Stephen Wilshire es un artista británico con un talento especial. Es capaz de dibujar gigantescas reproducciones realistas de ciudades que sólo ha observado brevemente. Las dibuja de forma exacta y con un nivel de detalle abrumador.
Sólo tres visitas y 20 minutos de vuelo disfrutando de las vistas, han sido suficiente para que Stephen dibujara de memoria un gigantesco panorama de la ciudad de Nueva York. El panorama ha sido realizado a escala, dibujado a mano con rotulador fino y en sólo tres días.
Cuando era niño, pensaban que Stephen era mudo y no se relacionaba con normalidad. A los 3 años sus padres decidieron llevarlo al médico y tras una serie de pruebas fue diagnosticado como autista. A partir de entonces recibió atención especializada y a los 9 años aprendió a hablar. Hasta esa edad, el dibujo fue su única vía de comunicación con los demás.
El autismo es su cara y su cruz. Por una parte no le permite relacionarse con el mundo con total normalidad pero al mismo tiempo es su don, lo que le permite dibujar de una manera especial e increíble.
Actualmente sus lienzos son muy apreciados por los expertos en arte y coleccionistas. Después de haber visto el paisaje unos minutos, ha dibujado de forma exacta ciudades como Londres, Roma, Hong Kong, Madrid, Dubai y Jerusalem.











