“Es evidente que el contrabando es crítico y que su práctica amplifica el desabastecimiento, por ello el Gobierno busca mecanismos para pararlo. Y aunque esto puede tener una buena intención, el problema central está vinculado al tipo de cambio inadecuado que genera un sistema de precios muy bajo, convirtiendo al contrabando de extracción en un buen negocio”.
El experto indicó que también la modificación en la ley del trabajo genero incrementos relevantes de los costos.




