Cuando se revisa la lista de los mejores jugadores de beisbol de toda la historia, aparece el nombre de Willie Mays.
Desde que debutó en las Mayores con toda su genialidad, se discute sobre si es el mejor jugador de todos los tiempos. Surgen otros nombres como Babe Ruth, Lou Gehrig, Ted Williams y se destacan sus habilidades como bateadores, pero cuando se habla del pelotero más completo, el que podía hacerlo todo, batear, fildear, correr las bases y ejecutar los fundamentos del juego con genialidad superior, aparece el nombre de Willie Mays.
En muchas oportunidades, cuando alguien se “hace el loco”, ignoro por qué, aparece el nombre el Willie Mays.
En la película “Manhattan”, de Woody Allen (a quien hasta entonces no imaginábamos muy pendiente de un juego de beisbol), aparece el nombre de Willie Mays.
El alter ego del cineasta, Isaac Davis, reflexiona:
“¿Por qué vale la pena vivir? Esa es una buena pregunta. Bueno, hay varias cosas que creo que hacen que valga la pena. Eeeh, ¿como cuales?… Bien, para mí, yo diría Groucho Marx, por nombrar alguna, Willie Mays, el segundo movimiento de la sinfonía ‘Júpiter’ de Mozart, Louis Armstrong y su grabación de ‘Potatohead Blues’, las películas suecas, naturalmente, ‘La educación Sentimental’ de Flaubert, Marlon Brando, Frank Sinatra, esas increíbles manzanas y peras de Cézanne, los cangrejos de Sam Wo’s”.
Cuando se habla del jonrón más impresionante que se ha conectado en nuestro estadio Universitario, aparece el nombre de Willie Mays.
Se dice que aún no ha caído, ocurrió en la Serie del Caribe de 1955 y se lo dio a Ramón Monzant, lanzador del Magallanes, con el juego empatado a 2 carreras en el inning 11 y con Roberto Clemente abordo, así que ganó 4 a 2 el Santurce de Puerto Rico.
También se recuerda que conectó un batazo que bañó a Earl Rapp jardinero izquierdo del Almendares, Mays voló las bases de forma impresionante, se describe que se deslizó en home encima de Roberto Clemente, que era un gran corredor y se calcula que dio la vuelta al cuadro en menos de 12 segundos para concretar jonrón dentro del parque.
Cuando se habla de las mejores atrapadas de toda la historia, aparece el nombre de Willie Mays.
Y entre mis mejores recuerdos de los cuentos de Alfonso “Chico” Carrasquel, aparece el nombre de Willie Mays.
Fue en un juego en el que Mays se embasó por doblete, Alfonso cubría el short stop y el mexicano Beto Ávila la segunda base, así que la comunicación era en español. “Chico”, con el humor que no perdía nunca, le dijo al camarero: –“¡Bueno, Beto, vamos a sacar out a este maricón!”.
La sorpresa fue grande para los dos, cuando con su característica voz, Willie Mays le gritó, tambien en español: “!Hey, Chico, mi no maricón, Ok?”. El “Cuentacuentos” del campo corto imitaba su tono y yo moría de la risa.
Este 6 de mayo está cumpliendo 80 años, como una vez lo definió Fresco Thompson (segunda base y después ejecutivo), “Willie Mays y su guante, donde los triples van a morir”.







