Indecisiones de Obama lo separan cada vez más de Hillary Clinton

Hillary Clinton, la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, concedió una entrevista al periodista Wolf Blitzer de CNN en la que enfatizó, cuatro veces con un rotundo NO, que no aceptaría ningún cargo en la administración de Barack Obama si llegara a repetir en la presidencia.

Por supuesto que la lectura que a esos NO se le dieron varió desde la bancada desde donde se las miren. Para ella las angustias que viene confrontando dentro de la administración de Obama se parecen a las de un “grande liga jugando beisbol con peloteros aficionados” como dejó saber uno de sus más cercanos colaboradores.

Algo de esas discrepancias dejó saber el propio Obama cuando en medio de los chistes en la cena anual del Gridiron Club hizo referencia a lo que pasaba con Hillary ya que se “apasionaba mucho y lanzaba piedras contra las ventanas en su oficina”. El jocoso comentario dejaba caer una verdad. La señora Clinton está desesperada ante las indecisiones por parte del mandatario de la Sala Oval.

Clinton ha viajado a Francia y a otros países europeos y ha llevado al presidente Obama todas las recomendaciones, sugerencias, iniciativas y posibles planes de solución del caso Libia, contemplando la zona de exclusión aérea y el apoyo a los rebeldes, pero Barack Obama los ha ido posponiendo entre dudas e interrogantes que con su equipo cercano comparte y el tiempo ha pasado de forma favorable para el dictador libio que ha matado más gente a medida que pasan los días.

Si bien es cierto que el tener tropas en Afganistán e Irak lo contiene de meter más militares en otro país del área, también es cierto que la presión de Estados Unidos no es la misma que la de Francia y Gran Bretaña.

La Secretaria Clinton no tiene la fuerza que otros secretarios han tenido en pasadas administraciones. Las discrepancias con el jefe en cuanto al trato que se le debe dar  a los nuevos tipos de levantamientos populares, como Egipto y Túnez, y en especial al rechazo presidencial en apoyar una zona de vuelos prohibidos sobre Libia, hicieron aumentar las tensiones entre los dos personajes.

Aunque ella trató de minimizar el impacto de sus cuatro NO a seguir cooperando con Obama más allá del 2012, los llamados “veteranos” de Washington captaron el malestar que siente la Clinton con la indecisión de su presidente. Otro de sus colaboradores asomó, en tono de burla, que Obama  “no puede decidir si hoy es martes o miércoles”.

Anoche consideraban un éxito la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU. Hoy, cuando Gadaffi anuncia que ordenó un cese al fuego, habrá que esperar lo que hagan los rebeldes.

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Hillary Clinton, la Secretaria de Estado de los Estados Unidos, concedió una entrevista al periodista Wolf Blitzer de CNN en la que enfatizó, cuatro veces con un rotundo NO, que no aceptaría ningún cargo en la administración de Barack Obama si llegara a repetir en la presidencia.

Por supuesto que la lectura que a esos NO se le dieron varió desde la bancada desde donde se las miren. Para ella las angustias que viene confrontando dentro de la administración de Obama se parecen a las de un “grande liga jugando beisbol con peloteros aficionados” como dejó saber uno de sus más cercanos colaboradores.

Algo de esas discrepancias dejó saber el propio Obama cuando en medio de los chistes en la cena anual del Gridiron Club hizo referencia a lo que pasaba con Hillary ya que se “apasionaba mucho y lanzaba piedras contra las ventanas en su oficina”. El jocoso comentario dejaba caer una verdad. La señora Clinton está desesperada ante las indecisiones por parte del mandatario de la Sala Oval.

Clinton ha viajado a Francia y a otros países europeos y ha llevado al presidente Obama todas las recomendaciones, sugerencias, iniciativas y posibles planes de solución del caso Libia, contemplando la zona de exclusión aérea y el apoyo a los rebeldes, pero Barack Obama los ha ido posponiendo entre dudas e interrogantes que con su equipo cercano comparte y el tiempo ha pasado de forma favorable para el dictador libio que ha matado más gente a medida que pasan los días.

Si bien es cierto que el tener tropas en Afganistán e Irak lo contiene de meter más militares en otro país del área, también es cierto que la presión de Estados Unidos no es la misma que la de Francia y Gran Bretaña.

La Secretaria Clinton no tiene la fuerza que otros secretarios han tenido en pasadas administraciones. Las discrepancias con el jefe en cuanto al trato que se le debe dar  a los nuevos tipos de levantamientos populares, como Egipto y Túnez, y en especial al rechazo presidencial en apoyar una zona de vuelos prohibidos sobre Libia, hicieron aumentar las tensiones entre los dos personajes.

Aunque ella trató de minimizar el impacto de sus cuatro NO a seguir cooperando con Obama más allá del 2012, los llamados “veteranos” de Washington captaron el malestar que siente la Clinton con la indecisión de su presidente. Otro de sus colaboradores asomó, en tono de burla, que Obama  “no puede decidir si hoy es martes o miércoles”.

Anoche consideraban un éxito la decisión del Consejo de Seguridad de la ONU. Hoy, cuando Gadaffi anuncia que ordenó un cese al fuego, habrá que esperar lo que hagan los rebeldes.

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Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.