Rechazo del voluntariado a dar al Gobierno comida, enseres o dinero por temor a que sean robados o empapelados de rojo

A MEDIDA QUE TRANSCURREN LOS DÍAS y los llamados a colaborar con los damnificados de las lluvias se acrecienta también se conocen las aprehensiones de quienes quieren compartir tanto dinero como ropa, enseres y comida con los afectados.

Recientemente escribimos sobre los centros de acopio de muchos de los entes del gobierno desde ministerios hasta alcaldías pasando por cuerpos de bomberos y policías. En ellos noté la ausencia total de productos entregados por el voluntariado.

La razón principal por parte de quienes se acercaban a colaborar, al ver que eran entes oficiales con los colores rojos o con identificación clara de ser parte de la red gubernamental de Chávez, inmediatamente expresaban sus temores de que “se los robaran o les pusieran una pegatina del gobierno o del partido PSUV” y por eso no los dejaban en el sitio sino que mas bien se los llevaban para colocarlos en otros centros de acopio no gubernamentales, prefiriendo escuelas, iglesias o empresas privadas.

Hoy supimos que a través del aeropuerto de La Carlota, base militar de la fuerza armada, desde donde salieron al estado Miranda algunas contribuciones de entes privados se pudo notar que funcionarios del gobierno le pegaban a los alimentos o a la ropa que se enviaba unas pegatinas con el sello de Chávez y de la “ayuda solidaria de la revolución para las familias socialistas”.

Al llegar los primeros envíos a los destinatarios de nuevo se noto la maldad del régimen al entregar las donaciones solamente a aquellas alcaldías que estuvieran con el llamado proceso.

Tal y como se puede apreciar en los centros de acopio de Sudeban, Banco del Tesoro, SENIAT o los bomberos de Caracas la escasez de contribuciones denota el recelo y a desconfianza del voluntariado cuando el gobierno se trata.

Sin embargo las donaciones a través de entes privados, léase bancos, colegios, iglesias o empresas ha sido enorme y ha ido mas allá de lo previsto.

Por otra parte supimos que la situación de los damnificados es mucho mas grave que lo que se ha dejado saber.

El temor del gobierno es a las protestas de los damnificados que tras pasar en albergues, hoteles o carpas mas de un mes comiencen a ejercer su derecho a manifestar en las calles.

Por ello también se tomo la decisión de suspender las clases en primaria y secundaria para que sirviera como una especie de “toque de queda escolar” y así eliminar la tentación estudiantil de manifestar junto a los damnificados.

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A MEDIDA QUE TRANSCURREN LOS DÍAS y los llamados a colaborar con los damnificados de las lluvias se acrecienta también se conocen las aprehensiones de quienes quieren compartir tanto dinero como ropa, enseres y comida con los afectados.

Recientemente escribimos sobre los centros de acopio de muchos de los entes del gobierno desde ministerios hasta alcaldías pasando por cuerpos de bomberos y policías. En ellos noté la ausencia total de productos entregados por el voluntariado.

La razón principal por parte de quienes se acercaban a colaborar, al ver que eran entes oficiales con los colores rojos o con identificación clara de ser parte de la red gubernamental de Chávez, inmediatamente expresaban sus temores de que “se los robaran o les pusieran una pegatina del gobierno o del partido PSUV” y por eso no los dejaban en el sitio sino que mas bien se los llevaban para colocarlos en otros centros de acopio no gubernamentales, prefiriendo escuelas, iglesias o empresas privadas.

Hoy supimos que a través del aeropuerto de La Carlota, base militar de la fuerza armada, desde donde salieron al estado Miranda algunas contribuciones de entes privados se pudo notar que funcionarios del gobierno le pegaban a los alimentos o a la ropa que se enviaba unas pegatinas con el sello de Chávez y de la “ayuda solidaria de la revolución para las familias socialistas”.

Al llegar los primeros envíos a los destinatarios de nuevo se noto la maldad del régimen al entregar las donaciones solamente a aquellas alcaldías que estuvieran con el llamado proceso.

Tal y como se puede apreciar en los centros de acopio de Sudeban, Banco del Tesoro, SENIAT o los bomberos de Caracas la escasez de contribuciones denota el recelo y a desconfianza del voluntariado cuando el gobierno se trata.

Sin embargo las donaciones a través de entes privados, léase bancos, colegios, iglesias o empresas ha sido enorme y ha ido mas allá de lo previsto.

Por otra parte supimos que la situación de los damnificados es mucho mas grave que lo que se ha dejado saber.

El temor del gobierno es a las protestas de los damnificados que tras pasar en albergues, hoteles o carpas mas de un mes comiencen a ejercer su derecho a manifestar en las calles.

Por ello también se tomo la decisión de suspender las clases en primaria y secundaria para que sirviera como una especie de “toque de queda escolar” y así eliminar la tentación estudiantil de manifestar junto a los damnificados.

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Una base de datos de mujeres y personas no binarias con la que buscamos reolver el problema: la falta de diversidad de género en la vocería y fuentes autorizadas en los contenidos periodísticos.