguir ayudando, de igual forma, a los millones de Venezolanos que viven y sueñan con el deporte.
Por ello, porque estamos ante un momento histórico para nuestro deporte, porque nuestra Asamblea Nacional esta a punto de aprobar una ley que se parece más a una extrapolación de la experiencia cubana, que a la Venezolana, es que esta nota que escribo es también un homenaje a esas glorias cubanas que crecí admirando y contra las que me toco enfrentar en mi vida de deportista.
Mi relación con el deporte cubano viene desde hace mucho y por muchos caminos. Como jugador y dirigente. Pero hubo una experiencia que marco mi vida, y me hizo sentir el deporte cubano para siempre.
Ese inicio de mi relación con el deporte cubano fue como Jugador, por allá en 1980, cuando tuve el placer, y el honor, de ser parte de la selección Vinotinto que ganó la primera medalla de Oro para Venezuela en los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Esa hazaña del fútbol venezolano se sucedió de manera épica, contra de muchos obstáculos, y sucedió en Cuba.
Con apenas 20 años y como Capitán que era de esa selección Olímpica de Venezuela, me tocó recibir la medalla de Oro en manos del entonces Presidente de Cuba, en el Palacio de la Revolución Cubana.
En ese Palacio, rodeado por paredes decoradas por lujos impresionantes, un lujo contrastante con las paredes del resto del país, conocí a grandes figuras del deporte cubano de entonces. Entre esas figuras estaban Teofilo Stevenson y Alberto Juantorena. Con este último la vida me fue dando otras oportunidades para compartir y conversar sobre el deporte.
Pero de todos los grandes atleta cubanos, para mi había uno en particular que siempre me pareció como uno de los mas grandes atletas de ese país, un jugador de fútbol contra el que jugué, y quien se que es considerado como el futbolista mas extraordinario que dio esa hermosa isla.
Su nombre es Jorge Rafael Massó Mustelie- El Pelé Cubano, como le decían, era el capitán de esa selección de Cuba contra la que jugamos y que nunca nos pudo ganar.
Massó era algo o mucho mayor que yo, pero era la exquisitez de su fútbol lo que lo hacia mas grande. Y como todo exquisito de verdad en el Fútbol, era también un verdugo a la hora de “matar” con el gol.
Para mi dolor, para el dolor de los que amamos el fútbol sea donde sea, pero sobre todo, para el dolor de los cubanos que aman al fútbol cubano y sus glorias, ese capitán de oro de aquella generación cubana de futbolistas, ese otrora Pele Cubano hoy día ya no existe ni para los futbolistas cubanos, ni para los cubanos de “a pie”.
Hoy Jorge Rafael Massó Mustelie, el “Pelé” cubano contra el que tanto jugamos y a quien tanto admiramos como adversarios, vive olvidado por el país que lo vio hacerse grande como futbolista.
Hoy Massó vive en Venezuela, tierra nuestra, tierra suya, pero vive alejado de su país, de su gente, y de la historia de un fútbol al que ese ilustre cubano ayudo a escribir y por la que ofreció su gloriosa juventud al escribirla.
Pero por eso, porque conozco a Massó, a su historia, porque conozco a otros deportista de elite cubanos que viven historias semejantes, es que hoy tengo que dejar claro que la aprobación del articulo 66 de la ley del deporte significaría instaurar una infortunada condición para el desarrollo del deporte de nuestro país.
Como Venezolano, como Vinotinto que fui, como ciudadano de esta Venezuela que soy, ejerzo el derecho de ser un ciudadano responsable, y desde la tribuna que me da este, mi país, emitir mi opinión en contra del articulo 66 de una ley que, tal y como esta ahora, no hará sino crear una situación propicia para que a nuestros Vinotintos les suceda lo que a Massó en el futuro.”
Escribo esto a minutos de comenzar la discusión en la plenaria de la Asamblea. Esperemos que haya habido consenso y que las modificaciones al artículo 66, relacionado con el fondo de patrocinio, no cambie dramáticamente el ejercicio libre del deporte y que podamos seguir disfrutando del deporte profesional como lo conocemos. Lo deseable, lo lógico, es que todo sea para mejor.




