Akira Nagaya ha pasado los últimos 30 años de su vida aprendiendo una de las más antiguas y bellas artes en el mundo. Se requiere paciencia y brillantez, pero lo más importante… la voluntad de soportar años de recortes de papel.
Cuando Akira comenzó como un chef de sushi hace más de 30 años, se enteró el delicado arte de cortar el papel a través de la preparación de alimentos













