
Este sábado murió en Naguanagua la segunda joven víctima de la violencia que ha empañado las manifestaciones en Carabobo de estudiantes y la sociedad civil contra el Gobierno de Nicolás Maduro. Geraldine Moreno no sobrevivió a las heridas de perdigones que un Guardia Nacional Bolivariano disparó en su rostro durante una protesta que realizaban sus vecinos el miércoles en la noche en el sector Tazajal.
El equipo médico que atendió a Moreno, de 23 años, informó que el deceso se produjo a las 12:43 de la tarde de este sábado. Quince minutos antes, el doctor Eduardo Naranjo, director médico del Hospital Metropolitano del Norte, había dicho a El Carabobeño que la joven estaba en estado crítico. Por petición de la familia, dos sacerdotes se encontraban en la habitación.
Una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC) Las Acacias se presentó en la clínica.
La estudiante de Citotecnología de la Universidad Arturo Michelena (UAM) recibió un disparo de perdigones que le causó la pérdida de su ojo derecho y graves daños en el izquierdo y en su cerebro. Moreno permanecía estable luego de la segunda intervención quirúrgica que se le practicó ayer.
La noticia conmociona al país por tratarse de otra joven carabobeña que pierde su vida en manifestaciones cívicas, como ocurrió con Génesis Carmona, quien fue enterrada ayer, tras ser herida en la cabeza durante la marcha opositora del martes 18 de febrero en la avenida Cedeño de Valencia.
Moreno estaba jugando fútbol en su residencia en Tazajal cuando un equipo de efectivos de la GNB se presentó a las afueras para reprimir a un grupo de personas que manifestaba. Uno de los funcionarios disparó perdigones en su rostro, causándole los daños antes mencionados.



