Con el nombre de “Alma Llanera” se estrenó el 19 de septiembre de 1914 la zarzuela de un solo acto, con orquestación del ilustre maestro Pedro Elías Gutiérrez Hart y letra original de Rafael Bolívar Coronado, dentro del antiguo Teatro Caracas, hermoso recinto caraqueño igual conocido como El Coliseo de Veroes.
Pedro Elías Gutiérrez y su banda marcaron la historia musical de Venezuela al bajar la batuta y dejar fluir por primera vez las notas del joropo “Alma Llanera”, originalmente interpretado con éxito en los teatros de Caracas, Valencia, Puerto Cabello y Barquisimeto por la compañía de opereta de Manolo Puertolas, en la que una bella joven protagonista de la zarzuela cantaba acompañada de su guitarra, sentada en el patio de su casa frente al camino real del llano apureño, donde se desarrollaba la escena: “Yo nací en esta ribera del Arauca vibrador…”.
Con el correr de los años el “Alma Llanera” se constituyó en el segundo himno nacional amado por los venezolanos, en tiempo de joropo y con acento nacionalista que le canta a las mujeres, a sus ríos, sus palmeras y al sol resplandeciente del llano venezolano.
Al son ternario de la música de Venezuela esta insignia sonora con vida propia se presenta ante el mundo como una emotiva fuerza que conmueve y entusiasma nuestra expresión con sentimiento popular, paseándose por las voces e instrumentos de los más reconocidos artistas nacionales e internacionales, dejando huellas de alegría por donde pasa.
Pedro Elías Gutiérrez era nativo del estado Vargas, joven prodigio, inspirado compositor de sitial destacado en la música de nuestro país con copiosas piezas conocidas en su haber, que forman parte de nuestro acervo cultural de factura académica y popular; y el olvidado aragüeño Rafael Bolívar Coronado, periodista, escritor y poeta, conocido en su época como el multiplicador de seudónimos, ya que escribió bajo los nombres de Juan Ocampo, Daniel Mendoza y Concepción Zapata, entre otros, no sabían que regalarían una canción que hace nacer la patria en el corazón, ya que el joropo no se trata mal ni se le acortan los caminos, describe el profesor de canto valenciano, Luis Raúl Zabaleta González, quien nos invita a hacer cultura real conociendo nuestra historia musical.
Oldman Botelllo, cronista de Maracay, señala que Pedro Elías Gutiérrez, de común acuerdo con el autor de la letra, decidió independizar la pieza musical, montándola en la Banda Marcial de Caracas bajo su dirección, estrenándola en la plaza Bolívar de Caracas, el 31 de diciembre de 1914, en la retreta de despedida del año. Desde entonces, pasó a formar parte del repertorio musical de la mencionada Banda Marcial, al igual que de todas las bandas del interior del país.







