Eduardo Frontado

La experiencia también cuenta

Resulta sorprendente cómo para algunas empresas llegar a los 40 años puede convertirse en una razón para dejar de considerarte una persona contratable. Pareciera que la edad se convierte en un argumento para asumir que ya no estás actualizado...

A los 40: afectos, límites y amor propio

Una de las partes más maravillosas de llegar a los 40 años es la capacidad de reflexionar acerca del lugar que ocupan nuestros afectos en nuestra propia vida, de reconocer cuánto de positivo pueden aportar y también qué podemos...

¿Dónde queda nuestro niño interior?

Para muchas personas existe el mito de que todos llevamos un niño en nuestro interior y que, de alguna manera, lo cultivamos y nos acompaña a lo largo de la vida. Sin embargo, frente a los últimos acontecimientos que...

El privilegio de la madurez y de lo distinto

Si bien es cierto que en la vida transitamos por distintas etapas, que cada ser humano va cumpliendo a su propio ritmo y en su propio tiempo, también es cierto que ese ritmo y ese tiempo se hacen cada...

La diferencia no debería ser un acto de heroísmo

En estos tiempos, cuando el término inclusión forma parte de tantas conversaciones, resulta inconcebible que todavía existan países en los que sea necesario establecer leyes que obliguen a las empresas a contratar a personas con cualidades distintas. A lo...

Lo distinto no limita, transforma

Si bien para muchas personas tener cualidades distintas puede convertirse en un motivo para cohibirse, limitarse o incluso dejar de participar plenamente en determinados espacios, en mi caso ha sido un símbolo de empoderamiento. Gracias a mi crianza y...

La humanidad también se mide en tiempos de crisis

En los últimos tiempos, la naturaleza nos ha venido dando señales de que necesitamos, con urgencia, hacer un cambio en nuestros hábitos de vida, en nuestra forma de ver el mundo y, sobre todo, en la manera en que...

No somos un diagnóstico, somos un camino

A pesar de que muchas veces, a lo largo de mi vida, la sabiduría médica me desahució, tengo la fortuna de contar con una madre y unos hermanos que nunca me condenaron por mi diagnóstico médico ni se dejaron...