
Leopoldo López y Daniel Ceballos siguen aislados en celdas de castigo de la cárcel de Ramo Verde. No recibirán visitas –solo a sus abogados– por lo menos en 15 días, y el coronel Homero Miranda, director del recinto, le dijo al defensor de López, Juan Carlos Gutiérrez, que quizá no regresen a sus celdas habituales, que se quedarán en los “tigritos”.
El dirigente pudo entregar una carta a su esposa, Lilian Tintori, a través de su abogado para informarle que se encuentra bien: “Estoy bien, fuerte y firme, convencido de que cada atropello me hace más fuerte. Te pido estés tranquila que estoy bien y estoy mejor si tú estás bien”.
Tintori dijo que la vida de su esposo corre peligro, que teme lo que puedan inventar los militares que hicieron la requisa.
“El abuso de poder y la falta de ley hacen cada día más fuerte nuestro compromiso con Venezuela. Leopoldo sigue encerrado, aislado en una celda aún más pequeña, sin visitas familiares, sin comunicación”, expresó. Prometió continuar divulgando por todo el mundo que en Venezuela se violan los derechos humanos.
Gutiérrez pudo llevarle comida a López ayer y confirmó que la jueza que lleva su caso, Susana Barreiros, envió sendos oficios a la Fiscalía y a la Defensoría para informarse sobre la requisa en la celda del dirigente. Dijo que en el informe de la requisa se escribió que se adjuntaría un video de todo el procedimiento, pero eso no ocurrió.
Los militares destruyeron dibujos de un samán con pájaros venezolanos que López hacía con su hija Manuela en una pared de su celda. En la carta, el dirigente escribió a su esposa: “Te pido les mandes un abrazo y un beso a Manu y a Leo; dile a Manu que no la pude ver porque tengo un proyecto especial para atender los animales y los pájaros que están en esta montaña. Los voy a pintar para luego pintarlos con ella”.






